Cuba I. Geografia. GEOG.
Categoria:
Geografía
País insular perteneciente a las Antillas Mayores, el más extenso del archipiélago, ubicado en una isla que ocupa el quinto lugar por orden de importancia, después de Groenlandia y tres islas canadienses, en el continente americano (114.524 Kmz y 8.256.000 hab.). Limita al N con el estrecho de la Florida y el canal viejo de Bahamas, al E con el paso de los Vientos, al S con el mar de las Antillas y al O con el estrecho de Yucatán y el golfo de México.1. Medio físico. Relieve. Perteneció a la masa terrestre, a veces continental y en ocasiones insular, llamada Antillia por los geólogos, que incluía tierras centroamericanas y antillanas desde el periodo geológico pensilvánico, de la Era Paleozoica, hasta el oligoceno inferior, de la Era Cenozoica, en cuya región hubo hundimientos que afectaron a la zona actualmente cubana durante el cretácico medio, en el que se generalizó el vulcanismo submarino que ha dejado como huellas en el país algunas corrientes de lava y muchas tobas, y en el cretácico superior en sus etapas anterior e intermedia, así como en el eoceno superior y el oligoceno medio y superior, en el mioceno inferior que fue la época de máxima extensión de los hundimientos, y en el mioceno medio y en el plioceno superior. Estos frecuentes hundimientos del territorio cubano están demostrados por la existencia de diversas rocas de origen marino, principalmente calizas, que ya peniplanadas constituyen las principales llanuras del país desde el sur de la provincia de Pinar del Río hasta gran parte de la de Camagüey y que representan el 65% de la superficie de la isla. Si se acepta la tesis de que las bahías de bolsa han sido originadas por hundimientos que afectaron a la cuenca baja de algunos ríos (Bahía Honda, Cabañas, Mariel, La Habana, Nipe, etc.), estos hundimientos con carácter local han seguido a los anteriores que fueron de naturaleza general. Los más recientes levantamientos del oligoceno superior, especialmente los del mioceno superior, y los del plioceno superior y pleistoceno, son los que han determinado la configuración actual del país. Además, a esos últimos periodos corresponden los escasos materiales aluviales cenozoicos de origen terrestre existentes no sólo en la isla, sinotambién en las Antillas Mayores. Los levantamientos han continuado en épocas recientes, como lo prueban las terrazas de origen marino que existen en las costas (las cuales pueden observarse en el barrio del Vedado de La Habana, p. ej.). Estos numerosos y sucesivos hundimientos y levantamientos en la masa insular a la que corresponden las Antillas Mayores parecen indicar que la isla de C., junto con las Bahamas, se comportan como un bloque en el que los procesos isostáticos determinan sucesivos movimientos de inmersión y de emersión.La existencia de extensas regiones con formaciones de calizas de origen marino explica los diversos tipos de morfología de carst en la isla: 1) algunos son de una etapa joven de geoformas, como las cavernas de la sierra de los órganos, el cauce subterráneo con sumidero y resolladero por el que atraviesa el río Cuyaguateje, los poljés u hoyos de Madruga, las dolinas de la ciénega de Zapata; y 2) otras geoformas son de una etapa madura o avanzada, como las cuchillas de la sierra del Rosario y los mogotes de Pinar del Río, que son cerros testigos de una morfología de carst que afecta a algunos estratos en vías de desaparición. Entre los aspectos más importantes del relieve se incluyen el arco de montañas bastante erosionadas, así como las numerosas intrusiones de granito y diorita, que corresponden a la sierra de los órganos y a la sierra del Rosario (Pan de Guajaibón, 728 m.), en Pinar del Río, al anticlinal HabanaMatanzas, las sierras de BejucalMadrugaLimones, las alturas de Trinidad y Sancti Spiritus (pico San Juan, 1.156 m.), las sierras de Cubitas y Najasa en Camagüey, y el complejo de montañas de Holguín, Banes, Nipe, Moa y Toa (sierra del Cristal, 1.400 m.), cuyas montañas comenzaron a formarse en el cretácico y continuaron desarrollándose hasta el eoceno, o sea, en la época que corresponde a la revolución geológica laramidiana, la cual asimismo originó la Sierra Madre Oriental de México y una región de las montañas Rocosas estadounidenses. Por otra parte, las montañas más importantes y elevadas de la isla, es decir, la Sierra Maestra (el pico Turquino 2.005 m. y la Gran Piedra 1.250 m.), están asociadas a un gran anticlinorio, originado a partir de fines del oligoceno, pero especialmente en el mioceno y plioceno, que incluye montañas del norte de Guatemala y del sur de Belize, las elevaciones submarinas de las que emergen las islas Caimán, la sierra del noroeste de Haití, la cordillera central de Santo Domingo y de Puerto Rico, así como las islas Vírgenes. Al sur de ese moderno sistema montañoso se halla una depresión tectónica, que comienza con la del río Motagua al este de Guatemala, cuya profundidad se ha acentuado debido a fallas muy profundas, que incluyen la hoya con una profundidad media de 5.000 m.; con fosas que se hallan entre la provincia de Camagüey y las islas Caimán (Bartlett, 6.000 m.) y entre la de Oriente y la isla de Jamaica (Oriente, 7.500 m.), así como el golfo de Gonaives en Haití y la depresión de Enriquillo en el sudoeste de Santo Domingo. Esta larga depresión afectada por fallas es, en la actualidad, la región tectónicamente activa y, por ello, han tenido lugar más de 200 intensos terremotos en C. desde 1551. El territorio de la isla forma parte de una masa terrestre sumergida en parte que es la plataforma insular de 75.000 Kmz que la rodea, de la cual emerge la isla de Pinos y las numerosas cayerías, como llaman los geógrafos cubanos a los archipiélagos de pequeñas islas o cayos que se encuentran en los bordes de, las plataformas, a saber: 1) en el norte, el de los Colorados, del cabo San Antonio a Bahía Honda, con 60 cayos, y el de SabanaCamagüey, entre