Cambrai, Liga de HIST.
Categoria:
Historia
Constituida el 10 dic. 1508 por el Imperio, Francia, España y el Papado para frenar la expansión veneciana por Italia. La iniciativa partió de Margarita de Austria, Gobernadora de los Países Bajos y hábil ejecutora de las directrices propugnadas en el exterior por su padre, el emperador Maximiliano I (v.). Éste acababa de perder los enclaves adriáticos de Trieste y Fiume y aún continuaba en conflicto con Venecia a causa de la controvertida posesión del condado de Goritz. Margarita encontró solución al delicado problema en una entrevista con el card. de Amboise, primer consejero del rey de Francia, Luis XII, donde adelantó un proyecto de concordia entre ambos soberanos proponiéndoles un objetivo común: formar una alianza contra la República veneciana, lo que brindaría a Maximiliano el desquite en la región de Friul, y a Francia la posibilidad de recobrar las porciones del Milanesado cedidas en 1499. Borradas las primeras suspicacias, el proyecto se puso en marcha con presteza. Invitado a ingresar en la liga, el papa julio II reflexionó largamente antes de aceptar, ya que este paso suponía una contradicción consu política inicial, que rechazaba toda injerencia extranjera en los asuntos italianos. Sin embargo, acabó cediendo ante las perspectivas de recuperar los territorios pontificios ocupados por la Serenísima. Astuto diplomático, Julio II (v.) tuvo siempre presente la posibilidad de localizar la intervención e impedir mediante un sistema de contrapesos la excesiva preponderancia de los presuntos vencedores. España cierra el cuadro de los signatarios; para Fernando el Católico, las ventajas de la liga eran marginales, ya que carecía de intereses específicos que le indujeran a una acción bélica contra Venecia. Dejando aparte algunas reclamaciones territoriales, sus propósitos tendían a conseguir de Maximiliano libertad de acción como regente de Castilla y a evitar un posible aislamiento diplomático. De cara a la opinión, la liga se presentaba como un instrumento de las potencias cristianas frente a Venecia, que andaba en estrechas relaciones con los infieles y se entrometía a voluntad en los asuntos pontificios. Pero debajo del montaje propagandístico se adivinaba el objetivo primario de satisfacer las ambiciones, territoriales de las potencias firmantes.Así, según las cláusulas secretas del tratado, el Friul, más Verona, Padua y Vicenza quedaban para Maximiliano; Luis XII redondeaba su situación en Lombardía con Brescia, Bérgamo y Cremona; el Papa recibía Faenza y Rímini; y Fernando el Católico, algunos puertos de Apulia. Todo ello suponía el aniquilamiento del Imperio veneciano de tierra firme. La principal acción militar estuvo a cargo de las tropas francesas, que el 14 mayo 1509 obtenían el decisivo triunfo de Agnadello. Tan pronto fue alcanzado este éxito, la liga entró en fase de descomposición. Luis XII y Maximiliano quisieron extraer nuevas consecuencias de la victoria obtenida, mientras Julio II, temiendo el progreso de la hegemonía francesa en Italia, pretendía dar por finalizada la alianza y firmar la paz con Venecia. Francia y el Imperio propugnaban, pues, la ampliación de la liga; el Pontificado, la cancelación de la misma, una vez cumplidos sus objetivos. El juego diplomático alcanzó su cenit en una conferencia celebrada en Cremona. Francia, recelosa de julio II, propuso a Maximiliano la reanudación de la lucha contra Venecia, prescindiendo del Papa. Maximiliano aceptó dicho proyecto, que debía terminar con la destrucción de la Serenísima. Areniti, el representante pontificio, maniobró cerca del Emperador, exponiéndole las dificultades de una guerra total con Venecia y brindándole ayuda para la más modesta ocupación del Friul. Finalmente, la posición de Fernando el Católico decidió el pleito. La solución papal era más propicia a sus intereses, ya que no convenía a España el aniquilamiento de Venecia ni el excesivo predominio francés en el norte de Italia. Aliados Fernando y julio II, adoptaron con la república vencida una actitud de benevolencia y, dividiendo la entente francoimperial, prepararon el camino para una inversión de alianzas que dejaría aislada a la Francia de Luis XII.M. C. CLAVIIO LEDESMA.
BIBL.: G. ZELLER, Historia de las relaciones internacionales, dir. P. RENouviN, I, Madrid 1960; J. M. DousSINAGuE, La política internacional de Fernando el Católico, Madrid 1944; B. DE TERRATEIG, Política en Italia del Rey Católico. 15071516, Madrid 1963.
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