Carol MÚSICA
Categoria:
Música
Composición poética inglesa cantada por Navidad, equivalente al villancico español. En un principio el c. era una canción que se acompañaba con la danza. El vocablo es de origen clásico, y por su etimología ofrece la idea de corro o anillo. Viene del francés y data del s. XII; pero tanto la palabra como la canción se encuentran ya en Inglaterra a fines del s. XIII, y exactamente en 1308, a la llegada de Eduardo 11 a Londres, procedente de Francia. En su fase inicial, el temario del c. no es sólo navideño, sino que abarca un campo mucho más amplio. Existen muchas referencias a los c. primitivos y algunas de sus manifestaciones fueron causa de seria crítica, ya que tanto la letra como los movimientos de la danza distaban de tener a veces espíritu religioso alguno. Esto levantó la oposición de la Iglesia y de las zonas culturales refinadas, y, con el tiempo, de canciones que se cantaban y bailaban en cualquier fiesta pasaron a ser lo que son hoy día: canciones y villancicos de Navidad.La colección de c. antiguos de R. L. Greene contiene alrededor de 500 composiciones, distribuidas entre unos 40 temas, lo que da una idea de la variedad de aspectos abordados en esa época de florecimiento. Sin embargo, más de una tercera parte son de ambiente navideño, y expresan la religiosidad y la alegría que alrededor de Navidad sentía la Inglaterra católica medieval. He aquí por qué los impresores del s. XVI empezaron a denominar dichas composiciones c. de Navidad, aunque su asunto no fuese cabalmente navideño. En su aspecto literario, el c. de Navidad antiguo suele ser una composición anónima de tema religioso o festivo, organizada alrededor de ciertos aspectos o ambientes del acontecimiento, a veces con alusiones a los símbolos navideños nórdicos (acebo, mirto), a ideas más generales, como el pesebre, e incluso a la actitud de la Virgen durmiendo al niño. De estas últimas composiciones derivará el lullaby, la canción de cuna navideña inglesa. La expresión del c. es lírica, o lírico-descriptiva, y en ocasiones es tan sencilla y quebradiza que casi carece de articulación, como el enternecedor poemita 1 Sing of a Maiden (Canto a una doncella). Otros c. son más narrativos y enlazan con la bailad inglesa (v. BALADA), similar al romance, y en este caso concreto al romance navideño. The Angel Gabriel, The Three Kings (Los tres reyes) y The lnnocents pertenecen a este grupo. En el ingenuo The Cherry-Tree Carol (El Carol del cerezo), se narra con sencilla intensidad el milagro de Jesús niño, antes de nacer, satisfaciendo el deseo de su madre de alcanzar una cereza, a lo cual sigue una encantadora evocación de Navidad. Algunos de estos c., como ! Saw Three Ships (Vi tres barcos), todavía se cantan hoy en versión más o menos alterada.A los c. medievales y renacentistas se han ido agregando otros, y, en la actualidad, por restringida que sea una audición, siempre suele escucharse Adeste fidelis -en versión inglesa-, O Little Town of Bethlehem (Pueblecito de Belén), Good King Wenceslas (El buen rey Wenceslao), White Shepherds Watched (Mientras los pastores vigilaban) y The First Nowell (El primer Nowell). Estos y otros c. llenan el periodo navideño de una honda alegría y transforman emotivamente el ambiente cotidiano en algo que respira un aliento sobrenatural. Los c. cantados por los niños en las noches cercanas a Navidad; los grupos de cantores mayores de entidades industriales o comerciales que se reúnen en torno al árbol; los coros de las catedrales e iglesias; las selecciones de c. difundidos por los medios audiovisuales; las familias agrupadas a cantarlos ante los belenes, que vuelven a resurgir en Inglaterra; todo ello contribuye a crear la ambientación espiritual propia de las Navidades.ESTEBAN PUJALS.
BIBL.: E. K. CHAMBERs, English Literature at the Close of the Middle Ages, Oxford 1947; R. L. GREENE, The Early English Carols, Oxford 1935; E. B. REED, Christmas Carols Printed in the Sixteenth Century, Cambridge, Mass., 1932; P. DEARMER, R. V. WILLIAMS y M. SHAw, The Oxford Book al Carols, Oxford 1928. La colección más antigua de c. existente fue impresa por W. DE WORDE, en 1521.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.