Ausonio, Décio Magno
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Biografía GER
Poeta latino del s. IV, n. en Burdígala (Burdeos), a principios de dicho siglo. Hijo de un médico, Julio Ausonio, se educó en su ciudad natal y, bajo la dirección de su tío el profesor Emilio Magno Arborio (de quien se conserva una elegía, en 46 dísticos, "A una joven excesivamente arreglada" ), en Tolosa (Toulouse).Vuelto a Burdígala, se dedicó como su tío a la actividad docente, que ejerció en su ciudad natal por espacio de 30 años, como profesor, primero, de Gramática, y después, de Retórica. Su fama fue grande, y entre los a. 364-368 le llamó el emperador Valentiniano a Tréveris (Trier) para encargarle de la educación de su hijo Graciano, con lo que A. pasó a ser consejero y confidente de la corte imperial, siendo nombrado administrador palatino de Valentiniano, y, ya bajo Graciano, administrador de las Galias, primero, y de Italia, Iliria y Africa, después, dignidad esta última compartida con su hijo Hesperio. En el a. 379 se le nombra cónsul, distinción que llenó de alegría al ya anciano profesor. Al morir Graciano asesinado en el a. 383, A. regresa a su ciudad natal, donde vive todavía por lo menos diez años más, gozando de alta consideración general y en particular de la del emperador Teodosio y de hombres ilustres como Símaco y su propio discípulo S. Paulino de Nola.Su actividad se extiende a lo largo de casi todo el s. IV, interesándonos sobre todo su producción poética; en mucho menor escala cultivó también la prosa. La actividad poética de A. es multiforme y caprichosa, tanto en el carácter de las obras como en las diversas motivaciones de las mismas y en los modos de darlas a la publicidad; unas veces las daba a conocer a uno o varios amigos, que a su vez las divulgaban, y otras las editaba formalmente, dándose también el caso de duplicidad y simultaneidad de ambos procedimientos; por último, es casi seguro que las editó todas juntas, y que a esta edición cuidada por él mismo siguió otra, póstuma, más completa. Estas dos ediciones están representadas, respectivamente, por los manuscritos de Leiden, el Tilianus y el Vossianus III, existiendo además, en otros manuscritos, algunas piezas que no aparecen en ninguno de aquellos dos.
En las ediciones modernas las obras de A. comprenden 20 libros (con un apéndice de obras anónimas atribuidas), el último de los cuales es una acción de gracias, en prosa, al emperador Graciano, mientras que los otros 19 son libros de versos, con algo de prosa en algunos de ellos. El libro 18 está constituido por epístolas, en su mayoría en verso (algunas mezclando palabras y frases griegas con latinas por partes aproximadamente iguales dentro de cada verso o grupo de versos), con unas cuantas mixtas de verso y prosa, e incluso algunas solamente en prosa.
Los metros son muy variados; aunque predominan el hexámetro y el dístico, no faltan la estrofa sáfica, el falecio, los trímetros y dímetros yámbicos, los dímetros anapésticos, los tetrámetros trocaicos catalécticos, los adónicos seguidos, y otros. Más variados aún son los asuntos: descripción de las tareas de las diferentes horas del día; plegarias; conmemoraciones de parientes muertos; panegíricos a los profesores de Burdeos; epitafios a los héroes de la guerra de Troya; poemas sobre filosofía pitagórica, sobre astronomía, calendario y astrología, sobre las fechorías de Cupido, sobre Bísula, esclava y favorita del poeta, sobre el río Mosela; descripción de ciudades famosas; tecnopaegnia o poemas artificiosos cuyos versos terminan todos en monosílabos; poemas ropálicos o en hexámetros compuestos de monosílabo, seguido de bisílabo, trisílabo, tetrasílabo y pentasílabo; una farsa de los siete sabios de Grecia; síntesis tetrásticas o en cuatro versos cada una de las vidas de los doce emperadores biografiados por Suetonio y de varios de los subsiguientes; el famosísimo centón nupcial compuesto exclusivamente de palabras, frases y versos enteros de Virgilio, epístolas prolijas, y epigramas agudos e ingeniosos, que en alguna ocasión se acercan al prodigio de los de Marcial. El talento poético de A., suave e inagotable, abunda sobre todo en fórmulas mnemotécnicas y breves pasajes antológicos que se quedan fácilmente en el recuerdo.
A. RUIZ DE ELVIRA.
BIBL.: Corno ed. críticas modernas sólo se cuenta con las del s. XIX, de Schenkl (1883) y Peiper (1886), reproducida esta última en la ed. notable bilingüe de la Col. Loeb.
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