Centroafricana, República. Geografía. GEOG.
Categoria:
Geografía
País de la ex África Ecuatorial Francesa, se extiende sobre 622.984 Km² y contaba en 1968 con 1.488.000 hab. Sus límites son al N Chad, al E Sudán, al S Congo-Kinshasa y Congo-Brazzaville y al O Camerún. Está poco poblado, por las mismas causas que las repúblicas vecinas, y fundamenta su economía en el sector primario, aunque la actividad industrial va adquiriendo cierta importancia. Su principal problema lo constituye el aislamiento, que intenta remediar con el trazado de una adecuada red de comunicaciones. Pertenece a organizaciones económicas continentales como la OUA (Organización de la Unidad Africana) y la OCAM (Organización Común Africana y Malgache); en 1963 se asoció a la CEE (Comunidad Económica Europea).Relieve. Desde el punto de vista morfológico el territorio queda dividido por la dorsal de altas tierras, que hace de divisoria hidrográfica entre el lago Chad y el río Congo, en dos porciones: una, la noroeste, vierte a dicha gran cuenca endorreica centroafricana por mediación del río Chari y otra, la sur, es drenada hacia el río Congo por intermedio del río Ubangui y sus tributarios. A la dorsal divisoria, que tiene una dirección aprox. SO-NE, corresponde una altitud media de unos 600 m., elevándose sobre ella algunos macizos como el de Bongos, al E, que culmina a 1.400 m., y el de Yadé, al O, a 1.420; este último forma parte de la gran unidad geomorfológica camerunesa llamada macizo de Adamaoua. Las cumbres de la dorsal divisoria están arrasadas por la erosión y corresponden a una extensa y vieja penillanura que se formó a expensas de los bloques del zócalo precámbrico, sobreelevados por movimientos tectónicos posteriores. De cuando en cuando salpican la penillanura, que está fuertemente lateritizada, algunos afloramientos rocosos redondeados en forma de cúpula y que son inselberge o montes-isla residuales. La mayor parte del país está constituido por el zócalo precámbrico, accidentado por fallas de dirección O-E o N-S, estas últimas según la orientación de los viejos ejes de plegamiento. El norte de la R. C. corresponde geotectónica y geomorfológicamente a la cuenca de subsidencia del Chad; el zócalo está allí recubierto por depósitos continentales arcillo-arenosos del mioceno y sobre todo del Cuaternario.Clima, hidrografía y vegetación. El clima es tropical lluvioso, diferenciado en una gama de subtipos de acuerdo con la cantidad anual de precipitaciones, la duración de la estación lluviosa y la altitud. Las lluvias más abundantes (1.400-1.800 mm. anuales) y continuas corresponden a la porción sudoccidental, que tiene un clima de tipo ecuatorial, y las menos cuantiosas y concentradas en la estación estival a la porción nordeste: Bangui recibe un promedio anual de 1.554 mm. y Ndélé 1.356. Las temperaturas son elevadas y las amplitudes térmicas débiles: Bangui tiene una temperatura media anual de 25°, siendo la correspondiente a enero 26,1° y la de julio 24,6°. Como es lógico, las regiones menos calurosas se localizan en las altas tierras de la divisoria: en Bouar, situada a 1.019 m. de alt., la temperatura media anual es de 24,1°, la de enero 25,5° y la de julio 22,6°. De acuerdo con el clima, la parte sur y sobre todo Sudoeste de la R. C. está cubierta por el bosque tropical lluvioso de la gran selva congolesa, más o menos degradado por el hombre y, por bosques-galería a lo largo de los ríos. La mayor extensión del país corresponde, sin embargo, a las sabanas boscosas o arbóreas, formaciones vegetales integradas por altas hierbas y árboles que los botánicos hacen derivar, por degradación, de un bosque de hojas caducas, intermedio entre la gran selva y el mon~ te espinoso saheliano y cuyas reliquias más notables se hallan en el este de la república. Como ya queda dicho, los ríos se dirigen desde la dorsal divisoria hacia el N, en forma de abanico convergente en el Chari, y hacia el S para desaguar en el Ubangui, afluente del Congo; entre estos últimos destacan los ríos Kotto, Ouaka, Kuango, Chimbo y Guarra. Casi todos los ríos centroafricanos son ’muy caudalosos y, al menos a trechos, navegables, sobre todo el Ubangui.Población y recursos económicos. Los caracteres demográficos de la R. C., a excepción de algunos matices específicos, no se apartan en nada de los del resto de los países del África Central: territorio poco poblado y con bajas densidades de población, intensa mezcla de etnias, población eminentemente rural y ciudades modestas en general. Efectivamente, la población actual (1.488.000 hab. en 1968) no ha conocido una rápida evolución positiva, puesto que 10 años antes el país ya era millonario (1.137.000 hab. en 1958); el coeficiente de crecimiento para el periodo 1963-67 fue, no obstante, de los más elevados entre los territorios de África Central: 2,8%, sólo igualado por su vecino Sudán. Las densidades son bajas: 2,3 hab/Km² para toda la nación y en ninguna región llegan a siete, aunque superen la media de cinco de África Central, en 1967. Las áreas más pobladas son, como es lógico, las limítrofes con el Chad, al N, y con el Congo-Brazzaville, al S, oscilantes entre 4 y 6,7 hab/Km². Los sectores montañosos están casi vacíos: en el nordoriental, sobre más del 37% de la extensión total del país, vive solamente el 5% de la población. Su posición central en el continente y en una divisoria abierta al N y al S, han hecho de la R. C. una encrucijada y una mezcla de las más diversas etnias entre las que destacan los grupos banda (a él pertenece el 31% de la población), baya (29% de la población), y, en menor número, los mandja, sara, m’boum, etc., que