Bohemia (cechy) II HIST.
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Historia
HISTORIA ANTIGUA Y MEDIEVAL. Antiguo reino, con capital en Praga (v.), estuvo poblada desde muy antiguo y tiene importantes restos de las culturas de las Urnas (v.), Hallstatt (v.) y La Téne (v.). Sus primeros habitantes bien identificados pertenecen a la tribu celta de los boios; de ahí que los autores clásicos (Estrabón, Veleyo Patérculo y Tácito) la llamasen Bohiohaemum o Boihaemi. A comienzos de la Era cristiana, los boios fueron desplazados por los marcomanos, mientras los quados ocupaban Moravia (v.) y Eslovaquia (v.). Aunque los romanos llevaron sus fronteras hasta Trencin (Eslovaquia) y Musov (Moravia), B. quedó fuera del Imperio. Tal aislamiento y el nomadismo de los marcomanos favoreció las inmigraciones de las tribus eslavas que, en el s. vi, procedentes de Transcarpatia, se asentaron en B. La primitiva estructura de estos clanes eslavos fue superada por la intervención de un personaje de origen franco, Samo, rey de los vendos, que se enfrentó a los ávaros, salvando a B.; creó una estructura peculiar, con su específica toponimia (Cechy=B.); y defendió la independencia de B. contra el rey franco Dagoberto (631), sin lograr que su Estado sobreviviera a su muerte (648). Sin embargo, la destrucción de los ávaros por Carlomagno (803) favoreció la occidentalización de B., a pesar de que el Emperador no pudo integrarla en su organización.La desmembración del Imperio carolingio y la presión de los pueblos orientales provocaron una reacción independentista en B. y la aparición de un poderoso Estado, que incluyó también a Moravia y la Eslovaquia occidental, denominado Gran Moravia. Su creador debió ser Mojmir I, que además se anexionó la Eslovaquia oriental, en el primer tercio del s. Ix. El paganismo bohemomoravo y la vecindad del Imperio explican los intentos de invasión alemanes, so pretexto de cristianizar el país. Esta amenaza, con la secuela de una fuerte germanización cultural, hizo que el sucesor de Mojmir, Rotislao, pidiera ayuda al emperador bizantino Miguel III, que envió a Cirilo y Metodio (v.) para que cristianizaran el territorio e introdujeran la cultura oriental (863). Así, la tensión OrienteOccidente, una de las constantes de la historia de B., se manifiesta claramente.La Gran Moravia se desintegró con las invasiones húngaras del s. x. De todos sus territorios, sólo B. conservó la independencia frente a los magiares regida por los Premislidas (v.), descendientes de un legendario campesino, Premisl, casado con la hija del jefe de la tribu eslava de los JJzech, asentados en torno a la fortaleza de Praga. A raíz de la invasión húngara, dos príncipes premislidas pidieron protección al Imperio. Desde entonces, Praga se erige en centro histórico de los eslavos occidentales y, para consolidar su posición, se enfrenta a dos problemas fundamentales: unificar las distintas tribus eslavas bajo su hegemonía y defender el cristianismo de rito latino que facilite la occidentalización. Resolverlos supuso un proceso de cuatro siglos, durante los cuales, aunque integrada formalmente en el Sacro Imperio, B. se esforzó por mantener su personalidad. El iniciador de esta tárea fue el duque Wenceslao (v.), primer santo eslavo, que, al imponer el rito latino, se aproximó al Imperio y al ámbito cultural de Occidente. La oposición de su hermano Boleslao I, que acabó asesinándole, no impidió que, en la segunda mitad del s. x, fueran realidad la unificación de las tribus y la constitución de un Estado poderoso, sobre todo tras recuperar Moravia y parte de Silesia y Eslovaquia. Con el duque Boleslao II (967999), se crearon el obispado de Praga (973) y el primer monasterio, el de los benedictinos de Brno (992).Sometida B. teóricamente al Imperio desde el s. x, fue Bratislao 1 (106192) quien se reconoció vasallo del emperador Enrique III; a cambio, poco después, era nombrado por Enrique IV rey de B. (1086). Las turbulencias dinásticas de principios del s. xii sólo sirvieron para reforzar el poder nobiliario. Después, con Bratislao II (114073), se intensifica la influencia alemana, al llegar nuevos colonos y concederse privilegios a los comerciantes germanos (1170); gracias a ello, junto a la nobleza y el clero indígenas, aparece la burguesía como fuerza social importante. Otocar I (11921230) impulsa la explotación de las riquezas naturales y logra ciertos privilegios imperiales y papales, entre ellos el derecho a ser coronado (1197), refrendándose entonces la condición de reino hereditario de B. Con Otocar II (125378), B. llega a su apogeo territorial cuando, tras vencer a los húngaros en Koissenbrunn (1261), conquista Austria, Estiria, Carniola y Carintia; pero la reacción alemana de Rodolfo de Habsburgo (batalla de Marchfeld, 1278) costó la vida a Otocar, cuyo sucesor, Wenceslao II, sólo conservó B. y Moravia. Al morir Wenceslao III (1306), termina la dinastía Premislida, y B., con Moravia, pasa a la Casa de Luxemburgo (v.).Con los Luxemburgo emperadores alemanes y reyes de B. crece la influencia alemana, aunque se inicia, a la vez, una política localista. Concretamente, Carlos IV (134678), que hace de B. el centro de su poder, funda en Praga la primera universidad de la Europa central (1348), construye la catedral de S. Vito y, por la Bula de oro (v.), nombra a los reyes de B. príncipes electores del Imperio; pero ni aun así se apaciguó el nacionalismo checo que protestaba contra la supremacía alemana. Las consecuencias se dejaron sentir en el reinado de Wenceslao IV (13781419), cuando J. Hus (v.) encabeza un movimiento de carácter religioso, nacionalista y social. La condena de Hus (1415) provocó la violenta reacción de la nobleza y el pueblo, dirigida por J. Zizka, contra Segismundo 1 (v.), el último emperador de los Luxemburgo (141937). Fijadas sus exigencias doctrinales en los artículos de Praga (1420), la revolución, victoriosa al principio, degeneró en guerra civil tras la división de los rebeldes en utraquistas y taboritas. Segismundo pudo imponerse en Lipany (1434), a costa de renunciar a sus sueños de crear un imperio eslavo centrado en B. Como Segismundo, buscando apoyo contra los husitas, casó a su única hija con Alberto de Austria, éste le sucedió como rey de B. a su muerte (1437). La nobleza checa accedió a entregar el país a los Habsburgo, representantes del germanismo contra el que se acababan de sublevar. Aunque la crisis imperial en tiempos de Federico III (143993) permitió a B. tener por rey un noble husita, Jorge Podiebrad (145771), y el país estuvo después integrado durante algún tiempo de la órbita del húngaro Matías Corvino y de los Jagellones polacos, la amenaza otomana sobre el Danubio reintegró a B. a la obediencia de los Habsburgo (1526). V. t.: EsLAvos I.M. ALCALÁ LÓPEZ BARAJA.
BIBL.: V. la de CHECOSLOVAQUIA III y HUS y HUSITAs. Además, B. BRETHoLz, Neuere Geschichte B6hmens und Mührens, Gotha 1920; 1. SCHR6NIL, Vorgeschichte Bdhmens, Berlín 1929; R. W. SETONWATsoN, A Historg of the Czechs and Slovaks, Nueva York 1944.
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