Drávidas. Lengua y Literatura. LIT.
Categoria:
Literatura
Lengua. Las 14 lenguas dravidianas o dravÍDicas existentes son habladas por más de 107 millones de hab. de la India (v. INDIA X), según el censo de 1961. Estas lenguas están emparentadas con el tamul (v.), en sánscrito dravida, de donde Caldwell, en 1856, extrajo la palabra drávida. Las lenguas dravidianas se dividen en dos ramas distintas: a) un grupo compacto que cubre la mayor parte del sur de la India sin sobrepasar el paralelo 28, y también el norte de la isla de Ceilán; b) un conjunto de reductos lingüísticos de ciertas poblaciones primitivas en el norte de la India, dominio del indo-ario. El idioma dravidiano está representado fuera de la India por el brcthút del Beluchistán. Todavía permanece oscuro el origen de las lenguas dravidianas (v. LENGUA II); algunos estudiosos las relacionan con los grupos austro-asiáticos; otros, con las lenguas uraloaltaicas. Su historia es tan poco clara como su origen.Las cuatro principales lenguas dravidianas son: El tamul o tamil, que tiene un alfabeto particular, lo hablan 32 millones de personas en el sudeste de la India y en el norte de Ceilán. El malayalám, hablado por 17 millones y que está estrechamente relacionado con el anterior, ya que parece ser que se separó de él hacia los s. tx-x, se habla en la costa sudoeste de Malabar e igualmente tiene una escritura particular. El kannara, hablado por 18 millones, está localizado en una gran parte del Decán llegando hasta el mar por el oeste; también está relacionado con el tamul, pero con rasgos originales; se distinguen en él tres estadios o épocas: moderna, media y antigua, del que se conocen inscripciones que se remontan al s. vi d. C. El telugu, hablado por 38 millones de personas, se escribe casi como el kannara, aunque es muy diferente; se extiende por el país de Andhra y se habla también en el extremo meridional de la India y en numerosos reductos diseminados por todo el Sur.Los islotes dravidianos del norte son lenguas arcaicas no escritas, integradas por el gondi, hablado por un millón y medio de gonds en el Madhya Pradesh; el kui, hablado por medio millón de seres primitivos en las junglas del Crisá; el kurukh u oraon, hablado por más de un millón de personas en Dadhya Pradesh y el malto, hablado por unos 100.000 indígenas que viven igualmente cerca del Ganges, en el norte. Finalmente, señalemos la existencia de una lengua híbrida dravidiana, el bráhúi, que se habla en pleno Beluchistán por 200.000 seres prirnitivos y cuyo origen todavía es un misterio. No se puede afirmar que el dravidiano corresponda a una invasión por el nordeste de la India que hubiera precedido a los arios; desde hace mucho tiempo existe en este país y forma una familia lingüística independiente; no tiene ningún parentesco con el ugrofinés. Se ha emitido la hipótesis de una corriente proto-australoide, procedente del sudeste asiático, que correspondiese a la raza aborigen primitiva que se encuentra en la mayor parte de las tribus primitivas del Decán. La estructura propia del dravidiano puede caracterizarse como próxima a la del turco por la adquisición de los signos gramaticales; los sonidos recuerdan más bien al malayo.Literatura. Las lenguas dravidianas han producido una literatura propia, de ellas la más importante es la escrita en lengua tamul. Las obras más antiguas en tamul, kannara y telugu contienen muy pocas palabras sánscritas, lo que demuestra la gran independencia del conjunto de la literatura d. con respecto al sánscrito de los arios. El sur dravidiano de la India difiere profundamente del norte; la actitud del dravidiano hacia la vida es completamente opuesta de la de los hindúes del norte: generalmente goza de un optimismo, un realismo, un sentido de lo concreto, una alegría de vivir, que hace de los d. unas gentes alegres, amables, abiertas y francas. Mientras que el hindú del norte es abstracto, frío, teórico, los d. sienten la naturaleza, el mundo de las formas, lo concreto; son artistas natos. El prof. Grousset llamaba a la India del Sur, por ello, la "Grecia tropical". Las literaturas dravidianas reflejan evidentemente este temperamento.Literatura tamul. No aparece ésta con datos comprobables más que a partir del s. vli, pero existe una gran cantidad de obras poéticas indudablemente anteriores, ya