Delos. Historia Antigua. HIST.
Categoria:
Historia
Isla de las Cícladas (v.) y ciudad homónima de la misma. Según el mito, en ella nació Apolo; por eso se construyó un santuario, junto al cual creció la ciudad. Los hallazgos arqueológicos más antiguos permiten afirmar que D. se hallaba poblada en el III milenio a. C. Tras una solución de continuidad se comprueba la existencia de un núcleo de población que mantenía relaciones con el mundo minoico y, con más detalle, un poblado micénico sobre el cual surgieron más tarde edificaciones religiosas, que parecen reconstrucción de otras más antiguas.La vida en D. no debió interrumpirse en épocas más recientes -la llamada Edad Media Griega-; Homero la menciona como santuario de la liga jonia -Panonion consagrado a Apolo. Del 650 al 550 a. C. Naxos parece haber mantenido cierta tutela sobre D. Después parece sucederle Paros, pero por breve tiempo, puesto que Atenas, bajo Pisístrato (v.), consiguió imponer su autoridad. Con Pisístrato se produjo la purificación de una parte de la isla, es decir, la eliminación de todas las tumbas y enterramientos cuyos restos fueron trasladados a la vecina isla de Renea. El protectorado de Atenas fue sustituido, tras la muerte de Pisístrato, por el de Samos (v.) bajo su tirano Polícrates. Durante las guerras Médicas (v.) fue respetada por los persas. Más tarde se constituyó en el centro oficial de la liga marítima de Atenas. El tesoro fue depositado en el santuario de Apolo bajo la vigilancia de magistrados atenienses. En el 426 se procedió a una nueva purificación, que afectó a la totalidad de la isla. Al mismo tiempo se prohibió "morir y nacer" en D. Con este propósito, gestantes y moribundos eran trasladados, a partir de esta fecha, a la vecina Renea. Estas prohibiciones se mantuvieron durante toda la Edad Antigua. Sólo algunas tumbas de héroes, aparte de otras inadvertidas, fueron respetadas.A esta purificación siguió la expulsión de sus habitantes, trasladados durante algún tiempo a la localidad de Atramyttion, en Asia Menor. Más tarde, los supervivientes fueron llevados de nuevo a D. Sólo durante 10 años, después de la derrota de Atenas en la guerra del Peloponeso (v.), D. permaneció como ciudad libre. Recuperó la independencia tras la muerte de Alejandro Magno (v.) y se consolidó bajo el protectorado de Ptolomeo 1 Soter. Esta independencia se mantuvo hasta el 166 a. C., año en que el Senado romano entregó D. a Atenas. La ciudad pasó a ser puerto franco y centro de grandes actividades comerciales, sobre todo el comercio de esclavos, que atrajeron a muchos forasteros, hasta el 69 a. C. Diecinueve años después fue saqueada por las tropas de Mitrídates VI, que la destruyeron. Un nuevo ataque produjo el abandono de D., repoblada sólo en parte durante el Imperio romano. La nueva localidad fue un pueblecito bajo la tutela de Atenas, que en un momento de crisis económica no dudó en vender la isla. A fines del s. in d. C. aparece en D. una comunidad cristiana, siendo después sede episcopal de las islas vecinas. Saqueada durante las luchas iconoclastas y más tarde, en el 821, por los piratas musulmanes, fue definitivamente abandonada.Monumentos. Las ruinas de D. fueron reconocidas ya en el s. xv. Las excavaciones las inició en 1872 la Escuela Francesa de Atenas y se continuaron hasta 1914, gracias a la protección del duque de Loubat. A partir de entonces se han proseguido los trabajos por la institución citada, si bien con menor intensidad. Las principales ruinas son las del santuario de Apolo y el barrio inmediato, con la calle denominada dromos; el pritaneo; algunos templos menores, entre ellos el de Artemis; la sala hipóstila; el Dodekatheon o monumento a los 12 dioses, junto al Agora de los itálicos; el mercado de los comerciantes de Italia establecidos en D.; el establecimiento de los Posidoniastas; la palestra; varias casas; el estadio y sus alrededores; el gimnasio; la basílica cristiana consagrada a S. Quirico; el santuario de las divinidades siriacas; etc. Hallazgos principales: notables piezas de escultura arcaica, una estatua de Niké, interesantes retratos, mosaicos y pinturas murales helenísticas.ALBERTO BALIL.
BIBL.: PH. BRUNEAU y J. DUCAT, Guide de Délos, París 1965; H. GALLET DE SANTERRE, Délos prirnitive et archai’que, París 1958; P. ROUSSEL, Délos, colonie athénienne, París 1916; W. A. LAIDLAW, A History of Délos, Londres 1933; tD, Exploration archéologique de Délos, 1-XXVI, París 1909-66.
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