Cárdenas y Nuevitas, con 400, los cuales, junto con otros cayos aislados, suman 570; 2) en la costa sur, el de los Canarreos, del que forma parte la isla de Pinos con 350 cayos, los de jardines y lardinillos al sur de la Ciénaga de Zapata y de jardines de la Reina al sur de Camagüey, con 380, es decir, un total de 730 cayos.Hidrografía. Como consecuencia del clima lluvioso que la favorece, la isla cuenta con 200 ríos, entre los cuales los más importantes de la vertiente norte, de O a E, donde las montañas están cerca de la costa, son: Almendares, Sagua la Grande, Sagua la Chica, Máximo, Mayarí y Toa; y en la Vertiente sur, de E a O, que es la más importante por sus extensas llanuras, son: el Cauto, el más caudaloso, con sus afluentes Bayamo y Salado, que corresponde a la depresión situada entre las montañas del norte de la provincia de Oriente y la Sierra Maestra: Najasa, San Pedro, Zaza, Agabama, Hatiguanico, Mayabeque, Los Palacios, San Diego, Guama y Cuyaguateje.Clima. Es tropical, con temperatura media anual de 24,5°, humedad relativa media de 77% y 1.438 mm. de altura de la lluvia media al año, un máximo en verano que corresponde a la presencia de los vientos alisios y otro en otoño relacionado con los ciclones tropicales o huracanes (V. VIENTO). La convección local es un factor que también favorece la condensación del vapor de agua en las masas de aire de los alisios y de los huracanes, y de esa manera contribuye al desarrollo de la lluvia. Los ciclones tropicales, cuya temporada va de mayo a noviembre, con predominio en septiembre, ocasionan aguaceros que, si bien son útiles para la economía rural, pueden originar inundaciones y la erosión del suelo, destruyen bienes y ocasionan muertes por la velocidad del viento huracanado y dan lugar al destructivo "ras de mar" en los litorales, ocasionando graves daños en las áreas que son afectadas por los mismos. Es frecuente que en los primeros meses de la temporada de ciclones, cuando recurvan desde el mar Caribe donde se originan hacia la América del Norte, lo hagan a través del centro y oeste de la isla, con su secuela de destrucción; por el contrario, en los últimos meses de la temporada ciclónica esos meteoros tienden a orientarse hacia la península de Yucatán, el estrecho del mismo nombre y el golfo de México; son los de la fase temprana que ocasionan mayores daños, mientras los de la tardía dan lugar principalmente a aguaceros.Las lluvias de invierno, ocasionadas por la presencia de masas de aire frío procedentes de altas latitudes conocidas como ondas frías o nortes, son de escasa importancia, aunque en algunas regiones, como en el norte de la provincia de Oriente, dan lugar a que se complete un régimen hidrológico permanente en los ríos. Sólo en las estribaciones de la Sierra Maestra el clima es templadosubtropical y al pie de la misma, en la sombra eólica, al sur de la provincia de Oriente, es seco estepario. Suelos. Uno de los factores más favorables para la economía del país es. el hecho de que el 80% de los suelos de la misma son agrícolas y del 20% restante la mitad puede utilizarse con fines pecuarios o forestales. Los grupos de suelo más frecuentes son los lateríticos rojos, propios del clima tropical, los de pradera negros y los podzólicos amarillos, los de montaña y los aluviales negros en las márgenes de los ríos. Por su textura predominan los arcillosos de las provincias de La Habana y Matanzas, así como de la región oriental desde Nipe a Bayamo; les siguen en importancia los migajones de sabana, originados en regiones con vegetación natural herbácea, de Pinar del Río, Las Villas, y Camagüey; los poco extensos suelos arenosos se hallan en la mitad occidental y en la isla de Pinos; con aún menor importancia existen suelos calcáreos en el arco de montañas que se extiende al norte del país, desde Pinar del Río hasta Camagüey; y, por último, existen suelos de gley, o sea, de pantanos, en las penínsulas de Guanahacabibes, Pinar del Río, y en la de Zapata, en Las Villas. La erosión del suelo no es problema de gran importancia debido a que Ia mayor parte del territorio es de llanuras, pero la forma en que se han llevado a cabo los desmontes, arrasando con toda la vegetación arbórea que determina un aumento en la temperatura y el consiguiente deterioro edafológico, ha contribuido a empobrecer grandes extensiones de suelos cubanos.Vegetación. La predominante del país es típicamente tropical y en el pasado fue principalmente de bosque lluvioso; se calcula que el 60% de la superficie era boscosa a la llegada de los españoles, pero en la actualidad, debido a los desmontes, ocupa mayor extensión la sabana herbácea con sus típicas palmeras, en parte original y en otra con vegetación secundaria, así como la tierra de cultivo. En algunas regiones de las sierras de los órganos y del Rosario todavía existen bosques mixtos, con coníferas y encinas (Quercus virginiana); los pinos de estas asociaciones vegetales han determinado el nombre de Pinar del Río, la provincia más al oeste, y de isla de Pinos; en esas regiones occidentales se presentan pinos que existen en la península de Florida (Pinus tropicalis y Pinus caribaea); también hay coníferas en las sierras de Nipe y de Baracoa (Pinus cubensis) y en la Sierra Maestra (Pinus occidentales). Estas coníferas son relictos de la vegetación que existió durante el periodo pleistoceno, en el que el clima templado llegaba a más bajas latitudes. Los bosques mixtos, con sus típicas coníferas, representan el 4% del territorio del país. Sólo tiene vegetación esteparia, con los cactos como plantas típicas, el 4% del país, especialmente en el sur de la provincia de Oriente. En los litorales, los cayos y las ciénagas, principalmente en la de Zapata, predominan los manglares (Rhyzophora mangle), representando los mismos el 6% del área del país. Muchas regiones están infectadas de marabú (Dichrostachys nutans), arbusto espinoso originario de África que cubre el 3% del