Elefante BIOL.
Categoria:
Biología
Dos especies actuales representantes del orden Proboscidios (v. PLACENTARIOS). Separadas en dos géneros distintos, viven en gran número en África (Loxodonta) y en Asia (Elephas). Representan los supervivientes de una población vastísima, que alcanzó su máximo de diversidad en el plioceno (v. TERCIARIA, ERA). El carácter fundamental es su gran talla (3,5 m. en la especie africana) y el sistema orgánico desarrollado para el pasto y la prehensión del alimento, capaz de captar la cantidad suficiente para mantener una biomasa tan formidable, sin precedente en los placentarios terrestres actuales y quizá, comparable en el pasado, sólo a la talla de algunos grandes dinosaurios o del enorme rinoceronte del oligoceno Baluchitherium. Los rasgos fundamentales de la organización proboscidia son: animales muy grandes, provistos de una organización nerviosa eficaz, para el hallazgo de su nutrición; adecuada organización para captarla y amplias superficies para masticarla.Captura del alimento. El instrumento principal es la trompa: formada por la nariz y el labio superior alargados, con músculos apropiados, como si constituyera un miembro más; extremidad prensil y muy sensible. Dicha musculatura, procedería de la transformación adecuada de los mímicos nasales (dérmicos), para mover los lados de la nariz. La trompa es un producto sucesivo de la evolución iniciada a finales del mioceno, en animales con mandíbula alargada (mastodontes), la cual se acortó más tarde en las especies cuya trompa era ya larga. La trompa representa un miembro que permitía alcanzar el suelo, en animales de cuello acortado y además capaz de alcanzar objetos altos (paralelismo con la jirafa, pero con ventajas para el e.). Los e. actuales no poseen más que molares y el par de incisivos superiores, de crecimiento continuo, que forman dos enormes defensas curvas ("colmillos"), de más de 3 m. en Loxodonta, compuestas de sólida dentina en su mayor parte. Se utilizan como defensa y quizá también como aparato auxiliar en la captura de alimento.Masticación. Basada en las notables dimensiones de los molares; mediante ellos, toda suerte de plantas, incluso las más duras, son eficazmente molidas. Poseen tres pequeños premolares que suelen perder pronto. Los tres molares restantes se desarrollan posteriormente y se gastan de manera sucesiva en serie, uno después del otro. Por especial disposición palatina, los molares se forman a un elevado nivel dentro del cráneo; de suerte que cada uno de ellos constituye una superficie grande, formada por 27 placas que se desarrollan como conos separados de esmalte y dentina, cada uno provisto de su respectiva cavidad de pulpa, aglomerados en una única masa de cemento. Dispuestos además, de manera que la masa muscular de la mandíbula, puede accionar con el máximo de eficacia.Otros caracteres anatómicos y fisiológicos. Por lo general, conservan caracteres de relativa primitividad en el conjunto de los penungulados (v. PLACENTARIOS). Un costillar enormemente desarrollado y pesado (más de 20 pares), grandes neuroespinas, que soportan el peso considerable de las vísceras abdominales; peso, equilibrado con el de la cabeza, fijando de manera adecuada el centro de gravedad hacia la mitad delantera y confiando a los cuartos traseros (miembros posteriores), una simple función propulsora. El acetábulo dirigido hacia delante. Las patas constituyen enormes pilares: segmentos proximales largos y distales más bien cortos (comparar con perisodáctilos y artiodáctilos). La marcha es digitígrada modificada: cada una de las tres series de cortas falanges toca el suelo, pero la mayor parte del peso es soportado por un cojín plantar posterior, de tejido elástico. Cinco dedos en cada pata (asociados constituyendo una firme masa), provistos de cinco pezuñas planas. Las costillas son de tal peso que la respiración (accionada principalmente por el diafragma), es eminentemente ventral y poco torácica.Hemisferios cerebrales más bien pequeños, con cerebelo descubierto; no obstante, el cerebro está bien desarrollado y es el de mayor peso absoluto de todos los vertebrados terrestres; seguramente, las partes de la corteza, donde radican los centros sensitivos de la trompa, están bien desarrolladas. Las vísceras digestivas en cambio, son normales, sin especial cámara de fermentación, ya que el intestino es muy grande y largo. Los testículos no descienden al escroto; separados los dos cuernos del útero, aunque exteriormente. Una sola cría, después de 22 meses de gestación; la placenta, zonaria, presenta analogías superficiales