Articulaciones BIOL.
Categoria:
Biología
Reciben este nombre el conjunto de elementos mediante los cuales los huesos se unen entre sí constituyendo una unidad funcional. junto con los huesos forman la parte estática del aparato locomotor, corriendo la parte dinámica a cargo de los músculos.Funciones y constitución. Desempeñan en el organismo distintas funciones: 1) son lugares o regiones de apoyo y sostén donde tienen lugar los movimientos del aparato locomotor; 2) son sitios o regiones de crecimiento, siendo ésta a veces su única función (a. de los huesos del cráneo); 3) facilitan la flexibilidad del aparato locomotor haciendo de todo 61 un conjunto elástico y plástico, permitiéndole sufrir, mejor que si fuese un todo rígido, las presiones y estiramientos repetidos. Pste es el caso de las a. de la columna vertebral y, sobre todo, de la bóveda plantar. Reciben el nombre de junturas elásticas o de choque por su especial cometido. Es lógico pensar que todas las a. desempeñan estas mismas funciones en mayor o menor grado, siendo la cuantía de su participación lo que permite distinguirlas entre sí.La unión de los huesos se realiza por medio de formaciones especializadas del tejido conjuntivo y cuya disposición y estructura varían mucho de unas a. a otras. Estas estructuras anatómicas son las siguientes: huesos (elementos de sostén), cápsula articular y ligamentos (elementos de unión), y cartílago y membrana sinovial (elementos de revestimiento). En los primeros estadios del desarrollo de una a. se distinguen dos porciones óseas vecinas en periodo de formación, entre las que existe una porción de tejido conjuntivo con caracteres primitivos (tejido indiferenciado), cuya evolución ulterior dará lugar a uno de los tres tipos de a. En un principio, y en todas las a., este tejido indiferenciado crece por multiplicación de sus células, y la porción del mismo vecina a las piezas esqueléticas se transforma en cartílago (cartílago de revestimiento) uniéndose íntimamente a ella; este hecho da lugar, por una parte, a un aumento en longitud de ambos elementos óseos, y por otra, a una disminución de esta porción intermedia, por lo que resulta que ambos extremos esqueléticos están cada vez más próximos entre sí. De la evolución de esta porción intermedia depende el tipo de a.Clasificación. En unos casos este tejido se conserva como tal, formando en el adulto una porción sólida que une fuertemente ambos extremos óseos, por lo cual todo movimiento es imposible. Este tipo de a. recibe el nombre de sinartrosis. Son a. fijas de gran solidez, mas el tejido conjuntivo puede evolucionar, en cuanto a variedad del mismo, dando lugar a fina sinfibrosis si se trata de la variedad fibrosa, sincondrosis, si se transforma en cartílago, que puede tardíamente osificarse dando lugar a una sinostosis. De este tipo son las a. del cráneo, de la cara y las condrocostales. En otros casos, por el contrario, en el seno de esta zona intermedia aparecen unas pequeñas vacuolas, que por crecimiento y unión de unas con otras dan lugar a una cavidad entre ambos extremos óseos, que recibe el nombre de cavidad articular. La zona periférica de esta cavidad se transforma en un manguito fibroso que unirá ambas extremidades óseas: esta nueva formación recibe el nombre de cápsula articular. La existencia de una cavidad articular y de una cápsula articular es lo que caracteriza a este tipo de a. llamadas diartrosis. Por su especial configuración se comprende que son a. de movimientos muy extensos. Para la formación de una diartrosis es necesario que las superficies óseas seanconcordantes. Con frecuencia se da la circunstancia de que son incongruentes, en cuyo caso hace su aparición un nuevo elemento, el cartílago interarticular o menisco, que es el encargado de resolver este inconveniente. Esta nueva porción procede de la zona intermedia que se transforma en cartílago fibroso y restablece la congruencia de las superficies articulares amoldándose a las mismas por sus dos caras
El manguito fibroso que constituye la cápsula articular experimenta en su capa interna una especial diferenciación, dando lugar a una membrana llamada sinovial, que es la encargada de producir el líquido del mismo nombre. Dicha membrana posee una irrigación sanguínea muy abundante procedente de las anastomosis periarticulares. Merced a esta vascularización realiza funciones de ultrafiltración hacia la cavidad articular y de reabsorción en sentido contrario. El líquido sinovial es un dializado de la sangre y actúa como un lubricante, siendo el único medio de nutrición del cartílago; entre su contenido destacan proteínas, hialuronidasa y glóbulos blancos, especialmente monocitos y macrófagos. En su parte externa la cápsula articular presenta unos tractos fibrosos más o menos gruesos, lineales, debidos a condensaciones de la misma cápsula. Estas zonas de refuerzo reciben el nombre de ligamentos intrínsecos de la a. En otras a., la cápsula se encuentra también reforzada por tractos fibrotendinosos no derivados de la propia cápsula, sino de estructuras vecinas, cual son los tendones musculares. Estos refuerzos reciben el nombre de ligamentos extrínsecos. El nombre de ligamentos activos lo reciben aquellos músculos que, pasando por la periferia de la a., desempeñan una función de reforzamiento de la misma; tal es el caso del deltoides en la a. escápulohumeral. La clasificación de las diartrosis se establece desde un punto de vista anatomofisiológico basado en las distintas formas de las superficies óseas en contacto, de las que dependen, en parte, los movimientos de que goza la a. Según esto las diartrosis pueden ser:
1) Artrodias: superficies casi planas con movimientos poco extensos de deslizamiento (a. atloidoaxoidea).
