Colitis CIENCIA
Categoria:
Ciencia
Definición. Inflamación más o menos aguda de la mucosa del intestino (v.) grueso, con participación a veces de planos más profundos. Este término es empleado con mucha frecuencia erróneamente, ya que suele confundirse con el síntoma diarrea; sin embargo, hay c. con estreñimiento. Cuando el proceso inflamatorio se localiza en un segmento del intestino grueso, recibe distintas denominaciones: tiflitis cuando es en el ciego; sigmoiditis, si en el sigmoides, y rectitis, si en el recto. Con relativa frecuencia la inflamación no queda localizada a nivel del intestino grueso, sino que participan el delgado (entero-colitis) e incluso zonas más altas, como el estómago (gastro-entero-colitis), sobre todo cuando el proceso es agudo.Las funciones del colon, como las de otros muchos órganos, están controladas por el sistema nervioso autónomo, eXIstiendo normalmente un equilibrio entre el simpático y el parasimpático. Los agentes causales de la c. son muy variados: bacterias, protozoos, helmintos, sustancias alérgicas, disturbios neurovegetativos, etc. Otras veces acompaña a cuadros generales: tuberculosis, tifoideas, intoXIcaciones, etc.Las formas más frecuentes de presentación de la c. son: 1) Colitis simple. La que suele acompañar a alteraciones gástricas y del intestino delgado, secundarias a procesos agudos y cuyo cuadro clínico se caracteriza por: antecedentes de haber ingerido alimentos o líquidos en malas condiciones, dolor de tipo cólico sin localización fija (si acaso, cuando hay gran participación del colon, puede enmarcar la cavidad abdominal), vómitos y diarreas intensas, deposiciones líquidas y en número muy grande (10-12-15 deposiciones por día), sensación de quemazón anal. Todo ello unido a manifestaciones de los tramos más altos. La evolución es corta y su pronóstico generalmente benigno; cede en varios días.2) Colitis mucosa. Recibe distintos nombres: mucomembranosa, superficial, espástica, mixorrea, colon irritable, colopatía funcional, neurosis cólica, etc. Se presenta generalmente en personas nerviosas, emocionalmente inestables, distónicas. Más frecuente en edad media de la vida y en el sexo femenino. Debido a su carácter funcional varía mucho en épocas, días o momentos. El estudio histológico de la mucosa puede ser normal, por lo que la denominación específica de c. no tiene mucho sentido. El cuadro clínico es variable: desde molestias imprecisas abdominales, en forma de plenitud, hasta un dolor intenso, de localización poco definida, que mejora con la defecación o la expulsión de gases, más frecuente por las mañanas. El síntoma cardinal es la presencia de moco, en forma de copos gruesos, tiras o membranas, acompañando a estreñimiento o diarrea de presentación diurna. También aparecen alteraciones vasomotoras: sudoración, palpitaciones, astenia, cefalea, etc. Todo ello en personas nerviosas, con poca decisión, ansiosas. Evolución larga con poca afectación del estado general. Su diagnóstico no es difícil, si se recoge con minuciosidad la historia clínica; las exploraciones complementarias son poco demostrativas, salvo la presencia de moco en heces y la posible alteración funcional radiológica del colon. El tratamiento está dirigido hacia su alteración psicológica. Reposo, dieta blanda, aporte vitamínico. Se evitarán los irritantes cólicos (laxantes, enemas, etc.).3) Colitis ulcerosa. Afección compleja y problemática en cuanto a su evolución y terapéutica. Comienzo generalmente insidioso y evolución crónica. Poco frecuente en nuestras latitudes. Predomina en el sexo femenino, apareciendo entre la tercera y cuarta década de la vida. Se desconocen las causas o causa específica desencadenante; se sospecha que sea una enfermedad por autoinmunidad. Su cuadro clínico inicial se caracteriza por pequeñas pérdidas sanguíneas con la deposición. Posteriormente se instaura un cuadro diarreico caracterizado por: gran número de deposiciones líquidas con sangre roja, moco y pus, así como persistente sensación de defecar; dolor ab’dominal difuso o localizado en el trayecto del colon, distensión abdominal por gases; alteración del estado general, mayor o menor según la pérdida sanguínea o la agudeza del cuadro; febrícula o fiebre alta de tipo séptico. Las formas clínicas de presentación pueden ser: recidivante remitente (la más frecuente), continua crónica y aguda fulminante. El estudio endoscópico y radiológico es muy característico y específico de esta afección.La terapéutica en principio es médica, en donde el reposo absoluto general, del intestino, la psicoterapia de apoyo en los periodos silentes y la medicación a base de ciertas sulfamidas (Salazopyrina), antianémicos, transfusiones, vitaminas y corticoides, bien generales o locales, logran una regresión momentánea de la sintomatología. Las complicaciones (hemorragias intensas, degeneración neoplásica, perforación, etc.) son siempre motivo de actuación quirúrgica, con la extirpación, parcial o total, del colon.V. t.: INTESTINO; DIGESTIÓN Y APARATO DIGESTIVO 1.E. ORTIZ DE LANDÁZURI.
BIBL.:A. PEDRO PONS,’ Patología y clínica Médicas,. VI, Barcelona 1968; R. DAVIS y COL, Microbiology, Nueva York 1968; F. H. Top, Communicable and Infectious Diseases, San Luis 1968; G. W. HUNTER y COL, A manual o( tropical Medicine, Filadelfia 1966.
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