Andalucía I HIST.
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Historia
Es la región más rica de España en yacimientos arqueológicos. En Sierra Nevada se localizan restos de glaciaciones estudiados por Obermaier y Messerli.1. Paleolítico. El Paleolítico andaluz está bastante mal conocido en detalle. El Paleolítico Inferior ha sido localizado en la provincia de Jaén, en Santa Elena (Atajo de los Arcos). Wernert y Cabré, en su prospección por las terrazas del Guadalimar, en Puente Mocho, descubrieron industrias abbevillenses, achelenses y musterienses. En la provincia de Córdoba, Obermaier descubrió Paleolítico Inferior en Arroyo de San Pedro (Fuenteovejuna), en Cádiz localizó chelense en Algeciras, y Breuil y Hernández Pacheco localizaron abbevillense y achelense en la Laguna de la Janda (Cádiz). Toda esta industria, mal estudiada, consiste en grandes bifaces tallados y pequeñas lascas con trabajo tosco.
La industria del Paleolítico Medio, consistente en grandes bifaces de talla perfecta (raro), industria de pequeñas lascas y puntas con abruptos retoques laterales, ha sido hallado en las terrazas del Guadalimar (Breuil), Aldeaquemada (Breuil), Santisteban del Puerto y Peal de Becerro (Obermaier). En Sevilla, Obermaier encontró musteriense en las cuevas de Guadalcanal y en la provincia de Cádiz halló musteriense en Mina de Azufre del Señor del Perdón (Arcos de la Frontera), en San Roque, Arroyo Gallegos, Llanos de la Horadada, mientras que Breuil y Hernández Pacheco lo encontraron en la Laguna de la Janda. Las cuevas de Gibraltar Devil’s Tower y Forbes Quarry, localizadas por Breuil de nuevo, proporcionaron materiales musterienses. Son interesantes los trabajos de Waechter en Gorham’s Cave. En Málaga se conoce un musteriense final de tipos pequeños de cuarcita en Bobadilla; en Granada está abundantemente representado en la Loma del Rubio, Llano de la Venta de las Navas y Haza de la Cabaña (Iznalloz), Cueva de la Carigüela (excavada por J. C. Spahni o inédita), Fuente de la Zarza (Pifiar), Cueva del Puntal, Cueva Horá (Darro), Llano de la Estación (Huélago), descubierto por Obermaier. En Almería el musteriense final está representado en la Cueva de la Zájara (Cuevas del Almanzora). La antropología del musteriense, correspondiente al tipo neanderthal, la representan en A. el cráneo femenino de Forbes Quarry y los de niño de Devil’s Tower y de la Carigüela de Pifiar.El Paleolítico Superior, caracterizado por una industria de hojas con forma de cuchillos, buriles, raspadores, puntas de dorso rebajado, etc., e industria del hueso, está débilmente representado en A. con el gravetiense de las cuevas de Zájara (nivel II), de los Murciélagos de Lubrín (Almería) y del Hoyo de la Mina (Málaga). Los hallazgos se están incrementando recientementé con los estudios de E. Ripoll en la cueva de Ambrosio (Vélez Blanco, Almería) y de F. Jordá en Nerja (Málaga), aparte de los hallazgos auriñacienses de Cueva Horá. Ha aparecido solutrense en las cuevas del Serrón (Antas), de Ambrosio y Chiquita de los Treinta (Vélez Blanco) y en la cueva de los Murciélagos de Lubrín (Almería). El magdaleniense está sin definir, a pesar de la industria del Hoyo de la Mina. El epigravetiense ha sido localizado en Almería y Málaga.En la provincia de Málaga, en el interior de las cuevas de la Pileta (Benaoján), se ha encontrado pintura rupestre cuaternaria con una extensa gama de representaciones; y en las cuevas de Doña Trinidad (Árdales), con pinturas y grabados; de la Cala (caballos y cabras); del Gato (Ronda); de Nerja (cabras y peces), constituyen las representaciones más meridionales de este tipo de pintura. Las pinturas de la cueva de las Palomas (Facinas, Cádiz) corresponden a un horizonte cultural dudoso.2. Neolítico. Sus orígenes en parte de A. se remontan al V milenio a. C., observándose cuatro círculos culturales: el nordoriental o de Pifiar, el de Almería, el meridional o de la