2) Enartrosis: las superficies articulares son segmentos de esfera, uno cóncavo y otro convexo (a. escápulohumeral).3) Condíleas: segmentos de elipse (a. de la rodilla).4) Trocleares o guínglimos: si una superficie articular tiene forma de polea (a. del codo).5) Trocoides o trochus: segmentos cilíndricos, uno cóncavo y otro convexo (a. radiocubital proximal).6) Encaje recíproco o en silla de montar: en este caso las superficies son cóncavas en el mismo sentido v convexas en el perpendicular al mismo. Un jinete sobre un caballo nos da una idea de cómo son las a. de este tipo (a. carpometacarpiana del pulgar).7) Por último, la zona intermedia puede dar lugar a una masa de fibrocartílago con ligamentos articulares periféricos y con la formación o no de una muy pequeña cavidad articular en su interior. Esta particular constitución permite a la a. la realización de pequeños movimientos de deslizamiento, pero su importancia radica en la elasticidad y plasticidad de su fibrocartílago. De este tipo son las a. de los cuerpos vertebrales y las sínfisis del pubis. Reciben el nombre de anfiartrosis o a. semimóviles.Fisiopatología. Fisiopatológicamente se distinguen en las a. dos elementos que reaccionan de muy distinta manera ante la agresión. El primero está formado por los extremos óseos y el. cartílago de revestimiento que se caracterizan por no dar lugar a reacciones violentas, ya que se trata de tejidos, como el óseo y el cartilaginoso, bastante diferenciados. Esto dará lugar, desde el punto de vista clínico, a afecciones degenerativas denominadas artrosis. En tanto el segundo componente, formado por elementos menos diferenciados como son la cápsula, la membrana sinovial y los ligamentos, reacciona violentamente ante las agresiones, dando lugar a una inflamación, con todo su cortejo sintomático (hinchazón, enrojecimiento, calor y dolor), por lo que reciben el nombre de artritis. Debido a causas congénitas o traumáticas los extremos óseos de una a. pueden perder su relación normal, dando lugar a una luxación. Otras veces lo que existe es una tracción violenta de la a. con una pequeña separación de ambos extremos óseos, pero sin perder su relación normal y con rotura o no de ligamentos, dando lugar a un esguince.Movimientos. Los movimientos posibles a realizar en una a. vienen condicionados y determinados por la especial disposición de las superficies articulares. No obstante, no todos los movimientos posibles en teoría son prácticamente realizables, ya que en el momento de efectuar el movimiento entran en juego otra serie de factores tales como ligamentos, tono y disposición muscular, topografía y disposición de los elementos óseos, alteraciones patológicas (degenerativas, inflamatorias, neoformativas, traumáticas, etc.) capaces de alterar la cuantía y calidad del movimiento. La amplitud del movimiento nos viene dada por la medida del ángulo que forman entre sí las dos palancas óseas. Desde el punto de vista funcional, las a. se clasifican atendiendo al número de ejes sobre los cuales son capaces de realizar movimientos; según este criterio, son de primero, segundo o tercer grado si efectúan movimientos alrededor de uno, dos o tres ejes.Las a. con un grado de movimiento son aquellas que realizan éstos alrededor de un único eje. Pertenecen a este grupo las trocleares y condíleas, que sólo realizan movimientos de flexión y extensión, y las trocoides o trochus cuyo único movimiento posible es el de rotación. Las a. con dos grados de movimiento pueden realizarlo alrededor de dos ejes perpendiculares entre sí. A esta clase de a. pertenecen las llamadas por encaje recíproco o en silla de montar, cuyo ejemplo más típico es la a. carpometacarpiana del pulgar. En ellas, además de los movimientos de flexión y extensión, se pueden realizar movimientos de lateralidad alrededor de un eje anteroposterior; estos movimientos se llaman de abducción cuando su direcciónes hacia afuera con relación al eje del cuerpo, y de adducción si es en sentido inverso, o sea, acercándose al eje del cuerpo. Característico de este tipo de a. es la total imposibilidad de realizar movimientos de rotación alrededor de un eje. En aquellas a. que poseen tres grados de libertad de movimientos, las superficies articulares son segmentos de esfera que encajan recíprocamente, uno cóncavo y otro convexo. Este conjunto puede ser considerado como una esfera incluida en una cavidad a la que se adapta perfectamente, ya que se trata de una porción convexa, maciza (p. ej., la cabeza del fémur o del húmero) que encaja en una superficie cóncava que le permite toda clase de movimientos; a este tipo pertenecen las enartrosis o a. "en cabeza".
V. t.: OSTEOLOGÍA; ANATOMÍA II.E. ALVAREZ SÁNCHEZ.
BIBL.: E. ÁLVAREZ, Anatomía Funcional para Ayudantes Técnicos Sanitarios, Salamanca (en preparación); H. ROUViÉRE, Anatomía Humana, 3 ed. Madrid; F. ORTs LLORCA, Anatomía funcional para A. T. S., ed. Departamento de Publicaciones de la Facultad de Medicina, Madrid 1962; 1. AGRA VÁRELA, Tratado de Anatomía y Fisiología Humanas, Bilbao; A. SITGES CREUS, Manual de la enfermera, Barcelona 1966; E. SPROUL, The Science Book of Human Body, Nueva York 1956.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.