Central, Sistema (geografía) GEOG.
Categoria:
Geografía
Con este nombre se designan las alineaciones montañosas del centro de la Península que constituyen, al decir de Macpherson, laS. Vértebras de la cadena o columna dorsal de la Meseta. Orientado de E-NE a O-SO.a lo largo de 375 Km. aproXImadamente, está constituido por una serie de bloques relativamente individualizados a modo de eslabones, que se inician junto al sistema Ibérico en el macizo de Somosierra (2.262 m.), y siguen hacia el O, tras la breve ensilladura del puerto de Somosierra, con el bloque de Guadarrama, dividido en dos segmentos por la depresión del Lozoya y que culmina en Peñalara a 2.430 m. La altiplanicie de Robledo de Chavela a Navalperal de Pinares separa el Guadarrama de la sierra de Gredos, que constituye el bloque fundamental del sistema y el que da su mayor altitud en el pico del Moro Almanzor (2.592 m.). En Gredos el S. C. se ensancha y se fragmenta en varios bloques paralelos: sierra de Gredos propiamente dicha, paramera de Ávila, la Serrota y el macizo de Calvitero, separados por las depresiones de Alberche-Tormes, valle de Amblés y valle del Jerte. El amplio corredor de Béjar señala los eslabones más occidentales de la Peña de Francia y sierra de Gata. El S. se prolonga en Portugal con la sierra de la Estrella.Estructura y génesis. ElS. C. es un fragmentodel zócalo cristalino de la Meseta, abombado y fracturado por la orogenia alpina. Su constitución litológica es fundamentalmente granítica y gneísica; sólo en sus dos extremos conserva los viejos sedimentos paleozoicos, cámbricos y silúricos que revestían el zócalo. Durante la Era Secundaria una buena parte del sector occidental fue invadido ocasionalmente por los mares, que dejaron un débil revestimiento de sedimentos cretácicos.La puesta en relieve tiene lugar entre el oligoceno y el mioceno como consecuencia del plegamiento alpino, que aquí repercutió fracturando y elevando el rígido zócalo, al propio tiempo que originaba las extensas depresiones del Duero y Tajo. Un rasgo sorprendente de estos bloques fracturados son las extensas superficies de erosión de cumbres, reducidas actualmente en algunas sierras a simples aristas, y la superficie de erosión que se sitúa al pie de los bloques, formando como una amplia acera o rampa de rocas aplanadas, sobre la que se yerguen violentamente los escarpes de falla que limitan los bloques. La superficie de cumbres tiene un carácter poligénico (es decir, realizada en varios ciclos), y corresponde a la penillanura fundamental de la Meseta que arrasó las antiguas estructuras hercinianas. Aquí se encuentra levantada en el techo de los bloques como resultado de la deformación alpina. En cambio, la superficie de las rampas corresponde a un proceso de erosión posparoxismal, contemporáneo al relleno mioceno de las cuencas del Duero y Tajo, cuyos sedimentos enlazan topográficamente con esta superficie, probando su edad finimiocena. El simple esquema que hemos trazado se complica localmente. En Gredos la superficie de erosión de cumbres está desnivelada a diferentes alturas, probablemente por los movimientos diferenciales y autónomos de cada uno de los bloques; la superficie de rampas tiene una anchura variable quizá por la misma razón y contiene frecuentemente montes-islas. Durante la Era Cuaternaria, las partes más altas de la sierra fueron invadidas por glaciares locales, tanto más ampliamente cuanto más al O, dejando como huellas un modelado de circos y crestas, muchas veces ocupados por pequeños lagos como el de Peñalara y las lagunas de Gredos.Un medio bioclimáticode montaña. ElS. C. constituye un verdadero islote de humedad y frescura en medio de las estepas castellanas. Las precipitaciones experimentan un notable aumento con valores superiores a los 1.000 mm., que contrastan con los 400-500 de las llanuras inmediatas. La innivación es larga e intensa. Por todo ello el paisaje serrano es, y sobre todo fue, frondoso, con un escalonamiento de la vegetación que va desde el rebollo (quercus tozza) como pino basal, al pino silvestre (bosques de La Granja y Balsaín) y las praderas de cervunal y matorral de enebro enano en las cumbres. En Somosierra, junto a Mondejo de la Sierra se encuentra el límite meridional del hayedo en España. El paisaje vegetal adquiere un aspecto distinto en la vertiente meridional y en el sector occidental, más cálidos. El pino resinero, el carrascal. los castañares y algunos rodales de alcornoques marcan esta diferencia.Función humana de las sierras. interpuestas las sierras entre las cuencas del Duero y Tajo, constituyen ciertamente un obstáculo para las rutas que de N a S cruzan la Península. Los caminos tradicionales seguidos por las carreteras modernas tienen que buscar determinados pasos para atravesar las sierras, punto de verdadero valor estratégico, como son el puerto de Somosierra por el que pasa la carretera n° 1 y el nuevo ferrocarril Madrid-Burgos, y el puerto de los Leones de Castilla, que salva el Guadarrama y da paso a la carretera n° 6 y al ferrocarril de Madrid a Galicia y Asturias.Las sierras fueron organizadas y explotadas desde sus llanuras de piedemonte mediante la formación de mancomunidades que, como la de Segovia y Sepúlveda, incluían casi toda la sierra de Guadarrama. La explotación made. rera, la fabricación de carbón vegetal y el aprovechamiento de los pastizales eran sus recursos más valiosos. La actividad agrícola queda reducida a las pequeñas fosas. En la actualidad las sierras siguen dependiendo de las llanuras inmediatas. El área metropolitana de Madrid busca un respiradero en el Guadarrama, donde van surgiendo cada vez con más profusión áreas residenciales de verano (San Rafael, Cercedilla, Los Molinos, etc.), zonas deportivas y de recreo y explotaciones orientadas al abastecimiento de productos ganaderos. La sierra proporciona igualmente el agua necesaria en los embalses de Lozoya, Santillana, Alberche y San Juan, y sirve de emplazamiento para las comunicaciones electrónicas.Fuera del área de influencia madrileña, las sierras siguen conservando el tono arcaico de su explotación, con una población que se mantiene a duras penas y que se localiza preferentemente junto a las vías naturales de paso, como Barco de Ávila (2.300 hab.), y Piedrahita (2.800 hab.), en la ruta de Plasencia a Ávila, y el pequeño núcleo industrial de Béjar (16.300 hab.). Las Hurdes, en la sierra de Gata, es la expresión ya tópica de este arcaísmo y aislamiento.SALVADOR MENSUA.
BIBL.: P. BIROT y L. SOLÉ, Investigaciones sobre la morfología de la Cordillera Central española, Madrid 1954.
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