país.2. Poblamiento y población. El s. XX comenzó con un acontecimiento que habría de ser decisivo para la salubridad en toda Hispanoamérica, pues el descubrimiento llevado a cabo por el médico cubano Carlos Finlay en 1881 de que la fiebre amarilla se trasmitía de una persona a otra por medio de un mosquito vector, fue comprobado en 1900. De esa manera pudo combatirse la enfermedad que más vidas arrebataba en las tierras tropicales del mundo y que había causado más estragos que la propia guerra entre soldados españoles radicados en C. Ese feliz descubrimiento y las mejoras en la salubridad que fueron introducidas por el Gobierno militar estadounidense y después metódicamente implantadas por las autoridades cubanas, han influido de modo notable en el desarrollo demográfico del país. Durante el s. XIX tuvieron lugar devastadoras epidemias de viruela, cólera y fiebre amarilla. La viruela dejó de asolar al país con la difusión de la vacuna antivariólica a principios de este siglo y desde 1897 no se ha dado un serio brote de esa enfermedad. Las epidemias de cólera desaparecieron al adoptarse medidas preventivas en relación con los barcos de procedencia extranjera. La fiebre amarilla fue erradicada totalmente a partir de 1906. Las enfermedades endémicas, paludismo, fiebre tifoidea y tuberculosis, que pasaron a los primeros lugares como causa de mortalidad durante el presente siglo, han dejado de diezmar la población. Otras enfermedades que han sido combatidas eficientemente en los últimos años son la poliomielitis desaparecida en 1962, y el tétano, que, merced al empleo del toxoide tetánico, alcanzó una tasa de mortalidad de 5,50 por 100.000 en el periodo de 1964 a 1968. Actualmente el principal problema de salubridad en el país es el de la mortalidad infantil, a pesar de que su tasa ha bajado de 111,60%o (192832), a 37,60 (196065).Las tasas de natalidad y mortalidad relativas a 1.000 hab. han sido durante el s. XX las que siguen:Años 1902 1910 1920 1930 1940 1950 1960 1968 Natalidad 29 31 24 24 19 30 32 29 Mortalidad 15 15 17 10 10 7 6 6No ha habido notables cambios en la natalidad, que tuvo su tasa más baja de 23%o hab. en el año de la crisis económica de 1921, por lo que el crecimiento natural se explica principalmente por la disminución de la tasa de mortalidad. El notable descenso en la mortalidad a partir de 1899, así como el desarrollo económico y la inmigración española, determinaron un rápido crecimiento demográfico en la población cubana, que fue de 3,9 de promedio, de 1899 a 1907, es decir, el más alto en toda la historia de la isla.El tratado de paz entre España y los EE. UU. garantizó para los españoles de C. todos los derechos de propiedad y de ejercer su industria, comercio o profesión, aunque conservaran su nacionalidad, y la llamada Enmienda Platt, que quedó incluida como parte de la Constitución de la República de C., instaurada el 20 mayo 1902, obligó al Gobierno de la misma al cumplimiento de esas obligaciones impuestas a los EE. UU. por tal tratado. Por otra parte, la propiedad y la vida de los ciudadanos estadounidenses quedaron protegidas por la referida enmienda aprobada por el Senado de EE. UU. De esa manera las grandes empresas extranjeras, comerciales y de otra índole, que existían o se establecieran en el futuro en C., quedaron amparadas legalmente en momentos en que los bienes de los terratenientes cubanos habían sido destruidos en gran parte. A los primeros años de la independencia correspondió un gran desarrollo económico, especialmente de la industria azucarera; la evolución de ésta tuvo un alza durante la I Guerra mundial, detenida por la crisis económica y financiera de 1921; a dicha crisis siguió una etapa de recuperación hasta 1928, pues la gran crisis económica mundial de 1929 originó un gran desastre en todos los negocios del país. Durante toda esa etapa, que fue de desarrollo económico, a pesar de la crisis de 1921 que como resultado de maniobras estadounidenses liquidó todo el capital financiero cubano, la inmigración extranjera, especialmente de españoles, fue tan alta que se calcula que de éstos entraron al país 1.314.000, cantidad de inmigrantes que sólo fue superada por Brasil y Argentina en Iberoamérica. También emigraron haitianos (80.000 en 1931) y jamaicanos (40.500 en 1931). La desocupación llegó a ser tan alarmante como resultado de la crisis de 1929 que la inmigración dejó de existir y, por tanto, el desarrollo demográfico ulterior, que se ha mantenido alto, ha sido resultado del crecimiento natural de la población.El único aspecto nuevo en ese desarrollo es la emigración de cubanos al exterior, especialmente a los EE. UU., que ha tenido lugar de 1960 a 1970; la emigración controlada por el Gobierno para ese periodo ha sido aproximadamente de 490.295, cuya cifra excluye la clandestina. En el cuadro insertado a continuación se incluyen los datos sobre la evolución demográfica de 1899 a 1970, es decir, durante la etapa cubana de la independencia.Entre 1959 y 1968 se han establecido 155 pueblos y se han construido 16.897 viviendas. Los principales centros de atracción para la migración interna son las ciudades de La Habana, que es la capital, y de Camagüey. El analfabetismo se redujo al 3,6% del total de la población en 1961. La inscripción total en relación con la población alcanzó el 27,6% en 1967 según un informe del Banco Interamericano de Desarrollo. Existían en el país en 1969, 14.807 escuelas primarias (1.460.754 alumnos), 574 de enseñanza media (254.111 alumnos), tres universidades (35.490 alumnos) y 27.570 escuelas para adultos (453.602 alumnos); entre los centros de educación superior destaca la Univ. de La Habana.3. Economía. Agricultura. El desarrollo técnico de la industria azucarera ha influido en la naturaleza de la agricultura, en la colonización interna y en todos los aspectos de la vida económica y social de C. El país ha atravesado por tres etapas que corresponden a dicho desarrollo técnico: