Anglonormando LIT.
Categoria:
Literatura
Lengua y literatura. La época anglonormanda coincide con el periodo conocido en la historia del inglés como inglés medio (1066-1500) y define rasgos especiales de la influencia francesa en Inglaterra. Ésta se había dado ya antes de 1066, como lo atestiguan voces francesas documentadas anteriores a la conquista: castel `castillo’, market `mercado’, prúd `orgulloso’, etc. Y, naturalmente, después de 1500 el prestigio de la cultura francesa continuó tiñendo el inglés y su literatura de palabras y modas literarias hasta el día de hoy. El a., por otra parte, no se puede identificar totalmente con el francés que había de ser lengua nacional del país vecino. En el s. xi, el francés de París, el dialecto de la Isla de Francia, no había desplazado a algunos dialectos de la posición de prestigio local que todavía gozaban. Así, el dialecto de Normandía, que llevaron los conquistadores a la isla, se revela en la presencia en inglés de voces francesas que muestran un tratamiento fonético distinto del de la lengua de París: cattle `ganado’ (lat. capitale), catch `agarrar’ (lat. captiare), kennel `perrera’, warden `guardián’, indican, por su sonido k o w inicial, que no vienen del francés literario, el cual hubiera mostrado ch- o guiniciales.Es difícil determinar con exactitud cuál fue el grado de permeabilidad de los ingleses sometidos a la lengua de los dominadores normandos. La adjudicación, de grado o por fuerza, a los seguidores de Guillermo de los altos cargos civiles y eclesiásticos, así como de las grandes extensiones de terreno expropiadas a la nobleza inglesa, hizo que se asociara el uso del francés, desde el primer momento, con posición social privilegiada.Hay testimonios que prueban el interés de las clases rectoras por la lengua de sus súbditos. Enrique 11 (115489), siguiendo la tradición de sus predecesores, pasó más de la mitad de su largo reinado en Francia, y aunque entendiera algo de inglés, no parece que fuera capaz de hablarlo. De Leonor de Aquitania, su mujer, sabemos que necesitaba intérprete cuando quería entender inglés. Es indudable que la doble condición de los reyes -reyes de Inglaterra y duques de Normandía- con la constante vinculación de los soberanos a sus posesiones del continente (Enrique II, después de su boda con Leonor, llegó a tener bajo su autoridad casi dos tercios del territorio francés) favoreció el persistente influjo de la lengua y cultura francesas en Inglaterra. Por eso resulta una fecha decisiva en la suerte del a. el aflo 1204, en que el rey Juan perdió sus posesiones continentales frente al rey de Francia.La ruptura de lazos económicos y aun familiares con el continente inicia el largo proceso de decadencia política del a. y su paulatina sustitución por el inglés. En el s. xtii el francés es aún lengua de prestigio en la corte y la administración, pero el uso del inglés como lengua general se va extendiendo entre las clases dirigentes. Ya en el s. xiv sabemos que Eduardo III sabía inglés y que Ricardo II habló a su pueblo en su lengua, en 1362. Al terminar el siglo con la accesión al trono de Enrique IV al ser depuesto Ricardo II, todos los documentos importantes que registran el hecho, así como los discursos del nuevo rey reclamando la corona y aceptándola, fueron escritos y pronunciados en inglés. Los testamentos de Enrique IV, Enrique V y Enrique VI están ya redactados en inglés. Pero a pesar de haberse impuesto oficialmente el inglés en los tribunales de justicia, se siguió usando entre la gente del foro, hasta ser abolida en 1731, una especie de lengua francesa llamada Law French.El número de palabras que entraron en el inglés como consecuencia de la hegemonía lingüística del a. es enorme. Su ortografía delata aún hoy su origen francés, pero en muchos casos al registrar la ortografía inglesa los cambios fonéticos sufridos resultan difícilmente identificables como galicismos (v.). He aquí algunos con su equivalencia francesa actual: flower `flor’, flour `harina (de flor)’ (fleur), power `poder’ (pouvoir), beauty `belleza’ (beauté), very `muy’ (vrai), hour `hora’, (heure), country `país’ (contrée), vessel `barco’ (vaisseau), saunter `vagar, pasear’ (s’aventurer), aunt `tía’ (tante), gaol-jail `cárcel’ (ge6le), peace `paz’ (paix). El elemento a. se incrusta sobre todo en el vocabulario referente a la corte, la administración, el ejército y, en general, en todas las actividades en que la cultura francesa, por ser más refinada, se impone. En la morfología, la simbiosis de ambas lenguas se denota en formaciones que pueden tener una raíz inglesa con sufijos o prefijos ingleses, o viceversa. Esta situación de hibridismo pervive hasta nuestros días y a ella se deben en época antigua derivados como beauti f ul, secretness, hindrance, noblest, laughable, serving, etcétera, y, modernamente: betterment, drinkable, trustee, stewardess, kitchenette, etc. A menudo, la voz a. o fran-, cesa no ha podido desplazar a la inglesa correspondiente; en estos casos, la palabra extranjera se siente, por lo regular, como más culta o libresca. Así ocurre con las parejas de sinónimos: help-aid, deep-profound, weddingmarriage, begin-commence, hide-conceal, f reedom-liberty, etcétera. Estos ejemplos, extraídos entre miles de elementos franceses en inglés, prueban que el influjo lingüístico de los a. caló muy hondo en capas sociales que probablemente no hablaron nunca la lengua de los conquistadores. La última y definitiva demostración de la influencia ejercida por los a. la vemos en la literatura.Siendo el francés, como hemos visto, la lengua de la corte y de las clases sociales en contacto con ella, hasta el s. xiv, es natural que gozase de un prestigio literario superior al de la lengua del pueblo, que seguía siendo el inglés, y no pudo desterrar al francés totalmente de los tribunales hasta el s. xvlu. La época de esplendor de la literatura a. se centra en el s. xii, concretamente el reinado de Enrique 11 (1154-89), en el que aún compartía su posición privilegiada con la escrita en latín, y en la primera mitad del s. xlli. De la literatura creativa, el inventario de obras a. nos ofrece un reflejo de los géneros dominantes entonces en Francia. Hay manuscritos a. de cantares de gesta (Pélerinage de Charlemagne; Chanson de Roland, el texto más antiguo conservado), hay f abliaux escritos en Inglaterra, así como fábulas y narraciones piadosas. Se suele mencionar a menudo que la Chanson de Roland la cantaron los vencedores en la batalla de Hastings (1066). Entre los lais o romances más conocidos está el de Amis and Ameloun y los de Marle de France, que vivió en la corte inglesa y que tradujo además del inglés al francés una serie de fábulas. En la génesis de la famosa leyenda de Tristán e Isolda debe mencionarse al Tristán de Thomas, escrito ca. 1170. Poco después, Robert de Boron escribió dos romances del rey Arturo: Joseph d’Arimathie o la Estoire du Graal y Merlín.La poesía narrativa de tema antiguo está representada por dos largos poemas: Ipomedon y Prothesileus, de Hugo de Rutland, compuestos por las mismas fechas. Como en otros países europeos, la historia de Alejandro tuvo también su cantor: Thomas de Kent en su Roman de Toute Chevalerie, base de ulteriores poemas ingleses sobre el rey de Macedonia, en especial King Alisaunder. Pero uno de los rasgos más sobresalientes de la literatura a. fue su carácter didáctico y moralizante. En esta línea hay que citar varias vidas de santos, el Bestiario, de Philippe de Taiin, numerosos lapidarios y las traducciones de los Disticos, de Catón, e incluso un poema con el título La Petite Philosophie (s. XIII). En el campo de la narración histórica también descuellan -unas veces en francés, otras en latín- los escritores a. El último testimonio digno de mención de la literatura a. es un largo poema de John Gower, Miroir de 1’Omme, escrito en 1376. V. t.: BRETAÑA, MATERIA DE.E. LORENZO CRIADO.
BIBL.: El estudio más completo de los textos anglonormandos, con bibliografía abundante, sigue siendo el libro de 1. VISING, Anglo-Norman Language and Literature, Londres 1923. La mayor parte de los textos han ido publicándose en Gran Bretaña, Alemania y Francia. Desde 1939, la Anglo-Norman Text Society publica algunos todavía inéditos. El fondo histórico de los comienzos y apogeo anglonormandos lo expone bien A. L. POOLE en From Domesday Book to Magna Charta 1087-1216, Oxford 1951.
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