Bolivia HIST.
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Historia
HISTORIA. El verdadero pasado de B. comienza en la época indígena, cuya importancia no se puede desconocer en el proceso nacional, pues gran parte de las actitudes vitales del hombre boliviano medio arrancan del ancestro nativo. Además, hasta la fecha, el indígena constituye la mayoría nacional. Durante las primeras etapas del proceso histórico que esbozaremos, el indio en B. alcanza las más altas cumbres de las realizaciones culturales prehispánicas de América en Tiahuanaco (v.), cuya visión tal como Teotihuacán, para Toynbee, hace creer en Dios.1. Primeros habitantes y culturas formativas. El más antiguo vestigio de ocupación humana en B. se encuentra en Viscachani, ubicado en el Altiplano, en el camino de La Paz a Oruro. Descubierto por Ibarra Grasso en 1954, el yacimiento arqueológico corresponde al Paleolítico. Menghin ha calculado la edad para Viscachani I (hachas de mano, raspadores, lascas) entre 10000 y 9000 a. C., y para Viscachani II (puntas de lanza) entre 7000 y 6000 a. C. En Viscachani se han encontrado puntas de lanza en forma de hojas de laurel, pertenecientes, tipológicamente, a la cultura Ayampitin II, de Argentina, y cuya cronología aproximada es de 4000 a. C.Los conocimientos actuales sobre las culturas formativas de B. son limitados. Según Ponce Sanjinés, el 1200 a. C. es clave, pues en 61 aparecen las primeras comunida des sedentarias en el Altiplano, correspondiendo a Chiripá (orillas dél lago Titicaca), Uancarani (lago Poopó) y Tiahuanaco. La cultura Chiripá, fundamentalmente la custre, cultiva la quinua y presenta cerámica característica y casas cuadradas de paredes dobles. La cultura Uancarani, agrícola y ganadera, se caracteriza por casas de planta circular construidas sucesivamente sobre las ruinas de otras anteriores, de modo que sus yacimientos semejan tells mesopotámicos. Una fecha radiocarbónica le asigna una antigüedad de 800 a. C. Uancarani está estrechamente relacionada con la cultura megalítica de Oruro y Cochabamba. Cultura que presenta, además de agricultura, casas circulares, cerámica acromática con adornos incisos, y una evolución metalúrgica. Trabajó oro y cobre, e hizo ensayos de trabajo del hierro. Oruro se extiende por toda la zona noroccidental del departamento (Agua Castilla, Machacamarca, Belén, Capachos, Sepulturas, Vilaque) y Cochabamba por el valle (Cliza, Mizque, Arque, Quillacollo, Vinto, etc.). Presumiblemente, dicha cultura está relacionada con las de cerámica incisa de Tarija y Potosí. La fecha radiocarbónica más reciente pertenece a Cliza 260 d. C.2. Las altas culturas. Hasta hace pocos años, Tiahuanaco era uno de los enigmas de la prehistoria americana, terreno fértil para las más disparatadas elucubraciones. Actualmente, el misterio se ha transformado en un problema que, paulatinamente, se va solucionando. Después de los trabajos de Ponce Sanjinés, se distinguen cinco épocas fechadas radiocarbónicamente: Tiahuanaco I (600 a. C.), Tiahuanaco’ II (250 a. C.), Tiahuanaco III (100 d. C.), Tiahuanaco IV (360) y Tiahuanaco V (7001055).Hacia el 1200 Tiahuanaco se hunde definitivamente después de una brillante trayectoria. Las causas nos son desconocidas: ¿una invasión?, ¿una revolución interna?, sobrevienen en una época de luchas entre las tribus aymarás (v.) del altiplano (collas, pacajes, lupacas, omasuyos). Finalmente, se consolida el poderío de los collas que constituyen el reino colla, equivalente al reino del Gran Chimú de la Costa. El reino colla domina el territorio de los actuales departamentos de Arequipa, Puno, La Paz, Oruro y Cochabamba. Hacia el 1438, el monarca del Cuzco, Pachacuti, aprovechando la decadencia y luchas intestinas del reino colla, derrota y mata a su último soberano, Chuchi Capac, apoderándose del reino y de casi todo el Altiplano boliviano.Socialmente, el reino colla estaba formado por un conjunto de ayllus. Cada ayllu (v. INCAS) estaba constituido por una porción de territorio, llamada manca, ocupada por un grupo de familias unidas entre sí y gobernada por un hilacata. A cada marca correspondía un dios tutelar guardián llamado huaca. La huaca era un animal, símbolo, o bien, un antepasado, y se le rendía culto generalmente en un cerro. Por sobre estas divinidades regionales, los collas rendían culto a la madre Tierra y a Viracocha, el hacedor del universo.El dominio incaico en B. no pasó de un siglo y fue intranquilo. Pachacuti y Yupanqui debieron sofocar rebeliones collas. Los incas no pudieron imponer el quechua en el Altiplano y se continuó hablando el aymará. Yupanqui conquistó, además, a los charcas, Tucumán y Chile. Se le debe la organización política del Imperio inca, estructurado en regiones. B. con el NO argentino y Chile, constituyó el Collasuyo con cabecera en Tiahuanaco. Al igual que el resto del Imperio, el Collasuyo estaba regido por curacas de diversa categoría que controlaban 10, 100, 1.000 y 10.000 hombres. Asimismo Yupanqui organizó el sistema