Bolonia, Juan de
Categoria:
Biografía GER
Escultor manierista flamenco (conocido también con los nombres de Jean Boulogne, Giovanni Bologna o Giambologna), pero que desarrolló casi toda su vida y su obra en Florencia. N. en Douai en 1529 y muy joven se trasladó a Mons donde trabajó en el taller de Jean Dubroecq, escultor modesto formado en Italia. Quizá animado por su maestro marchó a Roma en 1555; allí influyeron en él particularmente las obras de Miguel Angel. Dos años después se estableció en Florencia donde permaneció hasta su muerte acaecida el 13 ag. 1608. Una de sus primeras obras atrajo la atención de Francisco de Médicis, para el que realizó algunos de sus trabajos más importantes.Entre sus primeras realizaciones en Florencia figuran un Baco en bronce, más tarde colocado en la fuente del Borgo San Jacopo; dos Niños pescando, actualmente en el Mus. Bargello (Florencia), para la fuente del Casino mediceo; y una Venus peinándose, en bronce, hecha para la villa de Castello y luego colocada en el jardín de la villa de Petraia. En ella formula todo un canon de belleza de líneas curvas, como las que describen el cabello y el vaso de los perfumes armonizando con las bellísimas caderas; constituye esta figura un verdadero prototipo estético puramente formal. Su fama como escultor quedó definitivamente establecida al realizar la fuente de Neptuno en Bolonia (1563-66), en la que también tiende a la elegancia curvilínea haciendo vano alarde de fuerza física. A partir de entonces se multiplicaron los encargos y a la muerte de Miguel Angel en 1564 se convirtió en el escultor más importante de Italia. Consecuencia de su prestigio fue la comisión en 1565 de un grupo representando a Florencia triunfando sobre Pisa, La Virtud vence al Vicio, réplica de la Victoria de Miguel Angel. El modelo en yeso, ahora en la Galería de la Academia de Florencia, fue colocado inicialmente en el Palazzo Vecchio y en 1570 reemplazado por la versión en mármol, que se guarda en el Bargello.
En el periodo siguiente realizó sus mejores obras entre las que destacan los grupos en mármol de Sansón y un filisteo (1567) en el Mus. Victoria y Alberto de Londres, el Rapto de las Sabinas (1579-83) y Hércules y el centauro Nessus (1594), ambas en la Loggia dei Lanzi de Florencia. En ellas muestra su gran capacidad para componer grupos de varias figuras. El de Hércules es un modelo de realismo utilizando proporciones normales, pero donde mejor consigue dar la medida de su genio manierista es en el Rapto de las Sabinas. Las tres figuras se unen en un original esquema vertical de acuerdo con la tendencia manierista al alargamiento, realizando en toda su complejidad el motivo de la forma serpentina, consistente en el sinuoso y entrelazado nudo de los cuerpos en un movimiento en espiral. Aunque ya se anuncia en esta obra el estilo barroco, su espíritu es esencialmente manierista por el significado de la lucha carente de todo dramatismo y que excluye la exaltada vitalidad, propia de los grandes escultores barrocos, apoyándose sólo en la inteligencia y la fantasía. Hacia 1574 realizó su obra más famosa, el Mercurio en bronce del Bargello, sin duda una de las más bellas manifestaciones del manierismo escultórico. El dios, con su gracioso movimiento, abre ostentosamente sus líneas como queriendo proclamar la hermosura y esbeltez de sus miembros, en un claro anuncio del barroco. Sin embargo, aquí como en el Rapto de las Sabinas, falta todo auténtico dinamismo ya que la figura parece clavada en el suelo en postura de danza.
Tuvo B. gran popularidad como escultor de estatuas y fuentes para embellecimiento de los jardines de diversas villas y palacios. Para los famosos jardines de Boboli en Florencia hizo la fuente del Océano (1571-76) en la plazoleta del Isoletto, donde se representan antropomórficamente a la manera clásica los ríos Nilo, Eufrates, Ganges y Océano; y la bellísima Venus de la Grotticella (1573) saliendo del agua. También realizó otras esculturas para las villas Médicis de Pratolino, donde representó el colosal Apenino (1581), figura llena de sentido romántico por su íntima fusión con el paisaje, Petraia y Castello, para una de cuyas grutas hizo unas aves en bronce: pavo, águila, azor, actualmente en el Mus. Bargello.
Fue además un prolífico escultor de estatuillas en bronce; la mejor y más numerosa colección se encuentra en el Kunsthistorisches Mus. de Viena. Destacó también en la ejecución de estatuas ecuestres, logrando su obra maestra en la de Cosme I (1587-94) en la plaza de la Signoria de Florencia, adornada con relieves de su vida en el pedestal, en la que sigue la tradición quattrocentista. Sus discípulos acabaron algunas concebidas por él; así, Pietro Tacca la de Felipe III de Madrid, fundida en 1613 y la de Fernando I de Florencia.
No sólo se dedicó B. a la escultura de tipo civil, sino que realizó también un gran número de obras de carácter religioso. Entre ellas cabe señalar el altar de la Libertad (1577-79) de la catedral de Lucca, en mármol; los relieves en bronce con escenas de la Pasión en la capilla de la Univ. de Génova (1579-85) y los relieves también en bronce de la capilla Salviati en S. Marcos de Florencia (1579-88), además de la estatua de S. Lucas en Or San Michele de Florencia (1597-1602), que pretende ser una contestación al Moisés de Miguel Angel invirtiendo la composición.
B. tuvo el mérito de reunir la tradición clásica romana con la nueva cultura manierista toscana inspirada en Miguel Angel y aprendida por el contacto con Tribolo, B. Ammannati y Benvenuto Cellini. Apoyado todo ello en su sensibilidad nórdica dirigida hacia un gusto refinado de la materia, patente especialmente en sus obras en bronce. Continuando las experiencias de Cellini supo crear una visión dinámica del espacio a través de la articulación de las formas. Originó una amplia escuela: Juan Caccini, Tadeo Landini, Pietro Tacca, etc., pero sobre todo transformó el manierismo florentino de mediados del s. XVI en un estilo de significación europea y su obra se admiró más que la de ningún otro escultor, salvo Miguel Angel, a lo largo de varios siglos. Su personalidad es ciertamente la más notable de la escultura manierista, pero sus artificios llenos de fuerza e invención, fecundarán la escultura europea llevándola a la fantasía del barroco.
J. M. CRUZ V ALDOVINOS.
BIBL. : A. DESJARDINS, Le vie et l’oeuvre de lean Boulogne, París 1883; W. GRAMBERG, Giovanni Bologna: eine Untersuchung über die Werke seiner Wanderiahre, Berlín 1936; E. DHANENS, lean Boulogne, Bruselas 1956.Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.