la del trapiche de los s. XVII y XVIII,la de la fábrica del s. XIX llamada ingenio y la del central o ingenio modernizado del s. XX.En la primera etapa de la producción azucarera, que comenzó desde los primeros años de la colonización, se utilizó el trapiche, consistente en masas de madera que giraban verticalmente, movidas por animales, para moler la caña y obtener el jugo llamado guarapo, el cual era sometido a cocción en calderas de cobre y, por último, batido hasta lograr la cristalización.El trapiche fue superado por el ingenio (que empezó a tener importancia desde 1779), o sea, por una fábrica en la que la caña era triturada en trenes que a partir de 1820 fueron movidos por máquinas a vapor y en la que al mismo tiempo el bagazo, o desecho de la molienda, se utilizaba, junto con la leña, como combustible; en el ingenio se siguieron utilizando calderas para lograr la cocción del guarapo y éste siguió siendo batido hasta que tuviera lugar la cristalización. En esta etapa, los ingenios se multiplicaron hasta llegar al número máximo aproximado de 1.365 en 1860, siendo los hacendados propietarios de las fábricas quienes también controlaban el cultivo de las tierras donde se cosechaba la caña. Sin embargo, años antes de esa fecha, en 1857, algunos ingenios se habían modernizado al agregárseles los llamados tachos al vacío, que permiten una más eficiente concentración de los jugos azucareros, y las centrífugas para mejorar el batido y lograr rápidamente la separación del azúcar cristalizado de las mieles. Este nuevo tipo de ingenio logró tanto éxito al competir con los antiguos que obligó a los dueños de muchos de éstos a desmantelar su equipo industrial y, ya convertidos en colonos, enviar la caña para su molienda en el moderno ingenio, que al ocupar una posición central en la zona azucarera pasó a llamarse central.El central, que determinó una separación entre el cultivo de la caña y fabricación de azúcar, comenzó a tener importancia desde 1894, aunque su hegemonía correspondió al s. XX; y en la medida en que han transcurrido los años se ha convertido en una fábrica que emplea energía eléctrica para los procesos de elaboración y que cuenta con una serie de unidades: los molinos de trituración, los clarificadores, los evaporadores, los tachos al vacío, los cristalizadores y las centrífugas. El central ha contribuido a la centralización y a la concentración del capital, de modo que su número ha venido disminuyendo, de 174 en 1903 a 152 en 1970, con un alza de 191 en 1917, es decir, en la época de las "vacas gordas" correspondiente a la I Guerra mundial, y un mínimo de 125 en 1933, que fue el más duro de la crisis económica originada en 1929. En 1898 los centrales que aportaron el 79% de la producción de azúcar se concentraban en las provincias de Habana, Matanzas y Las Villas, donde el país contaba con vías de ferrocarril, iniciadas en 1837, pero durante el presente siglo, en 1948, los centrales más importantes, con el 53% de dicha producción, se encontraban en las provincias de Camagüey y Oriente, lo cual se facilitó al terminarse en 1902 la red nacional que comunicó a esas dos provincias con las cuatro del centro y oeste del país. La producción de azúcar, al comenzar cada década del presente siglo, en millones de t., ha sido la siguiente:Año 1903 1910 1920 1930 1940 1950 1960 1970 Toneladas 0,9 1,8 3,7 4,6 3,3 5,8 5,9 8,8 La más alta, antes de 1959, fue la de 1952 con 7,3 millones de t. y después de aquel año se ha alcanzado33,88,8 en 1970, 6,9 en 19616,2 6,2 en 1967 y 6,1 en 1965. En 1958, antes de la nacionalización de la industria azucarera que tuvo lugar en 1950, de 161 ingenios, 36 eran de estadounidenses, 121 de cubanos, 3 de españoles y 1 francés, pero los de estadounidenses contribuían al 37% de la producción. Los ingenios controlaban el 50% de las tierras azucareras, que eran 2.680.000 Ha., las cuales sumaban más del 22% de la extensión total de C., siendo el 50% de éstas de los centrales de extranjeros; el resto eran explotadas por 30.000 colonos cubanos; las tierras cultivadas con caña eran 991.600 Ha. Aunque se había proyectado una zafra de 10 millones de t. para 1970 debido al bajo rendimiento de los centrales de las provincias de Camagüey y Oriente sólo se alcanzó una producción de 8.563.000 t. En los últimos años se ha estado refinando el 18% de la producción total de azúcar y los subproductos más importantes de la industria azucarera han sido el alcohol y las mieles. En 1967 estaban sembradas con caña 1.038.552 Ha.; la producción de caña de azúcar fue de 50.882.200 t. en el mismo año. La superficie con nueva siembra de caña de azúcar, que fue de 206.637 Ha. en 1967 representa el 52% de las tierras de cultivo; de aquélla, 166.439 Ha., o sea, el 82%, corresponde al sector estatal y 40.198, es decir, el 18%, al sector privado. El 70% de las tierras cañeras se encuentra en las provincias de Camagüey y Oriente. Los nuevos métodos técnicos en el cultivo de la caña de azúcar tienden a lograr un aumento en su rendimiento. Algunas de esas innovaciones son de carácter general para la agricultura del país, como el riego, el empleo de fertilizantes y de pesticidas, y el mejoramiento de las semillas; de 1959 a 1968 los regadíos han beneficiado490.400 Ha. y de 1969 a 1975 se incrementará la superficie de riego en 300.000 Ha.; en 1969 se aplicó 1.084.600 t. de fertilizantes en la agricultura del país, de los cuales 488.700 fueron para la caña de azúcar y el resto para los cultivos de tubérculos, hortalizas, cafetos, tabaco, granos y otros; en 1967 se importaron 7.457.000 dólares de pesticidas; el mejoramiento y la selección de semillas se han hecho extensivos a la caña de azúcar y también al frijol, el maíz, la papa y las hortalizas; y el empleo de maquinaria agrícola fue en 1968 de un número de 6.138 unidades de diversas clases y de 35.000 tractores. La orientación gubernamental sobre estos asuntos fue explicada con un realista sentido geográfico