de mitimaes o transporte de poblaciones enteras de una región del Imperio a otra, y el de yanaconas, servidumbre de por vida de los vencidos. A la llegada de los españoles existían, p. ej., mitimaes de la costa peruana en Cochabamba, mientras que otras poblaciones del Collao habían sido trasladadas a lejanas regiones. El sucesor de Yupanqui, Huaina Capac (v:), visitó el Collasuyo e hizo levantar fortalezas en sus limites orientales para detener el avance de los chiriguanos. Durante su reinado (1522), llega el primer europeo a B., el portugués al servicio de España, Alejo García, quien encabezando una expedición guaraní llegó hasta Mizque y Tomina. Muerto Huaina Capac, sobrevienen luchas entre sus herederos Huáscar y Atahualpa (v.). Vencedor Atahualpa, los españoles, al mando de Pizarro (v.) y Almagro (v.), arriban a sus tierras, lo hacen prisionero, lo matan y se apoderan del Imperio (1532). Los incas conservaron el Collasuyo con su organización social basada en los ayllus; pero, a partir de éstos, se distinguen dos clases sociales muy marcadas: la aristocracia, formada por los funcionarios incaicos y las familias de los jefes locales asimilados, y el pueblo, obligado a trabajar para el mantenimiento de la clase privilegiada.En B. se conservan varias ruinas de templos y poblaciones incaicas (Incallacta, isla del Sol, etc.). Además de edificaciones, el dominio inca en el país se manifiesta por algunos restos de cerámica y, sobre todo, por la red de caminos que atravesaba el Altiplano y valles. En tal época se explotó también la minería.3. Las culturas marginales. Mientras en el núcleo del Macizo boliviano se desarollaban las culturas de Tiahuanaco, la megalítica de Oruro y después el reino colla y el dominio incaico, en las zonas integrantes y circundantes del Macizo florecían varias culturas locales de desarrollo menor, y de economía agrícola y ganadera. En Cochabamba y Chuquisaca tenemos la cultura Yampará I, II y III de cerámica policroma. Cochabamba cuenta con la cultura Nazcoide de hermosa cerámica, y Chuquisaca con las culturas Mojocoya y Yurazpuncus de cerámica policroma. En Potosí contamos con las culturas Yura y Huruquilla de cerámica negra, y la Chaquí de cerámica bicolor en Tarija, con una cultura de cerámica tricolor. En Oruro encontramos a uros y chipayas, restos de lospobladores más antiguos del Altiplano. Finalmente, hay que decir que el estudio de la prehistoria del Oriente boliviano está por hacerse.
4. La fundación española (153580). Después del choque inicial entre los mundos español e indígena, España emprende en B. como en el resto de América una tarea de colonización en el sentido clásico del término (v. coLONIZACIóN II). Se trata de fundar reinos en el Nuevo Mundo, a los cuales se traslada, creadoramente, todo el complejo cultural de España. Además se une, por primera y definitiva vez, el Macizo boliviano, formado por el Altiplano, los valles y la costa desértica del Pacífico, con las extensas llanuras del Oriente.Las capitulaciones de Toledo de 1529, modificadas en 1534, otorgaban a Francisco Pizarro (v.) 270 leguas del territorio sudamericano, entre el océano y la línea de demarcación con el Brasil, a partir de Tumbes, con el nombre de gobernación de Nueva Castilla, y a Diego de Almagro (v.), otras 200 leguas, al S de las anteriores, entre el mar y la línea de demarcación, con el nombre de gobernación de Nueva Toledo. Ambas gpbernaciones constituyen los núcleos del Perú y de B. actuales. Pacificado Perú, Almagro decidió la conquista de Chile, que pasaba por país rico. En 1535 partió del Cuzco, internándose en las tierras de su gobernación por el Altiplano, en donde fundó las dos primeras poblaciones españolas de B.: Paria (1535) y Tupiza (1536). Diego de Almagro es el descubridor y primer gobernador español de B. Un año después retornó, decepcionado, al Perú, y disputó a los Pizarro el Cuzco, iniciando con ello las guerras civiles del Perú que durarán hasta 1556 (v. PERú Iv).Durante el periodo de turbulencias, poco fue lo que se avanzó en la fundación española. Muerto Almagro (1538), Pizarro envió a su hermano Gonzalo a colonizar el Collao. Otro conquistador, Pedro de Anzures, hizo una entrada al Oriente, de donde regresó y fundó la ciudad de Chuquisaca (1539). En 1545 surgió Potosí, y en 1548 el pacificador La Gasca (v.) hizo fundar la ciudad de La Paz.Creado el virreinato del Perú, y pacificado el país, Felipe II se preocupó de organizar su extenso territorio, y fundó, en tierras de la antigua gobernación de Nueva Toledo, la audiencia de Charcas (1559), que fue, durante tres siglos, la más alta autoridad jurídica y administrativa de la actual B., ampliada con los territorios de Puno, Atacama (sobre el mar del Sur o Pacífico), Tucumán, Paraguay y Buenos Aires (sobre el mar del Norte o Atlántico). Posteriormente, Nuflo de Chaves (v.) fundó Santa Cruz de la Sierra (1560), y el virrey Toledo (v.), supremo organizador del Perú, hizo fundar Cochabamba (1574), Tarija (1574), Tomina (1575) y