Bernstein, Eduard
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Biografía GER
Vida. Político y teórico socialista alemán. Inspirador principal en Alemania de la llamada democracia social, realizó una de las primeras y más importantes. Críticas del marxismo y fue el abanderado del llamado movimiento revisionista. N. y m. en Berlín el 6 en. 1850 y el 18 dic. 1932, respectivamente. Hijo de un ferroviario alemán empezó a trabajar como empleado de Banca. Gracias a su propio esfuerzo se hizo después periodista, escritor y político y llegó a estar muy versado en cuestiones económicas, políticas y sociales. Dentro de las actividades que desarrolló durante su vida se pueden distinguir las de tipo político de las intelectuales. Como político participó activamente en los asuntos de gobierno de su patria, donde llegó a ser diputado en el Reichstag y en el movimiento socialista internacional de su tiempo. Ingresó muy joven en el partido socialista alemán, siendo uno de los delegados de 1875 en el Congreso de Gotha, en que los partidos socialistas alemanes existentes entonces se fundieron en uno solo, que dio origen a la democracia social. Dentro del marxismo internacional, B. fue el principal representante de la tendencia reformista, motivo por el cual tuvo que sostener violentas polémicas con los marxistas dogmáticos intransigentes, especialmente con Karl Kautsky y Rosa Luxemburgo. Aunque su posición fue rechazada por la dirección del partido, permaneció en el mismo sin renunciar a sus ideas.Obras. En el orden intelectual destacan: Socialismo evolucionista de la traducción española de Die Voraussetzungen des Sozialismus und die Aufgaben der Sozialdemokratie (Los supuestos del socialismo la misión de la democracia social) Zur Theorie und Geschichte des Marxismus (Para la teoría y la historia del marxismo), 4 ed., Berlín 1904; Der Revisionismus I der Sozialdemokratie (El revisionismo en la democracia social), Amsterdam 1909. Entre ellas la más difundida y que se puede considerar más representativa de su pensamiento es la primera. Partiendo del principio de queda elaboración y desarrollo ulteriores de la doctrina marxista debe comenzar con la crítica de la misma", contrasta las tesis fundamentales del marxismo con la realidad y duda en reformarlas, acomodándolas a la misma, cuando le parecen desmentidas por ella. No vacila en mitigar la misma doctrina del materialismo dialéctico, reconociendo expresamente la importancia en la evolución histórica, al lado de las condiciones materiales de producción, de las ideas jurídicas y morales, las tradiciones religiosas y las influencias geográficas y naturales. Igualmente calificó de abstracta, sólo admisible para fines de demostración, la teoría marxista del valor y la de la plusvalía que no puede comprenderse más que; como un hecho concreto teniendo en cuenta toda la economía social. Basándose en los datos estadísticos de su tiempo, demostró que la concentración de las empresas había supuesto, no la disminución, sino un aumento absoluto y relativo del número de miembros de las clases poseedoras. Sostuvo, asimismo, en oposición a la tesis de la miseria creciente del proletariado, que el aumento de la riqueza social no iba acompañado de un número decreciente de grandes capitalistas, sino de una riqueza creciente del proletariado o una clase media y numerosa. Por último, define el socialismo como un movimiento hacia un orden social basado en el principio de asociación o cooperación y considera como condiciones para su realización, primero un grado definido del desarrollo capitalista, y, después, el ejercicio de la soberanía política por el partido de la clase de los trabajadores, es decir, por la democracia social.
Su pensamiento influye en el fabianismo, caracterizado por defender, como alternativa del marxismo, una realización del socialismo evolutiva y gradual; en el criticismo de Kant especialmente a través de F. A. Lange y en la escuela económica marginalista. Características de B. son su oposición a toda rigidez dogmática y su realismo. Su crítica del marxismo ha de ser considerada válida en sus puntos fundamentales y, si bien su posición no prevaleció en la orientación oficial del marxismo, no por ello dejó de tener una influencia práctica, sobre todo en Alemania, donde la democracia social abandonó su primera posición revolucionaria, por considerar más eficaz una vía evolutiva mediante la acción parlamentaria y la presión legal. La actual fase crítica del marxismo y de su realización en los regímenes comunistas da a su pensamiento una actualidad indudable.
R. SIERRA BRAVO.
BIBL. : G. SOREL, Les polémiques pour l’interpretation du marxisme. Berilstein et Kautsky, París 1900; G. PASQUALI, Socialisti tedeschi, Bari 1919; K. KAUTSKY, Bernstein und das sozial. demokratische Programm. Eine Anti-Kritik, Stuttgart 1899; P. AN- GEL, Bernstein et l’évolution du socialisme allemand, París 1961 P. lOBE, Eduard Bernstein als Breslauer Abgeordneter, Breslau 1935.Guarda este contenido en tu perfil
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