Bohemia (cechy) III HIST.
Categoria:
Historia
HISTORIA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA. Instaurada en 1471 la dinastía de los Jagellones (v.), B. recobra parte de su antiguo esplendor. Tras la crisis husita se acentúa el carácter eslavo, pero por poco tiempo, pues al perder la vida el último Jagellón, Luis I (1526), luchando en Mohács contra los turcos, el territorio de B. pasa a depender de los Habsburgo, con lo que se inicia el moderno intento de germanización.Con Fernando I (v.), primer rey habsburgués de B., elegido más tarde rey de Hungría y, finalmente, Emperador (1556), el antiguo territorio de la corona de S. Wenceslao forma parte de la vasta unidad territorial del Imperio; los sucesores Maximiliano II’(156476), Rodolfo II (15761612) y Matías (161219), todos ellos soberanos católicos, acentúan con su política religiosa las diferencias que separaban a los bohemos, eslavos, de los austriacos, germanos. Un primer paso para la conciliación y asimilación fue la Carta de Majestad, de Rodolfo II, pero los compromisos establecidos en ella no fueron respetados por sus sucesores, en particular por Fernando de Estiria futuro Fernando II, quien se negó a recibir una comisión de la Dieta bohema que fue a Viena a querellarse de la política seguida contra ellos. En contrapartida, el Emperador envía a Praga a dos lugartenientes investidos de amplias facultades, pero éstos, tras reunión tumultuosa, fueron defenestrados en Praga el 23 mayo 1618. Fecha histórica no sólo para B., sino para la historia europea, pues marca el comienzo de la guerra de los Treinta Años (v.).Fernando II, al que los bohemos rehusaron reconocer como rey, hizo entrar en B. al ejército imperial que infligió a los checos la desastrosa derrota de la Montaña Blanca (1620). Tal catástrofe determinó el destino de B. por varios siglos. El país pierde las escasas apariencias autonómicas que le quedaban; la corona queda vinculada a la dinastía habsburguesa por ley de sucesión; es el periodo de expansión del arte barroco, de difusión de la Compañía de Jesús, de la cultura latina y germana frente a la tradicional eslava. En el exterior, sólo Conmenius guardaba fe inquebrantable en los destinos checos.El s. xviii trae consigo la esperanza al dormido nacionalismo bohemo. Para obtener el reconocimiento de B. a la pragmática sanción que aseguraría el trono imperial a María Teresa, el Emperador Carlos VI (17111740) hubo de hacer concesiones que se vieron favorecidas por el espíritu ilustrado de la Emperatriz y por el ambiente ideológico de la época; se atenuaron algunos abusos de la nobleza feudal prepotente y disminuyó la presión contrarreformista. Personalidad muy destacada ate la minoría ilustrada y aristocrática bohema en este periodo fue el conde Spork (16321738), fundador de la masonería checa.Tras el primer reparto de Polonia (1772), B. perdió la importancia estratégica que había tenido en el cuadro territorial del Imperio, coincidiendo esta decadencia política con el renacer propiamente religioso y nacionalista bohemo. La publicación del Edicto de tolerancia, por José II (178090), la abolición de la servidumbre, las reformas económicas y agrarias, etc., determinaron un progreso social, aunque al precio de un mayor centralismo político germánico. A la muerte de José II, la crisis espiritual ocasionada por la Montaña Blanca estaba superada. El espíritu europeo de la Ilustración (v.) despertó en las minorías intelectuales y aristocráticas el viejo ideal nacionalista y el sentimiento eslavista, dando origen a un movimiento reivindicatorio antigermano que llegó a popularizarse por la labor de escritores, poetas y estudiosos. El resurgir de la lengua checa, considerada por Stenberg como símbolo de la nacionalidad, la obra lingüística de Sobrovsky, la poética de Kollar (v.), la histórica de Safarik y Polacky, son jalones que marcan el despertar. Las guerras napoleónicas detuvieron momentáneamente este vertiginoso resurgir, pero reapareció en 1815 bajo el régimen de Metternich (v.) El fruto de la inquietud sembrada quedó de manifiesto en la crisis de 1848, que cristalizó en el programa autonomista de Havlicek, propugnando el eslavismo bohemo y denunciando el peligro del germanismo amenazador. El congreso paneslavo de Praga, en respuesta al germánico de Francfort, marcó el punto culminante de la efervescencia revolucionaria, al criticar al representante ruso, Bakunin, la idea del austroeslavismo de Polacky, como solución para B. Los conatos revolucionarios que se sucedieron fueron duramente reprimidos por Nicolás I, aunque la resistencia mantenida por Havlicek se prolongó hasta 1856. La viabilidad del austroeslavismo propugnado por B., queda rota cuando en 1867 se sanciona en el Imperio la hegemonía de la monarquía bicéfala austrohúngara. El esperado nacionalismo checo quedó truncado. Como reacción, los "jóvenes checos", dirigidos por Kramar y Masaryk (v.), no cejarán en su empeño reivindicatorio hasta hacer de B. una nación independiente formando junto con Eslovaquia (v.) el actual Estado de Checoslovaquia (v.). Ello ocurrió en virtud de las estipulaciones del tratado de St. Germain (10 sept. 1919), que fue el epílogo, para Austria, de la primera contienda mundial.La independencia alcanzada no fue definitiva. En 1938, la minoría alemana de Checoslovaquia reclamaba, con el apoyo de Hitler, la autonomía del territorio de los Sudetes, que era donde se concentraba la población germana. Hitler amenaza con la ocupación y el problema se internacionaliza. Francia e Inglaterra ceden, y en la conferencia de Munich de 29 sept. 1938 sellan el acuerdo que permitió a Alemania anexionarse los Sudetes. La ocupación efectiva se fijó para octubre. En marzo de 1939, la desmembración del Estado checoslovaco era una realidad: Eslovaquia se convirtió en Estado autónomo bajo la protección alemana, mientras que, en Praga, Hitler anunciaba la creación del, protectorado de B., dependiente del Rellch, bajo la dirección del Reichprotector, Von Neurath. Al terminar la II Guerra mundial resurge el Estado checoslovaco, pero el régimen republicano establecido se vio superado por las tendencias de izquierdas, que provocan la dimisión (1948) del presidente Benes. Nuevamente, en 1968, vuelve a constituirse Eslovaquia en República, federada a la República Socialista Checa, de la que B. constituye la mayor parte. V. t.: CHECOSLOVAQUIA IV; MASARYK, TOMAS GARRIGUE.A. M. BERNAL RODRÍGUEZ.
BIBL.: E. BENES, Oú vont les Slaves? Essais sur le slavisme et le monde slave, París 1948; R. W. SETONWATSON, A History of Czechs and Slovaks, Londres 1943; A. FICHELLE, Le monde slave, en Encic. de la Pléiade, vol. 3, París 1958.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.