Corcho, Industria Del ECON.
Categoria:
Economía
La economía corchera viene determinada por los siguientes rasgos: a) el alto valor económico del c., debido a la limitación natural de la oferta y las cualidades técnicas que posee (ligereza, imputrescibilidad, poder aislante, etc.), idóneas para una amplia gama de aplicaciones industriales: fabricación de tapones, aglomerados, linóleos, calzado, aparatos de refrigeración, etc.; b) el largo periodo de maduración a que se ve sometida la primera materia, ya que el alcornoque, árbol productor, tarda más de diez años en ofrecer c. (bornizo) que es de mediocre calidad, y sólo el conseguido posteriormente (segundero) tiene unas aptitudes mejores para su industrialización; además, el periodo de tiempo entre dos pelas sucesivas es de diez años o más. El c. es un producto centrado en el área mediterránea, donde crece y se desarrolla largamente, con unas posibilidades de explotación económica de más de 150 años.Las cifras productivas anuales presentan variaciones muy sensibles teniendo en cuenta las especiales circunstancias que rodean el proceso productivo de la primera materia y las vicisitudes del comercio exterior, ya que el c. es un producto altamente involucrado en el comercio internacional. Portugal es el primer país productor de todo el mundo merced a las excelentes condiciones de su medio natural o habitat, lo que garantiza a esta nación los rendimientos por Ha. más elevados de todos los conocidos. España es el segundo productor, localizándose los alcornocales más cualificados en Gerona, con una importante industria situada en el Ampurdán y en La Selva. Cádiz es provincia de alta producción, aunque de inferior calidad y el resto de la producción se encuentra en Extremadura. Italia es otro productor importante, cuya industria aprovecha el c. de alta calidad de Sicilia. Los países africanos del Mediterráneo (Marruecos, Argelia y Túnez) completan el panorama productivo. Portugal y España dominan el mercado internacional corchero y son importadores notables Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá y Suecia, entre otros.Las características que rodean el mercado internacional del c. han variado en los últimos años de manera sustancial por diversas causas, entre las que sobresalen: a) la aparición y difusión de productos sustitutivos del c., en algunas de las aplicaciones tradicionales de éste. Así, una relativa generalización de los tapones de plástico ha incidido desfavorablemente en la demanda mundial de c., sobre todo teniendo en cuenta que las industrias de plástico, por su susceptibilidad al "principio de las economías de producción en gran escala" y por su conexión con el desarrollo de determinadas economías externas, gozan de ciertas fórmulas proteccionistas en muchos países; b) los problemas específicos derivados de situaciones potenciales o reales de paro y otros de carácter más general alineados en el campo de aplicación de las políticas de desarrollo han empujado recientemente a muchos países a fomentar el crecimiento del valor añadido, dentro de sus fronteras, con el consiguiente impacto cualitativo sobre las importaciones, en el sentido de exigir compras de primeras materias o de productos en bruto, con objeto de transformarlas industrialmente en el interior. Ello ha motivado un descenso paulatino de las operaciones de exportación referentes a tapones, aglomerados especiales de c., etc., y su Sustitución acusada por ventas de c. en bruto, con la consiguiente reducción de las divisas ingresadas por este producto en las cuentas de los países productores tradicionales.Tales circunstancias, la pérdida de mercados a consecuencia de la guerra de 193639 y otros factores coyunturales han reducido las exportaciones españolas hasta las 31.000 t. de 1965. El resto de las ventas internacionales más importantes es (1966):Portugal, 116,4 miles t. c. bruto, 22,8 millones $. Marruecos, 20,6 miles t. c. bruto, 2,3 millones $. Italia, 3,8 miles t. c. bruto, 0,7 millones $.A. MAURÍN FLORES.
BIBL.: FAO, Yearbook of forest products, Roma 1968; R. PUIG, La industria corchera nacional, "Rev. de Economía Política" 5, Madrid 1967.
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