por Fidel Castro en su discurso del 30 de mayo 1968, como sigue: "Si hay sol, y agua y fertilizantes, las cosechas se darán aquí durante todo el año y entonces cuando el hombre haya vencido nuestro clima tropical habrá dejado de ser obstáculo en él camino del progreso del hombre, para convertirse en un amigo espléndido de éste". Otras innovaciones técnicas se aplican específicamente al cultivo de la caña de azúcar, como el empleo de herbicidas para combatir el enyerbamiento de la tierra durante la temporada de lluvia y la experimentación de máquinas cortadoras de caña, que se extendió al 3% de la superficie sembrada con caña en 1966; la construcción de caminos cañeros que alcanzó una extensión de 124.740 Kmz en 1968; y la organización de brigadas con habitantes de las ciudades y del campo para la recolección de la caña en la zafra que se ha impuesto, dado que en esa temporada se realizan otras labores agrícolas de recolección y de siembra. Si en el s. XIX los adelantos técnicos revolucionaron la producción del’azúcar, en el presente siglo, las principales tareas técnicas a realizar corresponden al cultivo de la caña de azúcar.Los magníficos suelos con que cuenta la isla para su cultivo han hecho de la producción de azúcar en C. un ejemplo excepcional de agricultura tropical a escala mundial; sin embargo, la expansión del cultivo de la caña es un grave peligro para el futuro de la agricultura insular porque agota los suelos en forma tal que ni el riego ni el empleo de fertilizantes pueden lograr su recuperación. La necesidad de que en la economía cubana se cuente con divisas para importar maquinaria y en general bienes de capital fijo, justifica la promoción de la industria azucarera en tanto que se logra la industrialización del país, pero el destino futuro de C. no debe fincarse en el mito del azúcar.La superficie cultivada en el país es de 2.721.900 Ha. Las actividades agrícolas más importantes, después de la siembra de la caña de azúcar, son, entre otros cultivos, el tradicional de tabaco, el zigzagueante del cafeto, el reciente del arroz, el septuagenario de las frutas cítricas y otros: maní, henequén, frijol, maíz, boniato, yuca, ñame, cacao, frutales y hortalizas.El cultivo de tabaco data de la época indígena y tuvo poca importancia en los s. XVI y XVII en que las vegas o terrenos destinados a su cultivo sólo abastecían a las flotas oficiales y a los contrabandistas. De 1717 a 1817 el régimen colonial estableció su estanco, o sea, un monopolio del comercio exterior, al que estaban sometidos los pequeños agricultores, llamados vegueros. De 1817 a 1902 aumentó la producción, pero durante la primera guerra de independencia de 1868 a 1878, se trasladaron algunas fábricas de tabaco a Tampa y Key West, en Florida, lo cual influyó en la disminución de la actividad industrial. A partir de la independencia, en el mismo año 1902, se constituyó un trust o monopolio tabacalero estadounidense, dependiente de la principal empresa del ramo en el vecino país, que acaparó la compra del tabaco, proveniente de las escogidas, así como todas las fábricas de tabaco, menos una, en La Habana, y trasladó las más importantes a Trenton, Nueva Jersey, en 1932, por lo que gran parte de la producción de tabaco se exportaba en rama y disminuyó la venta al mercado mundial de tabaco torcido, llamado puro o cigarro, así como de cigarrillos. En 1960, con la nacionalización de las grandes empresas privadas, la industria tabacalera pasó a estar bajo el control del Estado, pero a pesar de ello se siguió exportando tabaco en rama y elaborado a los EE. UU., que siempre fue su principal mercado, hasta que comenzó el bloqueo económico por parte de ese país; el valor de la exportación de tabaco es en 1967 igual que en 1958, pero aquélla se destina a países europeos. La producción agrícola tabacalera se concentra en las regiones tradicionales de Vuelta Abajo en Pinar del Río, con 47%, de Remedios, o Vuelta Arriba, con el 43%, de Semivuelta, en Pinar del Río, con el 6%, partido en la provincia de La Habana con el 2%, y Oriente con el 2%. En 1967 las siembras de tabaco abarcaban 61.235 Ha. y la producción alcanzó 45.473 t. en el sector estatal, que representa el 86% de la producción nacional. El cultivo de tabaco se realiza con una elevada técnica agronómica, pero es una. de las plantas que ocasiona alto agotamiento del suelo.El cultivo del cafeto ha sufrido muchas vicisitudes a través de la historia; fue introducido en C. a mediados del s. XVIII, pero adquirió importancia con la autorización de la libre entrada de café a España en 1774 y con la llegada de colonos franceses procedentes de Haití, como consecuencia de la insurrección de esclavos que tuvo lugar en 1790. En 1827, después de haberse autorizado el libre comercio con España, había más de 2.000 cafetales, y en 1833 alcanzó una exportación máxima de 64.000.000 de libras que iban principalmente al mercado de los EE. UU., siendo las inversiones cafetaleras dela época iguales a las azucareras. La prohibición de la importación de café de la isla dictada por EE. UU. como represalia a la que ordenó España a la introducción de harina de trigo estadounidense en C., así como la destrucción de cafetales de Pinar del Río como consecuencia del huracán de 1844, determinaron una alarmante disminución de la producción de café, que acabó en un verdadero desastre con la destrucción de las fincas de café en Oriente como consecuencia de la primera guerra de independencia de 186878. La producción de café no se recuperó en los años restantes del s. XIX ni a principios del XX. Los aranceles proteccionistas de 1928, que redujeron la importación de café, contribuyeron a la recuperación de los cafetales y permitieron que C. comenzara a exportar el grano en 1931. El cafeto se cultiva en diversas regiones de Oriente, con el 88% de la producción; Trinidad, en Las Villas, con el 10%, y la sierra del Rosario, en Pinar del Río, con más del 1%. En 1967 fueron