Apalaches, Montes GEOG.
Categoria:
Geografía
En el sector oriental de Estados Unidos y paralelo a la costa atlántica se extienden, a lo largo de 1.700 Km., un conjunto de tierras elevadas cuya característica primordial es la variedad de aspectos que ofrece. Sin embargo, en conjunto, constituye una gran unidad orográfica, que se interpone entre una extensa llanura costera, el Piedmont, y las mesetas del Ohio y Kentucky en el interior. En los comienzos de la colonización fue un relativo obstáculo para la penetración hacia el O, que fue salvado con facilidad por los numerosos pasos abiertos por los ríos que desembocan en el Atlántico.De NE a SO se distinguen tres sectores distintos. El macizo de los Adirondack, situado junto a Nueva Inglaterra, en el Estado de Nueva York, es un fragmento del zócalo cristalino abombado que culmina a los 1.690 m. de altura. La glaciación cuaternaria excavó pequeñas cubetas lacustres que constituyen un atractivo turístico, en una región en la que los recursos son escasos. Los Adirondacks han sido siempre una zona de repulsión demográfica y los que se aventuraron a instalarse en sus valles tuvieron que abandonarlos muy pronto.La depresión Hudson-Mohawck, amplio corredor transversal, separa este desolado macizo del segundo sector constituido por la meseta de Nueva York-Pensilvania. Se trata de un fragmento de la cordillera, que conserva su cubierta de sedimentos paleozoicos plegados, pero que está nivelada por una amplia superficie de erosión entre los 500 y los 1.000 m. La plataforma está ligeramente levantada hacia el E, donde los Catskill Hills dominan el valle inferior del Hudson con sus 1.282 m. Un clima húmedo y suelos ricos han favorecido la actividad agrícola orientada principalmente a la producción de productos lácteos. Pero su recurso principal es una rica cuenca de antracita que cubre 1.250 Kmz entre los ríos Susquehanna y Schuylkill. Fue la primera del país en explotarse, hacia 1820, y también la primera en ceder su puesto de primacía, con una producción actual muy pequeña. La tradicional industria del cuero en torno a Binghamton, se incrementó con nuevas especialidades, instaladas en Scrariton, al explotarse esta riqueza carbonífera.A partir del valle del Susquehanna aparece como el sector más definido y característico de los A. El relieve se encrespa en una serie de alineaciones paralelas que alternan con depresiones alargadas, con una precisión geométrica casi perfecta. Este dispositivo se ha originado como resultado de la diferente dureza de las rocas expuestas a la erosión, a partir de una extensa penillanurá que nivelaba todo. Las rocas resistentes, areniscas, cuar-. citas y conglomerados, quedaron en resalte formando las sierras, mientras que las rocas más blandas, calizas y pizarras principalmente, fueron excavadas en valles; y todo ello siguiendo la disposición de los afloramientos rocosos, alargados de NE a SO por el plegamiento hercimano. La red fluvial se adaptó a este dispositivo, pero en algunas ocasiones corta transversalmente las sierras formando estrechas gargantas como la del río Potomac. Se distinguen hasta cinco alineaciones, destacando sobre todo el Blue Ridge que culmina a 2.141 m. en el pico Mitchell. Otras depresiones se alojan entre las montañas, siendo la más característica el Gran Valle que se extiende a lo largo de 1.200 Km., entre el norte de Nueva jersey y Alabama, adosado al pie de las Blue Ridge. Hacia occidente el relieve se atenúa bruscamente, y las capas se disponen horizontalmente formando la meseta de Cumberland, tallada por profundos valles que descienden al Misisipí.La vida se concentra en las depresiones, muchas de las cuales conservan todavía formas de vida agrícola arcaica, con tradiciones importadas de Europa. Es en las regiones de más facilidad de circulación, como el Gran Valle, donde la densidad de población crece y donde se obtienen los más variados recursos agrícolas, siendo también importante la actividad industrial basada en la fabricación de cemento y en la siderurgia de las ciudades de Harrisburg, Bethlehem y Lebanon.SALVADOR MENSUA.
BIBL.: J. GOTTMANN, América, Madrid 1966.
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