British Museum ARTE
Categoria:
Arte
Historia. Los orígenes del B. M. datan de 1753, en que por ley del Parlamento inglés fue designado un Patronato para hacerse cargo de la biblioteca, colecciones de historia natural, antigüedades y obras de arte legadas a la nación por sir Hans Sloane (16601753) por la suma de 20.000 libras esterlinas. A dicho Patronato se confió también la biblioteca y colección de antigüedades de sir Robert Cotton (15711631). Ambas colecciones formaron así el núcleo del B. M. que se vio ya desde un principio ampliamente representado. El Patronato adquirió igualmente la colección de manuscritos de la familia Harley, reunida por los condes de Oxford entre 1690 y 1741, y en 1757 el rey Jorge II cedió al museo la Bibl. Real. Esta donación fue sumamenté importante, pues dicha Bibl. Real disfrutaba del privilegio de recibir un ejemplar gratuito de cada libro publicado en las Islas Británicas.En 1755, Montague House, sita en el lugar donde hoy se alza el B. M. en Londres, entre Great Russell Street y Montague Place, fue adquirida para albergar dichas colecciones y abierta al público el 15 en. 1759, siendo la entrada gratuita. Pronto, sin embargo, este edificio fue insuficiente para dar cabida a los fondos del museo, que aumentaban incesantemente y que ya incluían las esculturas egipcias y romanas adquiridas en las guerras napoleónicas, entre las que se hallaba la famosa Piedra de Roseta, con su inscripción trilingüe que hizo posible la lectura de la antigua escritura egipcia. (v. CHAMPOLLION, LEANFRANgois). En 182326 se construyó la primera ala permanente del edificio actual para albergar la biblioteca del difunto rey Jorge III. Hacia 1845 apenas se conservaba ya parte de la antigua Montague House y en su lugar se elevaba el edificio diseñado por sir Robert Smirke. Su bella fachada jónica, con frontón esculpido por sir Richard Westmacott, constituye un buen ejemplo del renacimiento arquitectónico del estilo griego en la Gran Bretaña. Posteriormente se añadieron la Galería de Eduardo VII (1914) y la Galería Duveen (1938).Es evidente que no toda la colección del B. M. tiene interés artístico. La extensa colección de historia natural fue trasladada en 1881 a South Kensington donde sigue instalada en un edificio que es un ejemplo interesante, aunque no de gran belleza, de la arquitectura gótica victoriana, obra de Alfred Waterhouse.Biblioteca. Tampoco la biblioteca presenta un interés primordialmente artístico, aunque sus bellos manuscritos iluminados, etc. merecen mención especial. La parte central deledificio consiste en una sala de lectura circular con cúpula, y capacidad para 400 lectores, la mayoría de los cuales se dedican a la investigación. También se facilita la lectura, aunque a escala más reducida, en los demás departamentos del museo. La colección de siete millones de libros se halla a cargo del Departamento de Libros Impresos, que administra igualmente una hemeroteca en Colindale, en el norte de Londres, y la National Reference Library of Science and Invention albergada en otros dos edificios londinenses, en Ho1born y Bayswater. Aparte de las bibliófilas, el departamento posee importantes colecciones de mapas, música y sellos postales. La mayoría de los libros de la biblioteca están escritos en idiomas occidentales, impresos, y cubren el periodo comprendido entre el s. xv y nuestros días. Sin embargo, en la sección de la Bibl. del Rey se exhiben de ordinario manuscritos orientales; bellos ejemplos de encuadernación o imprenta, p. ej., la Biblia de Gutenberg; y libros ingleses famosos: la primera edición en folio de las Obras de Shakespeare. El Departamento de libros impresos y manuscritos orientales complementa esta colección. Entre los 6.000 rollos chinos descubiertos por sir Auriel Stein en 1907 y trasladados al museo, se encuentra el Sutra del Diamante que data del 868 a. C. y es el documento impreso fechado más antiguo del mundo. Este departamento es particularmente rico en documentos hebreos, árabes y persas, algunos de los últimos ilustrados con magníficas miniaturas.Además de las colecciones de historia natural y de libros impresos, el B. M. conserva miles de objetos de interés principalmente histórico y artístico. El Departamento de Manuscritos, que incluye muchos