Antillas I GEOG.
Categoria:
Geografía
ESTUDIO GENERAL. Archipiélago constituido por las grandes islas que se extienden en arco: Cuba, Española (Haití y Santo Domingo) y Puerto Rico, así como por Jamaica, al sudeste de la primera, que son conocidas como A. Mayores, y por numerosas islas, también alineadas en forma de arco, llamadas A. Menores. Las A. Mayores están ligadas desde el punto de vista geológico al proceso de evolución del continente norteamericano a través de América Central, en contraste con la mayoría de las A. Menores, cuya formación y desarrollo geológico tienen relación cronológica y estructural con una región centroamericana; por último, las del S, las A. Menores meridionales, son estructuralmente parte de América del Sur. Se llamó Antillia, antes del descubrimiento de América, a unas tierras que se suponía existiesen en el océano Atlántico.Las Antillas Mayores. Incluyendo como parte de su estructura a las islas Vírgenes, que emergen de la plataforma submarina granantillana, se localizan de O a E a lo largo de 2.100 Km. y la mayor parte de las A. Menores de N a S en 688 Km.; un grupo de éstas, cerca de América del Sur, alcanzan 1.060 Km. de O a E. Las A. Mayores forman parte de masas terrestres muy antiguas, pero su geología histórica sólo puede retrotraerse al periodo jurásico; entre las A. Menores, la región de N a S comenzó a formarse en el mioceno y la cercana a Venezuela desde el Paleozoico. Las A. Mayores son principalmente de estratos sedimentarios, a los cuales se agregan, en las montañas, materiales de granito y otras rocas plutónicas, incluyendo corrientes de lava, brechas y cenizas volcánicas, así como rocas intrusivas de los periodos cretácico y eoceno; según su estructura geológica, en las islas granantillanas se reconocen: 1) el anticlinal antillano-centroamericano, desde el norte de Honduras y el nordeste de Nicaragua, por la región de bajos del mar de las Antillas, hasta las Blue Mountains de Jamaica y las montañas del sudoeste de Haití; 2) la hoya de Bartlett, originada por fallas del oligoceno, que se extiende al sur de las islas Caimán, entre la provincia de Oriente de Cuba y Jamaica, y en el golfo de Gonaives en Haití; 3) el geoanticlinal constituido por las montañas submarinas de las que emergen dichas islas Caimán, la Sierra Maestra de Cuba, las montañas del noroeste de Haití, las cordilleras centrales de La Española y de Puerto Rico, y las islas Vírgenes, con su plataforma, donde termina ese elemento fisiográfico; y 4) el gran geosinclinal, al que correspondé gran parte de la isla de Cuba, hundido y levantado cinco veces en las eras Mesozoica y Cenozoica, y que actualmente es un extenso y reciente peniplano sólo interrumpido por montañas de poca elevación en Pinar del Río, Trinidad y el oeste de Camagüey. Este relieve de las masas terrestres granantillanas, se relaciona con América Central y, en general, con la historia geológica de América del Norte.En el anticlinal Antillano-Centroamericano que data del oligoceno, destacan las Blue Mountains, en Jamaica, con 2.292 m. de altitud y el macizo de La Selle, en Haití, con 2.680 m.; la hoya de Bartlett, originada en el oligoceno, tiene una profundidad media de 5.000 m.; el geoanticlinal granantillano, del mismo periodo geológico, es de poca altura en las islas Caimán, alcanza 2.005 m. en el pico Turquino y 1.250 en la Gran Piedra, ambos de la Sierra Maestra cubana, 3.433 en Pico Duarte, la máxima elevación de La Española y de todo el sistema, 1.175 m. en El Toro de la Cordillera Central puertorriqueña, y desciende en las islas Vírgenes. El límite del geoanticlinal es el paso de Anegada, de 64 Km. de ancho y de 2.000 a 3.000 m. de profundidad media y máxima de 5.000 m., que divide a las A. Mayores (junto con las islas Vírgenes) de las A. Menores, dejando al sur del mismo a la isla Saint Croix, la cual geológicamente es granantillana.Antillas Menores. Comenzaron a formarse, en su región central durante el’ mioceno, y en las del norte y sur en el plioceno y pleistoceno, en los que se generalizaron los arrecifes de coral. En numerosas islas del NE existen antiguos volcanes sumergidos, cubiertos por calizas con poca elevación; en