Anticiclones y Ciclones BIOL.
Categoria:
Biología
Anticiclones. Área de relativamente alta presión (v.) con isobaras cerradas, en que la presión disminuye desde el interior hacia la periferia. Los vientos giran en los a. en el sentido de las agujas del reloj en el hemisferio N, y en el contrario en el S. En el s. xvi y en su viaje de Filipinas a México el navegante agustino P. Urdaneta intuyó la circulación anticiclónica que tanto dificultaba la travesía del Pacífico, descubriendo entonces los vientos del O reinantes en las latitudes del Japón y abriendo la ruta más rápida entre ambos continentes. En 1861, F. Galtón descubrió - la circulación de las áreas de alta presión y estableció el nombre de a. para las mismas.Los a. pueden ser fríos y cálidos. En los primeros la presión decrece rápidamente con la altura y en las cartas de altura de presión constante (a veces hasta en la de 700 mb.) ya no se distingue la circulación anticiclónica. De este tipo son los a. de invierno, como el de Siberia y Europa oriental. Los a. cálidos conservan su carácter a mucha mayor altura que los fríos, sobre ellos la tropopausa está muy fría y elevada y su mecanismo es complejo, obedeciendo en parte a causas dinámicas. Por lo regular, en los a. prevalece el tiempo estable. Contrariamente a los c., el aire desciende y diverge en las capas bajas. Con frecuencia, entre los 300 - y los 2.000 o más metros aparece una capa muy caldeada por los movimientos descendentes, que determina la llamada inversión de subsidencia en que la temperatura aumenta con la altura. En tales casos hay ausencia de nubes desarrolladas verticalmente, pero puede haber estratos y nieblas en el suelo, especialmente en el invierno; tales nieblas dificultan que la radiación solar alcance el suelo, con lo que la temperatura en el mismo, especialmente de noche, llega a ser muy baja. En el área central del a. la ausencia de movimientos verticales fomenta la turbidez del aire. Hacia el paralelo 30, en cada hemisferio, aparece una cadena de células anticiclónicas, cuya existencia está ligada a la circulación general atmosférica (v. METEOROLOGfA), perteneciendo a dicho tipo los a. de las Azores, del Indico, del Pacífico, etc.Ciclones. Son áreas más o menos circulares de bajas presiones, alrededor de las cuales los vientos giran en sentido contrario al de las agujas del reloj en el Hemisferio N, y en el de las agujas en el Hemisferio S. Suelen distinguirse c. tropicales y extratropicales. Los primeros son tempestades muy violentas, propias de latitudes tropicales y relativamente pequeñas, con diámetros que suelen oscilar entre 50 y 300 millas; en el centro hay calma y en el resta vientos huracanados que frecuentemente rebasan los 200 Km/h. Van acompañados de intensas precipitaciones y, sobre el agua, de grandes olas.Los c. extratropicales son las borrascas o depresiones barométricas, generalmente muy amplias, que frecuentemente aparecen en las latitudes medias y también en las altas. Son menos violentas que las tropicales; a menudo originan persistentes o moderadas precipitaciones, y con bastante generalidad se forman en las ondulaciones de los sistemas frontales (v. FRENTE POLAR); puede distinguirse entonces sector cálido y sector frío, con los frentes correspondientes. La mayor parte de las precipitaciones en las latitudes medias se debe al paso de c. extratropicales, más comúnmente llamados borrascas, depresiones o también temporales.A. LINÉS ESCARDÓ.
En los c. tropicales no hay frentes. Su enorme energía procede del calor de condensación, por ello se forman en áreas marítimas cálidas y pierden algo de intensidad sobre tierra. El aire en esos c. tiene unos cinco o seis grados más que en los alrededores. Lugares geográficos para el desarrollo de c. tropicales son la región del Caribe, el Pacífico occidental y el Indico. Es típica su trayectoria casi parabólica; en su iniciación marchan hacia el E, con lenta traslación de unos 10 a 20 Km/h. En el Atlántico pueden aparecer hacia los 150N y progresar hacia las Antillas ganando energía; hacia Florida o Cuba más o menos, suelen virar hacia el O, alcanzando su máxima intensidad. Con su nuevo rumbo aumenta mucho su traslación, pero su intensidad decrece. V. t.: METEOROLOGÍA II; VIENTO; PRESIÓN II; FRENTE POLAR. BIBL.: J. M. LORENTE, Meteorología, Barcelona 1961;- AMERICAN METEOROLOGICAL SOC., Compendium of Meteorology, Nueva York 1964; F. MORÁN, Termodinámica de la Atmósfera, Madrid 1942; J. JANSÁ, Meteorología Teórica, Madrid 1960; E. FONTSERÉ, Elementos de Meteorología, Barcelona 1943; S. PETTERSEN, Weather Analysis and Forecasting, 2 ed, 1956.
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