Castro, Eugénio de
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Biografía GER
Poeta portugués, n. el 4 mar. 1869 en Coimbra, donde m. el 17 ag. 1944. En 1889 permaneció en París, donde conoció a los representantes del simbolismo (v.), que le influyeron de modo decisivo. Esta influencia se reafirmó durante su segunda visita a Francia, en 1896. Sus numerosos viajes por Europa (visitó repetidas veces España, Italia, Bélgica) le pusieron ininterrumpidamente en relación con los representantes de las varias culturas nacionales. Y también hicieron conocido su nombre en la Europa culta. Más tarde, su nombradía pasó a América, donde puede ser considerado como introductor del simbolismo (muy especialmente a través de traducciones). Una de sus actividades de más amplia extensión fue la creación, juntamente con Silva Gaio, de la revista internacional "Arte", en 1895. En 1914, cuando ya había alcanzado renombre poético, ocupó la cátedra de Literatura francesa en la Univ. de Coimbra y la explicó hasta 1939. Varias universidades le nombraron doctor honoris causa y fue miembro de varias academias nacionales en diversos países.Tras los primeros libros de tanteos poéticos: Cristalizagóes da morte (1884), Cangóes de abril (1884), lesus de Nazaré (1885), Horas tristes (1888) y su primer viaje a París, publicó una de sus obras más interesantes: Oaristos (1890), que despertó contradictorias críticas y sentimientos en el mundo poético portugués, dominado por el realismo, las resonancias de V. Hugo (v.), de Guerra Junqueiro (v.), la poesía metafísica de Antero de Quental (v.), etc., esto es, por voces bien distintas, pero sumergidas en la ahogadora elocuencia de los rimadores fáciles. Oaristos presentaba innovaciones formales en la métrica, concedía importancia a las calidades de la rima, y rompía así con la rutina predominante. Además, en su Prefácio, C. seguía las doctrinas del decadentismo, aprendido en Baudelaire (v.), y en Huysmans, y sobre todo en el prólogo de Théophile Gautier (v.) a las Flores del mal (del que tradujo enteramente una página). En tal escuela aprendiz el valor de la palabra aislada en el conjunto del poema, el empleo de los neologismos raros y expresivos y demás procedimientos estilísticos tendentes a provocar la embriaguez en la belleza como remedio a la angustiante y aburrida realidad. Incluso el amor debía sometersé a un proceso irrealizador a fin de ser soportable.Esta primera etapa es seguida por la que cabe calificar de parnasiana (v. PARNASIANISMo), en la que se afirma la superioridad del arte sobre la improvisación romántica, en la que se propugna un no disimulado esteticismo. MáXIma expresión de este quehacer de C. es Belkiss (1894). En la prosa de este libro resuenan con tonos actuales las antiguas, canciones y temas, personificados en la figura de Salomón, el Bien Amado. Se han buscado fuentes de Belkiss en Henry de Gourmont, Nerval (v.), Flaubert (v.) y Mallarmé (v.). Costa Pimpáo sostiene que ya estaba en potencia en otras obras de C. (especialmente en Engrinalda-me com teus bragos, poema de Silva). Una tercera etapa está representada por el "cosmópolitismo" (según el ya mentado Costa Pimpáo). En esta etapa C. se sirve de todas las maneras poéticas de su tiempo (nórdicas, mediterráneas), uniendo en ellas las tendencias más dispares. Hay que hacer resaltar el eco de C. en la poesía americana: Leopoldo Lugones (v.), p. ej., es deudor a Belkiss, traducido al castellano en 1899. Otras obras importantes de C.: Horas (1891), de aparente arrobo místico; Silva (1894), donde decadentismo y simbolismo se unen a restauraciones de formas arcaicas; Sagramor (1895), A nereida de Harlem (1896), Salomé (1896), O re¡ Galaor (1897), Constanea (1900), O anel de Policrates (1907), Éclogas (1929), últimos versos (1938).L. CANEDO FERNÁNDEZ.
BIBL.: A. 1. DA COSTA PIMPXO, Eugénio de Castro, Coimbra 1947; F. DE FIGUEIREDO, Historia literaria de Portugal, III, Buenos Aires 1949; F. RAMOS, E. de Castro et les simbolistes franpaises, en Mélanges Le Gentil, Lisboa 1949.
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