Anglos SOCIOL.
Categoria:
Sociología
Pueblo germánico establecido desde muy antiguo en Alemania septentrional, concretamente en la zona comprendida entre el Elba y Jutlandia. En los s. v y vi, aprovechando que Britania (v.) había sido abandonada por las legiones romanas, emigraron en masa a aquella isla unidos a sajones y jutos, con quienes formaban una federación. Los invasores tuvieron que vencer una encarnizada resistencia de los primitivos habitantes, pero no es posible dar exactos pormenores de la invasión porque los recuerdos escritos que se han conservado de ellas son muy oscuros o están llenos de leyendas, cómo la del famoso rey Arturo, al parecer un jefe bretón. Durante el s. vi, poco a poco, los invasores fueron organizándose en varios Estados germánicos. Según la tradición, siete: la heptarquía anglo-sajona (V. ANGLOSAJONES). Concretamente los a. colonizaron la Northumbria, al norte de Humber; la East Anglia o Anglia oriental, entre el Wast y el Támesis; y, en la región central, la Mercia. Estos Estados vivieron en una permanente guerra por lo cual los a. tuvieron que dar a sus jefes un poder mayor; así, tomaron el título y la autoridad de reyes, aunque siguieron siendo electivos. En el s. vil un rey a. de Northumbria, Etelfredo, consiguió una especie de hegemonía sobre los demás reinos germánicos. Al mismo tiempo, logró contener las incursiones de los escrtos del N en una gran victoria conseguida cerca de Carhile, en el a. 603. Con su hijo Oswy, el reino fue, sin duda, el más poderoso de la isla. Los northumbrios, al ocupar Chester, Bangor y la isla Anglesey, cortaron la comunicación entre los bretones de Stratclud y los del país de Gales.Conversión al cristianismo. Este periodo coincidió con la conversión al cristianismo de los a., gracias a los misioneros de Agustín de Canterbury (v.). Al principio, los invasores, que eran paganos, se obstinaron en rechazar todas las tentativas de apostolado de los monjes irlandeses. Su enemistad con los celtas les mantenía refractarios; sin embargo, cuando Roma les envió los primeros predicadores, su actitud cambió. La obra de evangelización no se realizó sin obstáculos, pero al fin logró triunfar y en el a. 660 el cristianismo era ya admitido libremente en todos los reinos. La obra decisiva de la organización de la Iglesia corrió a cargo del monje griego Teodoro (V. GRAN BRETAÑA V). Éste, respetando las divisiones históricas de los reinos, duplicó la mayor parte de las sedes episcopales primitivas. Así, en la Anglia oriental, las diócesis de Elmhan y de Dunwich recordaban la primitiva independencia de Norfolk y Suffolk. La Northumbria abarcaba dos grandes partes: la Deira y la Bernicia, separadas por el Tees. York fue la capital religiosa de Deira. Lindisfarrne y Hexham lo fueron de Bernicia. En Mercia, las sedes de Worcester de Herford y de Leicester correspondían a los subreinos o reinos menores de Huwiccss, Hecana y Anglia media. Todas estas sedes dependerían del primado residente en Canterbury. La erección más adelante de Lichfield en arzobispado, a petición del rey Offa de Mercia (717), fue muy efímera y, aunque York conservó el título arzobispal con tres obispados sufragáneos, la primacía siempre la ejerció Canterbury (v.), a pesar de que estaba en territorio sajón y no anglo. Así, a diferencia de la variedad de reinos y reyes, sólo hubo una Iglesia, sometida al primado y relacionada con Roma.El hecho de la cristianización fue muy importante. Los sacerdotes, únicas personas instruidas y únicos representantes de la justicia y de la moral, ocuparon un lugar preferente en las asambleas del país, llevando a ellas las costumbres de disciplina que su educación eclesiástica les había inculcado. Poco a poco, fueron entrando los a., y con ellos los sajones y toda Inglaterra, en la gran familia de las naciones civilizadas. Así abandonaron el alfabeto rúnico que fue reemplazado por el latino. Sin embargo, a diferencia de sus hermanos sajones que consiguieron crear pronto una literatura importante, los a. apenas