Anglicismos LIT.
Categoria:
Literatura
El Diccionario de la Real Academia Española (ed. 1947) dice de anglicismo lo siguiente: "Giro o modo de hablar propio y privativo de la lengua inglesa. 2. Vocablo o giro de esta lengua empleado en otra. 3. Empleo de vocablos o giros ingleses en distinto idioma". Las definiciones precedentes abarcan, dentro de su aparente precisión y amplitud, sólo una parte de los usos que en español damos al término; por otra parte, aceptadas al pie de la letra constituyen una atrevida simplificación de la compleja naturaleza del préstamo lingüístico. Sin discutir más la explicación académica, veamos las características que presenta el a. en español.Anglicismos crudos. Son aquellas palabras o expresiones que mantienen en español la grafía inglesa y un reflejo de la pronunciación originaria más o menos fonético: hall, hobby, living, ticket, golf, gentleman, ’lord, bridge, lunch, sandwich, club, shorts, show, round, slogan, snack-bar. Este grupo, muy numeroso en España e Hispanoamérica, es el que representa un peligro mayor para la integridad de la lengua, pues o bien afecta al equilibrio del vocabulario cuando su significado está ya representado en español, restringiendo éste o desplazando la palabra o signo que lo representa, o bien. desfigura la estructura fonológica de nuestro idioma imponiendo nuevos fonemas o una distribución insólita de los ya existentes. Así, la h de hall o- la dg o -g de bridge, gentleman, por un lado, o la secuencia final -lf de golf o el grupo consonántico -tl- de gentleman, o el rd de lord o la ch de lunch.Anglicismos en periodo de aclimatación. En éstos unas veces la grafía y otras la pronunciación se han ido adaptando a las condiciones del español. En fútbol la adaptación ortográfica es perfecta; la fonológica es deficiente, pues la -t de la primera sílaba es desconocida en posición final en nuestra lengua; de ahí pronunciaciones corrientes como f úrbol o f ulbo. En ticket la adaptación fonológica se ha producido ya (tique-tiques), pero la grafía respeta el uso inglés. Hay intentos más o menos felices en filme, clube (Amér.), folclore, camping.Anglicismos totalmente asimilados. Aunque el influjo intenso de la lengua inglesa es relativamente reciente (s. xix) hay a. que han tomado carta de naturaleza en nuestra lengua desde hace siglos: unos han sido tomados directamente; para otros, en cambio, ha servido el francés como intermediario. Parecen, por su forma, préstamos directos las palabras inglés (Inglaterra es un híbrido de inglés y latín o italiano), raíl, túnel, sargento (fr. sergent < lat. servientem), bote `embarcación’, bife (Arg.), tenis, rosbif, suéter (aunque el plural académico suéteres tarda en afianzarse), interviú, chutar. A través del francés: quilla, babor, lingote (< ingot), redingote (riding-coat), norte, sur (sud), etc., bauprés, brida, vagón, contradanza (country dance). Muchos de estos a. habían sido, a su vez, galicismos importados en la época anglonormanda o después; así: rosbif y bife (ingl. beef < fr.boeuf),túnel(ingl.tunnel < fr.tonelle),tenis (ingl. tennis < fr. tenetz, tenez=tened). Otras, como tanque, barbecue, cafetería, romance, son devoluciones al español de hispanismos o portuguesismos tomados antes por el inglés.