Tarabuco (1580), para proteger al núcleo de la Audiencia de los ataques chiriguanos.Paralelamente a la fundación de poblados se continuó con la exploración de las regiones bajas de B. Andrés Manso inició la del Chaco (1556), y Alvarez Maldonado y Gómez de Tordoya exploraron el país de los chunchos (la región norte del actual departamento de La Paz), entre 1561 y 1563. En 1564 Diego Alemán exploró el país de los mbxos (actual Beni). Asimismo, desde Charcas, se organizó el descubrimiento y conquista de Tucumán en donde, ca. 1580, existían cuatro ciudades: Tucumán, Santiago del Estero, Talavera y Córdoba. El territorio del núcleo de la Audiencia se dividió en corregimientos (v.), correspondiéndose las ciudades de españoles y sus términos con los pueblos y provincias de indios.La fundación española en B. se caracteriza por presentar una base mineroagrícola. La explotación de Potosí, el más grande yacimiento de plata del mundo, y de otras minas menores, hacen viable una colonización en gran escala en todo el Macizo boliviano y sus regiones aledañas. Toda Sudamérica trabaja para alimentar y vestir a la enorme ciudad de Potosí, creada en un desierto a 4.000 m. de altura, que ca. 1574, según Marie Helmer, poseía más de 120.000 hab., siendo la ciudad más grande de América. El virrey Toledo vio que lo esencial para el Perú era asegurar la producción de plata de Potosí, y para eso reemplazó el decadente sistema indígena de los huayras por la extracción por amalgamación. Para asegurar la mano de obra reglamenta la mita (v.) de origen incaico. La mita española consistía en un trabajo obligatorio y rotativo de los indios de las provincias altas de la audiencia de Charcas en las minas de Potosí.Hacia 1570, según Rosenblat, la población total de la actual B. era de 737.000 hab., de los cuales 700.000 eran indios, 30.000 negros, mestizos y mulatos, y 7.000 blancos. Se ha producido una despoblación india en relación al total que encontraron los españoles, motivada por el choque cultural. En la naciente sociedad hay dos mundos diferentes: la república de los indios y, la de los españoles. La última habita las ciudades, es dueña de las minas y de buena parte de las tierras dadas en repartimientos (v.), y del trabajo de los indios dados en eneomienda. Por debajo de los conquistadores se ubica la masa indígena, trabajadora de los campos, por el sistema de la encomienda, y de las minas, por el sistema de la mita; poseedora, eso sí, colectivamente, de parte de las tierras fértiles heredadas del sistema incaico. Más abajo de tal escala social estaban los esclavos, que eran de dos categorías: indios reducidos a esclavitud por rebeldes, y negros importados de África.A España le interesaba, además, la conquista espiritual de las poblaciones sometidas, y, por ello, junto al conquistador marchaba el misionero. En B. fueron entrando paulatinamente varias órdenes religiosas: franciscanos (1535), dominicos (1554), mercedarios (1555), agustinos (1563) y jesuitas (1580). En 1552 se funda el obispado de La Plata con asiento en Chuquisaca. Se debe especialmente a los religiosos las manifestaciones más importantes del trasplante cultural a la nueva sociedad. Así la arquitectura se plasma en modestas iglesias de estilo renacentista; la pintura en la importación de pinturas religiosas flamencas que aún se conservan en Sucre y Potosí; las letras en más de 20 cronistas (Sancho de la Hoz, Cieza de León, Pizarro, Sarmiento de Gamboa, Capoche, Sánchez de AIcayaga, etc.), que, dentro de la concepción histórica renacentista española, hacen las primeras narraciones de la conquista de la actual B.5. La audiencia de Charcas en el virreinato del Perú (15801776). Puestas las bases fundamentales de la organización, lo que se hace durante los dos siglos siguientes es obra de consolidación. Los límites territoriales de la Audiencia no experimentan variación, y Charcas señorea todo el centro del continente, desde el Pacífico al Atlántico. El núcleo de su jurisdicción está compuesto por el Macizo boliviano y su costa en el Pacífico. Junto al núcleo se alinean las gobernaciones satélites de Santa Cruz (todo el actual Oriente boliviano), Paraguay (el actual Paraguay y parte del sur del Brasil y Misiones), Tucumán (todo el norte argentino) y Buenos Aires (el centro argentino). Durante este periodo, la extensión, población, riqueza, cultura y esplendor de Charcas, sólo pueden parangonarse con Lima y el bajo Perú en Sudamérica.En los primeros años se fundan las villas de Mizque (1603) y Oruro (1606), y se continúa con las expediciones exploradoras al Oriente. Así, los gobernadores cruceños Suárez Figueroa y Mate de Luna exploran Chiquitos (1580) y Mojos (1603); el P. Bolívar organiza tres expediciones a Mojos (1620, 1626 y 1631); el P. Barzana reinicia las exploraciones al Chaco en 1587, donde van nuevas expediciones misioneras en 1626, 1628 y 1691. Sin embargo, la real colonización sólo se inicia a partir de 1671, año en que los jesuitas obtienen de la audiencia de Charcas