Della Robbia, Familia
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Biografía GER
Familia de escultores y ceramistas florentinos de los s. xiv-xv. El fundador del taller familiar fue Luca, al que sucedió su sobrino y discípulo Andrea, ca. 1470, y a éste su hijo Giovanni, que murió en 1529. Los últimos representantes fueron los hijos de este último: Luca, que se quedó en Florencia y Girolamo, que marchó a Francia. Era un taller de muy definido estilo y oficio, especialmente en lo relativo a obras de cerámica, que fueron las que más popularidad proporcionaron a la familia della R. Su producción fue muy extensa y divulgada, casi industrial, y llegó a ser importada en vida de los artistas. Se caracterizó siempre por su perfección técnica e indudable buen gusto.Luca. N. en Florencia 1399 ó 1400, de familia acomodada, al decir de Vasar¡; parece que su padre le hizo entrar en el taller de un platero famoso, donde aprendió a dibujar y donde se descubrió su aptitud para la escultura, a la que se dedicó decididamente. Su importancia como escultor ha quedado un poco oscurecida por un descubrimiento que hizo poco después de la cuarentena: la invención de esculturas y.relieves en tierra cocida y esmaltada, habitualmente de color blanco y en ocasiones policromados. Fue esta técnica el verdadero y continuo trabajo del taller de los della R. Luca m. en Florencia en 1482.La producción propiamente escultórica de Luca es de primer orden y ya sus contemporáneos, el propio Vasari y Alberti, le colocan entre los artistas más grandes y trascendentales. Ya muy joven seguramente debió trabajar con entusiasmo y calidad, pues es muy significativo el dato de que hacia sus 30 años recibiera el encargo de hacer una Cantoría para la catedral de Florencia, que debía competir, haciendo pareja, con la que muy poco antes se le había encargado a Donatello (v.); y de hecho ambas cantorías fueron realizadas contemporáneamente e instaladas posiblemente por las mismas fechas. Se hizo el primer pago por esta obra en 1431 y el último en 1438. Tiene forma de gran balcón alargado, dispuesto como un sarcófago sobre consolas, entre las que hay relieves; las tres caras de la tribuna propiamente dicha se estructuran con pilastras, entre las cuales se encajan también relieves, en todos los cuales aparecen niños y muchachos cantando, danzando y haciendo música, partiendo de citaciones del salmo 150, Laudate Dominum, que dan el tema a la obra. Fue desmontada como su compañera, en el s. xvit, pero hoy está reconstruida en el Museo dell’Opera de la catedral. Las figuras de los relieves arrancan de los modelos de la Antigüedad clásica en su firmeza y solidez, en su modelado y concepto; sin embargo, las modulaciones y pictoricismos del protorrenacimiento están patentes. En todo caso son de un modelado menos libre que el de Donatello. Los rostros son de una gran exactitud en su expresión y en el ajuste de los músculos faciales a los tonos de canto y notas que se quieren sugerir, de tal modo que pueden ser considerados como un caso de virtuosismo en la interpretación mimética de lo musical.La producción escultórica de Luca es relativamente abundante. Sabemos que llevó a cabo unos relieves, en colaboración, para el campanile de la catedral (1437) y otros para las puertas en bronce de la Sacristía de la misma catedral, magníficas y vigorosas, en las que colaboró con Michelozzo y Maso di Bartolommeo; pero es indudable la intensa participación de Luca, que nos muestra aquí muchas figuras, especialmente de María y ángeles, típicas de su arte e iconografía.En algunas de sus obras combina la escultura en mármol con la decoración cerámica: el tabernáculo, actualmente en la iglesia de Peretola (cerca de Florencia) y también el sepulcro del obispo Benozzo Federighi (terminado en 1459), magnífico trabajo en mármol, en Santa Trinitá de Florencia, que se completa con finísimos bajorrelieves. De su potencia como escultor, de su nervio, puede dar- ejemplo el precioso relieve en barro representando a la Virgen con cuatro santos (Louvre).Parece que fue hacia 1445 cuando Luca decidió dar preferencia a la escultura cerámica. Lo que más debió interesarle de esta técnica fue el hecho de la inalterabilidad de la superficie, impermeabilizada por el esmalte. La intemperie no dañaba ni corroía esas esculturas. La capa de esmalte