documentos legales, p. ej., la Carta Magna (1215); biblias antiguas, como el Codex Sinalticus (s. iv); y manuscritos literarios, p. ej., Beowulfo, encierra a su vez algunos ejem. plos de la más bella iluminación de libros del mundo. Entre otros, destacan los Evangelios de Lindisfarne (ca. 698), el Libro de Bendiciones de S. Ethelwold (963984), ambos en inglés, y el Breviario de Isabel la Católica (ca. 1490).Aunque menos espectacular que los otros, el Departamento de Grabados y Dibujos encierra una de las grandes colecciones del mundo de grabados y dibujos europeos, aunque sólo pueda exhibirse al público en parte. Incluye las obras gráficas casi completas de Schongauer, Durero, Lucas van Leyden y Rembrandt y las 20.000 acuarelas cedidas a la nación por Turner a su muerte.Arqueología. El B. M. es tal vez más famoso por sus numerosos tesoros arqueológicos. Las antigüedades egipcias comienzan en la planta baja con la galería de escultura egipcia, cuyo núcleo lo constituye la colección entregada por los franceses en 1801 en Alejandría. Mención particular merece la cabeza colosal de Tutmés III (ca. 1450 a. C.) y la deliciosa pareja del funcionario y su mujer. Las salas egipcias del segundo piso contienen una colección única de momias, sarcófagos y otros objetos funerarios, junto con varios objetos que ilustran la vida cotidiana de los egipcios. De especial interés son las ilustraciones a las diversas ediciones del Libro de los Muertos, desde la XVIII dinastía (ca. 1400 a. C.) hasta el s. II d. C. El Egipto copto se halla representado en un pequeño corredor por tallas y pinturas de inspiración romana, siendo algunos de los retratos estudios admirables de carácter. Las antiguas civilizaciones del Oriente Medio se hallan en el Departamento de Antigüedades de Asia occidental. Abarcan el periodo comprendido entre el 5.000 a. C. y los comienzos del Islam (ca. 650). Especialmente impresionantes son los colosales leones alados antropocéfalos asirios procedentes del palacio de Asurnasirpal lI (883859 a. C.) y los toros alados del palacio de Sargón (722705 a. C.). Tal vez el objeto asirio más famoso sea, sin embargo, el Obelisco Negro de Salmanasar III (858824 a. C.) que muestra al rey de Israel, Jehú, haciendo reverencia a dicho rey asirio. Muchos de los objetos asirios procedentes de Nínive fueron recuperados por sir Austen Henry Layard hace un siglo.La Sala Babilónica trata de una civilización mucho más antigua; muchos de los objetos expuestos fueron hallados en Ur, la ciudad de Abraham, y datan del periodo 26002400 a. C. Fueron descubiertos en su mayoría por sir Leonard Woblley en el cementerio real de Ur e incluyen un trineo real, una lira y un arpa. Merece mención especial una estatuilla de madera cubierta de oro y lapislázuli que representa una cabra olfateando un árbol. Colecciones más reducidas comprenden esculturas persas procedentes de Susa y Persépolis, bronces de Luristán, esculturas hititas de Karkemish, e inscripciones de Arabia del Sur. Los sistemas de escritura del antiguo Próximo Oriente y su relación con el alfabeto moderno se hallan claramente ilustrados en la Sala de Escritura, donde se exhiben documentos en caracteres cuneiforme y alfabético.Otro departamento tiene a su cargo las antigüedades griegas y romanas, que también incluyen ejemplos de arte micénico, cicládico, minoico y etrusco. Los más famosos de los objetos expuestos en esta sección. son la serie de esculturas del s. v a. C. procedentes del Partenón de Atenas, conocidos como mármoles de Elgin por haber sido adquiridos por lord Elgin entre 1802 y 1812. Otra de sus adquisiciones fue una cariátide procedente del Erecteo de la Acrópolis ateniense. También presentan gran interés las esculturas del s. iv procedentes del mausoleo de Halicarnaso y del templo de Artemisa en Éfeso, dos de las Siete Maravillas del mundo antiguo. Entre los objetos romanos destaca el famoso vaso de Portland del s. t, cuyo dibujo, que constituye todavía un enigma, inspiró la famosa cerámica inglesa de estilo Wedgewood.Los objetos procedentes de la Britannia romana están a cargo del Departamento de Antigüedades Británicas y Medievales e incluyen muestras que abarcan desde el periodo celta hasta el anglosajón. Existen cuatro salas dedicadas a la prehistoria