el privilegio exclusivo de fundar misiones (v. MtsioNEs 1, 2) en Mojos y Chiquitos, surgiendo así la mayor parte de los poblados del Oriente. En Mojos: Loreto (1682), Trinidad (1686), San Ignacio (1689), San José (1691), Magdalena (1700), etc. En Chiquitos: San Javier (1691), San José (1696), San Miguel (1721), Concepción (1722), San Ignacio (1784), etc. Los jesuitas organizan reducciones indígenas de economía agropecuaria autosuficiente, semejantes a las famosas misiones del Paraguay, y son los reales iniciadores de la incorporación del Oriente a B. Desafortunadamente, su labor es violentamente interrumpida con su expulsión de América en 1767. La tarea de conversión y colonización de los feroces chiriguanos del Chaco fracasó. La misión de Zamucos fundada en 1716, desapareció después de las rebeliones chiriguanas de 1727 y 1735, y con ello la posibilidad de un real dominio del Chaco en esa época, y una apertura de camino directo entre Charcas y Paraguay.Los s. XVII y xviii son relativamente tranquilos en Charcas, sólo alterados por ciertos trastornos locales, consecuencia de rivalidades entre peninsulares y el surgimiento de criollos y mestizos que se sienten postergados. En 162025 Potosí se vio ensangrentada por las luchas entre vicuñas (andaluces, extremeños y criollos) y vascos. La Paz se conmovió, en 166168, por una rebelión de mestizos. Tucumán, de 1656 a 1665, por la de los calchaquíes, encabezados por Bohórquez, quien se proclamó inca. Paraguay, en 172135, por la rebelión de los comuneros, motivada por abusos de funcionarios reales. En Cochabamba, el mestizo Calatayud se insurreccionó en 1730 por abusos del corregidor. En 1739 se descubrió en Oruro la conspiración de Juan Vélez de Córdoba, motivada también por la mala administración del corregidor local. Si bien estos levantamientos apuntan ciertos fallos en el funcionamiento del Estado español en Indias, es exagerado considerarlos precursores de la emancipación política del país.Durante este periodo, la economía de la región, fundamentalmente minera, continuó dominada por Potosí, que alcanzó su apogeo en los primeros 20 años del s. xvii, años en que la ciudad llegó a tener 160.000 hab. y en que no sólo movió la economía de Sudamérica, sino también "da vida a la economía europea del siglo xvii, a Portugal, a Francia, a Holanda, a Inglaterra, más aún que a España". Después vino un lento decaimiento de su producción árgentífera, que se creyó poder reemplazar con las ricas minas de Oruro, descubiertas en 1605, y que hizo de tal población la segunda del país. Oruro tenía, en 1680, unos 80.000 hab. En cambio, las otras ciudades del núcleo de la Audiencia como Chuquisaca, Cochabamba, Tarija, Santa Cruz, cabezas de centros agrícolas, progresaron lentamente y tuvieron una población escasa. Una excepción la constituyó La Paz, centro de una economía mixta, mineroagrícola, y poseedora de una extensa industria de obrajes, que mejoró notoriamente desde mediados del s. xvii. Según Rosenblat, la población de B. actual alcanzaba, hacia 1650, a 850.000 hab., de los cuales 750.000 eran indios, 50.000 blancos y 50.000 mestizos, negros y mulatos. En estos dos siglos, la Sociedad se estratificó en estamentos bien definidos. En la cumbre estaban los blancos (españoles y criollos), que eran funcionarios reales, encomenderos (dueños de tierras), azogueros (dueños de minas) y grandes comerciantes.A partir del s. xviii se manifestó un proceso de ennoblecimiento del sector que accedía a las órdenes caballerescas y detentaban una serie de títulos nobiliarios de Castilla. Inmediatamente después venían los mestizos, en proceso de crecimiento, que también habitaban las ciudades; eran artesanos y pequeños comerciantes. Les seguían inmediatamente la gran masa indígena que trabajaba las minas mediante la mita y la tierra por el sistema de encomiendas (V. REPARTIMIENTOS) y trabajo a jornal. Por último, estaban los esclavos, especialmente negros (unos 30.000), que se dedicaban al servicio doméstico y al trabajo agrícola en los valles tropicales (yungas). Un activo comercio, originado fundamentalmente por la plata de Potosí, puso en movimiento toda la economía sudamericana y permitió un persistente contrabando con Brasil y Europa, desde fines del s. XVI.La Iglesia y la tarea misional experimentaron un notable crecimiento en estos años, creándose los obispados de La Paz y Santa Cruz, en 1605, mientras que Charcas era elevada al rango de arzobispado en 1609, con las diócesis sufragáneas de La Paz, Santa Cruz, Paraguay, Tucumán y Buenos Aires. A iniciativa de los jesuitas, se fundó, en 1624, la Univ. Real y Pontificia de S. Francisco Xavier, en Charcas, en la cual se enseñó filosofía tomista, según la escuela suarista, y tuvo dos especialidades: Cánones y Derecha. Toda la cultura de esta época de cuño barroco está traspasada por la preocupación religiosa y el temor a la muerte.6. La audiencia de Charcas en el virreinato del Plata y la emancipación (17761825). El periodo es de grandes conmociones