Carst HIST.
Categoria:
Historia
Esta palabra proviene de que los primeros grandes descubrimientos relativos a las cavernas y a la circulación de las aguas subterráneas, tanto deportivos como científicos, se realizaron en una región calcárea situada en el extremo N del Adriático, al N y E de Trieste, que lleva el nombre de Karst. Es, pues, natural y justo, que los científicos de todos los países entiendan por fenómenos cársticos, el conjunto de las características propias de la morfología e hidrología de las regiones calizas típicas (v. AGUA IV). La caliza es una roca difícilmente atacada por el agua pura, pero en presencia de anhídrido carbónico (COZ), el carbonato cálcico (C03Ca), que es el principal constituyente de aquélla, se disuelve lentamente y se elimina en forma de bicarbonato cálcico, (C03H)2Ca; los minerales insolubles de la roca, como las arcillas y el cuarzo, se van acumulando y forman la base mineral del suelo calizo, que se llama terra rossa, debido a su color rojizo. Este efecto de disolución hace que los conductos naturales por donde discurre el agua (fallas, diaclasas, planos de estratificación, pequeñas grietas de origen tectónico o erosivo), primero en superficie y luego en profundidad, se vayan ensanchando, formando al exterior un paisaje típico llamado lapiaz o paisaje cárstico, y, en profundidad, una red inextricable de conductos, galerías y cavidades, con comunicaciones de todas clases entre ellos, debido a la variedad de caminos que el agua puede utilizar. Las cavidades y sus intercomunicaciones llegan a constituir cuevas que, por su constante ampliación, se convierten incluso en grandes salas subterráneas. En algún momento puede hundirse el techo, si cede al exceso de carga y hay descompensación en las paredes laterales; si este hundimiento llega a comunicarse con el exterior, se forman depresiones superficiales cerradas de contorno circular que se llaman dolinas, torcas o simas. Sus paredes son generalmente de pendientes pronunciadas o verticales y pueden estar rellenas de terra rossa. Por conjugación de otras próximas, la primitiva dolina aumenta en superficie y forma una uvala; una mayor extensión del fenómeno constituye un poljé, formado por más de dos dolinas soldadas. Estas formas son típicas de los paisajes cársticos, y a menudo corresponde su formación a épocas geológicas pasadas, cuando el nivel actual de la dolina se encontraba muy por debajo de la superficie. exterior y, por tanto, funcionaba en profundidad recogiendo mayor cantidad de aguas, que permitieron su desarrollo. Según que las calizas estén dispuestas horizontalmente o plegadas, se desarrollará un c. de mesa o de montaña, respectivamente. En el primer caso, el agua circula por las diaclasas y desarrolla su acción en sentido vertical, mientras que en el segundo el resultado depende de la conjugación de las diaclasas con la estratificación, resultando un aparato cárstico mucho más complicado en su topografía, pero con evolución tendente a la horizontal. En el caso de c. de montaña es cuando se forman los famosos "sifones", donde el agua circula a veces a gran velocidad y ocupa todo el conducto, por lo que resultan temibles en las exploraciones subterráneas. En el interior de las cavidades calcáreas, hay variadas formas de construcción y depósito, que tienden a compensar la acción de erosión y disolución del agua. Tales son las estalactitas y estalagmitas, según que cuelguen del techo o crezcan desde el suelo, que como largos carámbanos embellecen muchas cuevas; también, los depósitos de arcilla y los "caos" de bloques del suelo de las cavernas, producto de restos caídos de la bóveda, se acumulan en forma de conos gigantescos. Los terrenos calcáreos constituyen una de las regiones geológicas donde hay mayor acumulación de aguas subterráneas, debido a la gran permeabilidad de las calizas. A veces, se forman verdaderos ríos subterráneos con caudales de cientos de litros por segundo, que si salen al exterior, proporcionan caudales importantes. A este tipo de fenómenos se les denomina surgencias. Otras veces, con un estudio espeleológico e hidrológico adecuado, se pueden llegar a captar; de ahí, el interés práctico de una disciplina (v. ESPELEOLOGíA), que al principio parecía ser solamente un deporte arriesgado y exótico.V. t.: AGUA IV; ESPELEOLOGÍA; HIDROGEOLOGíA.M. GICH VIÑAS.
BIBL.: J. Cvqic, Hydrographie souterraine et évolution morphologique du Karst, Grenoble 1918; íD, La géographie des terrains calcaires, Belgrado 1960 (dos obras fundamentales del fundador de la hidrología cárstica); 1. KUNSKY, Karst et Grottes, París 1958. (V. t. la de AGUA IV y ESPELEOLOGíA).
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