Crimea, Guerra de HIST.
Categoria:
Historia
Conflicto entre Turquía (apoyada por Francia y Gran Bretaña), y Rusia, que tuvo lugar entre 1853 y 1856, y cuyo principal escenario fue la península de Crimea.La rivalidad entre Rusia y Francia venía dada por el hecho de que el zar Nicolás I, paladín del conservadurismo en Europa, desconfiaba del advenedizo Napoleón III (v.) y de los principios revolucionarios y democráticos a los que éste se había acogido. Con motivo de unas disputas ocurridas en los Santos Lugares entre monjes ortodoxos y católicos, el zar reclamó el derecho a la protección de los cristianos dentro del Imperio otomano, alegando la incapacidad o la mala disposición del sultán para mantener la paz. Inmediatamente, Napoleón III alegó que era a él a quien correspondía esta misión, e instó a Turquía a que rechazase cualquier presión de Rusia en este sentido. El sultán aceptó con agrado la recomendación del emperador francés, ya que sabía que Rusia deseaba la desmembración del Imperio otomano, al que llamaba "el enfermo de Europa". Napoleón, por su parte, estaba dispuesto a lanzarse a una guerra gloriosa que arrastraría a toda la nación francesa, y aún más cuando veía la posibilidad de que gran parte de Europa se pusiese a su lado, especialmente Gran Bretaña. A pesar de que muchos ingleses eran partidarios del pacifismo, también es cierto que eran antizaristas y veían con temor el que los territorios turcos de Europa pudiesen caer en manos de Rusia, poniendo así en peligro el tráfico comercial entre Gran Bretaña y la India a través del Mediterráneo. Inglaterra, por tanto, apoyaría a Francia en su deseo de conservar la integridad del Imperio turco. El Gobierno austriaco dudaba entre apoyar a Rusia en pago de la ayuda que ésta le había prestado con motivo de la insurrección húngara de 1849, o mantenerse neutral con el peligro de la posible expansión territorial rusa. Federico Guillermo IV de Prusia fue el único que sostuvo claramente la actitud del zar, aunque no se aventuró a entrar en la guerra, ya que no estaba en condiciones para ello.En Turquía el sultán `Abd alMayid había dejado el gobierno en manos de Rastd, quien había emprendido la modernización del país,, asesorado por el embajador inglés Stratford Canning. Pero cuando éste tuvo que abandonar su puesto en 1852, se desató en el país una tremenda reacción que provocó una serie de disturbios internos. Esta circunstancia, unida al problema de los cristianos en los Santos Lugares, sirvió al zar de pretexto para emprender una acción directa con el objeto de arreglar la cuestión de Oriente. Trató de iniciar negociaciones con Gran Bretaña para atraerla a su causa, pero al mismo tiempo envió a Menchikov como embajador extraordinario a Constantinopla para que se reconociera explícitamente la tutela del zar sobre los cristianos del Imperio otomano, lo cual le facilitaría en gran medida la injerencia en sus asuntos internos. El sultán se negó a acceder a los deseos del embajador, a pesar de la amenaza de que Rusia, en vista de esta actitud, ocuparía las provincias danubianas de Moldavia y Valaquia.La guerra. El sitio de Sebastopol. La guerra entre los imperios ruso y otomano no tardó en estallar. Gran Bretaña y Francia se alinearon con el segundo y también Cerdeña en 1855. Las operaciones se limitaron casi exclusivamente a la península de Crimea. Nicolás I hizo entrar sus tropas en Bucarest, como había anunciado, en el mes de julio de 1853, aunque se hacían todavía esfuerzos por ambas partes para evitar que el conflicto estallase. La flota francobritánica entró en los Dardanelos y después del ataque de la escuadra rusa a la turca en Sínope y de la entrada de un buque de guerra inglés en el puerto de Sebastopol, el 14 oct. 1854, los contendientes se declararon formalmente la guerra. A pesar de la dificultad que para franceses e ingleses significaba el traslado de sus cuerpos expedicionarios al escenario del conflicto, pudieron llevarlo a cabo con cierta facilidad, gracias a la superioridad de sus flotas de guerra. Rusia, por el contrario, mantenía la superioridad por tierra. Sin embargo, ante la llegada de los aliados a los Balcanes, las tropas del zar tuvieron que retirarse antes de que comenzase la ofensiva. Se dirigieron entonces hacia el puerto militar de Sebastopol, donde realmente se puede decir que tuvo lugar la única batalla de la guerra. El cerco de esta plaza duró cerca de un año, hasta que por fin pudo ser tomada por los atacantes. Hubo numerosas pérdidas por parte de ambos bandos, y más por las enfermedades y el hambre que por el efecto de las balas. La maquinaria militar rusa se mostró ineficaz y los aliados pudieron haberla destruido totalmente de no haber sido porque su sistema de abastecimiento de armas, municiones, elementos sanitarios, etc., tampoco funcionó bien. En el Cáucaso, Rusia había realizado algunas conquistas, pero esto no fue óbice para que pidiese la paz en 1856, cuando ya ocupaba el trono Alejandro II, por la muerte, a fines del año anterior, de Nicolás I.La Paz de París. El 25 feb. 1856 se abrió en París un congreso de paz en el que tomaron parte las potencias beligerantes. Rusia accedió a respetar la integridad del Imperio otomano y abandonó sus conquistas en el Cáucaso y al otro lado del Danubio. El mar Negro sería neutralizado, prohibiéndose que ningún país pudiese mantener allí sus flotas ni construir fortificaciones costeras. Los principados danubianos y Servia lograban su autonomía y se creó una comisión que vigilaría la libre navegación por el Danubio. Los resultados de la guerra de C. no fueron muy notables, pero al menos sirvieron para contener a Rusia y evitar la desmembración del Imperio turco. Gran Bretaña pudo asegurar su comercio en el Mediterráneo oriental y Napoleón III pudo ser aclamado por los patriotas franceses. En su aspecto técnico, la guerra de C. aportó interesantes novedades a la historia bélica de los tiempos contemporáneos. Por primera vez se utilizaron los obuses y los barcos de guerra de hierro. La Cruz Roja inició allí sus servicios en campaña y tambien fue la primera vez que corresponsales de distintos periódicos tomaron parte en las operaciones.R. SÁNCHEZ MANTERO.
V. t.: NAPOLEÓN III DE FRANCIA; UNIÓN SOVIÉTICA V, 1. BIBL.: V. PALACIO ATARD, Manual de Historia Universal, IV, Madrid 1960; L. DE GUICHEN, La guerre de Crimée (18541856) et I’attitude des puissances européennes, París 1936; A. RAMM, The Crimean War, en The New Cambridge Modern History, X, Cambridge 1960.
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