sembradas 9.839 Ha. de cafeto y la producción alcanzó 11.384 t., en el sector estatal, que representa el 82% de la producción nacional. Si el cafeto se cultiva de acuerdo con las modernas prácticas conservacionistas no ofrecerá en el futuro perjuicios al agro cubano.El cultivo del arroz ha pasado a tener el rango que le correspondía de acuerdo con las costumbres alimenticias del país, ya que se ha programado un aumento del área de siembra en todo el territorio de hasta 167.000 Ha. (1969). El de la naranja, iniciado a raíz de la independencia, se ha recuperado de la baja que sufrió hace algunos años y ha alcanzado una superficie de siembra de 5.400 Ha. especialmente en Camagüey, en 1969. Los de maíz y de frijoles, que son cultivos tradicionales y ocupan un área aproximada de 30.000 y 200.000 Ha., respectivamente, tienen importancia, él primero en Oriente y el segundo en todo el país. El de henequén, que se localiza en las provincias de La Habana y Matanzas, con cerca de 9.000 Ha. de superficie de siembra es la fuente de materia prima para la industria de fibra dura; del algodón, con 33.000 Ha., se utiliza su fibra y su semilla y el de maní, con áreas cultivadas en casi todo el país, de alrededor de 160.000 Ha., es utilizado principalmente para la producción de aceite. De los tubérculos, el de boniato y el de yuca han recibido enorme impulso en todo el país hasta alcanzar 35.000 y 20.000 Ha., respectivamente, en 1967, en contraste con la papa, cuyo cultivo ha quedado rezagado en la provincia de La Habana, que es su centro de producción. Los productos frutales, que fueron destinados a la exportación en distintas épocas (incluyendo la naranja antes citada), se envían ahora al mercado interno; la superficie de cultivo de diversas variedades de plátanos, que se localizan principalmente en Oriente, alcanzó 9.500 Ha. en 1967 y la piña 650 Ha., en las Villas y Pinar del Río durante el mismo año. Es muy importante la siembra de árboles frutales, entre ellos el limonero, el cocotero, el mango, el mamey, el aguacate y la guayaba.Debido a la enorme expansión de la agricultura, especialmente de la caña de azúcar, y el empleo de carbón vegetal, la superficie forestal se ha reducido grandemente (347.700 Ha. en 1968); los enormes bosques tropicales han quedado reducidos a pequeñas áreas y sólo quedan con importancia los de coníferas en las montañas de las provincias de Pinar del Río, Las Villas y Oriente; en 1967 la producción de madera de coníferas llegó a 111.307 m3, la de árboles de hoja ancha a 89.651 m3 y la de carbón vegetal a 112.262 t. El programa de reforestación incluye las medidas que siguen: 1) siembra de pinos en las zonas montañosas con suelos apropiados; 2) repoblación de árboles en las márgenes de los ríos, cuencas hidrográficas y depósitos de agua para riego; 3) cortinas rompevientos en los cultivos de cítricos, plátanos, caña y pastizales; 4) siembras forestales en asociación con el cafeto en terrazas artificiales construidas en zonas montañosas; hasta 1967 se habían sembrado 400.000 árboles y en 1968 la siembra forestal aumentó en 100.000 más.Ganadería. Después del cultivo de la caña de azúcar, es la ganadería la rama de la actividad agropecuaria de mayor importancia en el país. La cría de ganado destinado a la manutención tuvo importancia durante los tres primeros siglos de la colonia, pero la libre introducción de cueros en España, decretada en 1774, contribuyó a dar un carácter comercial a la ganadería; ésta se conservó como actividad importante durante el s. XIX, especialmente en las provincias de Camagüey y Oriente, a pesar de las mermas ocasionadas durante las guerras de independencia (186878 y 189598); de los 3.000.000 de cabezas de ganado bovino que había en 1895, sólo quedaron 300.000 en 1899. Por otra parte, la expansión del cultivo de la caña de azúcar, a partir de la independencia, mediatizó el desarrollo de la ganadería, pues con la construcción de los ferrocarriles en esas dos provincias en 1902, el central azucarero prevaleció en la economía de las mismas. El apogeo de la industria azucarera y el monocultivo de la caña durante la I Guerra mundial, y después de ésta hasta 1928, afectó en tal forma a la economía pecuaria que durante ese lapso en La Habana se importaba carne de res y manteca de cerdo, leche y sus derivados, pollos y huevos de los EE. UU. En 1932 volvió a alcanzar importancia la cría de ganado, con 4.448.000 cabezas de ganado bovino, 750.000 de porcino y 175.000 de ovino y caprino en conjunto. En 1967 se contaba con 7.171.962 cabezas de ganado bovino, 331.400 de porcino, 468.127 de caprino, 331.306 de ovino y 697.656 de caballar; es decir, que se observa un descenso en el porcino y un aumento en el bovino,porque a éste se ha prestado especial atención, mediante cruces con sementales de razas importadas, la inseminación artificial y otras prácticas zootécnicas. La producción de leche ascendió a 324.120 t. en 1967. También se ha logrado un desarrollo en la avicultura, pues en 1967 se contaba con 13.005.000 aves y una producción de huevos de 1.177.607 unidades, merced a la proliferación de granjas avícolas dotadas de adelantos técnicos. A pesar de esos logros, la oferta de los productos de la ganadería y de la avicultura es inferior a la demanda, por lo que existe un racionamiento de aquéllos; pero de continuarse el fomento de las actividades pecuarias, dado que la isla contaba con una superficie con pastos no cultivados de 1.212.800 Ha. en 1968, la riqueza potencial de la ganadería será alta y prometedora, a menos que el exceso de ganado en los terrenos pecuarios determine el sobrepastoreo.Pesca. La explotación pesquera cubana está favorecida por la existencia de una gran plataforma submarina y por una larga tradición en las actividades de pesca; las principales zonas pesqueras son: 1) del cabo Francés al golfo de Cazones, en la costa sur; 2) de Casilda al cabo Cruz, también en la costa sur; 3) del cabo San Antonio a