Biblos (byblos) LIT.
Categoria:
Literatura
Del griego Byblos, que significa papiro y luego libro; en árabe se denominó Yabayl, en hebreo Gébal, en acadio Gubia y en egipcio Kpn:; hoy es una pequeña población de unos 2.000 hab., de religión maronita, que se alza sobre las ruinas de parte de la ciudad cruzada hacia el puerto medieval, y se halla en la costa suavemente acantilada del Líbano, entre Beirut y Trípoli, a 39 Km. al norte de la capital. Conserva en parte el aspecto cruzado con su iglesia de S. Juan Bautista,, dos de las puertas y el castillo.Historia. Filón de Biblos (s. i d. C.) afirmaba que era la ciudad más antigua del mundo y es cierto que, como centro urbano, ha sido habitada B. desde el Neolítico hasta nuestros días, prácticamente sin interrupción. M. Dunand halló sobre la roca una instalación neolítica (ca. 4500 a. C.) con su cerámica típica, mal cocida y con decoración incisa, casas de una sola habitación, redondas y con enterramientos en los suelos de las habitaciones Los restos humanos se hallaban dentro de grandes tinajas Un segundo estrato, algo posterior, dentro del V milenio revela un progreso considerable, casas rectangulares, cuyos techos eran sostenidos por pilares centrales. En el cal colítico, llamado eneolítico por Dunand, aparece la cerámica típica de mejor elaboración y decorada con animales y figuras geométricas que recuerdan la cultura mesopotámica de klassñna (IV milenio), las casas son de varias habitaciones y tienen una primitiva ordenación urbanística. Ya en este tiempo aparece el influjo egipcio, debido al comercio de la madera de cedro, que necesita Egipto recién unificado por su ausencia de bosques, y del cobre que llega a B. en caravanas del Cáucaso. Los faraones cultivan las buenas relaciones con ofrendas al templo de B., y los más importantes del Antiguo Imperio, como Keops y Micerino, dejaron sus dedicatorias en ofrendas que las excavaciones han podido recuperar.Durante todo el milenio siguiente (edad del Bronce antiguo), B. prospera y sigue sus buenas relaciones con Egipto. Su templo se enriquece, y el influjo artístico y cultural egipcio es muy importante, aunque la idiosincrasia de los artesanos locales se permita libertades en la copia de los modelos egipcios, como en el trabajo del metal en armas y del marfil en ornamentación. Durante esta época se generaliza la importación del papiro que B. reexporta después.Hacia el final del Bronce antiguo (ca. 2150), se inicia una época de trastornos que se prolonga durante casi dos siglos y que son causa del incendio del famoso templo. Probablemente son los amurru los responsables de esta intranquilidad y destrucción.Restablecida la paz, se reconstruye el templo, que se dedica a Isis; relacionada con B. por el mito de Osiris, y los reyezuelos de B. se convierten en feudatarios o vasallos de los faraones. Durante la decadencia de Egipto en el. segundo periodo intermedio y dominación de los hiesos, son notables las relaciones de B. con Mesopotamia y especialmente con Mari: el príncipe de B. Yantinhammu o Entin, siendo súbdito de Neferhotep (ca. 17401730 a. C.), hace regalos y comercia con el rey de Mari. Con el Nuevo Imperio se refuerzan los lazos de B. con Egipto, especialmente con Tutmosis III el Grande y con Akhenatón, en cuya correspondencia de ElAmarra figura gran cantidad de cartas del príncipe de B. RibAddi.Los Pueblos del Mar ponen en peligro el dominio egipcio sobre B., que se mantiene fiel con la débil ayuda de Ramsés III hacia fines del II milenio. Pronto, sin embargo, se verá obligada a establecer alianzas con Asiria, en la persona de Tiglatpileser I (ca. 1112-1074 a. C.) aunque volverá con Segonk y Osorkon I a depender de Egipto. Mientras tanto, al S surge y prospera Tiro, que acabará con llevar su influencia al propio B. Son muchos los documentos asirios de este tiempo que hablan de B. Después de pasar a manos del reino babilónico, formará parte de la satrapía persa de Fenicia bajo Ciro (v.) (ca. 537 a. C.). El avance de Alejandro Magno (v.) hace que ella tome la iniciativa, pasándose a los macedonios y cerrando el puerto a las naves persas. Los reyes seléucidas le conceden continuar su dinastía, si bien se verá mezclada en la política antioquena con sus altos y bajos hasta que Pompeyo (v.) hace su presencia en Oriente y es incorporada al Imperio romano. Desde entonces su historia sigue los avatares de todas las ciudades de Siria y Fenicia, aunque empobrecida