las islas del O y S hay volcanes recientes, algunos activos y elevados. Las islas del NE y sus elevaciones de N a S son: Sombrero (13 m.), Anguilla (71 m.), San Martín (422 m.), San Bartolomé (331 m.), Barbuda (68 m.), Antigua (443 m.), Grande Terre, de Guadalupe (de llanuras), Désirade (304 m.) y Marie Galante (224 m.). Las islas del O y S y sus alturas importantes de N a S son: Saba (940 m.), San Eustaquio (650 m.), San Kitts (1.438 m.), Nevis (1.199 m.), Redonda (333 m.), Montserrat (1.001 m.), Basse-Terre, de Guadalupe (1.467 m.), lles des Saintes (345 m.), Dominica (1.422 m.), Martinica (1.397 m.), Santa Lucía (951 m.), San Vicente (1.179 m.), Granadinas (337 m.) y Granada (840 m.), Morne Diablotin, en Dominica, es la montaña más alta; Mont Pelée, en Martinica, y La Soufriére, en San Vicente, estuvieron en actividad los días 8 y 7 de mayo de 1902, respectivamente. El vulcanismo de la región está en su última etapa de desarrollo (fase peleana así llamada por el volcán Mont Pelée), en que los volcanes arrojan gases incandescentes a altas temperaturas, así como materiales cineríticos (v. VOLCANES). La simultánea actividad volcánica en las A. Menores y América Central sugiere que las fracturas que permiten la efusión están en los extremos del gran bloque de la corteza terrestre constituido por el fondo del mar Caribe; la alteración en su disposición ocasiona la actividad volcánica en dichas regiones extren3as. Los volcanes de las A. Menores están en el oeste de esas islas; en el este existen depósitos cineríticos que se acumularon con la erupción, o acarreados por la erosión, lo que influye en la fertilidad del suelo en las llanuras orientales, con desarrollada agricultura; entre los volcanes y la costa del O se encuentran ciudades importantes, protegidas de los ciclones tropicales. El límite norte de estas islas es el paso de Anegada, y el meridional, al sur de la isla Granada, es una falla, que es un paso marítimo, con profundidad de 800 m. y de 30 Km. de ancho, y que separa al grupo de América del Sur.Las A. Menores, al norte de Venezuela, son de dos regiones geológicas: una es continuación al este de la Sierra Nevada de Santa Marta y de la península de La Goajira, colombianas: Aruba, Curacáo y Bonaire, entre las A. holandesas, Los Roques y Blanquilla, que son venezolanas; la otra región la forman: isla Margarita, también venezolana, Trinidad y Tobago (v.), así como Barbados (v.), países de la Comunidad de Naciones (británica), que geológicamente forman parte de Venezuela. En la primera región las tierras datan de la Era Paleozoica; en parte se hundieron en dicha Era y más tarde un afallamiento las afectó, dando lugar a los bloques de falla que constituyen las islas de Aruba, Curagáo y Bonaire, así como Los Roques y Blanquilla; la caliza cristalina de grano fino de Curagáo es considerada como roca paleozoica y las rocas de caliza cretácica de las tres islas holandesas se asemejan a las de la península de La Goajira y la Sierra Nevada de Santa Marta, colombianas. La erosión de la caliza en parte de Curagáo y Aruba, dejó descubiertas las rocas volcánicas basales subyacentes. La segunda región, constituida por isla Margarita, Trinidad, Tobago y Barbados tiene la misma historia geológica que Venezuela. Las islas Margarita y Trinidad se encuentran en la plataforma continental venezolana; Tobago es parte de una antigua península de Venezuela, y Barbados es también, desde el punto de vista geológico, parte de América del Sur. Las montañas andinas de Colombia, Venezuela y Trinidad comenzaron a formarse a fines del Mesozoico y tuvieron su culminación en el eoceno; la región norte de Trinidad es una continuación de la península de Paria y toda la isla está separada de Venezuela por la región afallada del golfo de Paria; Tobago y Barbados tienen rocas de origen marino que pertenecen al sistema montañoso de América del Sur. Las alturas más importantes son: en Aruba de 195 m., en Curagáo de 346 m. y en Bonaire de 241 m; Cope¡, con 760 m., en isla Margarita; El Tacuche y Cerro Aripo, en la sierra del norte de Trinidad, que alcanza 1.028 m., y otras elevaciones en el centro de esa isla con 343 m. y en el sur con 