costa, y el occidental o del Guadalquivir. El nordoriental se extiende por parte de las provincias de Granada y de Almería hacia Levante, con los principales yacimientos de la cueva de Ambrosio, Tajos de Cacín (Alhama de Granada) y Carigüela de Pifiar (Granada). En las primeras fases es característica la cerámica impresa de tipo cardial y en las fases finales predomina en la cerámica la decoración incisa y roja brillante. Los enterramientos son individuales, en posición contracta en el interior de las cuevas. El Neolítico de Almería es muy problemático, ya que no se conoce ningún poblado que no tenga metalurgia, extendiéndose por la mitad meridional de la provincia hacia Murcia. El círculo de la costa, desde la sierra de Gádor hasta Gibraltar, presenta yacimientos en cuevas como las de Berja (Almería), de los Murciélagos (Albuñol), del Capitán (Salobreña) y el nutrido grupo de las de Málaga con la de Nerja. Su cerámica se caracteriza por la incisión, el puntillado, los cordones con impresiones y las asas de pitorro. Son frecuentes los brazaletes de mármol con paralelas, apreciándose ciertos contactos con el norte de África. El círculo del Guadalquivir, relacionado con el de la costa, penetra por la región de Priego y serranía de Ronda, destacándose las cuevas de la Pileta, de los Murciélagos (Zuheros, Córdoba), los Mármoles, Picao (Jerez), etc. El elemento característico es la cerámica roja brillante con decoraciones impresas e incisas de marcado acento chipriota.Aunque es anómala en A. la pintura rupestre impresionista, puede considerarse como tal la existente en la cueva Chiquita de los Treinta (Chirivel), Lavaderos de Tello (María) en la provincia de Almería, siendo dudosas como pinturas levantinas, las de Aldeaquemada, las de Santa Elena y las del Tajo de las Figuras (Casas Viejas, Cádiz).3. Bronce I. Aparece en A. a mediados del III milenio a. C. en los focos de Almería, Guadalquivir y Huelva. Los enterramientos son colectivos y el habitat en poblados con defensas. La rica región minera del sudeste, gracias a los trabajos de los hermanos Siret, proporcionó abundantes yacimientos, algunos de ellos considerados neolíticos hasta hace poco tiempo. Los trabajos de G. y V. Leisner dieron gran impulso al Bronce I andaluz, aunque todavía faltan estratigrafías y sistematización, a pesar de los trabajos realizados en Los Millares, Tabernas, Almizaraque (Almería), Piñar y Orce (Granada). Se consideran de la fase antigua los poblados de Garcel (Antas), Tres Cabezas (Cuevas del Almanzora), La Gerundia (Antas). Los enterramientos son de cista rodeada por un círculo de 2,5 m. y de losas verticales. Pertenecen a la fase media la Pernera (Antas), con cistas de enterramiento colectivo y el Cerro de las Canteras (Vélez Blanco), poblado y enterramientos tumulares.En la fase final comienzan los dólmenes propiamente dichos con la cultura de Los Millares (v.). El yacimiento de Los Millares (Santa Fe de Mondújar, Almería) consta de poblado fortificado y necrópolis con más de 100 tholoi de raigambre oriental. Otro yacimiento clave es el de Almizaraque (Herrerías), coetáneo a Los Millares, con tres estratos diferenciados del Bronce I y otro inferior neolítico precerámico. Esta cultura almeriense del Bronce I penetra hacia el interior de la provincia de Granada con los núcleos de dólmenes del Almanzora, Baza, Guadix, Montefrío de Bermejales. Los tres focos andaluces expanden sus enterramientos colectivos extensamente en sus diferentes tipos: dólmenes de corredor (los más frecuentes), túmulos con anillo (fase arcaica del sudeste), tholoi (fase avanzada del sudeste y Guadalquivir), galería - cubierta (Huelva), cueva artificial (Granada, Málaga, Jaén y Guadalquivir) y cueva natural (zonas montañosas). Entre las grandes construcciones dolménicas de A. sobresalen las del grupo de Antequera (cuevas de Menga, Viera y Romeral), las de Sevilla, como las cuevas de la Pastora (Castilleja de