Austria (üsterreich) VIII. Música. MÚSICA
Categoria:
Música
Hasta el s. xvii la música austriaca se desarrolló influida totalmente por las corrientes alemanas y, sobre todo, italianas. Aparte de la música popular en la que la canción ocupaba un lugar importante, la música culta, desarrollada alrededor de las cortes era totalmente extranjerizante y la música religiosa no se apartaba de la polifonía italiana. El primer compositor austriaco de cierta notoriedad es J. Fux, que vivió a finales del s. xvii. A partir de esta fecha el panorama cambia y ciudades como Praga y Salzburgo empiezan a desarrollar una vida musical autóctona con compositores como Leopoldo Mozart y Michael Haydn. Paralelamente, Ignaz Holzbauer escribe la primera ópera en lengua alemana y Gluck (v.) realiza su revolución operística en Viena con Orfeo y Eurídice (1762). Para entonces ya se había desarrollado la primera Escuela de Viena con compositores como G. Monn, G. Reutter y C. Wagenseil y también la moda del sinspiel (forma de la ópera cómica en Alemania), de origen folklórico, con representantes de la categoría de Ditter von Dittersdorf.La hegemonía europea de la música austriaca se logra a mitad del s. XVIII, con la obra de Joseph Haydn (v.) y Wolfgang Amadeus Mozart (v.). Con ellos Viena se convierte no sólo en la capital musical austriaca, sino en la de la música occidental. Haydn fija en sus cuartetos y sinfonías la forma clásica de estas composiciones; Mozart realiza la síntesis de los estilos germánicos e italianos y prepara la venida del romanticismo musical, creando además la ópera auténticamente austriaca (La flauta mkgica, Don Juan, El rapto del serrallo). Por este tiempo, la aristocracia austriaca es extraordinariamente melómana y sostiene a compositores y numerosos conjuntos musicales. Ello facilitaría la labor a finales del XVIII y principios del xix del alemán Ludwig van Beethoven (v.), que desarrolló toda su actividad en Viena. Con Fianz Schubert (v.), contemporáneo de Beethoven, la música austriaca conoce su último esplendor en este periodo. Schubert ahonda en las fuentes populares austriacas produciendo una gran cantidad de canciones, así como sinfonías y música de cámara. A su muerte (1828) A. se queda sin compositores de talla, que no reaparecerán hasta la segunda mitad del s. XIX.
El declive compositivo austriaco en la primera mitad del xix se acentúa por la independencia de la música checa, hasta entonces ligada a la austriaca, representada por Smetana (v.) y Dvorák (v.), y de la música húngara, con Erkel y Listz (v.). Pese a su nula importancia compositiva, Viena sigue conservando en esta época categoría de centro musical importante. En 1842 Otto Nicolai funda la Orquesta Filarmónica de Viena, que con el tiempo se convierte en una de las mejores del mundo. Mientras tanto Viena se limité a escuchar la música de los compositores extranjeros como Schumann (v.), Chopin (v.), etc., y se mezcla en la polémica entre los partidarios de Brahms y Wagner por medio de Edward Hanslick, el crítico más importante de la época. Mientras tanto Albert Lortzing provoca poco eco con sus óperas. Con el establecimiento de Brahms (v.) en A., el país revive como centro musical y lo mismo ocurre en el terreno de la música más ligera, con autores como Lanner y la familia Strauss (v.). Johann Strauss, hijo, cultiva la opereta, género en el que destacan Franz von Suppé y Karl Zeller, continuados más tarde por Franz Lehar (La viuda alegré) y Leo Fall.El renacimiento compositivo austriaco no llegará hasta el posromanticismo, con la que puede llamarse tercera Escuela de Viena en la que figuran autores como Wolf, Bruckner y Mahler. Hugo Wolf (v.) desarrolla con intensidad el lied y Bruckner (v.) la orquesta gigantesca en enormes desarrollos sinfónicos. Su labor es continuada por Gustav Mahler (v.), que une en sus sinfonías un sentimiento