que ilustran el desarrollo de la tecnología y del arte y la creciente complejidad de la actividad económica y la organización política en Europa durante los últimos 2.000 años a. C. Las obras más impresionantes se encuentran en la cuarta sala, donde se exhiben objetos célticobritánicos del periodo 400200 a. C.; p. ej., los frascos de Lorena y los torques de Ipwich, ambos de oro; muebles de hierro forjado y cascos y escudos admirablemente decorados. La sala dedicada a Britania romana exhibe una variedad de objetos del periodo 43450 d. C. que ilustran la religión, la industria, el comercio, la ciudad, el campo y la vida militar. Los más espectaculares entre los objetos expuestos son las piezas de una vajilla de plata del s. iv, fabricada probablemente en algún país mediterráneo, pero descubierta en Mildenhall, en Inglaterra, y conocidas por esta razón por el nombre de tesoro de Mildenhall. La gran fuente, admirablemente labrada, es un ejemplo único del arte romano tardío. Otra pieza de interés es un pavimento en mosaico primitivo cristiano procedente de Hinton S. Mary, Dorset, destinado a cubrir el suelo de dos habitaciones contiguas, con los típicos motivos clásicos de escenas de caza y la leyenda de Belerofonte y Quiniera, y también, en los rincones y centro de uno de los cuadrados, con imágenes de Cristo y los Evangelistas.Edad Media. Del periodo anglosajón (ca. 4501066) son los objetos del s. vii hallados en la Sepultura del Barco Real de Sutton Hoo, Suffolk, la tumba germánica más importante de Europa. Especialmente admirable es el broche de oro engastado con estilizados jabalíes y animales en forma de cinta como decoración y una elegante hebilla de oro con motivos similares en su dibujo de en. trelazados. Se exponen igualmente objetos procedentes de Irlanda, Escandinavia y demás regiones teutónicas que datan de los s. viii al xi; la sección completa constituye una colección única en un campo artístico poca conocido.Las antigüedades medievales expuestas son de carácter menos local; incluyen obras carolingias, otonianas, románicas y bízantinas. Los objetos más interesantes de esta sección son las piezas de ajedrez de Lewis, la colección más antigua de Occidente y tal vez la más bella. Son obra románica del s. xrr, elaboradas en marfil, posiblemente en Escandinavia. También en esta sección merece mencionarse la copa real de oro, francesa, de ca. 1380, bellamente decorada en color con figuras humanas y de animales. Otros objetos expuestos del periodo gótico incluyen el laúd de Warwick Castle, un instrumento musical de elegante manufactura; y el relicario de la Sagrada Espina perteneciente al duque de Berry. Se encuentran asimismo expuestas unas pinturas medievales inglesas poco comunes procedentes de la capilla de S. Esteban de Westminster. Es digna de mencionarse también la Sala de los Relojes, que presenta una exposición temporal de relojes fabricados desde la Edad Media hasta 1820; incluye entre otros el reloj de torre de Cassiobury Park del s. xiv, el reloj de torre de Estrasburgo de 1589, y un curioso reloj de movimiento continuo que funciona por medio de una bola rodante y que data de 1810.El Departamento Oriental tiene a su cargo los objetos procedentes del mundo islámico, de la India y del Lejano Oriente; p. ej., la magnífica colección de loza y porcelana china del periodo comprendido entre el comienzo de la dinastía Tang (618 d. C.) y el s. xix; el tesoro de Sambas de imágenes budistas de oro y plata (s. x d. C.); y obras de arte islámicas como el jarro de Mosul (1232) y el vaso de Hedivig (s. xii).Las esculturas mayas procedentes de Copán, en Honduras Británica, son los objetos más imponentes del Departamento de Etnografía, aunque también sean dignas de mención las elegantes cabezas esculpidas de Ife y los bellos marfiles y bronces de Benin, Nigeria. Las colecciones inca y azteca son modestas, pero incluyen dos obras de arte: un peto mixteca realizado en mosaico de color turquesa con forma de una serpiente bicéfala (s. xv) y una calavera azteca de cristal de roca perteneciente al mismo periodo.DOUGLAS PICKETT.
BIBL.: D. MASSON, The British Museum, Edimburgo 1850; A. ESDALLE, The British Museum Library, Londres 1946; The Old
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