Algas BIOL.
Categoria:
Biología
Generalidades y organización.Denominación general de todos los talófitos (v. TALOFITAS), dotados de pigmento asimilador. El concepto de a. carece actualmente de valor científico y se sigue usando por comodidad, de la misma manera que se habla de invertebrados para reunir un conjunto de grupos de organismos, profundamente diferentes unos de otros y que apenas tienen en común más que la vida generalmente acuática, el poseer, con pocas excepciones, pigmentos asimiladores de muy variada composición y el no alcanzar nunca la organización de un verdadero cormo (eje de las plantas superiores), aunque su organización puede ser muy diversa, desde simples células aisladas y provistas de flagelos a plantas multicelulares de talo ricamente articulado y diferenciado. Una peculiaridad importante del conjunto de las a. es que las diferencias bioquímicas y de organización celular entre unos y otros grupos no se corresponden con un grado de desarrollo morfológico del talo. Es decir, dentro de cada uno de los grandes grupos que se pueden distinguir por las características indicadas en primer lugar, existen numerosas formas de organización del talo, que, fundamentalmente, pueden consistir en células aisladas y flageladas, células sin flagelos aunque también aisladas, células reunidas en pequeñas colonias o cenobios de forma característica (en serie linear, en tabletas, en agregados como el fruto del moral, etc.), filamentos formados por una serie lineal de células, filamentos ramificados, láminas con una o dos capas de células, y formas más complicadas que pueden asemejarse a plantas superiores, al diferenciarse en vástagos horizontales, otros verticales y expansiones laminares. Estas formas más complicadas son casi exclusivamente marinas, alcanzan gran tamaño (hasta varios centenares de metros de Macrocystis) y en su cuerpo pluricelular se diferencian variados tejidos, incluyendo elementos conductores que permiten el transporte de lo asimilado de una a otra parte de la planta. No todos los grupos de a. repiten los mismos tipos morfológicos; las cianofceas, diatomeas y dinoflageladas, p. ej., apenas han desarrollado tipos filamentosos y, en su mayoría, pertenecen al tipo de células aisladas; en cambio, las rodofíceas y las feofíceas han alcanzado un grado elevadísimo de diferenciación y, en dichos grupos, las especies unicelulares son minoría.Un grupo, el de las cianofíceas, tiene una organización muy inferior a todo el resto de las a. y se asemeja a las bacterias (v.), por carecer de núcleo cerrado. Sus células tienen el contenido denso y toda su periferia (el cromatoplasma) lleva los pigmentos, que consisten en clorofilas y carotinoides, como todas las a., más pigmentos del grupo de las ficobilinas (proteínas) que comparten solamente con el grupo de las rodofíceas. l microscopio, las células de las cianofíceas muestran un aspecto mate y denso, de color verdoso o azulado y, a simple vista, las cianofíceas se ven como densas masas resbaladizas de color verde negruzco, en el suelo, en paredes húmedas, en el fondo de acequias con agua dulce o salada, limpia o sucia, siendo también elementos característicos de la flora de las aguas termales. Otras cianofíceas se encuentran en el plancton o, asociadas con hongos, forman parte de líquenes. Su organización va desde células sueltas hasta filamentos simples o ramificados y sus células están rodeadas de mucilago. Las células se multiplican por simple división. No se conocen fenómenos sexuales.Las a. de los restantes grupos coinciden en tener células semejantes a las de los organismos superiores, con un núcleo cerrado en el que se diferencian cromosomas en el momento de la división; los pigmentos asimiladores (clorofilas y carotinoides, en las rodofíceas también ficobilinas) se hallan en cormatóforos bien diferenciados, que constituyen verdaderos orgánulos de la célula. En todos los grupos, además de la división celular mitótica, se han reconocido fenómenos sexuales, consistentes en una fecundación que sigue a una reducción de los cromosomas. Es muy frecuente en las a. encontrar los fenómenos sexuales asociados a una alternancia de generaciones. la especie aparece representada por plantasiguales o de aspecto diferente que alternan con regularidad. Plantas haploides (v. GENÉTICA) producen células propagativas también haploides que funcionan como gametos, uniéndose por parejas y dando un cigoto diploide, del que nace la generación diploide, la cual producirá esporas haploides después de la correspondiente meiosis (v.). De dichas esporas haploides procede la generación haploide o gametofítiea. Este esquema general está sometido a muchas variantes y reducciones, que consisten principalmente en que una de las dos generaciones está más o menos abreviada. No faltan grupos en que es imposible reconocer tal alternación de generaciones y puede faltar en ellos todo indicio de sexualidad (dinoflageladas, euglenales).