Guzmán) y de Matarrubilla (Valencina del Alcor), y el dolmen de Soto (Trigueros, Huelva).4. Vaso campaniforme. (v. CAMPANIFORME, cui.TuRA). Es un fenómeno que, nacido en A., proporcionó cierta unidad cultural a la Península e incluso a toda Europa. El foco de este fenómeno, con enterramiento individual y con una cerámica de forma acampanada, de cuenco y de cazuela, profusamente decorada, habría que buscarlo en A. oriental, quizá entre las provincias de Granada y Almería, como un producto de fusión de lo almeriense y de la cerámica impresa del Neolítico inicial. Además de los ricos ejemplares de Carmona, en la actualidad se está excavando el Cerro de la Virgen (Orce, Granada), el más rico yacimiento español con cinco niveles de campaniforme, de gran interés para revisar las teorías sobre esta cerámica.5. Pintura rupestre esquemática. Es un arte diferente del naturalista, que se extiende abundantemente por las sierras andaluzas. Su cronología, según sus motivos y superposiciones estudiados por P. Acosta, van desde un momento del Neolítico final hasta el Bronce final. La zona más rica es Jaén con los núcleos de Aldeaquemada, Despeñaperros, Jimena y Baños de la Encina, con más de 25 abrigos. El norte de Almería presenta el importante núcleo de Vélez Blanco. En Granada están los núcleos de Moclín, Sierra Harana, Huéscar y Calahonda. En Málaga es más escasa, sobresaliendo el núcleo de Ronda y el Cantal Chico (Rincón de la Victoria). La provincia de Cádiz es la más rica en pintura esquemática con más de 85 abrigos que se distribuyen entre las sierras Momia, Zanona, Pedregosa, Valle del Palmones, Tarifa, etc. Córdoba está proporcionando las primeras muestras de este arte en Zuheros y la Morcielaguina. Los esquematismos representados indican hombres, mujeres, animales y símbolos principalmente. El grabado esquemático, aunque presente, es menos abundante, con los ejemplos de Tahal (Almería), Laja de los Hierros (Cádiz) y dolmen del Arroyo (Córdoba). En Sevilla y Huelva (excepto en el dolmen de Soto) este arte es inexistente.6. Bronce II. Se caracteriza por la metalurgia plena y por el enterramiento individual dentro del poblado (sudeste) o en campos de cistas. En el sudeste se denomina cultura de El Argar (v.), nombre tomado del yacimiento del río Antas, en cuyo poblado fueron excavados 950 enterramientos. Los ritos funerarios son en tinaja (sudeste), en citaa (en el sur y hacia Levante), en fosa (Baza), en cámara de piedra (Orce), en covacho artificial (Monachil, Granada), siempre con el cadáver encogido y con cerámicas sin decorar negruzcas bruñidas, con formas carenadas, cuencos y copas. Los objetos de bronce se reducen a puñales triangulares con remaches, alabardas, espadas, hachas planas, brazaletes en espiral y diademas (de bronce y plata). Hacia el O y la costa S los campos de cistas carecen de poblados, siendo innumerables los yacimientos.7. Bronce final. Está constituido por un mosaico de culturas que se interfieren. En la parte occidental se observa un sustrato del Bronce I, modificado por corrientes del Mediterráneo oriental de tipo greco-púnico primitivo, y por corrientes atlánticas. Este círculo está bien representado en los yacimientos de Carmona, el Carambolo (Sevilla), Asta Regia (Jerez), Río Tinto, etc., con necrópolis de incineración y con cerámicas a mano de retícula bruñida, pintadas, de formas globulares con alta carena, interfiriéndose estos elementos con las aportaciones paleopúnicas de cerámicas a torno de engobe rojo. En A. oriental, sobre un sustrato del Bronce II se superponen corrientes del Mediterráneo nordoriental, púnicas y cierta influencia europea de los campos de urnas. Entre los yacimientos con indicios claros del Bronce III sobresale el Cerro del Real de Galera con potente estratigrafía. El mundo indoeuropeo influye en Almizaraque, Mojácar, Tabernas y otros yacimientos, mientras que lo púnico aparece suplantando al Bronce Final en