Australia VIII. Arte. ARTE
Categoria:
Arte
Arte aborigen. El arte australiano aborigen es una de las más sugestivas manifestaciones de su cultura. El descubrimiento de este arte de pueblos cazadores primitivos ha servido de base para interpretar el significado de parte del arte cuaternario europeo en sentido mágicoreligioso. Las actividades artísticas del australiano son una fuerza viva que constituye una parte inherente a las actividades de la comunidad. Los espíritus de los antepasados totémicos, pues el australiano se considera un alma totémica encarnada, viven y manifiestan su poder o influencia a través de los grabados y pinturas y de las representaciones simbólicas, por medio de los cuales se expresa la sacralidad misma y que los aborígenes usan como conexión o eslabón entre ellos y los sagrados antepasados totémicos (v. VI). El australiano manifiesta su sensibilidad artística y estética en los adornos, las danzas y las representaciones rituales, la música, y sobre todo en las tallas, los grabados y las pinturas. Todo el arte australiano es fundamentalmente utilitario, ejecutado específicamente para alguna función o por algún propósito definido, muy frecuentemente de carácter mágicoreligioso o ritual; no parece evidente, como han afirmado algunos investigadores, que se haya desarrollado tal actividad por un simple impulso estético; aunque debe tenerse en cuenta este indudable sentimiento, pero siempre con carácter secundario.Pintura. La pintura australiana, ejecutada siempre por los hombres y nunca por la mujer, ha sido quizá el aspecto artístico que más ha llamado la atención de los antropólogos y estudiosos del arte primitivo. Existe toda una serie de pintura decorativa de carácter abstracto y simbólico ejecutada bien sobre el propio cuerpo o sobre el suelo, con ocasión de las ceremonias totémicas. Las pinturas en el suelo representan a veces temas naturalistas, serpientes o pájaros. Se ejecutaban preparando previamente el suelo, regándolo con agua y a veces con sangre humana. Sobre el propio cuerpo, además de pinturas, se realizan adornos con franjas de plumas adheridas, alternando el blanco con el coloreado en rojo, con motivos paralelos o de círculos concéntricos. También se decoran con pinturas objetos sagrados como los churingas (placas finas de madera o de piedra de forma ovoidal o alargada y también circular), armas y otros objetos de uso cotidiano.La pintura rupestre tiene una distribución irregular, faltando por completo en el sudeste del continente y en Tasmania. Los conjuntos se encuentran normalmente en cuevas poco profundas y en abrigos rocosos. Los temas pictóricos son sencillos en las zonas del centro y sur, y más complejos y variados en la zona del norte, donde pueden señalarse diversos estilos y tradiciones.En las montañas Kimberley aparecen pinturas rupestres de gran tamaño (algunas alcanzan 6 m. de longitud) que representan a los wandjina (v. vi); eran éstos seres humanos míticos que crearon la topografía de zonas determinadas, en el periodo de la creación de la Tierra, y se transformaron posteriormente en espíritus que habitan en fuentes y manantiales; dejaban su imagen pintada en un abrigo próximo, ordenando que al comienzo de cada estación fuera renovada esta pintura; el incumplimiento de esta obligación provocaría la huida del wandjina y la lluvia, y, por consiguiente, vendría la sequía y el hambre. Estas imágenes wandjinas son de gran tamaño y representan rostros blancos sin boca, rodeados de semicírculos, y son receptáculo de sangre y agua. La sangre es fuente de la vida del hombre y otras criaturas, y ello se simboliza en las áreas rojas que rodean las cabezas de tales imágenes, y el agua, fuente de vida en general, está simbolizada por las caras y cuerpos de color blanco. En la misma zona se encuentran las pinturas girogiro, de pequeño tamaño y monocromas en rojo que representan imágenes humanas en movimiento; los aborígenes consideran que estas pinturas han sido ejecutadas por espíritus.En la Tierra de Arnhem y en la parte noroeste de A. encontramos el conocido estilo de los rayos X, donde se representa también la parte no visible de la imagen, como el esqueleto, el corazón, los pulmones, el estómago y otros detalles. También aquí aparecen las pinturas de los mimis, seres espectrales, altos y muy delgados que viven bajo las grandes piedras; probablemente son bastante antiguas. En estas obras se ve al hombre en