de la naturaleza y del lied muy austriacos. Pese a ello Mahler es aún discutido en A., sobre todo porque en su labor como director de orquesta sostuvo una titánica lucha por elevar a la perfección a la Orquesta Filarmónica de Viena y a la ópera del Estado de Viena. Su labor directorial fue continuada por Bruno Walter (v.). Tras la muerte de Mahler dos compositores juegan el papel de precursores y figuras de transición: Franz Séhreker y Alexander von Zemlinsky.Con el advenimiento de la cuarta Escuela de Viena A. se convierte en el centro de la gran revolución musical del s. XX: la revolución atonal (v. ATONALIDAD). Arnold Schónberg (v.) y sus discípulos Alban Berg (v.) y Anton Webern (v.) desarrollan el atonalismo y posteriormente el dodecafonismo (v.) introducido por Schónberg y también, en otro sentido, por Joseph Mathias Hauer. Alban $erg revoluciona el terreno operístico convirtiéndose en el hasta ahora último gran compositor de óperas (Wozzeck y Lulú). Con su prematura muerte, la emigración de Schónberg y el ostracismo de Anton Webern (m. el 15 sept. 1945) A. pierde su última gran generación de compositores. Ernest Krenek (v.) desarrolla su labor en el extranjero y las figuras posteriores, como H. Apostel, H. Jelinek, G. van Einem o T. Berger, no pasan de ser compositores de segunda fila. La última generación de compositores austriacos cuenta con autores de vanguardia como Friedrich Cerha, Kurt Schwertsik y Joseph Maria Horvarth, ninguno de ellos aún con un papel preeminente en el campo musical mundial. Acabada la II Guerra mundial y perdida de nuevo su hegemonía compositiva, A. conserva una mayor importancia en el campo interpretativo. La Orquesta Filarmónica de Viena ha mantenido la categoría que le diera Mahler y la ópera del Estado de Viena cuenta entre las más importantes del mundo. Muchos célebres directores de orquesta actuales son austriacos, como Karl BShm, Herbert von Karajan (v.), Karl Schuricht (v.), Klemens Kraus, etc. Al mismo tiempo existe una serie de conjuntos de cámara de reputación universal como el Octeto de Viena, Cuarteto Filarmónico de Viena, etc. Fuera de esta ciudad hay que mencionar el papel jugado por Salzburgo (la cuna de Mozart) con sus célebres festivales de reputación universal y con el Mozarteum que, bajo la dirección de Bernhard Paumgartner, desarrolla una intensa labor en el campo de los estudios mozartianos y de su interpretación.En el campo de la musicología, A. ha ostentado siempre un papel de suma importancia desde la época de Simon Sechter, el maestro de Bruckner. Posteriormente la figura principal es Guido Adler, así como el citado Paumgartner y otros. En el campo de la edición musical, Viena, que había destacado hasta principios del s. xix, cede su puesto a las editoriales alemanas. A principios del s. XX, E. Hertzka funda la UniversalEdition que se coloca rápidamente entre las más importantes del mundo, papel que aún conserva. La UniversalEdition sostuvo a compositores como Mahler, SchSnberg, Berg y Webern y mantiene, aun en la actualidad, una posición de franca ayuda hacia los compositores jóvenes y la música de vanguardia. Desde el punta de vista didáctico, la Academia de Música de Viena sigue siendo un centro de formación de primera categoría al que hay que sumar los célebres cursos del Mozarteum.TOMÁS MARCO.
BIBL.: W. REIcH, Alban Berg, Viena 1937; R. LEIBOWITZ, Schónberg et son école, París 1947; A. MACHABEY, Vie et oeuvre d’Anton Bruckner, París 1945; A. DELLA CoRTE, Gluck e il suo tempo, Florencia 1948; K. GEIRINGER, Joseph Haydn, Nueva York 1947; M. VIGNAL, Mahler, París 1966, B. PAUMGARTNER, Mozart, Zurich 1950; H. H. STUCKENSCHMIDT, Arnold Schófrberg, Zurich 1951; L. ROGNONI, Espressionismo e dodecatonia, Turín 1954; M. SCHNEIDER, Schubert, París 1957; F. WALKER, Hugo Wolt, Londres 1951.
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