y transformaciones para la audiencia de Charcas. Hay un proceso de desintegración territorial y de trastornos sociales y administrativos que se van acelerando hasta concluir con la independencia total de la Audiencia, cuyo territorio se conocía como el Alto Perú.En 1776, la Audiencia pasa a depender del nuevo virreinato del Plata. Su jurisdicción es cercenada de las ’gobernaciones de Tucumán, Paraguay y Buenos Aires. En 1777, se firma el tratado de San Ildefonso, por el cual España reconocía el dominio de Portugal sobre todas las tierras ubicadas al oriente de los ríos Paraguay, Guaporé y Madera, con lo cual los derechos de Charcas a Río Grande do Sul, Mato Grosso, gran parte de Santa Catarina, Paraná, Amazonas y Pará, desaparecen. En 178081, el Altiplano se convulsiona por la rebelión de Túpac Amaru, motivada por los abusos de los corregidores, y que es netamente separatista y en contra de los "españoles de Europa". A raíz de ella, se suprimen los corregimientos y se crean las intendencias (v.). Charcas contó con cuatro: La Paz, Potosí, Chuquisaca y Santa Cruz. Cada intendente tenía atribuciones administrativas y económicas en su distrito, y era responsable directamente ante el virrey, con lo cual la autoridad ejecutiva de la audiencia de Charcas entra en su ocaso definitivo. Las constantes pugnas entre las autoridades españolas, el deseo de superar trabas comerciales y ciertos abusos de autoridad preparan el ambiente para el proceso final de desintegración del Imperio español que se inicia con la invasión francesa a España (1808) y el destierro de Fernando VII. Ante ello, los doctores de Chuquisaca razonaron que, estando el rey prisionero, la soberanía volvía al pueblo, y éste podía resolver para sí lo más conveniente.La situación se complicó más por las pretensiones de la infanta Carlota del Brasil, que quería asumir la regencia de América. En Chuquisaca los oidores, acusando al presidente Pizarro y al arzobispo Moxó de Carlotinos, promueven una revuelta a favor de Fernando VII (mayo de 1809). Por su parte, La Paz hace un levantamiento fernandista, de índole reformista (julio de 1809), que organiza una Junta de gobierno, aplastada por la intervención del virrey del Perú. Formada la Junta de Buenos Aires (mayo de 1810), Cochabamba, Oruro y Santa Cruz la reconocen, mientras Potosí, Chuquisaca y La Paz admiten la autoridad del virrey del Perú, con lo cual se plantea una lucha civil que dura 15 años. Tres ejércitos auxiliares argentinos tratan de imponer la autoridad de la junta bonaerense, siendo derrotados por las fuerzas reales, cuyas crueles represiones hacen evolucionar el espíritu inicial de reformismo, por el deseo de separación, levantándose guerrilleros en todo el territorio. En 1816, las provincias del Río de la Plata se declaran independientes en el Congreso de Tucumán, al cual asisten diputados del Alto Perú. Sin embargo, un cuarto ejército auxiliar argentino es derrotado (1817). Lo mismo ocurre con un ejército enviado desde el Perú (1823), cuya independencia había sido proclamada por San Martín (v.) en 1821. Entretanto Bolívar (v.) avanza desde Venezuela hasta el Perú, cuya libertad asegura en Ayacucho (1824), enviando al Alto Perú a Sucre (v.). El último jefe realista desaparece poco después en Tumusla (1825). Paradójicamente, B., iniciadora del proceso reformista sudamericano que culmina con la independencia, es la última en obtenerla.Hasta fines del s. xviiz, el Alto Perú aún puede mantener al virreinato del Plata. Después, su retroceso económico es notorio, y ello debido no sólo a la vida turbulenta, sino al agotamiento progresivo de sus minas. Potosí, en 1793, tenía 40.000 hab.; en 1825, menos de 20.000. Algo análogo ocurrió con Oruro. En cambio, las otras ciudades conservaban más o menos estable su población: Chuquisaca, La Paz y Cochabamba con cerca de 20.000. Las dos últimas, además de ser centros agropecuarios, tenían florecientes industrias artesanales. En 1825, el Alto Perú contaba, p. ej., con unos 3.000 establecimientos textiles y 8.000 fábricas de jabón. La población total del país permanece más o menos estática, y ha sido calculada por Rosenblat, para 1810, en 1.500.000 hab., de los cuales un millón son indios, 350.000 mestizos y 150.000 blancos. La estructura social se mantiene similar a la época anterior, aunque hay una creciente hostilidad entre los españoles y criollos, quienes terminan por sustituir a los españoles en la conducción de la sociedad. En estos años se fija la vestimenta que usaron indios y mestizos hasta el s. XX.La sobriedad neoclásica imprime sello al periodo. La filosofía de la Ilustración (v.) es el trasfondo de todo el ideario de la época. Se leen a los enciclopedistas franceses y a los críticos españoles como Feijoo (v.). En la universidad se sustituye el tomismo de Suárez (v.) por el de Jacquier, Altieri y otros. El elegante gusto neoclásico se manifiesta en los escritos del arzobispo Moxó, cuyo refinamiento contrasta con los deleitosos y sencillos poemas quechuas