África Sudanesa HIST.
Categoria:
Historia
Los árabes medievales llamaron Bihld alSúdán (país de los negros) al territorio que se extiende desde el Atlántico a la meseta abisinia, entre el Sahara y las cuencas del Congo y los lagos ecuatoriales. Su unidad histórica es indudable; prácticamente no existe ningún pueblo del A. occidental que no tenga la tradición de haber nacido en el E o en el N; y son muchos los valores del E y N transculturados y adaptados en el O.Sudán oriental o nilótico. En el Sudán (v.) colonizado por los faraones, se desarrolló desde el 800 a. C. el reino kusita, que conquistó el valle del Nilo, imponiendo a Egipto (v. EGIPTO IV) la dinastía XXV. Cuando los asirios acabaron con ella (671 a. C.), los kusitas, reducidos a sus primitivos dominios sudaneses, se mantuvieron independientes y marginalizados de los acontecimientos egipcios. En el 538 a. C. la capital kusita pasó de Napata a Meroe, importante centro de fundición del hierro, muy próximo además a las rutas caravaneras que llevan a Abisinia y al mar Rojo. Sobre esta base pervivió un poderoso reino en el Nilo medio, con cultura predominantemente egipcia, aunque influida por Grecia y Roma. Su poderío declinó en el s. I, cuando los árabes instalados al norte de Etiopía (v. ETIOPÍA IV) crearon el reino de Axum, que cerraba a los kusitas la salida al mar Rojo. Al destruir los axumitas Meroe (ca. 300), este reino desapareció, mas su recuerdo sobrevive en Darfur, donde debieron refugiarse los derrotados reyes meroitas.Sobre las ruinas de Meroe, se levantaron en las cataratas los reinos de Nobatia, Dongola y Aloa, cristianizados en el s. VI, que perduraron bastante tiempo, aunque sometidos al angustioso cerco musulmán. Efectivamente, desde el s. VIII se establecieron muchos árabes en el país del Sennar entre los Nilo Blanco y Azul y, mezclándose a los nativos, originaron al pueblo fung, auténtica barrera entre los cristianos nubios y abisinios. En el primer tercio del s. xvi, su rey Amara Dunkas conquistó Aloa. Es el principal monarca de los fung, que aún tendrán otro momento brillante a fines del s. XVIII, para decaer a continuación hasta ser fácil presa de los egipcios en 1821. Al oeste del Sudán nilótico, la infiltración árabe ocasionó el profundo mestizaje y la pronta islamización de Darfur, donde surgió un Estado con características egipcias coexistentes con ideas la monarquía de derecho divino y técnicas el trabajo del metal, típicamente meroíticas. Los sultanes de Darfur, dominados a veces por los chadianos de Kanem y Bornú, destacaron en el s. XVIII, reinando Ahmad Bokor; pero, algún tiempo después, se inició una decadencia prolongada hasta que su último soberano cedió el trono a Inglaterra (1916).Sudán central o chadiano. En la región del lago Chad (v.) aparecen instalados en el s. VII los saos, negros nilóticos, quizá emigrados de Meroe. Su mezcla con inmigrantes árabes y beréberes originó los kanembus, fundadores del reino de Kanem. Islamizado desde el s. IX, fue importante por sus conocimientos metalúrgicos y por su dominio de las rutas caravaneras del desierto. Su apogeo ocurrió en la primera mitad del s. XIII, en el reinado de Dunama Dibbalami, con el que alcanzó su máxima extensión. Pronto, sin embargo, con las sublevaciones tribales, comenzó la anarquía y la decadencia de Kanem. Le reemplazó como poder hegemónico en el Chad el reino de Bornú, cuyo auge se inició a fines del s. XV y llegó a su mayor apogeo con Idris Alaoma (ca. 15801617) que, probablemente, conquistó Darfur, ahogando en sangre la semilla del cristianismo sembrada por los nubios. Como sus sucesores fueron incapaces de contener los ataques de los tuaregs y de las tribus paganas, Bornú empezó a declinar. Mientras al este del Chad se forman dos nuevos reinos los de Baguirmi y Uadai, de menor trascendencia, Bornú en la segunda mitad del s. xvitr sólo es una sombra de lo que fue; se salva del ataque de los peules (1809); pero cae (1893) en manos del Rabah, un secuaz del Mahdi que, a su vez, se doblega ante los franceses (v. IX-III).Sudán occidental o nigeriano. Su historia comienza con la llegada del hierro (s. I a. C.), procedente de Meroe o, más verosímilmente, traído por los libioberéberes. Después surgen unos reinos típicamente africanos, el primero de los cuales en el orden temporal es el de Ghana (v.). Emplazado en territorio del actual Malí (v.), posee ricos yacimientos