África Oriental GEOG.
Categoria:
Geografía
El primer testimonio escrito acerca de los territorios que hoy constituyen los Estados de Somalia (v.), Uganda (v.), Ruanda (v.), Burundi (v.), Kenia (v.), Tanzania (v.) y República Malgache (v.) data de mediados del s. X y procede de un árabe, alMas’Udi. Éste denomina zanv (negro) palabra de probable origen persa, perpetuada en la actual Zanzíbar (v.) o costa de los zanv a los habitantes de la costa que se extiende desde el cabo Guardafuí hasta el norte de Mozambique. Asentados allí desde tiempos remotos, practican la agricultura mixta, el pastoreo y el comercio y conocen la fundición y manejo de los metales; es, pues, la suya una cultura de la primera Edad del hierro (v.), emparentada con la de los shilluks, los zan` del Nilo superior. Son los antepasados de los swahilis, de los camitas de la costa y de los fundadores del reino de Waqlimi, clave para explicar la difusión del hierro por el Á. meridional (v.). Las primeras culturas de estos territorios se datan ca. el 3000 a. C.; alrededor del 1000 a. C. se inicia un Neolítico tardío, con agricultura pero sin metales; ca. el 400 empieza una cultura del hierro en las cataratas del río Kalambó, al sur del lago Tanganica, ligada a los pueblos del norte tal vez a Meroe; y, por último, en el s. X, los zanv del Zambeze inferior están ya en plena expansión de la cultura del hierro.Los egipcios habían visitado con cierta frecuencia Somalia, que parece identificarse con el faraónico país del Punt. También conocieron las costas del A. o. tanto los grecorromanos (viaje de Scilax, Nearco y Periplo eritreo) como los indios y chinos, cuya presencia marítima en el s. I es un precedente del intenso tráfico comercial que realizarán en los s. XII y XIII. Pero los primeros colonizadores no africanos de la costa fueron los mercaderes del sur de Arabia, que comerciaban con Somalia, Kenia y Tanganica desde los tiempos de la reina de Saba. Estos árabes se atrajeron a los indígenas, casaron con nativas, fundaron factorías comerciales y, a mediados del primer milenio antes de Cristo, daban una orientación árabe a la cultura local. De su mutua interinfluencia nació la cultura swahili, síntesis africana de elementos no africanos. De nuevo los árabes, en su gran expansión del s. vii, fundaron las primeras ciudades islámicas del litoral y dominaron o influyeron en Kenia y Madagascar (poblada esta última desde Indonesia, antes de la Era cristiana). Estas ciudades, viviendo entre gentes que hablaban swahili, acabaron por sentirse swahilis. Los establecimientos aumentaron en los s. VIII (especialmente en Tanganica) y IX; muchos de ellos se convirtieron en nuevas ciudades, total o superficialmente arabizadas, gobernadas por árabes o swahilis. En ellas, ca. el 1150, los poetas escribieron mashairi (cantos líricos) en swahili; después se escribirán tendi (poemas épicos) y crónicas de las ciudades.Durante los s. XIII y XIV, quizá debido a la creciente demanda de productos africanos, surgen nuevas ciudades y florecen las antiguas (Gedi, Songo Mnera, Kilwa, Kua, Mombasa y Malinde). Todas ellas desaparecen con la llegada de los portugueses (1498) y sólo dejan el confuso recuerdo de unas ciudades que se creen árabes y no africanas. Tras dos siglos de hegemonía portuguesa, el sultanato de Zanzíbar intentó resucitar la antigua prepotencia árabe, pero, en definitiva, su política llevará al reparto de A. o. entre las potencias europeas.Más allá de la costa, en el interior del continente, vive un pueblo sedentario y agricultor, que trabaja el hierro.Son los azanios de Kenia, mezcla racial de varios troncos africanos, que hablan bantú y que, quizá, están originados por una migración del N que se adapta a las nuevas circunstancias. Florecen a partir del 700 y debieron ser los abastecedores de la costa. La cultura azania ha dejado restos de ciudades pétreas, carreteras, canales de riego, túmulos y pinturas rupestres, además de trabajos de hierro. Las ruinas de Engaruka, que pertenecen a una época azania tardía, quizá al s. xvii, corresponden a una ciudad de unos 40.000 hab. y demuestran la existencia en el interior de grandes agrupamientos urbanos. La cultura azania fue arruinada por las oleadas nórdicas de bárbaros camitas, como los bahimas y massais. Establecidos en Uganda ca. el 1600, fundaron reinos en la región de los lagos; el más poderoso fue el de Bunyoro (s. xvi), que cedió la preeminencia al de Buganda (s. xvii), mantenido hasta hoy. En la primera mitad del s. xix pasaron a Kenia y Tanganica, destruyendo la cultura azania, de la que sólo pervivieron parcialmente algunas tradiciones en lugares aislados.O. GIL MUNILLA.
BIBL.: K. E. INGHAM, History of East Africa, Londres 1950; Z. A. MARSH y G. W. KINGSNORTH, An Introduction to the History of East Africa, 3 ed. Cambridge 1965; R. OLIVER y G, MATHEw (ed.), History of East Africa, I, Oxford 1963; V. HARLOw y E. M. CHILVERS (ed.), History of East Africa, II, Oxford 1965; R. COUPLAND, East África and its Invaders from the Earliest Times to the Death of Seyyid Said in 1856, Oxford 1938; R. COUPLANL, The exploitation of East África, 18561890..., Londres 1939. Una síntesis muy estimable, en B. DAVIDSON, La Historia empezó en África, Barcelona 1963.
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