de Hualparrimachi. La ciencia culmina en los trabajos de Haenke y de Crespo, excelentes representantes del Siglo de las luces. La imprenta se reintroduce en el país en 1808 (La Paz). También el neoclásico se manifiesta en la arquitectura, cuyo primer ejemplo lo encontramos en Chuquisaca (San Felipe Neri, 1790) y que culmina en la catedral de Potosí (1808), construida por Sanahuja. En la pintura, Oquendo (Chuquisaca) refleja el neoclasicismo hispanofrancés y Diego del Carpio (Oruro) sintetiza las influencias tradicionales de la pintura altoperuana y el neoclasicismo.7. En busca de un Estado en forma (182579). Desaparecido el Estado español, el país marcha por un camino de desintegración sólo detenida durante la grandeza fugaz de la administración de Santa Cruz (v.). La desintegración política se manifiesta en las 170 revueltas que sufre el país hasta 1879, y en la rotativa de constituciones y presidentes. La desintegración social, en la impotencia de la clase burguesa para dirigir al país. Como resultado, el crecimiento económico y demográfico se detiene, y B. apenas si vegeta en su núcleo, no teniendo fuerzas para colonizar sus ricas y lejanas fronteras. Con sus gobernantes trashumantes, como los reyes merovingios, B. busca una nueva forma de Estado.Los abusos de los ejércitos auxiliares argentinos y la negativa de Buenos Aires en 1820 de socorrer al Alto Perú, junto con la intervención del virreinato peruano con sus crueles represiones, hacen nacer en Charcas el deseo de ser independiente, deseo fomentado por la clase criolla dirigente. La oposición inicial de Bolívar a la creación de un nuevo Estado fue vencida, y el 6 ag. 1825 se proclamó la independencia en Chuquisaca. Creada la nueva república, Bolívar y Sucre (182528) dan los primeros pasos para su organización. Las bases definitivas son echadas por Andrés Santa Cruz (182939), quien dota a B. de su primer ordenamiento jurídico y la transforma en la primera potencia de Sudamérica. Santa Cruz crea la Confederación peruanoboliviana derrocada por los celos chilenos en Yungay (1839). Después, B. se sumerge 40 años en el caudillaje. Caudillos militares y civiles se disputan el país. Son los llamados caudillos letrados: José Ballivián (184047), José María Linares (185761), José María de Achá (186164), Adolfo Ballivián (187374) y Tomás Frías (187476); y los caudillos bárbaros: Manuel Isidoro Belzu (v.), 184855, Jorge Córdoba (185557), Mariano Melgarejo (186471), Agustín Morales (187173) e Hilarión Daza (177679).La personalidad nacional de B. durante los primeros años es vacilante. Desaparecidos los nexos de identificación con Buenos Aires, quedan subsistentes los lazos de unión con el Bajo Perú. Santa Cruz logra la reunificación de Perú y B. (183639), en cambio su rival Gamarra fracasa en dos intentos de rehacer la unidad bajo la hegemonía peruana (1828 y 1841). El desorden imperante hace que B., después de Santa Cruz, carezca de política internacional, teniendo sólo relaciones esporádicas con otros países. Con Melgarejo, B. entrega las riberas occidentales del Paraguay y el curso superior del Madera al Brasil, y consolida la ocupación de hecho chilena en el sur de su litoral. A partir de 1843, Chile codició la rica y abandonada Atacama. Una colonización de gentes y empresas chilenas ligaron cada vez más el territorio a Chile, no valiendo de nada la alianza defensiva de B. y Perú de 1873; alianza que, conocida por Chile, hizo apresurar su armamentismo, mientras adormecía a las aliadas. El 14 feb. 1879 los chilenos ocuparon la inerme Antofagasta, sin previa declaración de guerra, y, en seguida, todo el litoral boliviano. Triunfantes en la campaña marítima, invadieron Tarapacá, y después Tacna, en donde derrotaron a bolivianos y peruanos en la decisiva batalla del Alto de la Alianza (1880); ocuparon Lima y casi todo el Perú. La victoria sirvió para que Chile adquiriera las ricas salitreras de Atacama (actual Antofagasta) y Tarapacá, modificando sustancialmente su precaria situación económica. Además, con su triunfo, Chile logró la hegemonía del Pacífico Sur.El censo de 1854 arrojó 2.326.000 hab., de los cuales son indios 1.691.000, mestizos 400.000 y blancos 235.000. La ciudad más grande era La Paz con 68.000 hab., seguida de Cochabamba 36.000, Potosí 26.000 y Sucre (Chuquisaca) con 18.000. La organización social se mantenía similar al periodo anterior. Los blancos (criollos) constituían una clase dirigente empobrecida por la guerra y la decadencia de las minas; conservaban la propiedad de la mayoría de las tierras y, a fines del periodo, en las ciudades del S, lograban recuperarse y constituir una vigorosa burguesía industrial y minera. Los mestizos (artesanos, pequeños comerciantes o funcionarios subalternos) eran a veces pequeños propietarios. En último lugar se encontraba la masa indígena: indios del Altiplano y valles, e indios bárbaros del Oriente. En los primeros, descansaba la economía del país. El indio era colono en las propiedades particulares, sometido a