que la cultura y los medios sociales a que se alude en ellos son muy distintos de los propios de dicha época. La originalidad de esta literatura es auténtica, pues contrariamente a la literatura sánscrita, se trata de una poesía completamente laica, sin inquietud religiosa, y donde todo gira alrededor del amor, la naturaleza, la guerra que cantaban los trovadores en los juegos florales. Los ciclos que se relacionan con las academias literarias antiguas, los sangams, contienen múltiples poemas de amor (agam), de guerra (puram), máximas morales o más bien gnómicas en las que se trata de tres temas fundamentales: el deber, el dinero y el amor. Se encuentran contenidos en grandes colecciones, tales como el Kural, que aún se estudian hoy día en la enseñanza elemental tamul. Más tarde advierte un periodo de lirismo religioso shivaísta y visnuista con la serie de los Alvars. Con él se llega a finales del s. XIX, en el que los estudiosos han llevado a cabo importantes trabajos de erudición y han resucitado una tradición larga y gloriosa.Literatura malayalam. Ésta se desvincula del tamul hacia el s. XV; utiliza gran número de palabras sánscritas, y no tiene la originalidad de aquélla. Hay que esperar la época moderna y el desarrollo de Malabary Kerala, para que aumente la importancia cultural de este rincón del sur de la India. Se trata, efectivamente, de un mundo hindú en miniatura donde diversas culturas se mezclan y oponen: los antiguos drávidas prearios, la ortodoxia brahmánica más rígida y el sistema de castas más inmutable, se enfrentan a las comunidades judías de Cochin, los fantásticos musulmanes, los moplas o mápillás de Kalikut y los cristianos de Malabar. Kerala refleja las corrientes espirituales y literarias más diversas, indígenas y extranjeras, que han marcado a esta región con su impronta y que le proporcionan un nivel cultural muy elevado en comparación con el resto de la India.Literatura kannara. Los comienzos de la literatura kannara permanecen oscuros; las obras más antiguas, hasta el s. XII, se deben a la secta religiosa de los jainas, misioneros militantes que eran, a veces, incluso agresivos. El shivaísmo, bajo la forma de la rama de los lingayats, modificó esta corriente y dio nacimiento a una nueva literatura compuesta sobre todo de biografías legendarias de santos de este nuevo culto, así como de escritos de carácter didáctico y ético que abandonan las formas sánscritas y utilizan la lengua kannara (s. xiv). El visnuismo provocó una nueva floración de esta literatura (principios del s. XV1) con fas traducciones de textos sánscritos tradicionales, como el Mahabarata (v.), el Ramayana (v.) y el Bhágavata-Purána, los himnos, y los Dásara-Padagalu. La literatura moderna utiliza un nuevo lenguaje figurado, pero dando siempre gran importancia a los valores religiosos del pasado; se tiende a un profundo estudio psicológico de los seres humanos en la novela y el teatro, pero la influencia occidental es muy fuerte en ellos.Literatura telugu. Comienza en el s. xi, pero parece ser que su poesía es anterior (s. vi). El visnuismo desempeña en este país un papel más importante que el shivaísmo, y a esta corriente religiosa pertenece la mayoría de la literatura telugu. En el s. XV se abandonan las palabras sánscritas y se comienza a componer los poemas utilizando palabras telugu; bajo el rey Krishnaráya (1509-25) y la prosperidad del reinado Vijayanagara, la literatura telugu adquiere gran auge, pero las invasiones musulmanas a partir de 1565 provocan su decadencia cultural; se reduce entonces a formas populares, cantos aldeanos, canciones de cuna, himnos, etc. El telugu es la lengua preferida por los músicos de la India del Sur por ser muy melódica. En el s. XVII aparece una literatura cristiana en prosa muy notable. La literatura telugu permanece aún muy viva.V. t.: INDIA X.J. ROGER RIVIÉRE.
BIBL.: R. CALDWELL, A comparative grammar of the Dravidian or South lndian family of languages, 3 ed. Londres 1913; J. BLOCH, La structure grammaticale des langues dravidiennes, París 1946; PURNALINGAM PILLAI, Tamil Literature, Tinnevelly 1928; E. P. RICE, A History of Kanarese Literature, Londres 1921; P. T. RAIU, Telugu Literature, Bombay 1944; ÍD, Contemporary lndian Literature, Nueva Delhi 1957.
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