Elefantina HIST.
Categoria:
Historia
Historia. En egipcio ’bw, situada en una isla, es la ciudad más meridional de Egipto propiamente dicho. El nombre moderno significa "ciudad de los elefantes", tal vez porque en época prehistórica había allí elefantes, o bien porque, siendo punto central del comercio caravanero, era el marfil uno de los productos más importantes. El dios de la ciudad era Khnum, "señor de la catarata". También figuran como dioses adicionales Anubis y Satis (señora de la isla de Sehel). Esta isla tuvo gran importancia en la historia egipcia desde los tiempos más antiguos. Tenemos noticia de sus gobernadores ya desde la VI dinastía, durante la cual obtuvieron permiso para establecer allí sus tumbas, por lo general hipogeos. Maneton dice que la V dinatía fue originaria de E., aunque esto no parece cierto. E. recibió la visita de reyes como Merenre, sucesor de Pepi I, y allí recibió el homenaje de los jefes nubios y decidió enviar al nomarca (nomas es la división territorial que prevaleció en Egipto desde tiemposmuy remotos) de E. Iri y a su hijo Herjuf a Nubia para explorar el país meridional expediciones que continuaron principalmente por obra de Herjuf.Al final del Imperio Antiguo los nomarcas de E. se habían hecho muy poderosos, considerándose como pequeños reyes con una corte local de numerosos funcionarios. Ejercían funciones religiosas, jurídicas, militares y financieras. En las guerras de la primera época intermediaria, E. luchó contra la dinastía coptita (VIII) manteniendo su importancia durante la XI dinastía. Durante el Imperio Medio E. pasó a depender más directamente del poder central, aunque fue una época de gran prosperidad para la ciudad. Desempeñó un gran papel bajo Psamético por ser una fortaleza con tropas acantonadas contra los nubios. En tiempos de Apries (XXVI dinastía) se amotinó la guarnición huyendo a Nubia, donde fue seguida por Nesuhor gobernador del sur, quien convenció a las tropas para que volvieran, entregándolas a Apries para su castigo. En el mismo reinado entraron en Egipto los judíos, estableciéndose preferentemente en E. donde prosperaron. Durante la ocupación persa E. volvió a ser un punto importante según atestiguan un lote de papiros en arameo procedentes de la comunidad judía que arrojan viva luz sobre la organización del Egipto persa. En el reinado de Amirteo se produjo una persecución de judíos en E. tal vez ocasionada por la simpatía que siempre habían demostrado a los persas. Se destruyó su templo, aunque la comunidad no se dispersó totalmente.Arqueología. Los restos arqueológicos de la isla son escasos, ya que sufrieron una intensa destrucción, principalmente en 1822 por obra del gobernador turco de Asuán. Son interesantes las inscripciones grabadas en la roca, algunas del Imperio Antiguo, pero en su mayoría de la dinastía XVIII, cuyo tema son fórmulas de adoración a los dioses de la isla Khnum, Satis y Anuqet. Destaca el nilómetro descrito por Estrabón, que consiste en una escalera de 80 pasos que se hunden en el Nilo. En las paredes, escalas graduadas que servían para medir las crecidas. Existen inscripciones que nos dan las medidas más notables desde Augusto hasta Septimio Severo. El muelle está construido por bloques faraónicos y otros procedentes de distintos edificios que llevan cartuchos de la dinastía XVIII. De E. tenemos noticias de un templo construido por Amenofis III con ocasión de su primer jubileo el a. 30 del rey. Este templo se conservaba intacto en la época de la expedición napoleónica a Egipto. Hoy no queda de él absolutamente nada. Incluso se ha perdido su emplazamiento y sólo sabemos que estaba situado al O del nilómetro. Según los dibujos que nos han llegado, el quiosco estaba construido sobre un zócalo bastante elevado, al cual se accedía por una escalera. El deambulatorio estaba bordeado en la fachada por dos pilares y dos columnas papiriformes, flanqueando lo alto de la escalera. En cada lado largo había cinco pilares. Como de costumbre, los intercolumnios iban ocupados por un parapeto, aquí coronado por una cornisa. Es probable que la cara posterior en la época de Amenofis III fuera igual a la anterior, pero sobre este punto difieren los dibujos de Jomard y de Denon. El dibujo de Nestor de L’Hôte, ejecutado cuando ya no existía el templo, no da precisión sobre la parte posterior, aunque está realizado sobre otro más antiguo.En la misma isla, Ramsés II erigió un santuario del mismo tipo que el anterior, del que no nos queda nada, sólo conocido por los dibujos de la expedición napoleónica. Era algo más pequeño que el de Amenofis III, diferenciándose solamente en que las columnas que encuadraban las dos entradas eran campaniformes. Sólo sabemos que estaba al N del de Amenofis III.Se conserva asimismo el zócalo de una capilla construida por Trajano cuya cartucha se lee sobre un fuste de columna. Queda también una puerta de granito de un templo con relieves que representan la efigie y las cartuchas de Alejandro Egos. En el extremo S de la isla quedan las ruinas de la ciudad copto-árabe.Las tumbas de los nomarcas de E. no se encuentran en la isla, sino en la orilla izquierda en el lugar denominado el Barbi Aswán, donde se excavaron. Están dispuestas en dos filas a distinta altura sobre la orilla del río. Las más importantes históricamente son la de Herjuf, con una sala sostenida por cuatro pilares, sin decoración, con textos muy interesantes que narran las expediciones a Nubia de este personaje, junto a la copia de una carta de Pepi II. La tumba de Pepinajt que narra igualmente en sus inscripciones viajes a Nubia durante el reinado de Pepi II. La tumba de Sobni, con excelentes relieves del Imperio Antiguo, comunicada con la tumba de Melju. Del Imperio Medio poseemos la tumba de Sirenput, que vivió en el reinado de Amenemhat II, una de las más monumentales, que consta de una primera cámara con seis pilares, un corredor con tres nichos a cada lado, en los que hay una estatua del difunto; una cámara cuadrada con cuatro pilares y, finalmente, un nicho con representaciones del difunto recibiendo las ofrendas de su hijo. La tumba de Semnes, con una entrada in antis y cámara de cinco pilares. La tumba de otro Sirenput, también de la XII dinastía, tal vez la mejor decorada y más espaciosa. Consta de un patio de entrada al fondo del cual hay un pórtico de seis pilares y una cámara de cuatro pilares, con escenas de la vida diaria. Del Imperio Nuevo tenemos la tumba de Kekemkau, de la época de Amenofis III.V. t.: EGIPTO III.F. PRESEDO VELO.
BIBL.: J. VANDIER, Manuel d’Archéologie égyptienne, IV, París 1952-58, 811-812; Égypte, en Guides Bleus, París 1956.
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