tributos en especie, diezmos y primicias, y a servicios personales, mitanaje y pongueaje. El indio de las comunidades (comunario) también estaba sometido a tributos al Estado y servicios personales a las autoridades. Melgarejo inició una política de despojo de las tierras comunales, mediante las leyes de desvinculación que motivaron las rebeliones indígenas de 1870 a 1871. Durante buena parte del periodo, la economía del país fue agropecuaria, habiendo una época de auge de las exportaciones de la quina. A partir de 1860, la minería se rehabilitó por las salitreras del litoral y las minas de plata del S. Hacia 1850, la pequeña industria entró en colapso debido al contrabando y al triunfo del libre cambio.Culturalmente, Sucre impuso la filosofía sensualista en la enseñanza oficial, mientras Santa Cruz propició la filosofía de la escuela escocesa. Sólo después de 1840, se produjo una reacción católica. En economía, las ideas proteccionistas y librecambistas dividieron al país. La literatura estaba impregnada de romanticismo.8. La República oligárquica (18801936). La pérdida del acceso al mar agrupa al país, cuya clase alta toma su dirección, reinstalando un Estado en forma. La Constitución de 1880 impera durante todo el periodo, que se caracteriza, además, por el triunfo total del librecambismo y el reingreso de la economía nacional al mercado mundial. Nacen los primeros partidos políticos: conservadores y liberales, y sus epígonos se disputan la opinión, mientras las decisiones fundamentales se ven cada vez más influidas por una pujante burguesía, cuyo símbolo será, en el s. xx, los barones del estaño.El general Campero (187984) inicia la nueva etapa de la república. Le suceden Gregorio Pacheco (188488), Aniceto Arce (v.), 188892, Mariano Baptista (189296) y Severo Fernández Alonso (189699), quienes constituyen la república conservadora. Se inicia una política de vinculación del país, construyendo caminos y el ferrocarril de Ollagüe a Oruro. La tentativa de radicar la capital en Sucre provoca la insurrección triunfante de La Paz (revolución federal) que instala la república liberal. Al general Pando (v.), 18991904, le suceden: Ismael Montes (v.), 18041909 y 191317, Eliodoro Villazón (190913) y José Gutiérrez Guerra (191720). Durante esta época, se fomenta la educación y se construyen los ferrocarriles que cruzan el Altiplano y lo unen con los valles. La coacción económica impuesta por Chile a B. en la tregua de 1884, intervención de aduanas y libre ingreso de mercaderías chilenas al país, lleva a Montes a firmar el tratado de. paz de 1904, que cede Antofagasta a Chile, a cambio de un teórico libre tránsito, la construcción del ferrocarril AricaLa Paz y 300.000 £.. En 1903, B. cede al Brasil, por 2.000.000 £, el territorio de Acre que se había declarado independiente con el apoyo armado de este último país.La debilidad de Gutiérrez Guerra produce la caída del liberalismo, que es reemplazado por su epígono el partido republicano. Se suceden Bautista Saavedra (192025), Hernando Siles (192630), Daniel Salamanca (193134) y José Tejada Sorzano (193436). Durante todo el periodo, se reinicia la ocupación efectiva de las tierras del Oriente. Los cruceños recolonizan Beni, Pando y la Chiquitania. Pioneros de tal empresa son Antonio Vaca Díez y los hermanos Suárez. B. había cedido a Argentina sus derechos al Chaco Central, pero no estaba dispuesta a hacer lo mismo con el Chaco Boreal, disputado por el Paraguay, pues la pérdida del litoral la impulsaba a no querer perder el acceso a los ríos navegables del Oriente. La ocupación efectiva del Chaco por ambos países los lleva al sangriento choque armado de la guerra del Chaco (v.), 193235. La lejanía del territorio con respecto al núcleo de B., la falta de caminos y la incompetencia de la mayoría de sus jefes militares concluye en una derrota frente al Paraguay, fuertemente ayudado por Argentina. La guerra, además, hunde a la república oligárquica. Desde comienzos del periodo, el país inicia una política internacional más o menos coherente e ingresa en organismos internacionales.La población, según el censo de 1900, era de 1.766.000 hab., de los cuales 1.051.000 eran indios y 715.000 blancos y mestizos. La ciudad mayor era La Paz con 71.000 hab., seguido por Cochabamba con 22.000 y Sucre y Potosí con 20.000 cada una. Se consolida la clase dirigente, transformada en una pujante burguesía minera e industrial. A ella pasan los más emprendedores elementos de la clase media, que permanece estacionaria. Por debajo, surge un proletariado trabajador en las minas y en fas nacientes fábricas; un proletariado que tiene conciencia de sí, que se asocia y logra las primeras leyes sociales. Finalmente, la masa indígena trabajadora de los campos se encuentra en las mismas condiciones del periodo anterior. La reiniciación del proceso de venta de bienes comunales provoca la rebelión indígena de 1899. La minería revitaliza la economía boliviana: la plata en el s. xix y el estaño en el s. xx. De allí