Bahía Honda, en la costa norte; y 4) de Cárdenas a Nuevitas, asimismo en la costa norte; además, la pesca de las embarcaciones cubanas se extiende hasta el golfo de México; la pesca se ha intensificado en los últimos años con la adquisición de grandes embarcaciones y la construcción desde 1959 a 1969, de 884 embarcaciones menores motorizadas; las unidades estatales de pesca son 249 y las embarcaciones de las cooperativas 3.257, en 1968; la pesca desembarcada ascendió en 1968 a un total de 62.834 t., de las cuales 36.621 correspondieron a las cooperativas y 26.213 a las unidades estatales; de ese total, 47.064 correspondieron al pescado (ronco, cherna, atún, biajaiba, tiburones), 12.095 a crustáceos (langosta, camarón) y 2.473 a moluscos (ostión); la producción pesquera en 1968 es el doble de la de 1959.Minería e industria. En pocos países la minería ha sufrido tan serios vaivenes como en C.; en la primera mitad del s. XVI se explotaron los placeres de oro; desde 1530 hasta fines del 1918, con interrupciones, se extrajo mineral de cobre en la localidad que por eso lleva el nombre de El Cobre, en Oriente; de 1898 a 1948 se siguió explotando el cobre y se produjo hierro, cromo y manganeso, principalmente en Oriente, aunque también tuvo importancia la mina de cobre de Matahambre, en Pinar del Río; en ese periodo también se extrajo asfalto en Mariel y Bahía Honda, así como escasa cantidad de petróleo en Motembo, en la provincia de Las Villas; la cal se ha explotado desde hace tiempo en diversos lugares y la sal se ha extraído principalmente en la provincia de Oriente; después de 1959 se ha explotado níquel y cobalto, que se benefician por métodos tradicionales en Nicaro y con técnica moderna en Moa, ambas en la provincia de Oriente, así como manganeso, cromo, cobre y hierro en la misma provincia; el país es rico en esos metales que se han explotado. Durante la etapa independiente se desarrolló la generación de energía eléctrica en todo el país, predominando la de energía térmica, con el 94% de la generación, sobre la hidroeléctrica que alcanza el 6% restante; las plantas eléctricas de cinco provincias están interconectadas y la de Oriente sólo cuenta con interconexión regional; a este sistema eléctrico nacional se agregan las plantas eléctricas de los centrales. El país sólo cuenta con turba y carece de carbón bituminoso; la presencia del asfalto y la escasa extracción de petróleo son indicios que permiten augurar la futura explotación de éste. C. es un país industrial, pero su industria azucarera y tabacalera produce principalmente para la exportación.Las industrias de transformación, que comenzaron a desarrollarse durante el presente siglo fueron las de alimentación: cerveza, pastas alimenticias, galletas, ron, dulces enlatados; química: jabón y perfumes; de la construcción: cemento (en Mariel, provincia de Pinar del Río), ladrillo, cal, mosaico, teja; de papel y cartón (en la provincia de La Habana); textil: jarcia y cordelería, así como chocolate (en la provincia de Matanzas); botellas; la sede de gran parte de esas industrias de transformación es la ciudad de La Habana. Con el propósito de diversificar la industria, los aranceles aduaneros proteccionistas aprobados en 1927 dificultaron la importación de algunos artículos fabricados en el extranjero y disminuyeron los derechos para algunas materias primas destinadas a la industria del país, por lo cual se desarrollaron las industrias de calzado, del vestido, textil, de derivados de la leche, de pinturas y otras; la textil adquirió un nivel más alto con el establecimiento de una gran fábrica (en Ariguanabo, Bauta, provincia de La Habana). Durante la II Guerra mundial, las dificultades para la provisión de alimentos y medicinas estimularon el desarrollo de la fabricación de aceites vegetales, conservas alimenticias y productos farmacéuticos; y años después floreció la producción de detergentes, se llevó a cabo la construcción de una planta textil de filamento y fibra de rayón (en la provincia de Matanzas) y se estableció una fábrica de papel periódico del bagazo de la caña (Cárdenas, provincia de Matanzas). En 1962 se inició la planificación de la economía con el objeto principal de desarrollar la industria y de diversificarla, y aunque desde 1964 el desarrollo se ha basado en la especialización dando prioridad al azúcar y al ganado, han sido muy numerosas las industrias de transformación que se han establecido, destacando la de fertilizantes y de aperos de labranza necesarios para el fomento de la actividad agropecuaria.Vías de comunicación. El sistema de vías de comunicación de C. es de los más eficientes de Hispanoamérica. Los ferrocarriles del Estado (4.698 Km.) incluyen los antiguos Ferrocarriles Occidentales de C. (antes Unidos) que se habían nacionalizado desde 1953, que controlan el transporte ferroviario de las provincias de Pinar del Río, La Habana, Matanzas y parte de Las Villas; los anteriores Ferrocarriles Consolidados de C., que incluyen el transporte de las de Oriente, Camagüey y una región de Las Villas, y el antiguo ferrocarril de Hershey de La Habana a Matanzas, ambos nacionalizados en 1960. La red de carreteras está integrada por la Carretera Central de Pinar del Río a Santiago de C., que comunica a todas las capitales de provincia y a otras ciudades de importancia; la Vía Blanca, que se extiende de La Habana a la playa de Varadero por el litoral septentrional; el Circuito Norte, que comunica a la capital con la ciudad de Pinar del Río pasando por las ciudades del norte de la provincia del mismo nombre; el Circuito Sur, que parte de la Carretera Central en Sancti Spíritus enlazando a las ciudades de Trinidad y Cienfuegos y termina en un entronque con la Carretera Central en Güines; el total de caminos es de 15.580 Km. de longitud en 1968, excluyendo los caminos cañeros. Todas las rutas aéreas del país y algunas internacionales están bajo el control de la Compañía Cubana de Aviación, que