200; el cerro Pigeon, de Tobago, con 572 m. y el cerro Hillaby, de Barbados, con 368 m.Clima. En general es tropical lluvioso, con lluvia en verano; está en los límites del clima templado, en las montañas más altas de Haití, Santo Domingo y Jamaica; se halla en los límites con el clima seco, en la región nordeste de las A. Menores; y es seco estepario al sur de la Sierra Maestra, en Cuba, en las A. Holandesas del sur y en la isla Margarita. Son causas de la lluvia la invasión de masas de aire del NE y E que se mueven con los alisios y los ciclones tropicales, por lo que la estación de lluvia es generalmente en verano y otoño; la lluvia es más intensa por efecto del relieve en las regiones montañosas y al pie de las mismas, tanto en las A. Mayores como en las Menores. Alternan en las islas los suelos lateríticos rojos en regiones cálidas intemperizadas por largo tiempo, los negros en terrenos aluviales, los no maduros pardos que son de origen volcánico, los oscuros de gley en zonas de ciénagas, las rendzinas amarillentas en regiones de roca caliza, y otros. Hay bosques de coníferas en las altas montañas de Jamaica, Haití y República Dominicana, y en zonas donde son relictos de climas templados del pasado como las montañas de Pinar del Río e isla de Pinos. Predomina la vegetación propia de clima tropical lluvioso: de bosques, que en gran parte han sido talados, y de sabanas en que prevalece la vegetación herbácea; regiones con esa flora son en su mayor parte agrícolas o ganaderas en la actualidad.Las zonas de xerofitas son las mencionadas del sur de la Sierra Maestra, en Cuba, de las A. holandesas del sur y de isla Margarita.Población. La indígena ha desaparecido, excepto un pequeño. núcleo en Dominica. Los primeros conquistadores fueron españoles, en las A. Mayores y en Trinidad; les siguieron holandeses en el norte y en el extremo surde las A. Menores, y franceses que influyeron en algunas de las Vírgenes, desde Guadalupe hasta Granada así como en Haití; los ingleses siempre ocuparon Barbados, pero en las demás desalojaron a los anteriores colonizadores europeos, quedándose con la mayoría de las A. Menores, Jamaica y Trinidad. El dominio español perduró en las A. Mayores: Cuba, Santo Domingo y Puerto Rico. Dinamarca se apoderó de parte de las islas Vírgenes, que después vendió a los Estados Unidos. Esta potencia, en época reciente, ocupó Puerto Rico e islas adyacentes, compró parte de las islas Vírgenes y se ha apoderado de Swan, Corn y Navassa, pretendiendo tener derechos sobre otros islotes y bajos. Como consecuencia de la esclavitud de africanos, la mayoría de la población es negra en las A. Menores, Haití y Jamaica; en Cuba, República Dominicana y Puerto Rico, con importante ’inmigración de españoles, predomina la población de ese origen, aunque existe notable minoría negra. Las Menores tienen una densidad de población de las más altas del mundo. La organización política es la más compleja del continente americano: una república socialista vinculada a la Unión Soviética (Cuba), dos repúblicas nominalmente democráticas (la Dominicana y Haití), tres países miembros de la Comunidad de Naciones británica (Jamaica, Trinidad y Tobago, y Barbados), un Estado libre asociado a los Estados Unidos (Puerto Rico), un país insular autónomo (A. holandesas), seis Estados asociados a Gran Bretaña (San Kitts, Nevis y Anguilla, Antigua, Dominica, Santa Lucía, San Vicente y Granada), dos territorios de la República francesa (Guadalupe y Martinica), tres colonias británicas semiautónomas (Montserrat, islas Vírgenes británicas, e islas Caimán) y un territorio carente de autonomía (islas Vírgenes estadounidenses). La dependencia del exterior es obvia y se debe a que la economía insular de la región está supeditada casi totalmente a la exportación.J. A. VIVÓ ESCOTO.
BIBL.: Ca. SCRUCHERT, Historical Geology of the AntiileanCaribbean Region, Nueva York 1935; M. SoRRE, Les Antilles, en Géographie Uníverselle, XIV, París 1928; 149-222; RAYE R. PLATT y oTRos, The European Possessions in the Caribbean Area, Nueva York 1941; H. BLumE, Die Westindischen Inseln, Braunschweig 1968.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.