Arequipa ARTE
Categoria:
Arte
A. fue el escenario de un extraordinario desarrollo arquitectónico desde los tiempos de su fundación en 1540. Sin embargo, lo más antiguo conservado no "rebasa la mitad del s. XVII. Los terremotos arruinaron todo lo anterior y determinaron las peculiaridades que presenta la arquitectura de la ciudad. Los arquitectos arequipeños, ante el temor de que nuevos terremotos arruinasen los edificios, emplearon gruesos muros con contrafuertes y cúpulas asentadas sobre base cuadrada con pináculos de refuerzo, imponiendo una solución fundamentalmente estática a diferencia de la articulación y dinamismo impuesto en otras escuelas americanas para combatir el mismo fenómeno.A principios del s. xvii se arruinó la primitiva catedral. Una nueva estaba construida a mediados de esta centuria -también perdida en el incendio de 1848-; la había comenzado Andrés de Espinosa, pero no se terminó hasta que Esteban de Valencia se hizo cargo de las obras. Este maestro trabaja en otras obras de mediados del s. xvii como La Merced y S. Domingo. Todos estos monumentos preceden a la aparición del estilo típico de las iglesias de A., con su desbordante decoración, plana, antinaturalista, marcada con un evidente sabor local, pero ordenada de acuerdo con unos módulos que recuerdan los modelos del "romano". La piedra blanca de las canteras del volcán Misti, al facilitar el material con que se construyeron estas iglesias, permitió a los anónimos maestros que las decoraron desarrollar un temario ornamental pleno de originalidad y carácter. La fachada principal de La Compañía (1698), una de las creaciones más felices del barroco peruano, es el punto de partida de esta serie de portadas-retablos que se realizan en la ciudad durante el s. xviii. Consta de dos cuerpos y tres calles y en ella la decoración rebasa los elementos propios de la portada para invadir parcialmente el paramento de la fachada. No muy lejana en fecha es la portada de S. Domingo (según Wethey de 1677-80), en la que aparece el característico frontón alargado, de tanta repercusión en el barroco arequipeño. El mismo éstilo decorativo lo hallamos en otras obras como en S. Agustín y el claustro de la Compañía. Esta arquitectura religiosa se complementa con el desarrollo de la arquitectura civil (casa de Ugarteche, casa del Moral), en la que campea el mismo estilo decorativo.V. NIETO ALCAIDE.
BIBL.: D. ANGULO y OTROS, Historia del Arte Hispanoamericano, II-III, Barcelona 1956; E. MARco DoPTA, La arquitectura Barroca en Perú, Madrid 1957; V. M. BARRIGA, Documentos para la Historia de Arequipa, Arequipa 1939-40.
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