Calcos. Son adaptaciones al español de signos (palabras o giros) correspondientes a conceptos no conocidos en nuestra lengua o desconocidos por el adaptador, que por composición, derivación o construcción sintáctica trata de representar con los medios del español el concepto inglés: relaciones públicas (public relations), hombre fuerte (strong man), trabajar duro (to work hard), rascacielos (sky-scraper), perro caliente (hot dog), piel roja (redskin), saque de esquina (corner), conductismo (o behaviorismo), igual que fifth column es un calco inglés del español quinta columna.Calcos semánticos. A esta categoría pertenecen voces españolas que por su semejanza formal con otras inglesas reciben de este idioma acepciones que no poseían en nuestra lengua. Así romance `amoríos’, concreto `cemento, hormigón’; habilidad `competencia’, billón (ingl. amer. 1.000 millones), audiencia `auditorio, público’, héroe `protagonista’, conferencia `asamblea, congreso’.Anglicismos de origen extraeuropeo. Del mismo modo que los descubridores y colonizadores ibéricos dotaron al inglés de una larga serie de voces americanas, africanas o asiáticas (zebra, potato, canoe, cacique, launch, hammock, cannibal, llama, ananas, banana, barbecue, cigar, buf falo, mandarin, flamingo, pagoda, verandah, mango, copra, cotton, zenith, lemon, jar, etc.), el inglés, después de su expansión política, ha sido vehículo transmisor de un sinfín de voces, especialmente del Oriente, que han llegado al español directamente o, como es frecuente, a través del francés. A este grupo pertenecen palabras como avatar, svástica, yoga, nirvana, jungla, bungalow, yute, shampoo o champú, pijama, gymkhana, polo (todas de la India), kaki, shah, diván (de igual origen que aduana), koh-i-noor (de Persia), ketchup, kaolin (de China), kimono, shogun, geisha, yen, tal vez samurai (del Japón). Del malayo toma el español o portugués gongo, que pasa al inglés, y que éste nos devuelve convertido en gong; son también voces indonesias en inglés y español orangután, gutapercha, rafia, y provienen del resto de Oceanía tabú, ukelele, kanguro, boomerang, tatuar.Anglicismos de origen clásico. Como todas las lenguas de cultura, el inglés ha creado gran número de neologismos a partir del griego y el latín. En muchos se conoce hasta la fecha y el autor, en otros se atribuyen al inglés por haber sido documentados en primer lugar en dicha lengua: electrodo (Faraday, 1834), vaselina (Chesebrough, 1870; es marca registrada), fonógrafo (Edison, 1877), gramófono (Berliner, 1887), teléfono (Bell, 1876), así como los nombres latinizados de los elementos químicos berkelio (1949), californio (1950), penicilina (Fleming, 1927), insulina (1922), estreptomicina (1945), ciclotrón (Latvrence, 1930), electrón (Thompson, 1915), electrónico, drástico (gr. `operante’), psicodélico, utopía (S. Tomás Moro, 1515), etc.Siglas correspondientes a la sintaxis inglesa: KO, UHF, UNESCO, NATO (al lado de OTAN), WC, RADAR, o tomadas del inglés al latín a. m. (antemeridiem), p. m. (post meridiem). Aquí pueden incluirse formas amalgamadas o truncadas del inglés que en español no resultan tan fácilmente identificables: motel, helipuerto, fan.Nombres más o menos comerciales creados en Inglaterra y EE. UU.: Kodak, nylon, listerina, delco, cárter, bendix, linotipia, linóleo, rayón, bakelita, coca-cola, etc.Anglicismos tomados de otros países europeos: Leghorn (nombre inglés de Liorna), iceberg (< hol. ijsberg o al. Eisberg), frac (ant. al. hroc), robot, sputnik, cosmonauta (del ruso), blitz (por Blitzkrieg, en alemán `guerra relámpago’), bóer (hol.), fiordo (nor.).Anglicismos de medida. Si resulta natural aceptar el sistema monetario inglés vigente de libras-chelines-peniques, guineas o florines, resulta incomprensible, sobre todo para los hispanohablantes, que han aceptado el sistema métrico decimal, la adopción de medidas en desuso, como son pulgadas, pies, onzas, libras, barriles, etc., algunas de las cuales tienen valor distinto según las circunstancias o la geografía, como sucede con el galón y la milla.Anglicismos sintácticos: Pepe’s bar, Fútbol club, autorradio, cine club, auto-stop, centro press.E. LORENZO CRIADO.
BIBL.: 1. ALFARO, Diccionario de anglicismos, Madrid 1964; E. LORENZO, El anglicismo en la España de hoy en El español de hoy, lengua en ebullición, Madrid 1966.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.