con la de los carnívoros.Origen y evolución del orden. Derivan del antiguo tronco protoungulado paleoceno. De líneas filéticas, que incrementaron enormemente su tamaño y se diferenciaron durante el eoceno; Emparentadas con las raíces de los sirénidos y con los otros grupos de penungulados, que, salvo los proboscidios y damanes (v. PLACENTARIOS), desaparecieron en el oligoceno. La historia evolutiva del grupo, resulta notablemente ejemplar dentro de los estudios de la evolución; se debe a H. F. Osborn, quien dedicó gran parte de su vida profesional a estudiar y ordenar el numeroso material almacenado en el Museo de Historia Natural de Nueva York, publicando una importante obra sobre la evolución de los proboscidios. Este orden de animales, ha dejado numerosos testimonios fósiles, debido a su gran esqueleto y sobre todo a su resistente dentición, mostrando cambios muy notables a través de la era Terciaria (v.). El punto de partida es Moeritherium, del eoceno superior de Egipto, de unos 60 cm. de alto; probablemente tenía el hocico corto, pero el cráneo era alargado, provisto de pequeñas defensas y dentición casi completa (falta del canino inferior y un premolar); molares bunodontos (con varias cúspides redondeadas, separadas por valles), emparentados con los molares cuatrituberculados, de los condilartros (v. PLACENTARIOS). Derivados de animales parecidos, Osborn identificó 350 especies. La del oligoceno (Phiomia), ya alcanzaba 1,2 m. de estatura; con dos defensas y hocico alargado, empleaba los incisivos inferiores para excavar. Un mastodonte antiguo y mayor (Palaeomastodon) vivía ya en esa misma época. Tras un largo vacío fosilífero de 10 millones de años, las formas miocenas habían ya evolucionado mucho, con mastodontes que presentaban largas mandíbulas (Gomphotherium) y molares crestados. A partir de esas fechas la evolución es muy destacable y, no sin ciertas dificultades (el acortamiento de la mandíbula tuvo lugar en varias líneas filéticas distintas), se alcanzó el notable esplendor plioceno. A través de Stegodon (plioceno superior y pleistoceno), con mandíbula acortada y defensas superiores poderosas y cortas, se pasó a las dos especies actuales y el mamut lanudo (Elephas primigenius), común en Europa durante el Cuaternario antiguo (pinturas rupestres de la Madeleine), pero que sobrevivió hasta la época actual en Alaska y Siberia, donde ciertos ejemplares se han hallado congelados, en perfecto estado de conservación. Las dos especies actuales corresponden al suborden elefantoideos y a una misma familia (elefántidos), pero se separan en dos subfamilias monogenéricas o casi monoespecíficas.Especies actuales. E. africano: Aparentemente se distingue por poseer caracteres más claros de diferenciación sexual que los asiáticos. Defensas más potentes, sobre todo en el macho y orejas mucho mayores. Quizá cabe diferenciar dos especies: L. cyclotis, de la selva ecuatorial africano-occidental, pero extendiéndose al Senegal y Mauritania y L. africana, de las regiones de sabana al S del Sahara, Sudán, Somalia y África oriental. No domesticado, hasta intentos muy recientes y de poco éxito.Elefante asiático: Elephas indicus, quizá constituyendo dos especies distribuidas por Asia meridional; desde el Himalaya y China, por distintas partes de la India, Siam, Cochinchina, Malasia, Ceilán y hasta las islas de la Sonda (introducido en Borneo).Domesticación: Loxodonta habría sido domesticada en la Antigüedad para su utilización en las empresas guerreras (cartagineses), llegando con Aníbal, a la travesía de los Alpes por el paso del Mont Cenis. Al parecer, loss de domesticación hay que situarlos en la India 2.000 años a. C. Su desarrollo y perfeccionamiento se debió a los persas y se incrementó mucho en la época alejandrina. Se emplea para la domesticación un sistema de vida cimarrón y la recaptura de temporada, en encierros especiales. También distintos tipos de trampa, donde se van acostumbrando poco a poco a la presencia de su futuro cornac y a seguir en la labor a otros ejemplares ya enseñados.V. t.: PLACENTARIOS.E. BALCELLS R.
BIBL.: H. F. OSBORN, Proboscidea: a nionograph of the discoaery, evolution, rnigration and extintion of the mastodons and elephants of the world, Nueva York 1936-42; R. CARRINGTON, Elephants, Londres 1962; R. BERE, The African elephant, LondresNueva York 1966; E. SUNAMOTO, The elephant, Osaka 1931-32; G. H. EVANS, Elephants and their diseases: a treatise on elephants, Rangún 1910; G. SCORTEZZI, Los animales. t. Mamíferos, Barcelona 1960.
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