Bolonia, Escuela de (arte) ARTE
Categoria:
Arte
Escuela de pintura que se manifestó ca. 1580 y produjo algunas de sus personalidades más destacadas en el segundo cuarto del s. xvii, manteniendo su influjo en el siglo siguiente. Es la escuela representativa del llamado clasicismo. Nace como opuesta al manierismo (v.) dominante a fines del s. xvi, lo mismo que la otra corriente surgida en esos años y fundada por Caravaggio (v.). La pintura de la escuela de B. no posee la violencia revolucionaria del Caravaggio, pero muestra el mismo empeño en superar las complicadas y frías fórmulas del último manierismo. La reforma fue acogida con entusiasmo por el clero, las gentes de letras y, en general, la alta sociedad que creyeron notar una falta de ideal en el realismo que el citado artista oponía a los manieristas, llegando a ser llamada B. la "Atenas italiana" y siendo la escuela boloñesa la más admirada en casi toda Europa durante dos siglos.La escuela se considera fundada por Ludovico Carracci (v.), que poseía más dotes organizadoras que artísticas. Su gusto por la realidad objetiva, cercano al del Caravaggio, pronto va a transformarse por el estudio de las obras de los grandes maestros del Renacimiento en Venecia, Florencia y Parma. Vuelto a Bolonia triunfa pronto y envía a sus primos hermanos Agostino (15571602) y Annibale (v. CARRACCI, FAMILIA) a viajar por Italia, educándose también en el estilo de los grandes pintores del s. xvi. Asimilando y fundiendo todo lo que en ellos consideraban excelente, forman los tres su nuevo estilo, al que se le suele dar por ello el nombre de eclecticismo. Es cierto que los manieristas habían sido más o menos eclécticos sin renunciar a su propio estilo, pero los Carracci, inspirándose en las mismas fuentes que sus predecesores, supieron armonizarlas con más habilidad y más conciencia artística; de este modo fueron tenidos como los eclécticos por excelencia, alabanza en su época que se convirtió en reproche en el s. xix y que ahora es considerada en su justo valor. Los Carracci buscaron, estudiando la mejor pintura italiana del s. xvi, la mejor forma de expresión para dar vida a un mundo, que si es clásico por los temas y los pretextos, es totalmente nuevo por el espíritu que lo anima.Su pintura se define como clasicismo porque se ciñe a la más pura tradición clásica, pero es un clasicismo alejado de la fría erudición, ya que extrae su savia de una observación directa y sensible del mundo real y se reviste de una frescura, de una espontaneidad y de una vitalidad completamente inesperadas.Los tres Carracci, generalmente unidos, comenzaron a trabajar hacia 1580 en Bolonia en la decoración de diversos palacios y su estilo se extendió por toda Italia, influyendo también en grandes maestros franceses como N. Poussin (v.) y C. de Lorena (v.). En 1585 fundaron la escuela de pintura degli Incaminnati, que fue honrada con el nombre de Academia; fue un centro de enseñanza modelo de las modernas academias, que vino a sustituir al viejo sistema del maestro que enseña en su taller al aprendiz, por una institución donde además de las enseñanzas técnicas se daban clases de las más variadas disciplinas. Su éxito fue grande y aunque en realidad no enseñó reglas nuevas de pintura, no puede tampoco decirse, como antes se creía, que fomentara un fácil eclecticismo originado en los estilos de Miguel Ángel, Rafael, Correggio y Tiziano. Ludovico permaneció en Bolonia, al frente de la escuela, cuando en 1595 sus primos fueron a Roma a cumplir importantes encargos. La decoración al fresco de la Galería Farnesio realizada por Annibale, el más completo y genial de los tres, sirvió durante mucho tiempo como el mejor ejemplo del estilo barroco clasicista y fue punto de partida para algunas de las más significativas realizaciones pictóricas del s. xvii, como el barroquismo de Rubens (v.) y el estilo Luis XIV. Se inspiró realmente en el estilo clásico, pero sin renunciar a la libre imaginación facilitada por su destreza manual; se representaba la realidad exterior y además se sugería la belleza ideal clásica.Entre los pintores que se formaron a principios del s. xvii en el ambiente de la Academia de los Carracci destacan por su extraordinario temperamento, por sus notas de originalidad y porque supieron mantener su adhesión a los cánones clasicistas, Domenico Zampieri el Domenichino, Guido Reni, Francesco Barbieri el Guercino y Giovanni Francesco Albani. El Domenichino (v.), 15811641, fue el más clasicista de los discípulos de los Carracci; en los frescos de S. Luis de los Franceses de Roma es donde manifiesta mejor su aspiración a convertirse en el Rafael de su tiempo y su fe en la forma clásica. Fue el mejor teórico de la escuela y sugirió a monseñor Agucchi un tratado, que es la primera doctrina del clasicismo (unidad de la realidad y del ideal en nombre de la idea) desarrollada más tarde y codificada por Bellori. El más genial e independiente de los discípulos fue Guido Reni (v.), 15751642, que gozó de inmensa fama en toda Europa. Consideró el ideal clásico como un afán de perfección en una vida selecta, culta y aristocrática fuera de toda realidad; este mismo gusto por la perfección formal será su mayor limitación. El Guercino (v.), 15911666, mostró en su juventud efectos de claroscuro, eco del Caravaggio, con una fuerza creadora más libre que la de sus compañeros; pero después, en Roma, es deslumbrado por el clasicismo y los contrastes de luz y sombra desaparecen prevaleciendo los ideales clásicos .y decayendo su potencia creadora. Las interpretaciones del mundo clásico y del estilo rafaelesco que realizó Albani (v.), 15781660, tienen siempre un tono íntimo y discreto opuesto al de Domenichino.La influencia de la escuela perduró en los grandes decoradores barrocos italianos, así como en la pintura barroca flamenca y francesa, intentando siempre combinar la belleza ideal con el respeto del dato real.J. M. CRUZ VALDOVINOS.
BIBL.: T. GEREVICH, Questioni sull’arte barocca e sulla pittura bolognese, Roma 1922; F. MALAGUZZIVALERI, La pittura bolognese barocca, "Cronache d’arteu V (1928); Mostra. del Settecento bolognese, Bolonia 1935; Mostra dei Carracci, ’Bolonia 1956; 11 Seicento Europeo, Catalogo della Mostra, Roma 1957; Mostra dei Maestri del Seicento Emiliano, Bolonia 1959.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.