Delfinado GEOG.
Categoria:
Geografía
Región del sudeste francés, comprendida entre el Durance y el Ródano, el D. es producto de una aglutinación progresiva en torno al condado de Vienneu. La región, muy poblada en el Neolítico (La Chartreuse), lo fue hacia el 400 a. C. por iberos, ligures y celtas, de los que César señala los Cávaros, Voconces, Allobroges y Celtrones. Entre el 122 y el 101 a. C., Roma sometió la población, aunque no fue hasta Augusto provincia romana. Las ciudades importantes eran Vienne, Cúlaro (actual Grenoble) y Valance. En el s. ii el país fue cristianizado, según la tradición, por S. Blandino. Conquistado en el s. v por los burgundios arrianos, el país pasó en un siglo a los francos y, por la división del Imperio carolingio en el tratado de Verdún (v.) (843), el D., antiguo reino de Burgundia, quedó incluido en La Lotaringia.En el progresivo desmembramiento que surgió a la muerte de Lotario, un amplio territorio, comprendido entre los Alpes y el Ródano, correspondió al hijo menor Carlos de Provenza formando el reino de Provenza (v.), también denominado de Baja Borgoña. Posteriormente el reino se lo disputaron un feudal de la región, el conde de Vienne, y el emperador Carlos el Calvo que fue quien triunfó. A su muerte (877), una asamblea de obispos entregó la corona al que hasta entonces había sido gobernador del reino, el conde Boson, favorito de Carlos el Calvo. La descendencia -de Boson mantuvo el reino en su poder hasta la mitad del s. x, en que, falto de herederos, fue adscrito al denominado reino de la Alta Borgoña (fundado en el 888). En 1027, el soberano de la Alta Borgoña, Rodolfo III el Vago, se reconoció vasallo del emperador Conrado II y, de este modo, el país donde estaba integrado el futuro D. quedó sometido a la soberanía del Imperio, bajo la denominación general de reino de Arlés y de Vienne. Los dos intentos de mantener el futuro D. en la órbita francesa, el del conde de Vienne y el de Boson, habían fracasado. Por otra parte, en estos momentos de la enfeudación al Imperio, la unidad del reino de la Alta Borgoña no existía más que en la titulación, pues a lo largo de los s. ix y x el proceso de desmembramiento feudal había fragmentado el territorio en pequeños núcleos gobernados por grandes familias, cuya sumisión a la autoridad de Rodolfo 111 era prácticamente inexistente. De estas familias, dos son especialmente importantes, los condes de Albon y los de Maurienne. Los primeros serán los creadores del futuro D.; los segundos los del ducado de Saboya (v.). El viejo condado de Vienneu, propiedad de la esposa de Rodolfo III, fue cedido por ésta al arzobispo de Vienne quien, a su muerte, lo dividió, entregando a su cuñado, el conde de Maurienne, la mitad N y al de Albon, también pariente suyo, la mitad S. Esta mitad meridional del condado de Vienneu, más el condado de Albon fueron la célula inicial del territorio que, a partir de 1293, se denominó D., mientras sus condes se titulaban "delfines" ya desde comienzos del s. XII. A la casa de Albon sustituyó en 1192 la casa de Borgoña (v. BORGOÑA) (1192-1282) y a ésta, una tercera dinastía, la casa de Tour-du-pin (1282-1349).En estos tres s. (xii al xiv) la actividad de sus gobernantes fue ampliando la célula primitiva del condado; gracias a una hábil política matrimonial, decuplicaron su territorio y alcanzaron un prestigio de seguridad que se extendía hasta las tierras alemanas. Al mismo tiempo intentaban reducir el fuerte feudalismo eclesiástico representado por el arzobispo de Vienne y el obispo de Grenoble y procuraban zafarse de la autoridad del Emperador alemán, al que el país estaba enfeudado. También se va produciendo el cambio del derecho burgundio por el romano y el crecimiento paulatino de un espíritu de "franquicias" socio-políticas, que se transformó, a partir del s. XII, en privilegios comunales, el primero de los cuales data de 1164.El D. ha estado sometido a tres tensiones. La alemana, por su enfeudamiento al Emperador aunque, ciertamente, nunca pasó de un dominio nominal, hasta que Carlos IV cedió sus derechos al heredero francés en 1378. La de su vecina Saboya (v. SABOYA, CONDADO Y DUCADO DE), que provenía, como el D., de la escisión del condado primitivo de Vienneu; entre Saboya y el D. existían discordias territoriales, una distinta orientación debida a la conexión saboyana con el Imperio alemán y una desigual economía, favorable al D. La tercera tensión es la francesa, hacia la que se fue ligando el D., sobre todo a partir de la mitad del s. XIII, en el reinado de S. Luis. El movimiento cultural, que había comenzado en el s. xi con las fundaciones abaciales (la más notable, la gran cartuja de S. Bruno), ofrece en el s. xiii algunos notables poetas y trovadores entre los que sobresale Guillaume Magret, prototipo de Frangois Villon.El último delfín, Humberto 11, agobiado por sus deudas y tras penosas negociaciones con el rey de Sicilia, el Papado y el Duque de Normandía, terminó vendiendo su territorio a la corona francesa en 1349. La anexión definitiva se realizó en 1457, consolidándose en el reinado de Luis XII, que había sido el último delfín independiente con el título de Luis Il. La corona, concediendo el derecho de reunir los Estados provinciales del D., les reconocía una enorme autonomía que duró hasta 1628, en que fueron suspendidos por Richelieu (v.). La anexión del D. a Francia provocó algunos intentos fracasados de reivindicación por parte de Saboya (v. SABOYA, CASA DE) y del Príncipe de Orange (v. ORANGE, CASA DE) (batalla de Authon, 1430). Por su condición de país fronterizo, el D. tomó parte importante en la política italiana de Francia y ello provocó, junto a la devastación del territorio en el s. xvi, en las luchas con Carlos V, un magnífico renacimiento cultural y una especial atención de los reyes de Francia, que culminó con la fundación de la Universidad de Valence en 1452.El centralismo del s. xvic debía provocar, en un país que había sufrido muy activamente las guerras religiosas, y se preciaba de su autonomía, una larga reacción anticentralista cuyo desfavorable resultado fue la ya citada abolición de los Estados provinciales y la creación de las Intendencias. Las guerras de Luis XIV, sobre todo la de Sucesión española, provocaron algunos ajustes territoriales de poca importancia con Saboya. En el s. XVIII, un nuevo golpe contra la autonomía del D., la desaparición del Parlamento de Grenoble, vino a reducir cada vez más a una condición provincial lo que había sido casi un Estado independiente. A partir de la Revolución (v. REVOLUCIÓN FRANCESA), la historia del D. se integra en la departamental. Actualmente está repartido entre los Departamentos del Isére, Dróme y Altos Alpes.V. t.: FRANCIA IV, V;PROVENZA II;SABOYA, DUCADO DE.C. ALVAREZ SANTALÓ.
BIBL.: F. VERNAY, Nouvelle Histoire du Dauphiné, Grenoble 1933; G. LETONNELIER, Histoire du Dauphiné, París 1958; G. DE MANTEYER, Les Origines du Dauphiné Viennois, Gap 1925.
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