Caracteres de los principales grupos. En una serie de grupos o líneas filéticas (criptoficeas, crisoficeas, dinoflageladas, euglenales) la forma unicelular flagelada es la más común. Estos grupos forman una parte esencial del plancton en aguas dulces y saladas. En ellos se encuentran numerosas formas saprofíticas, que han perdido sus pigmentos asimiladores, nutriéndose de materia orgánica, y no pocas que han adoptado un tipo de alimentación totalmente animal, tragando variados organismos, desde bacterias a huevos de peces, que luego digieren en el interior de la célula. Otro grupo de a. unicelulares comunes en el plancton, y también sobre el fondo, es el de las diatomeas, cuyas células están rodeadas por una membrana fuertemente incrustada de sílice; las células de las diatomeas carecen de flagelos, aunque muchas son móviles por un mecanismo plasmático especial. Todos los organismos indicados, planctónicos, tienen una capacidad de multiplicación fabulosa. Tanto las membranas silicificadas de las diatomeas como escamitas silíceas o calizas de otras especies, no siempre se corroen y disuelven totalmente en el agua, sino que, a veces, perduran hasta alcanzar el fondo y se conservan en los sedimentos, donde constituyen elementos valiosísimos para reconstruir las condiciones de vida en épocas pasadas (rocas diatomitas).Otros grupos de a., las cloroficeas (a. verdes), las rodofíceas (a. rojas) y las feoficeas (a. pardas) presentan un espectro más amplio en su organización. Las especies más conocidas de estos grupos son de dimensiones medianas o grandes y de talo notablemente diferenciado, pero existen también formas microscópicas y de organización muy simple, particularmente abundantes dentro de las clorofíceas. Las cloroficeas se caracterizan por sus cromatóforos de color verde (clorofilas a y b), acumulación de almidón y membranas de celulosa. Son las a. bioquímica y citol6gicamente más afines a las plantas superiores y se acepta generalmente que estas plantas superiores entroncan y descienden de clorofíceas. Numerosas clorofíceas unicelulares se encuentran en el plancton de las aguas dulces, siendo mucho más escasas en las marinas: algunos grupos, como las desmidiáceas, preciosas a. propias, en su mayoría, de las aguas ácidas de las turberas de montaña, no viven en aguas saladas. En su conjunto, pues, las clorofíceas muestran una predilección por las aguas dulces, desde donde debieron colonizar la superficie de los continentes. Las especies marinas se suelen limitar a las aguas más superficiales, y no desdeñan las sucias, como las que forman una faja de tubos y láminas verdes (Enteromorpha, Ulva, etc.) cerca del nivel del agua en puertos y escolleras, aunque también hay especies que se hallan en aguas más puras, en especial las que se incrustan de caliza y que son frecuentes en mares tropicales. Entre las formas flageladas unicelulares se encuentran algunas incoloras, saprofíticas. Ciertas clorofíceas forman parte de líquenes.Las rodofíceas tienen numerosas particularidades, en especial la presencia de ficobilinas en su sistema de pigmentos y la falta total de formas flagelíferas. La alternancia de generaciones toma formas complejas, apareciendo en muchos grupos cuerpos fructíferos que establecen algunas relaciones con los hongos. Sus membranas son ricas en mucílagos y las especies de algunos géneros marinos (Gelidium, Pterocladia, etc.) proporcionan el agar y otros mucílagos de variadas aplicaciones domésticas e industriales. La casi totalidad de las rodofíceas vive en los mares; hay algunas pocas formas de agua dulce y de suelos húmedos, y ninguna es planetónica. Las membranas de muchas especies se incrustan fuertemente de carbonato cálcico, volviéndose pétreas; estas especies incrustantes coadyuvan con los corales en la edificación de arrecifes. En su conjunto, las rodofíceas prefieren temperaturas moderadas o altas y profundidades medias.El grupo de las feoficeas, por el contrario, alcanza su mayor desarrollo medio en los mares relativamente fríos y en costas sometidas al régimen de mareas. En el Pacífico, en latitudes altas, se encuentran feofíceas verdaderamente gigantescas y las Laminaría, Himanthalia y Saccorhiza de las costas españolas no son, ciertamente, de dimensiones pequeñas. La presencia de elevada proporción de xantofilas, junto con clorofila a y e y betacaroteno, da a las feofíceas tono oliváceo o amarillento. Sus membranas contienen glúcidos que se utilizan industrialmente (alginatos). La alternancia de generaciones suele ser muy notoria y plantas de aspecto enormemente diferente pueden pertenecer al ciclo biológico de una misma especie. Contadas especies han colonizado los ríos. En el mar están representadas por numerosas especies bentónicas, pero algunas de éstas se desprenden o viven constantemente en suspensión en el agua, como los famosos sargazos, que forman praderas flotantes en el centro del torbellino anticiclónico del Atlántico Norte. En dicho mar, la densidad media del a. es alrededor de un gramo por metro cuadrado de superficie.R. MARGALEF LÓPEZ.
V. t.: TALOFITAS;CRIPTÓGAMAS;PLANTAS;ANATOMÍA I, 1. BIBL.: F. E. FRITScH, The structure and reproduction of the algae, Cambridge 193545; l. SEOANE CAMBA, Estudios sobre las algas bentónicas de la costa sur de la Península Ibérica, "Investigación Pesquera" 29, 1965; R. WETTSTEIN, Tratado de Botánica Sistemática, Barcelona 1944.
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