por las excesivas talas de cedros en el Líbano y la sustitución en gran parte del papiro por el pergamino. Pero las peregrinaciones que el fastuoso culto en el templo atraen a B. mitigan su difícil situación económica.Cristianizada la ciudad, era suficientemente importante para que muy pronto no se convirtiera en sede episcopal. Cayó en poder musulmán con toda la costa fenicia. Los cruzados procedentes de Trípoli la conquistaron, rehicieron su puerto y la fortificaron con sus muros y castillo (1104). Cedido su dominio a la familia genovesa de los Embriaci, fue entregada por Ugo III, cautivo en Qarn I;lattin, al vencedor a cambio de su vida y libertad. Saladino se posesionó de B. en 1187. Pero pronto fue reconquistada por Barbarroja (v. FEDERICO I BARBARROJA), y permaneció bajo dominio cristiano hasta 1266, en que la conquistaron las huestes del sultán mameluco Baybars.Arqueología. Fue explorada durante la misión científica francesa de E. Renan por dos oficiales franceses en 186061. P. Montet, a raíz de la instauración del mandato francés, reconoce B. en 1919 y en 1921 inicia su excavación. En 1925 pasa a ocupar la dirección de la excavación M. Dunand, que recientemente ha finalizado de excavar totalmente el tell. Su método minucioso ha permitido establecer una estratigrafía definitiva, hasta el punto de que no pocos arqueólogos orientales la utilizan como modélica, si bien la excavación total del tell puede ser discutida.Entre los restos excavados hay que destacar la serie de seis murallas que se suceden y han sido reconstruidas no pocas veces y que contienen toda la historia militar de B. Llegan a alcanzar un espesor de 26 m. En su estado más reciente conservaban el glacis o talud y estaban, además, protegidas por contrafuertes. Se han descubierto restos de dos puertas. La del NE, más antigua, era muy poderosa, con sus 15 m. de defensa. La del O, de la época hicsa, conducía al puerto, y la atravesaba un camino pavimentado.Tres son los templos hallados, de los que el más antiguo es el Ba’alat de Gébal. En sus partes más antiguas se remonta al IV milenio y entre las piedras calcinadas de sus muros, destruidos en 2150, se hallaron muchos exvotos, de los que destacan los faraónicos por su belleza y valor. Sobre sus escombros se edificó, ya en el II milenio, otro templo, que prácticamente era un pequeño temenos o explanada sacra, en cuyo interior se elevaba la habitación de la diosa. A pocos metros se hallaba un lago sagrado, como en los egipcios, y un poco más retirado un segundo templo de orígenescasi tan antiguos. El antiguo es mejor conocido, con la habitación del dios, tricámara y abierta al E. También fue destruido como el de Ba’alat Gébal por incendio hacia el 2150. Sobre sus restos se elevó el templo de Resef con sus dos patios y numerosos obeliscos, típicos de B. Hubo un tercer templo, pero de menor importancia.En la necrópolis se hallaron, entre otros, el sarcófago de ’Ahirám, rey de B. del s. XIII a. C., junto a los de Ibchmu y Abichmu del s. XIX a. C. El primero es una muestra típica del arte de la época, y conserva una extraordinaria inscripción alfabética, una de las más antiguas del alfabeto hebreo. Se halló una alfabética y otra jeroglífica. Las obras de arte, tallado de marfil, piedras semipreciosas, metal, etc., son dignos de atención especial. De la ciudad romana se conservan parte del teatro y un fragmento de columnata, montados cerca del mar, aunque probablemente era del templo. En muy mal estado se hallaba el ninfeo, una de cuyas estatuas se conserva en el museo de Beirut.De la ciudad medieval cruzada, aparte de sus murallas y puertas, se conservan el castillo, la citada iglesia de S. Juan y el puerto. El castillo estaba situado al sudeste de la ciudad a la que dominalia y protegía. Coincide con todos los cruzados en su estructura y construcción. La iglesia de S. Juan es románica, con fachada occidental moderna. Presenta un cambio de eje llamativo para su mejor orientación. El puerto, o rada, es pequeño y estaba protegido por dos malecones defendidos por otras tantas torres. V. t.: CANAÁN I, II.V. VILAR HUESO.
BIBL.: M. DIETRIca, Byblos, en Enciclopedia de la Biblia, I, Barcelona 1963, 12001206; G. HADDAD, Beyrut, Byblos et Mont Liban, Beirut 1952; P. MONTET, Byblos et l’Egipte: Quatre campagnes de touilles d Gebeil 19211924, París 1928; M. DUNAND, Fouilles de Byblos 1, París 1937.
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