Villaricos, Adra, Almuñécar, zona de Torre del Mar y Guadalhorce (Málaga). El hallazgo más completo del Bronce Final andaluz fue el depósito de la ría de Huelva, síntesis del armamento de ese momento, compuesto por más de 400 piezas.8. Colonizaciones. Los comienzos se remontan a principios del I milenio, a. C. con la fundación de Cádiz, aunque no se haya demostrado arqueológicamente. Las colonias púnicas como Malaca (Guadalhorce), Sexi (Almuñécar), Abdera (Adra) y otros yacimientos como los de Torre del Mar, Carmona, el Carambolo, Asta, la Joya (Huelva), Ebora (Cádiz), Río Tinto, Gibraltar, etc., están proporcionando en la actualidad una serie de datos capaces de resolver el arduo problema de las colonizaciones en A. Relacionado con lo púnico está el reino legendario de Tartessos (v.), objeto de frecuentes citas en las fuentes y últimamente de fuertes controversias. Es un imperio de A. occidental, de fuerte economía, relacionado con el Mediterráneo oriental quizá desde finales del II milenio, con núcleos urbanos del Bronce Final hispano que se orientalizan. La corriente griega no dejó de influir en A. Las fuentes hablan de Colaios de Samos arrastrado a Tartessos en el s. VII a. C., de los focenses relacionados con Argantonio, de Mainake como fundación griega, destruida a final del s. vi por los púnicos. Estos datos están corroborados por la arqueología mediante hallazgos como el casco corintio del Guadalete del 625 a. C. y por el de la ría de Huelva del s. vi a. C., por la cerámica protocorintia de Almuñécar y Torre del Mar, corintia de Villaricos, ática e ¡talo-griega de Galera, Tugia, Castellones de Ceal (Jaén) y otras aparecidas en poblados y necrópolis de tipo ibérico.9. Iberos. Es en A. donde primeramente se define la cultura ibérica, como producto del impacto colonizador marcadamente púnico sobre las poblaciones del Bronce Final. De esta época, que comienza a mediados del s. vi a. C., se tienen pocas estratigrafías (Galera, Carmona, Málaga, Torre del Mar). Los poblados se sitúan en altura (oppida), con murallas, torres y recintos para el ganado. Las habitaciones, rectangulares y pequeñas, son de piedra y adobe revestidas de barro y yeso, con columnas y techo de vigas, ramas y barro, siendo de un arte refinado las columnas del córtijo del Ahorcado de Baena y los capiteles de Osuna. Las necrópolis están mejor conocidas, siendo de incineración con vasos cinerarios con ofrendas abundantes y adornos y armas depositadas en simples fosas. Algunas necrópolis son monumentales con grandes túmulos como los de Tútugi (Galera, Granada), de los s. v-iii a. C., con cámaras y corredor, pilastras con capiteles y ricos ajuares. En Tugia (Peal de Becerro, Jaén) fue excavada una gran cámara de piedra con departamentos de tipo oriental. Son interesantes las grandes necrópolis de Castellones de Ceal (Jaén) y de Villaricos (Almería), de fuerte raigambre púnica. Los santuarios ibéricos se emplazan en cuevas con manantial, en Castellar de Santisteban (s. v a. C., tardorromano) y Collado de los jardines (Santa Elena), con un templo y millares de exvotos de bronce.La plástica, de gran expresión, está representada por los leones de Baena, los toros de Osuna, las esfinges de Villacarrillo y La Guardia (Jaén), y los relieves humanos de Osuna, como muestras principales. Los tesoros son abundantes, y de gran riqueza, además, los aparecidos en Mogón, Perotitos, Pozoblanco y Cástulo (Jaén). Las armas presentan artísticas decoraciones damasquinadas, como los ejemplares de Almedinilla y Fuente Tójar (Córdoba). La cerámica ibérica andaluza, documentada desde el s. vi a. C., se caracteriza por su buena cocción, engobe y pintura monótona de motivos geométricos, con formas sencillas, derivadas de prototipos greco-púnicos. A esta cerámica pintada acompaña, siguiendo una evolución, la gris y la de barniz rojo desde el s. vii a. C.10. Roma. A partir del 197 a. C., A. corresponde a la provincia