Curtidos, Industria de
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Cultura
Si una piel, tal y como se separa del animal, se abandona en ambiente cálido y húmedo, comienza en ella un proceso de putrefacción. Esto se puede evitar añadiendo una solución bactericida, pero de cualquier forma, al secarse se convierte en un producto coriáceo sin ninguna flexibilidad.Para curtir una piel es preciso tratarla por unas sustancias que se combinan con ella más o menos irreversiblemente, conservando la estructura fibrosa de la misma. Evitan que tome naturaleza coriácea, transformándola en una materia elástica, más resistente a la deformación por agua caliente, impidiendo su disolución en ella, como ocurría en la piel en bruto. Para curtir una piel, cualquiera que sea el procedimiento empleado, es preciso prepararla adecuadamente, realizando los trabajos necesarios para que la combinación de las materias curtientes con la piel se realice en condiciones idóneas.Procesos previos a la curtición. Conservación de la piel. La piel separada del animal debe ser lavada tan pronto como sea posible, pues la suciedad y sangre del suelo de los mataderos producen rápidas contaminaciones bacterianas capaces de provocar un deterioro tan grande que nunca se pueda obtener de ella un cuero de calidad. Una vez lavada, se extiende en el suelo limpio, dejando hacia arriba la parte de la carne, sobre la que se añade sal común en la proporción de 0,5 a 1 Kg. (en granos de 1 a 3 mm. de diámetro) por cada Kg. de piel. Para su conservación, conviene añadir antisépticos (pentaclorofenato sódico, acetato de fenilmercurio, etc.), con los que se consigue conservarla durante largos periodos de tiempo, siempre que las condiciones de humedad y temperatura sean favorables.Remojo. Cuando se han de utilizar las pieles saladas, hay que remojarlas para que recuperen la humedad y flexibilidad que tenían al ser separadas del animal. Si se quiere conservar el pelo en la piel curtida (pieles para peletería), se trata directamente en solución salina de cloruro sódico, y se continúa con los diversos curtientes siguiendo el resto de los procesos de terminado.Por el contrario, si se ha de emplear para la industria del calzado ha de comenzarse por el depilado. Depilado. Actualmente se conocen diversos procedimientos para eliminar el pelo de las pieles:a) El depilado enzimático: consiste en la acción de ciertas enzimas queratinolíticas, sobre las proteínas de la capa basal de la epidermis, aflojando las uniones del pelo, que de esta forma se puede separar mecánicamente con facilidad. Este procedimiento es más costoso que el químico, por lo que se utiliza solamente cuando el pelo o la lana tienen un valor apreciable.b) Sobre las mismas proteínas de la capa basal actúan los depilantes químicos en baño, que atacan también al pelo hasta disolverlo. Los baños para el depilado químico más comunes se preparan disolviendo en agua sulfuro sódico (en concentraciones del 1 al 3%) y añadiendo posteriormente hidróxido cálcico, hasta que la densidad del baño llegue a ser de 1-1,5° Baumé. Estos pelambres llevan generalmente del 3 al 4% de cloruro sódico, para evitar una hinchazón excesiva de la piel, que produciría un aflojamiento de la flor.Además de eliminar el pelo en el baño, se elimina también la epidermis y se produce un aflojamiento en la estructura fibrosa de la piel. Esta operación se realiza en bombos de movimiento lento, o en molinetes que se mueven durante unos 10 minutos de seis a ocho veces al día, permáneciendo en ellos las pieles de 48 a 72 horas. Si es preciso recuperar el pelo o la lana de la piel, se embadurna por la parte de la carne con una pasta de sulfuro sódico y cal, espesándola si es necesario con una materia inerte, hasta que pueda arrancarse el pelo por procedimientos mecánicos.Desencalado. Las pieles en este estado poseen una fuerte alcalinidad, que provocaría una gran hinchazón en presencia de agua abundante. Por ello, se someten a un proceso de neutralización que solubiliza las sustancias alcalinas, fundamentalmente la cal, por lo cual esta operación se conoce con el nombre de desencalado. Las sustancias que se emplean para separar los álcalis de la piel (ácido láctico, acético, bisulfito sódico, etc.), son, pues, sustancias desencalantes.Rendido. La piel, después del pelambre, presenta aún una estructura fibrosa compacta, poco apta para facilitar la penetración