surgen los grandes millonarios del país: Arce, Argandoña, Aramayo, Patiño, Hoschild. Simón Patiño, surgido de la clase media, llega a convertirse en el rey del estaño y en potentado internacional. Las selvas del Oriente conocen, hasta comienzos del s. xx, el auge de la goma.La guerra del Pacífico produce honda conmoción en B., seguida de una revisión de ideas y la propagación del positivismo. Publicistas como Julio Méndez, Agustín Aspiazu, Benjamín Fernández y otros son sus campeones en el país, combatidos especialmente por Mariano Baptista y mons. Miguel de los Santos Taborga, representantes del catolicismo tradicional. Todavía las dos primeras décadas del s. aat están bajo el signo positivista. Después de la I Guerra mundial llegan nuevas corrientes ideológicas. A la difusión del pensamiento de Spengler (v.) corresponde un movimiento ideológico llamado de "una mística de la tierra", anticipado por Franz Tamayo, y desarrollado especialmente por Jaime Mendoza, Roberto Prudencio y Fernando Díez de Medina. También se difunde el marxismo introducido por Gustavo Navarro y José Antonio Arze.9. Tras nuevos rumbos (193669). B. entra en una etapa de transición. Nuevamente hay una rotativa de Constituciones y gobernantes. En el fondo se trata de una lucha entre la vieja clase dirigente burguesa y la creciente clase media por conducir la nación, preconizando una economía neoliberal o una economía socializante. Nacen numerosos partidos políticos, pero el país busca un nuevo cauce, determinado, hasta el momento, por dos centros de poder: los militares, en el interior; y en el exterior, los EE. UU.Un golpe militar coloca en la presidencia al coronel Toro (193637). Después, al compás de elecciones, revueltas y golpes de Estado, se suceden gobiernos socializantes: Germán Busch (193739), Gualberto Villarroel (194344), Víctor Paz Estenssoro (v.), 195256 y 196064, y Hernán Siles Zuazo (v.), 195660; y gobiernos neoliberales: Enrique Peñaranda (194043), Enrique Hertzog (194748), Mamerto Urriolagoitia (194851) y Hugo Ballivián (195152). En 1952, después de una sangrienta revolución, sube al poder el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y con 61 la clase media. El régimen nacionaliza las minas, dicta la reforma agraria y concede el voto universal. Su corrupción final provoca la revolución militar de 1964 encabezada por René Barrientos (196469), quien continúa, parcialmente, la política del MNR, fomentando también la iniciativa privada. Durante su mandato son derrotadas las guerrillas castristas comandadas por Che Guevara (1967). Su sucesor Luis Adolfo Siles (196970) continúa su política. Se construye la red de ferrocarriles del Oriente y los caminos de Cochabamba a Santa Cruz, y de penetración a la selva (a Caranavi, al Chapare, etc.). Hay, además, una definida política de vinculación con los vecinos de la cuenca del Plata y de la región andina. Se define a B. como "tierra de contactos".La revolución de 1952 causa gran impacto en la organización social de la República, pues es una revolución social. Se manifiesta un ataque frontal a la vieja clase dirigente burguesa, que es desposeída de minas y tierras. Se consolida la clase media, a la cual asciende buena parte de los campesinos prósperos. El proletariado minerofabril, después de gozar gran influencia en la conducción del país a través de la Central Obrera Boliviana, entra en estancamiento. La masa indígena, con la reforma agraria inicia la consolidación de la propiedad de la tierra, y es liberada de servicios personales y de impuestos iniciando un intenso proceso de aculturación. Aunque el estaño es la principal riqueza del país, hay una diversificación de su economía a través del petróleo, el ganado y los productos agrícolas tropicales (azúcar, arroz, café, etcétera). Nuevas corrientes ideológicas llegan al país (fascismo, existencialismo, estructuralismo) que coexisten con las del periodo anterior. Al morir en accidente aéreo René Barrientos (27 abr. 1969), le sustituye en la presidencia Siles Salinas, hasta entonces vicepresidente del Gobierno. Por el golpe de Estado de 26 sept. 1969, se hace con el poder Alfredo Ovando Candía, que comienza a gobernar aliándose a la izquierda y termina pactando con USA y las derechas. Alzado el general Rogelio Miranda (4 oct. 1970), derechista y pronorteamericano, tras la dimisión de Ovando encabeza una junta militar, que no reconoce el general Juan José Torres González, el cual se hace con el poder (7 octubre) apoyado por los campesinos, los mineros, los estudiantes, y la joven oficialidad de izquierdas. Comienza entonces el Gobierno de la izquierda nacional.I. SILES GUEVARA.
BIBL.: Obras generales: J. ALCINA FRANCH, Manual de arqueología americana, Madrid 1965; H. D. DISSELHOFF, Las grandes civilizaciones de América antigua, Barcelona 1967; F. MoRALEs PADRóN, Historia de América, Madrid 1962; J. VICENS VIvEs, Historia social y económica de España y América, Barcelona 195759.
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