auríferos. En el s. vzu, cuando Ghana está plenamente organizada, unos beréberes blancos reinan sobre unos súbditos negros de raza soninke; a fines del mismo siglo, los soninkes expulsan a los beréberes (v.) y empiezan su expansión. En el s. X, Ghana domina las tierras comprendidas entre los cursos medios del Níger y Senegal; por el NO conquistan Audaghost, gran centro comercial orientado hacia Marruecos. El monopolio del oro del S y de la sal del N da a Ghana su poderío económico (9501050); pero el hecho de no controlar las rutas caravaneras determina su caída, aunque los almorávides (v.) necesitarán 17 años para conquistar su capital (1076), someterla a tributo e islamizarla.La hegemonía nigeriana pasa entonces al reino mandingo de Malí, un pequeño territorio emplazado en la actual frontera de Malí y Guinea que, islamizado a mediados del s. XI, conserva muchas características específicamente sudanesas. El artífice de su grandeza es Sundiata (123055), que establece la capital en Niani, se apodera de Ghana y crea un extenso imperio. Su rey más conocido es Kankan Mñsá (131235), célebre por su peregrinación a La Meca, durante la cual asombra a Egipto con sus riquezas; conquista el reino de Gao y convierte a Tombuctú en un floreciente centro cultural islámico. Malí es entonces, por sus recursos y extensión, uno de los mayores Estados. Controla el oro, el cobre y la sal como Ghana; pero también las rutas caravaneras. En 1400 todavía 12.000 camellos recorrían anualmente la ruta de los montes Hoggar, que no era sino una entre las seis importantes que llevaban al N, además de las cuales existían otras muchas. Pronto, sin embargo, lo atacan los mossi y los tuaregs y, sobre todo, comienza el auge del Songhay.
Pueblo negro de origen dudoso, los songhay se organizan en torno a la ciudad de Gao. Sometidos al Malí en 1325, se liberan en séguida y, con Sumí `Alí o ’Alí Ver (1464-92), empiezan su época de grandeza. Poco religioso, los cronistas musulmanes lo llaman "facineroso e impío"; pero, ciertamente, es un gran conquistador (domina gran parte de Senegal, el norte de Nigeria y casi todo Malí y República de Níger) y organizador (controla con su flota naval el Níger, intensifica la explotación del oro y desarrolla el comercio). Le sucede Muhammad Ture, más conocido por Askia el Grande (1493-1528), que además de ampliar sus dominios centraliza la administración. Sin embargo, Songhay es abatido por los marroquíes (1591). De su caída se aprovechan los mossi, los bambaras y los Estados hausas, aunque no logran crear auténticos imperios. Como tampoco loconsiguen los reinos paganos de Nigeria (v.): Ife, Benin y Nupe (siglos XIII a XV); Oyo, Achanti y Dahomey (s. XVIII y XIX).La guerra santa peule cambia el aspecto político del Sudán nigeriano. Los peules o fulbes, probables descendientes de los prehistóricos pastores bovidianos, son paganos, en general, hasta el s. XVII. Al islamizarse, se hacen ardientes proselitistas y fundan Estados teocráticos en Futa Yalón (1725), Futa Toro (1776) y Bondu. Usmán dan Fodio, un peule o fulbe que se titula Comendador de la Fe, conquista los Estados hausas y crea los emiratos de Nupe, Ilorin y Adamaua. Bajo su patrocinio nace otro Estado peule, el de Amadu en Macina (1818), absorbido después por otro Estado peule, fundado por alHadi `Umar, entre 1850 y 1862, tras apoderarse de Baln bara. No es extraño que en esta A. s., de tan acusada personalidad, se produzca la más generalizada resistencia a la penetración europea del s. XIX, cuyos focos principales serán alMahdi (v. SUDÁN), Rabah (v. cHAD), Samory (v. GUINEA), los Achanti (v. GHANA) y Dahomey (v.). V. t.: ÁFRICA IV; V.O. GIL MUNILLA.
BIBL.: A. I. ARKELL, A History of the Sudan from the earliest times to 1821, Londres 1955; I. S. TRIMINGHAM, Islam in the Sudan, Londres 1949; O. G. S. CRAwFORD, The Fung Kingdom of Sennar, Gloucester 1951; Y. URVOY, Histoire de Pempire du Bornou, Dakar 1957; l. SURETCANALE, Afrique noire, occidentale et centrale, París 1958 y 1964; l. RICHARDMOLLARD, Afrique Occidentale Franpaise, 3 ed. París 1956; I. D. FAGE, An Introduction to the History of West Africa, 3 ed. Cambridge 1962; I. S. TRIMINGHAM, Islam in West Africa, O)dord 1959; B. RAMA y 1. BouLNois, Empire de Gao. Histoire, coutumes et magie des Songhay, París 1954; D. T. NIANE, Soundiate ou l’epopée mandingue, París 1960.
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