Arjipenko, Alexandre
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Biografía GER
Escultor ruso, n. en Kiev, el 30 Mayo 1887, alumno, de 1902 a 1905, de la Escuela de Bellas Artes de su ciudad natal. En 1906 se traslada a Moscú y toma parte en varias exposiciones colectivas. Dos años después pasa a París, se matricula en la Escuela de Bellas Artes y completa su formación visitando sus museos. En 1910 realiza sus primeras exposiciones monográficas en Berlín y en La Haya. En el propio año abre en París una escuela de arte desde la que predica sus tendencias personales, en buena parte coincidentes con las de los constructivistas, pero más desde el punto de vista experimental que desde el doctrinario. Adherido al cubismo militante, participa en sus exposiciones, así como en la célebre Armory Show, de Nueva York, en 1913. Después de la guerra, se establece en Berlín, donde abre otra escuela de arte, en funcionamiento desde 1921 hasta 1923. Un poco obsesionado por este prurito didáctico y proselitista, inaugura una tercera academia propia en Nueva York, en 1924. En este mismo año obtiene la ciudadanía norteamericana. Más adelante, es nombrado profesor de la Univ. de Washington (1935-36) y, en 1950, de la de Kansas City. Igualmente, coopera a la resurrección de la Bauhaus en Chicago, en 1938. M. en Nueva York el 25 feb. 1964.Ha sido extraordinaria la cantidad de tesón y esfuerzo desplegado por este hombre para hacer triunfar sus ideales estéticos, tanto más difícilmente cuanto que él mismo declaraba la ausencia de reglas intelectuales que los respaldasen. Por lo menos, ello se sigue de sus palabras: "Conviene señalar desde el principio que, pese a la diversidad de caracteres de mi obra, no hay ninguna regla intelectual ni dogmática en la base de mi arte. Su cimiento es puramente espiritual y se deduce de la ley universal de creación que percibimos en la experiencia. Esta ley me obliga a explorar lo desconocido y a inventar los medios de fijarlo en las formas nuevas". Ahora bien, esta constatación, mitad arrogante y mitad confusa, no sirve demasiado para dejar conocer los ingredientes más obvios del arte de A., y las palabras más ajustadas a la realidad de entre las acotadas, las que se refieren a la diversidad de carácter de sus piezas, tampoco favorecen la facilidad de la semblanza, por lo que será necesario simplificarla en lo posible.Ya se dijo que las primeras preocupaciones del artista coincidían parcialmente con las de los constructivistas, y quizá hubiera sido A. uno de ellos si no llega a encontrarse, en París, en el propio cogollo del cubismo. Rico en pintores y pobre en escultores, originariamente, el grupo celebró la adhesión de A., pero las convicciones cubistas de éste eran más que discutibles. Tan sólo algunas pocas obras de los años heroicos cubistas responden a este espíritu, Después, el ruso va abandonando las lineaciones rectas por las curvas y descubriendo los valores de la oquedad como colaboradora del sólido. Realmente, y durante no pocos años, más que en realizar un arte de pretensión definitiva, se obstina en lo experimental, no quedando como aportación precisa (aunque en sus manos, tímida en cuanto a desarrollo), sino esa oquedad, ese vano, esa perforación que magnificaría Henry Moore. Otra aportación de A., que de lo puramente experimental ha ascendido a dedicación de muchos otros artistas, es la de la scultopintura, que, por lo menos en él, no se limita a ser escultura policromada, sino colaboración del color en muy determinadas partes del volumen. Pero si A., con todo su vasto esfuerzo, no acierta a seducirnos en la medida que Brancusi, Pevsner y Gabo, acaso la culpa la tenga su pluralidad de metas dispersas, de las que ninguna llegó a ser explotada hasta el final. Artesano magistral y pródigo en recursos, artífice manual sin tacha, autoexigente en cada una de sus obras, éstas se le desmandaron por la aplastante razón lógica de no pertenecer a una misma proyección estilística. A. ha pausado por muchas, por demasiadas etapas no bien encadenadas entre sí. Y si su obra más importante es la gran estatua férrea en el patio de la Univ. de Kansas City (1952), tiene poco o nada que ver la plástica que verdaderamente era expresiva de sí mismo, la de la breve etapa cubista.Otras obras suyas son: Mujer rizándose el pelo, 1915 (Museo de Arte Moderno de Nueva York); Figura en pie, 1920 (Museo de Darmstadt), y Estatua en hierro, 1952 (Museo de Kansas City, EE.UU.).J. A. GAYA NUÑO.
BIBL.: M. RAYNAL, Archipenko, Roma 1923; A. HILDEBRAND, Alexander Archipenko, Berlín 1923; ANÓNIMO, Archipenko 110th Exhibition, Nueva York 1954.
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