de los curtientes, y poco adecuada para alcanzar la flexibilidad deseada. Para aflojar esta estructura y terminar con los últimos restos de alcalinidad, provocando a la vez el deshinchado, se trata por unas enzimas (v.). Este proceso se conoce con el nombre de rendido. La temperatura, el tiempo y la concentración de las enzimas son los factores que determinan la intensidad del mismo.Piquelado. La piel "rendida" no es apta para la combinación con las materias curtientes; por ello conviene añadir un ácido (con la cantidad necesaria de cloruro sódico para evitar la hinchazón) que remata el proceso de desencalado y rendido, y termina con el proceso enzimático. Este proceso se llama piquelado y los ácidos empleados en esta operación son principalmente clorhídrico y sulfúrico, aunque se emplean, a veces, el fórmico y el acético.Curtición. Las pieles piqueladas con suficiente cantidad de ácido (l% de sulfúrico y 10% de sal sobre el peso de piel) son susceptibles de conservarse largos periodos de tiempo sin alterar, aunque si el tiempo es excesivo puede haber una pérdida de resistencia de las fibras de la piel. Para curtir una piel piquelada es preciso eliminar parte del ácido que contiene. Esto se consigue poniendo las pieles en una solución de cloruro sódico, y añadiendo la cantidad de bicarbonato sódico necesaria, hasta conseguir el grado de acidez deseado. Para la curtición mineral es conveniente una acidez de pH=3-4 mientras que para la vegetal el pH es de 5-6.Las sustancias que se emplean como curtientes se clasifican en dos grupos: a) Curtientes minerales o inorgánicos (sales de cromo, de aluminio, silicato sódico, etc.), y b) Curtientes orgánicos (curtientes vegetales, lignosulfónicos, sintéticos, etc.).a) Curtición mineral. En esta modalidad se emplean como curtientes, por lo general, una gran variedad de sales de cromo. La curtición con estas sales empieza a tener importancia en 1884; se empleaba al principio una solución de bicromato potásico y ácido clorhídrico, que penetran fácilmente en la piel, la cual se sumergía posteriormente en un baño de tiosulfato sódico, pues esta sal hace que el cromo se combine con las proteínas de la piel. De esta forma se conseguía un verdadero cuero. En 1897 Procter describe la glucosa como agente reductor del bicromato sódico, utilizando, además, ácido sulfúrico, para regular la acidez de la sal de cromo resultante. Cuanto menor sea la basicidad (mayor acidez), más fácilmente penetra la sal de cromo en la piel, pero menos se combina con ella. Si al final de la curtición se aumenta la basicidad (se disminuye la acidez), se hace posible la combinación con la piel, haciéndose aquélla cada vez más irreversible.Modernamente se emplean sales complejas de cromo, tales como formiatos, oxalatos, cloruros, ftalatos, etc., con objeto de que las curticiones sean más uniformes y rápidas, obteniendo además una mayor superficie de cuero, al evitar las combinaciones rápidas, que provocan una disminución de superficie.La cantidad de cromo necesario para la curtición de una piel varía del 2,5 al 3% de óxido de cromo (Cr203) calculado sobre el peso de la piel sacada del depilado, que equivale a un 4,7% sobre el peso de la piel terminada. Parece que la unión del cromo a la piel se verifica a los grupos ácidos de las proteínas, mientras que los grupos ácidos se unen a los grupos aminos de las proteínas.Otros curtientes minerales, como el aluminio, tienen menos importancia, a pesar de obtenerse con ellos cueros blancos de tacto suave. La sal más comúnmente empleada es el alumbre de aluminio y potasio (S04)2Al K- 12H20, o bien simplemente el sulfato de aluminio.Ambas sales, al disolverse en agua, dan una hidrólisis ácida, lo que podría provocar un hinchamiento de la piel. Esto se evita añadiendo a la solución curtiente la cantidad necesaria de agua. No obstante, las pieles curtidas con sales de aluminio se hinchan fácilmente y en ebullición llegan a convertirse en gelatina, de forma que no constituyen una verdadera curtición, ya que entre las propiedades de las pieles curtidas, figura su mayor resistencia al agua caliente. Parece que esto se debe a que los complejos de aluminio que se forman uniéndose a las proteínas se hidrolizan fácilmente.La curtición con Si02 es relativamente reciente y consiste en hacer atravesar la piel por un sol de ácido silícico, suficientemente dispersado y estable para después neutralizarlo en medio alcalino. La penetración es irregular, lo cual puede producir una fijación masiva en la flor. Parece que la fijación al cuero se produce por enlaces coordinados. Estos cueros son duros, de menor resistencia al desgarre y poca afinidad por los colorantes.b) Curtición con curtientes orgánicos. 