acción, danzando, corriendo, luchando o arrojando venablos, siempre con un sentido de la composición y el movimiento.Las pinturas sobre cortezas encuentran su mayor perfección en la Tierra de Arnhem e islas próximas, y fue practicada también en Tasmania (en donde faltan, al parecer, las pinturas rupestres) y costa oriental y meridional, pero no en el centro del continente. Son normalmente obras de carácter abstracto y naturalista que representan mitos sobre el origen del mundo y de los hombres, según las concepciones aborígenes australianas; se usan los colores rojo, amarillo, blanco y negro; las cortezas pintadas sirven para la construcción de los toscos refugios temporales. A veces se pintan paisajes, embarcaciones malayas y escenas de caza y ceremonias fúnebres, pero el desarrollo de estos temas parece ser fenómeno reciente. En la Tierra de Arnhem también se adornaban los cráneos de los muertos con dibujos en blanco, negro y ocre rojo con temas geométricos.Escultura y grabado. Las tallas escultóricas comprenden toda la isla, teniendo su máximo desarrollo en las costas septentrionales, insinuando la posibilidad de influencias de Melanesia y Papuasia. En el cabo York y Tierra de Arnhem se encuentran tallas de cabezas e incluso figuras de cuerpo entero que representan los personajes míticos de los tiempos de la creación del mundo. Hacia la región noroeste encontramos el modelado de cabezas humanas con arcilla y ocre, cuya inspiración melanesia parece evidente. Hacia el sur de A. son escasas y más bien esporádicas las tallas y esculturas. La técnica del grabado es la manifestación más corriente del arte australiano; se encuentra desarrollada en la decoración de escudos, bumeranes y propulsores, azagayas y mazas; también es frecuente en piedras y objetos sagrados como churingas, zumbadores y tambores, donde quedan reflejados los mitos totémicos, con motivos de carácter geométrico. Son de destacar los complicados y bellos grabados del Este y Sudeste de A., y las decoraciones sobre conchas marinas que sirven de adorno en la región Noroeste.Los grabados se hacen más simples y escasos hacia el centro de A. En el grabado parietal encontramos variedad de técnicas, motivos y estilos, considerándose los más antiguos simples trazos lineales grabados irregularmente en la superficie rocosa de los abrigos, con motivos de líneas paralelas, enrejados, huellas de pájaros y puntuaciones, grabados que se encuentran en todo el continente y que, siendo estéticamente de poco interés, son sumamente sugestivos desde el punto de vista arqueológico, por sus paralelos con algunas motivaciones auriñacoperigordienses. En una fase posterior, aparecieron, junto con círculos y otros motivos simples, representaciones de tortugas y otros animales. Uno de los temas más comunes es la representación de canguros, figurando a veces conchas, plantas y objetos de uso cotidiano.Arte colonial. En A., a finales del s. XVIII, unido a la colonización inglesa, tiene lugar un interesante florecimiento artístico. Entre los penados que llegaron a A. destacaron en el campo del arte el falsificador Joseph Lycett, paisajista de cierto renombre; el vagabundo W. B. Gould, autor de bodegones; y Tomas Wainewright, retratista.
Louis Buvelot, suizo, y "’. C. Piguenit son considerados los iniciadores de la escuela australiana de pintura. La escuela impresionista fue creada en 1885 por Tom Roberts, Fred Mc. Cubbin, Arthur Streeton y Charles Conder. El género costumbrista y el paisaje fueron cultivados por Max Maldrum y George Lambert. También merecen citarse Margaret Preston y el indígena Albert Namitjira. Entre; los escultores de vanguardia figuran L. Dadswell, G. F. Lewers y M. Hinder.En arquitectura son dignos de mención, en el estilo colonial, la iglesia de San Jaime de Sydney, de F. Greenwoy (1819) y el Hospital viejo de la misma ciudad. La catedral de Melbourne, del mismo estilo, presenta elementos neogóticos. La arquitectura moderna es de inspiración colonial.J. P. GARRIDO ROIZ.
BIBL.: A. 14 i. BÜHLER Y OTROS, El arte de los pueblos. Oceanía ,y Australia, Barcelona 1963; R. M. BERNDT Y OTROS, Australian Aboriginal Art, Nueva York 1964; UNESCO, Australia Aboriginal PaintingsArnhem Land, Nueva York 1954; C. P. MOUNTFORD, Pinturas australianas aborígenes, MéxicoBuenos Aires 1964; L. L£vYBRUHL, La mythologie primitise, París 1963; W. MOORE, The Story of Australian Art, Sydney 1934.
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