Amnesia MEDICINA
Categoria:
Medicina
Etimológicamente significa pérdida o debilidad acusada de la memoria. En psicopatología el concepto es plural y más preciso: amnesias son las perturbaciones de la memoria que se extienden a un periodo de tiempo delimitado, o a experiencias menos estrictamente circunscritas temporalmente (Jaspers).Como hecho clínico es claro, tanto si el paciente se da o no cuenta del mismo, pero la complejidad del fenómeno en sí y en sus causas ha aconsejado, de siempre, su diversificación en cuatro especies coincidentes con los cuatro elementos del esquema tradicional de la memoria (v.): fijación, conservación, evocación y reconocimiento de los recuerdos. Los trastornos de la fijación no se refieren en modo alguno a perturbaciones de la memoria. Cualquier tipo de obnubilación de la conciencia (v.) o la simple falta de atención (v.), bastan para impedir que algo se aprehenda- y, por consiguiente, que se fije. Es muy común la a. de lo ocurrido durante periodos de fatiga acusada o de alteraciones del estado de ánimo. Menos frecuente, pero con una significación clínica más grave, es la posibilidad de aprehender, pero no fijar: el enfermo lo percibe todo, pero no retiene nada; así ocurre en ciertas enfermedades orgánicas del cerebro en que, como consecuencia, puede perderse la noción del espacio y del tiempo; surge así la a. lacunar y estos vacíos de la memoria se rellenan a veces en forma confabulatoria, es decir, inventando fantasías o fábulas. El cuadro, típico de la intoxicación alcohólica crónica, se denomina síndrome de Korsakov.
La a. de conservación, llamada también a. retrógrada, consiste en la pérdida de recuerdos fijados con anterioridad al proceso causante. Un traumatismo, p. ej., provoca la extinción de las experiencias registradas minutos, horas y aun días antes del accidente. La alteración de la capacidad de reproducción se manifiesta en la a. de evocación. A veces es sólo una dificultad o disminución funcional. Estando los recuerdos conservados, son susceptibles de aparecer ulteriormente de manera espontánea o provocada a través de la hipnosis (v.). Este tipo de a. resulta muy onerosa para los pacientes; puede producirse el olvido sistemático de cierta experiencia, de una época determinada o de toda la vida anterior. Es característica de la arteriosclerosis cerebral y de otras enfermedades seniles, pero se presenta a menudo, si bien enmascarada por otros fenómenos psicopatológicos, en episodios psicóticos graves (V. ESQUIZOFRENIA; PSICOSIS II) y en personalidades asténicas (V. ASTENIA), p. ej., en el momento de una prueba o examen y justamente para aquello que deberían recordar. También se da, como verdadera idiosincrasia, la falta de memoria habitual para los nombres, fechas, etc. Los trastornos del reconocimiento o falseamiento del recuerdo (paramnesias) pueden aparecer en sujetos normales, pero son típicos de las alteraciones de conciencia graves (confusión mental), de la epilepsia y de otras psicosis orgánicas.Paralelamente a este esquema es interesante considerar que, como una especie de denominador común de todas las especies descritas e incluso como una forma general e independiente de las mismas, hay una perturbación de la memoria propiamente dicha, cuya ley puede descubrirse si se analiza la significación o papel psicológico del olvido. En principio, nuestro caudal amnésico tiende a aumentar, por una natural exigencia del instinto de perfección, a través del conocimiento y por la incapacidad de retener en un perpetuo presente lo aprendido. Pero en el proceso de la vida se mudan los intereses y madura la persona. Realmente- se olvidan las cosas porque ni se puede ni es preciso retenerlas todas. La memoria concreta va siendo sustituida por una mayor capacidad de síntesis y una estimación más precisa de lo experimentado. Sobre esta tesitura psicológica se produce el fenómeno económico-vital enunciado en la ley de la regresión de Ribot (v.): a) pérdida de la capacidad de fijación y olvido de los hechos recientes; b) recuerdo de los antiguos en regresión hacia la infancia; c) aparición de automatismos.JOSÉ M.A POVEDA.
BIBL.: K. JASPERS: Psicopatología General, Buenos Aires 1950; J. M. POVEDA, La memoria, en Lecciones de Psicología Médica, dir. J. J. LÓPEZ IBOR, Madrid 1964.
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