1) Curtición vegetal. Es muy antigua y las materias primas empleadas son plantas naturales o sus extractos acuosos. La composición de estos curtientes es muy compleja, así como la de las otras sustancias no curtientes que los acompañan y que confieren a cada cuero sus características específicas. Los curtientes vegetales se dividen en dos grandes grupos: taninos catéquicos, cuyo núcleo principal es la pirocatequina, y taninos pirogálicos, en que lo es el ácido gálico. La combinación de las proteínas de la piel con los tan¡nos se verifica por los grupos fenólicos de los taninos con los amino de las proteínas.2) Taninos sintéticos. Tienen interés, como agentes curtientes, ciertos derivados orgánicos que se obtienen por condensaciones de aldehído fórmico con fenol, cresol, benzol y naftalina. Estos curtientes ayudan a aumentar la difusión de los taninos vegetales.Procesos de terminado. Tintura. Generalmente, el cuero curtido se tiñe para su terminado. Los colorantes empleados son de tres tipos: básicos, ácidos y directos. Para el cuero de curtición vegetal se utilizan los básicos, como la crisoidina, que dan tonos profundos y brillantes, pero de poca solidez a la luz. También se utilizan para remontados. Los colorantes ácidos y directos se utilizan para la curtición de cueros al cromo.Engrase. Después de la curtición, el cuero debe de ser engrasado para que sea flexible. Las grasas empleadas y los procedimientos de engrase son muy variados. Para el engrasado del cuero curtido al vegetal se utilizan aceites animales o vegetales crudos. Por el contrario, para cueros curtidos al cromo se utilizan aceites sulfonados solubles.Secado. La piel engrasada en bombo está totalmente empapada de agua, que se escurre en máquina especial y pasa al secado. Éste puede hacerse en secaderos clásicos naturales de aire y humedad vigilada, o bien en placas de cristal montadas sobre bastidores colocados en secaderos artificiales, que a veces son a vacío.Acabado. Si se trata del cuero curtido al vegetal y engrasado, basta pasarlo por una máquina de abrillantar para que esté terminado. Si es cuero teñido, se termina con pigmentos, que van en suspensión de barnices con resinas termoplásticas.La i. del c. en España ha adquirido importancia en los últimos años debido a la exportación en gran cantidad de los productos manufacturados.No obstante la aparición de sucedáneos de la piel y la similitud con ella con que se fabrican, ninguno de ellos ha alcanzado su calidad y solamente en algunos casos pueden llegar a sustituirla.En la piel de empeine fabricada al vegetal para hacer el tipo de becerro engrasado, es decir, las botas de sierra, p. ej., no ha aparecido un sustituto eficaz. En la piel de empeine de curtición cromo, como la que se emplea corrientemente para el calzado de vestir con brillo y colorantes, han aparecido muy variados sustitutos con mayor o menor fortuna, pero sin que ninguno de ellos llegue a conseguir la calidad y presentación del cuero, aunque se han imitado hasta las venas de la piel.En el cuero para pisos de zapatos, es decir, el que se obtiene por curtición vegetal de cueros pesados, la competencia ha sido grande; a la que ya hace tiempo viene haciendo el caucho, hay que añadir nuevos y variados productos aparecidos recientemente, que al ser menos pesados, tienen mayor resistencia a la abrasión y se mojan menos, cosa que tiene singular importancia en países húmedos. A pesar de esto, el terminado de los zapatos con suela da un producto de más alta cotización en el mercado, por su mayor transpiración.Donde mayor ha sido la sustitución del cuero por sucedáneos es en tapicería, pero se ha debido exclusivamente a que las pieles dedicadas a este fin se han revalorizado para prendas de vestir.V. t.: CALZADO, INDUSTRIA DEL.A. Y.AGCIE GIL.
BIBL.: E. GRATACóS y OTROS, Tecnología química del cuero, Barcelona 1962; A. GANSER, Manuale del Conciatore, Milán 1949; L. MEUNIER, A. JAMET y C. GASTELLD, La tannerie, París 1936; J. A. WILSON, Modern practice in leather manufacture, Nueva York 1941.
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