llevaba mezcla de cinc, antimonio y sales de plomo. Primero, sólo empleó el esmalte blanco, pero después usó el azul intenso para acentuar algunas partes y, sobre todo, para destacar la figura sobre el fondo; después añadió el morado y el verde, seguramente como consecuencia del empleo de la decoración vegetal, para completar el conjunto luego con el amarillo. La técnica de estas obras fue perfecta desde la primera que se realizó, que parece fue el luneto de sobrepuerta de la Sacristía de la catedral. A partir de ese momento los arquitectos florentinos emplearon con entusiasmo y profusión este nuevo género de decoración: Brunelleschi en la Capilla Pazzi y en la Galería del Hospital de los Inocentes. Ángulos de fachadas, hornacinas y capillas en las calles se llenan de dulces madonnas con ángeles y flores y la decoración floral y las guirnaldas se incrementan. También hay escultura propiamente tal en este material: los bellísimos bustos retratos de niños, como el del Bargello de Florencia y el exquisito medallón del Kaiser Friedrich Museum de Berlín. El delicioso grupo representando la Visitación, en la iglesia de S. Juan de Pistoya, de inmaculada pureza en su total blancor, es para unos investigadores obra de Luca; para otros, entre éstos Venturi, la de Andrea.Andrea. N. en Florencia el 20 oct. 1435 y m. en la misma ciudad el 4 ag. de 1525. Continuó la obra de su tío, dedicándose especialmente a la producción en tierra esmaltada. Su principal obra son los medallones en la fachada del Hospital de los Inocentes. Fue autor de muchas obras que durante tiempo se han atribuido a su tío. En general, la obra de Andrea es más blanda, menos poética, más superficial, pero de igual perfección técnica. Más barroco, recarga las composiciones aumentando el número de personajes y el de elementos decorativos. Será él, sin duda, el impulsor de los complejos retablos, que llegarán a tener proporciones considerables y que rebasarán la órbita territorial italiana. Entre las obras más puras y arranque de este nuevo modo, está la delicada Anunciación de la iglesia de La Verna (Casentino). En la tradición de los bustos juveniles de Luca está el retrato de niño del Bargello (Florencia) de un arte más frágil que el de su maestro, pero igualmente vivo, exquisito, en su fino modelado y sobria combinación del blanco y azul. No en vano Luca, cuando ya estaba incapacitado para trabajar, vigilaba a su sobrino y continuaba dándole indicaciones y consejos.Giovanni. N. el 19 mayo 1469 en Florencia y m. en el mismo lugar en 1529. Siendo el más dotado de los hijos de Andrea, colaboró con él habitualmente, haciéndose cargo absoluto del taller a la muerte del padre. Tuvo colaboradores -la abundancia de encargos que sobre el taller pesaban obligaba a ello- entre los cuales destacan Santi y Benedetto Buglioni. Es el momento de plenitud de los grandes retablos exportados, de la intensa policromía y de las profusas decoraciones para edificios tanto religiosos como civiles; identificamos con el estilo o época de Giovanni los medallones con madonnas, profusamente ornamentadas, y los tondi con armas y escudos entre coronas vegetales de virtuosista ejecución y vivaz policromía. El más destacado conjunto decorativo es el friso de las obras de Misericordia del Hospital del Ceppo, de Pistoya (1525-29).Luca y Girolamo. El taller continuó trabajando hasta mediados del s. xvl, sin caer en la vulgaridad, bajo la dirección de Luca, que tomó el puesto a la muerte de su padre Giovanni, en 1529.Su hermano Girolamo (n. en Florencia, el 9 mar. 1488, m. en Francia, el 4 ag. 1566) desarrolló su actividad primero en el taller familiar, después, durante 20 años, en el castillo de Madrid (Francia) y más tarde en el de Fontainebleau, así como en la tumba de Enrique 11 y Catalina de Médicis, en Saint-Denis. Sus trabajos decorativos cerámicos tendrían influencia en el arte francés coetáneo y posterior.FEDERICO TORRALBA.
BIBL.: A. MARQUAND, Andrea della Robbia aríd his Atelier, Princeton 1922; íD, Giovanni della Robbia, Princeton 1920; L. PLANISCIG, Luca della Robbia, Florencia 1948; 1. POPE-HENNESSEY, Italian Renaissance Sculpture, Nueva York 1958; C. SEYMOUR, Young Luca della Robbia, "Bulletin of the Dudley Peter Allen Memorial Art Museum of Oberlin College" 20 (1963) 92-119.
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