es empresa estatal; y por medio de numerosos puertos dealtura se lleva a cabo el transporte marítimo internacional con países de Europa y con algunos de América y Asia, al cual deben agregarse las vías marítimas de cabotaje.Comercio. El comercio exterior incluye exportaciones de azúcar crudo y refinado, así como de mieles y de tabaco en rama, torcido y cigarrillos; las importaciones son principalmente de petróleo, trigo y harina de trigo, abonos, fertilizantes y pesticidas, maquinaria, autos rurales, ómnibus y camiones de carga; la mayor parte del comercio exterior, entre el 70 y el 80%, se realiza con la Unión Soviética, los países socialistas de Europa y con China, y en segundo lugar con países de Europa Occidental y Canadá. El comercio interior está controlado principalmente por las tiendas del pueblo, aunque existe comercio libre para los 200.000 agricultores del sector privado en el campo, en las pequeñas ciudades y en las capitales de provincia. C. es un país socialista desde 1961, como se desprende de los datos que siguen: 1) el 17 mayo 1959, al implantarse la primera reforma agraria, el Gobierno expropió los predios rurales de más de 402 Ha. y el 13 oct. 1963, de acuerdo con la segunda reforma agraria, se expropiaron los de más de 67 Ha.; según esta última, la FAO estimó en 1966 que el sector privado está compuesto por unas 200.000 unidades de producción (granjas privadas), con superficie hasta de 67 Ha., que abarcan el 35% de la tierra, quedando el 65% restante de la misma para el sector público constituido por unidades estatales (granjas del pueblo a partir de 1961); 2) el 6 ag. 1960 el Gobierno nacionalizó 36 centrales azucareros y sus tierras, las refinerías, las instalaciones petroleras, las compañías de energía eléctrica y de teléfonos; el 17 de septiembre fueron nacionalizadas las sucursales de tres bancos estadounidenses; y el 13 de octubre se hizo extensiva la medida a los otros 105 centrales azucareros y sus tierras y a los bancos restantes (excepto los canadienses, que fueron comprados), todas las demás empresas industriales, comerciales y financieras, grandes y medianas, así como a los ferrocarriles, las instalaciones portuarias, empresas cinematográficas y hoteles; ’es decir que, para fines de 1960, el 80% dé la capacidad industrial de la isla pertenecía al Estado. Durante 1960 el Gobierno asumió la responsabilidad de la dirección de todas esas empresas sin que hubiera un plan que regulase su funcionamiento, esto es, como se ha dicho, "por la libre"; el 13 feb. 1961 se anunció que 1962 sería el año de la planificación, pero durante esos dos años las actividades económicas tuvieron tantas fallas, que la planificación fue de hecho efectiva a partir de 1963 y en ese año se decidió que el desarrollo del país se base en la especialización, dando prioridad al azúcar y al ganado. La última decisión relativa a la socialización se adoptó el 13 mar. 1968, fecha en la que se nacionalizaron las pequeñas empresas privadas urbanas, cuyo total se estimó el 1 de mayo en 57.600, incluyendo tiendas de comestibles al menudeo, tiendas de productos industriales, expendios de alimentos y bebidas, servicios e industrias. La economía socialista de C. se basa en los convenios sobre comercio exterior concertados con la Unión Soviética, otros países socialistas de Europa y China, desde 1960.Según información suministrada por el presidente de la República, Osvaldo Dorticós: "... los cubanos siguen viviendo una dieta muy austera; el calzado y la ropa continúan tan escasos como siempre; y la construcción de nuevas habitaciones ni siquiera va a la par con el crecimiento de la población y el deterioro de las casas existentes". Existe un desequilibrio entre la oferta y la demanda dé artículos de consumo que ha resultado en la necesidad de establecer un racionamiento de diversos tipos y grados. De acuerdo con un informe de la delegación cubana a un simposio sobre desarrollo industrial: "El fundamento de ese desequilibrio es ... el rápido incremento en el nivel del ingreso económico de la mayoría de la población y la falta de capacidad para satisfacer las nuevas demandas merced a una tasa acelerada de la producción interna".4. División políticoadministrativa. C. se divide en seis provincias. Camagüey (Camagüey, 161.700 hab.); La Habana (La Habana, 982.900); Matanzas (Matanzas, 82.000); Oriente (Santiago de C., 240.600); Pinar del Río (Pinar del Río 45.000); Las Villas (Santa Clara, 127.000). Los municipios de Marianao, Guanabacoa y Regla (1.543.900 hab.) y los de Santa María del Rosario y Santiago de las Vegas (1.665.700 hab.) forman la Gran Habana. Datos estadísticos de 1965.J. A. VIVÓ ESCORO.
BIBL.: R. GUERRA Y SÁNCHEZ, manual de Historia de Cuba económica; social y política, La Habana 1938; 1D, Azúcar y población en las Antillas, La Habana 1944; L. H. JENKS, Nuestra Colonia de Cuba, Madrid 1929; FOREIGN POLICY ASSOCIATION OF NEW YORK (ed.), Problemas de la Nueva Cuba, La Habana 1935; G. CANET y E. RAIsz, Atlas de Cuba, Cambridge (Mass.) 1949; S. MASsIF y S. E. YALGUÉ, Introducción a la Geografía de Cuba, La Habana 1942; L. MARRERO, Geografía de Cuba, La Habana 1950; A. NÚÑEZ JIMI;NEz, Geografía de Cuba, La Habana 1960; H. H. BENNET y R. V. ALLISON, The soils of Cuba, Washington 1928; HH. LEÓN y ALAIN, Flora de Cuba, La Habana 194651; R. SCHEER y M. SETLIN, Cuba, an American Tragedy, Londres 1964; E. BOORSTEIN, La transformación económica de Cuba, México 1968; L. HuBERMANN Y P. M. SWEEZY, El socialismo en Cuba, México 1969; JUNTA CENTRAL DE PLANIFICACIÓN, Compendio estadístico de Cuba, 1968, La Habana 1969; C. R. RoDRíGUEZ, Cuba 19671968, dos años de avances, "Panorama económico Latinoamericano" 304, La Habana 1969; F. CASTRO Ruz, Discurso al conmemorarse el X aniversario de la Revolución, "Política Internacional" 25, La Habana 1969; íD, Convertir el revés en la victoria, "Bohemia" 62, La Habana 1970.
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