Araucanos SOCIOL.
Categoria:
Sociología
Término hispano utilizado para denominar a los indios de la localidad de Arauco. Ocupaban la región central de Chile, distinguiéndose varios subgrupos: picunche, mapuche y puiliche al O de los Andes; los a. argentinos en la región pampeana y patagónica septentrional y tal vez también los pehuenche en la región andina oriental. El idioma a. pertenece a una familia lingüística independiente subdividida en varios dialectos.Practicaban la agricultura, siendo su alimento básico el maíz (Zea mays); pero también cultivaban otras plantas, como la patata blanca (Solanunz tuberosum), la quinoa (Chenopodium quina) y las calabazas (Cucurbita inaxima). La técnica agrícola utilizaba el rozado del campo y la irrigación artificial. Los instrumentos más empleados eran la pala de madera, un tridente del mismo material, provisto de una piedra perforada en el extremo del mango, y el palo cavador. Las tareas de cultivo se realizaban en forma comunal. Un complemento de su economía fueron las plantas silvestres, como las semillas de la Araucaria itnbricata. En la zona costera la pesca era bastante importante. La caza no fue muy practicada y para ello usaban el arco y la flecha, que a partir del s. XVIII fueron sustituidos por las boleadoras. Los animales domésticos eran el perro y la llama y, en época poscolombina, el caballo llegó a ser de uso común.Las viviendas, generalmente aisladas, eran de madera o caña, de forma ovalada, poligonal o rectangular. El techo, cubierto de paja, llegaba a veces hasta el suelo. Cada choza podía albergar hasta 40 o más personas y su interior estaba dividido en compartimientos que correspondían a cada familia. Dormían sobre pieles o jergones de hierba y usaban como abrigo pieles o ponchos tejidos. El vestido masculino consistía en un chamall, manta rectangular de lana; el chiripa, semejante a la anterior, pero colocada entre las piernas con los extremos sujetos a la cintura, y finalmente, el poncho. La mujer vestía con una manta sujeta a un hombro y una especie de chal prendido con un alfiler de plata. Generalmente iban descalzos. Los adornos femeninos consistían en collares de piedras de malaquita, los tupu (alfileres), brazaletes y pendientes de metal. Desarrollaron técnicas de tejido y cestería y, en menor proporción, la cerámica. El matrimonio era frecuentemente poligínico y se realizaba mediante el pago de la novia y el rapto simbólico. La estructura socio-política no es muy conocida. La autoridad residía en cada jefe de familia, siendo las jefaturas locales de tipo consultivo y persuasivo. Existía una jerarquía socioeconómica que distinguía ricos, caciques, pueblo, esclavos y cautivos. Las familias que se consideraban descendientes de un antepasado común vivían agrupadas en un mismo paraje, constituyendo un rehue. La guerra entre grupos parece haber sido frecuente; a los cautivos se les sacrificaba en la mayoría de los casos y, a veces, se les adoptaba.La muerte era atribuida a causas no naturales, y los cadáveres, luego de una larga preparación, eran enterrados en una canoa, cerca de la casa. Creían en un ser supremo, hacedor del hombre y de la naturaleza. El culto de este dios se evidenciaba en tres formas diferentes: el ngillatum, ceremonia colectiva anual para fortalecer las relaciones entre el dios y la tribu; las plegarias privadas y el chamanismo. El shaman o machi se empleaba para descubrir al responsable de una muerte, provocar las lluvias y, especialmente, curar las enfermedades.A mediados del s. xvil grupos mapuche comenzaron a invadir masivamente el territorio pampeano, araucanizando las tribus de esta región y, al mismo tiempo, sufriendo un cambio fundamental en su economía. En efecto, abandonaron casi completamente el cultivo y se dedicaron a la caza y recolección de alimentos y, principalmente, al pillaje de ganado argentino.La población araucana argentina está actualmente confinada en la región norte de; la Patagonia. Su número aproximado se calcula en 55.000 almas. Basan principalmente su economía en la pequeña ganadería y secundariamente en la agricultura. Respecto a los araucanos chilenos, su población y territorio se han reducido desde la época indígena y colonial, calculándose actualmente un número de 200.000. La lengua araucana se conserva en los individuos de más edad, que raramente hablan el español. Muchos aspectos de su cultura se mantienen integrados, pero el impacto de la cultura nacional ejerce cada vez más su influencia, especialmente en lo referente a la vida social y religiosa. V. t.: CHILE III.MARCELO BÓRSIIDA.
BIBL.: L. F.4RON, Effects oí conquest on the Araucanian Picunche during the Spanish colonization oí Chile: 1536-1635, "Ethnohistory", Indiana University 1967; íD, Mapuche social structure. Institutional reintegration in a patrilineal society oí central Chile, "Urbana", Illinois University 1961; X. BUNSTER, Una experiencia de antropología aplicada entre los araucanos, "Anales de la Univ. de Chile", 130, Santiago de Chile 1964, 94-128; E. W. DE MOESBACH, Vida y costumbres de los indígenas araucanos en la segunda mitad del siglo XIX, Santiago de Chile 1936; A. METRAUX, Le shamanisme araucan, "Rey. del Instituto Antropológico de la Univ. de Tucumán" (1942).
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.