se dedican fundamentalmente a la agricultura itinerante y algo a la ganadería. De ahí que se pueda afirmar que la población de la R. C. es en su mayoría rural (64,7% en 1960), aunque cada vez más se advierte un creciente éxodo a las ciudades, con preferencia a Bangui (v.), la capital. Es ésta, con mucho, la mayor ciudad del país (150.000 hab. en 1966), buen puerto fluvial, nudo de comunicaciones terrestres y aéreas y centro industrial; le siguen a buena distancia Bambari (25.519 hab., 1966), Bouar (24.630), Berberati (21.026 hab.) y Bangassou (18.468 hab.).Economía. La R. C. es un país pobre. Sin embargo, y a pesar de tener grandes analogías con su vecina Chad, le aventaja en una economía más diversificada y mayores posibilidades agrícolas. Dispone de un relativamente amplio espacio cultivado (9,5% de la extensión del territorio), si se tiene en cuenta que buena parte del país está ocupada por montañas. Se cosechan productos destinados a autoconsumo: mijo, sorgo, maíz, mandioca, batata, agrios, plátanos, sésamo; otros tienen como principal destino la exportación y se cultivan en gran escala: algodón, introducido en el primer tercio del siglo actual y explotado por concesionarios franceses, café, cacahuetes, palmera aceitera y, desde fecha reciente, algunas plantaciones de sisal. El bosque ofrece, sobre todo en el sudoeste, área que queda incluida en el dominio de la selva ecuatorial, maderas caras como la caoba y el ébano. La minería está representada por hierro en Bogoin, diamantes, escasas cantidades de oro obtenidas en los aluviones de algunos ríos y la recientísima explotación de uranio en M’Batou (Bakouma). La ganadería es escasa (alrededor de un millón de cabezas en 1967) para las necesidades del país y se encuentra amenazada por la mosca Tsé-tsé, por lo cual se importan ejemplares desde Chad, aun cuando los bovinos (56% de la cabaña) son de raza inmune a la acción de la mencionada mosca. En fin, la industria está representada, entre otras, por la elaboración de productos agrícolas, los tejidos de algodón y la central hidroeléctrica de M’Bali, cerca de Bangui. El comercio exterior lo realiza con los países del área del franco, especialmente con Francia, y su balanza comercial es deficitaria.Para poder hablar de una economía satisfactoria, la R. C. ha de vencer una serie de dificultades y solucionar otros tantos problemas. Entre los más acuciantes se encuentran: 1) aumentar la mano de obra que sería capaz de convertir en más remuneradores algunos cultivos; 2) poner en cultivo nuevas áreas y racionalizar la agricultura; 3) organizar las vías de salida de la madera abatida, hacia el Congo; y 4) impulsar la industria y la minería, ya que hasta ahora el sector agrícola ha llevado el peso económico. En cualquier caso el porvenir, como sucede en todos los países de la ex África Ecuatorial Francesa, está en la mejora de las comunicaciones y aquí con más dificultad que en los otros, puesto que hay que atravesar la dorsal montañosa para enlazar el norte con el sur. Existe una red de carreteras que une los puntos más importantes del país y los limítrofes, como las que van de Bambari a Fort Archambault (Chad), de Berberati a Yaoundé (Camerún) y de Bouar a Yaoundé; hay un proyecto de trazado de dos ferrocarriles que pondrán en comunicación a Bangui con el Chad, de una parte, y con el Atlántico, de otra, vía Yaoundé-Douala. Bangui es también un buen puerto fluvial en el camino hacia Brazzaville, a través del Ubangui y del Congo. Las vías aéreas contribuyen en gran medida a paliar el aislamiento de la R. C. Los principales aeropuertos son Bangui, Berberati y Bouar.División regional. La dorsal montañosa central separa en la R. C. dos grandes regiones geográficas, una al N y otra al S, que coinciden, respectivamente, con parte de las cuencas del Chari-Logone y del Ubangui. El sector septentrional es económica y demográficamente parecido al Chad meridional. Las densidades de población están entre 3 y 5 hab/Km²; es un área bastante despoblada como consecuencia del intenso comercio de esclavos ejercido por mercaderes que llegaban desde el Nilo, incluso hasta la segunda mitad del s. XII. Aunque se cultiva algodón, cacahuete y palmera aceitera, sus tierras se dedican en buena parte a los cereales tradicionales: mijo, sorgo y maíz. A excepción de Bossangoa y Bouar, en la divisoria N-S, no hay ciudades importantes. El sector meridional por su parte, es mucho más próspero y variado; se dan, ciertamente, los cereales típicos de este medio geográfico, pero, sobre todo, se cosecha algodón en los fondos aluviales, café en las pendientes, arroz y algunas plantaciones de sisal, controladas por concesionarios franceses. En el sudoeste se explota el bosque de maderas preciosas. La minería está representada por el uranio de Bakouma, extracción de diamantes y oro en los distritos de Berberati y Bouar, etc. La densidad de población alcanza valores de hasta 6,7 hab/Km², muy por encima de la media nacional, y la actividad industrial es notable en las ciudades: desmotado de algodón en Bangui, Berberati, Bouar y Bouali; industrias aceiteras y jaboneras en Bangassou y Alindao; textil en Bouali; hidroelectricidad en Bangui, etc. Es ésta la región mejor comunicada por tierra, río y aire, y en ella se encuentra la capital nacional, Bangui.M. P. DE TORRES LUNA.
BIBL.: H. J. DE BLIl, The Geography of Subsaharan Africa, Chicago 1965; L. S. SUGGATE, Africa, Londres 1966; VARIOS, Africa and the lsland, Londres 1966; Africa, a handbook, Londres 1967; W. A. HANCE, The Geography of Modern Africa, Nueva York 1967.
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