de Hispania Ulterior y desde el 27 a. C. a la Baetica (v. BÉTICA) con capital en Corduba. Además de Itálica (v.), las principales ciudades de la Baetica eran las capitales de los conventus (Gades, Astigi e Hispalis). Todavía se entrevé el perímetro amurallado de Carteia (Algeciras). Corduba formaba una elipse de 3.500 m. con torres semihexagonales en las puertas. Munigua (Mulva) tiene fortificaciones de pequeño aparejo con torres cuadradas y acrópolis del s. III d. C. Ilipa (Alcalá del Río) presenta unas defensas con muros y con habitaciones en su interior y torres cuadradas. Ilurco (¿Pinos Puente?) todavía conserva murallas con altos contrafuertes. Acinipo (Ronda) se levanta en un escarpado cerro. Los muros de Urso (Osuna) llegan a medir 10 m. de grosor con torres semicirculares. La planta de Hispalis es cuadrada con ángulos sesgados, conservándose parte de una puerta con torres y patio interior.Las vías romanas de la Baetica formaban una compleja red de comunicaciones que se superponen a los caminos indígenas. El problema del agua se resolvía por grandes acueductos, cuyos restos se han conservado en Pechina (Almería), Baelo (Bolonia, Cádiz), Sevilla, Ronda, Itálica, Huelva, Almuñécar, etc. Los principales puertos se situaban en Malaca y Gades, siendo de menor importancia los de Baria (Villaricos), Abdera (Adra), Sexi (Almuñécar) y los fluviales de Hispalis, Corduba, Peñaflor, Lora del Río. En Cádiz, en Chipiona (Turris Caepionis), Roquetas (Almería), Carteia, se han conservado restos de faros.La introducción del Panteón romano en la Baetica fue causa del levantamiento de nuevos lugares de culto de los que los mejor conocidos son los templos de Corduba, de Baelo, el de Diana de Itálica y otro de Sevilla, teniéndose noticia, por las fuentes, del de Proserpina en la desembocadura del Guadiana, del de Juno de Chipiona, del de Saturno de Gades, del de Minerva de Abdera, etc.Las ciudades disponen de necrópolis extramuros a lo largo de las vías, utilizándose la incineración hasta Marco Aurelio, quizá por influencia cristiana. En Itálica, Corduba y otras ciudades de la Baetica se usan sarcófagos de plomo desde el s. ii al iv d. C. Las sepulturas colectivas de Baelo, Carmona y Gades, consistentes en un hoyo bajo el ustrinum, pertenecen en su mayor parte a la época de los Antoninos. La espectacular necrópolis arquitectónica de Carmona se fecha entre el 43 y el s. iv a. C. Las termas son exponente de la fuerte romanización de la Baetica, destacándose las de Carteia, Baeza, Málaga , y Alhama de Granada. El teatro dio lugar al levantamiento de suntuosos edificios en Baelo, Acinippo, Ursao, Regina, Malaca, Singilia, Corduba, Hispalis, Astigi, Itálica, Castulo, etc. La lucha se representaba en anfiteatros como los de Itálica, Carmona, Espejo, Córdoba, Cádiz, Acinippo, etc. La estatuaria invade los edificios públicos y privados, habiéndose encontrado los mejores lotes en Itálica, Corduba, Malaca y otros puntos.11. Paleocristiano. A través de S. Cipriano se conoce la existencia de varias sedes epicopales de mediados del s. III en las provincias de Lusitania y Baetica, especificándose que las necrópolis cristianas estaban separadas de las paganas. Frente a la abundante documentación histórica sobre loss del cristianismo en la Baetica, es necesario llegar al s. iv para hallar los primeros restos arquitectónicos, en general bastante pobres. El conc. de Elvira, a principios del s. iv, prohibía la pintura de imágenes en las paredes de las iglesias. Son de importancia, como restos paleocristianos, los sarcófagos iconográficos hallados en Martos (Jaén), Berja (Almería), Córdoba y Los Palacios (Sevilla) y los faltos de iconografía de Carteya (Cádiz) y Ermita del Prado (Sevilla), del s. iv d. C. V. t.: TARTESSOS; LOS MILLARES, CULTURA DE; EL ARGAR, CULTURA DE; CAMPANIFORME, CULTURA; EL CARAMBOLO, TESORO DE.M. PELLICER CATALÁN.
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