aportaron nada en este sentido y sólo nos han quedado de ellos algunos monumentos escritos.La hegemonía de Northumbria terminó en el a. 685, cuando el rey Esfredo con las fuerzas del reino agotadas por las continuas luchas contra Escocia fue vencido por los daneses. La supremacía pasó entonces a Mercia, con su rey Offa (m. en el a. 794). A finales del s. vlil, sólo quedaban en pie los reinos de Northumbria y Mercia; los reyes de los Estados pequeños habían desaparecido porque su raza se había extinguido en sangre o por haber pasado a la condición de subreyes o simples nobles. La independencia de los a. y su carácter de pueblo concluyó cuando el rey sajón de Wessex, Egberto, sometió primero a Mercia, con lo que Anglia oriental reconoció su superioridad, y ocupó después Northumbria, siendo reconocido señor del territorio en el a. 827. A partir de este momento, los a. y los sajones se confunden.La civilización de los Anglos. Entre los a., como entre los demás pueblos germánicos, la posesión de la tierra era la base de todo Derecho constitucional. Se repartió el terreno conquistado en lotes de distinta extensión, desde los que sólo podían alimentar a una familia, hasta los de los nobles que podían ocupar todo un distrito. Parte del terreno quedó sin distribuir: era el Folcland, propiedad común de las tribus y, para enajenarlas, se necesitaba el consentimiento de la Asamblea. Su arrendatario debía pagar al Estado una renta o unos servicios, de que estaba exento el propietario de Folcland. El Folcland es una institución privativa de Inglaterra que no se halla con sus caracteres específicos en ningún otro pueblo germánico.La sociedad estaba constituida por las familias de los hombres libres, llamados ceorlas; el cabeza de familia o Mundobora tenía un poder absoluto sobre familiares, criados y huéspedes; el matrimonio consistía en la compra de la mujer. Estas familias vivían en pueblos formados por cabañas y se alimentaban de los productos de las tierras; a la muerte del poseedor, las tierras pasaban a sus herederos según el orden de sucesión establecido por el derecho popular o Folcriht. Los a. tenían esclavos, como los habían tenido en Germania antes de invadir la isla. Estos esclavos eran bretones y otros germanos que habían sido hechos prisioneros y vendidos después. La existencia de esclavos bretones en la parte oriental del país no está exactamente comprobada, mientras que su número aumenta a medida que se avanza hacia el oeste. Esta circunstancia se ha empleado para medir el grado de exterminio cometido con los indígenas. Por lo demás, todos eran considerados como cosas y no como personas. A medida que algunos reyes fueron haciéndose poderosos, el papel de la Asamblea (Witenagemot) que en un principio, entre otras, tenía la función de elegir y deponer al rey, fue perdiendo todo su poder efectivo. Se concedió a la Iglesia y a los laicos la propiedad absoluta de las tierras, lo que en el futuro constituyó la base de la sociedad feudal.Como los demás pueblos germánicos, los a. tenían el derecho de ejercer la falda, es decir, la venganza privada, sustituida más tarde por el guidrigildo, que dejaba la posibilidad de pagar el rescate de la venganza; muy pronto, además, la acción de castigo dejó de estar en manos de los particulares y pasó a ser cuestión del rey. Antes de su conversión al cristianismo, la religión pagana de los a. era de base naturalista y politeísta. Veneraban a Thumor, Woden, Tiw y Frig y tenían un culto especial por el destino, personificado en una divinidad inexorable y siniestra llamada Wyrd. V. t.: SAJONES; ANGLOSAJONES I; INGLATERRA II.A. LAZO DÍAZ.
BIBL.: R. G. COLLINGWODD y F. N. L. MYRES, Roman Britain and the English settlements, en The Oxford History of England, Londres 1937; F. M. STANTON, Anglo-Saxon England, Oxford 1947; N. K. CHADWICK y oTRos, Studies in the early British Church, Cambridge 1958; E. THURLOW, The anglo-saxons in England, Uppsala 1926; H. HUBERT, Los germanos, México 1956.
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