Pentateuco
En griego, pentateuchos; es el nombre de los cinco primeros libros del Antiguo Testamento.
I. Nombre
II. Analisis
A. Génesis
B. Exodo
C. Levitico
D. Números
E. Deuteronomio
III. Autenticidad
A.Testimonio de las Sagradas Escrituras
B. Testigos de la Tradición
C. Voz de la Evidencia Interna
D. Disiones lesiasticás
E. Oponentes de la autenticidad mosaica del Pentateuc
IV. Estilo del Pentateuco
I. Nombre
Si bien no se sabe a ciencia cierta si la palabra originalmente era un adjetivo calificativo, referido al nombre omitido de biblos, o un sustantivo, literalmente significa "cinco cajas" y aparentemente se refiere a las fundas o cajones en los que se guardaban los diversos rollos o volúmenes. Tampoco se ha establido claramente en qué priso momento se dividió la primera parte de la Biblia en cinco libros. Algunos datan la división en algún momento anterior a la traducción de los Setenta; otros la atribuyen a los autores de dicha traducción. San Jerónimo opinaba (Ep. 52, ad Paulin., 8; P.L., XXII, 545) que ya san Pablo había aludido a esa división en cinco libros en I Cor 14, 19. Y también Filón y Josefo estaban familiarizados con ella ("De Abrahamo", I; "Cont. Apion.", I, 8). Pero por más antigua que haya sido la costumbre de dividir la porción inicial del Antiguo Testamento en cinco partes, los primeros judíos no tenían ningún nombre para referirse a esa separación. A esa parte de la Biblia la llamaban hattorah (la Ley), o torah (Ley), o sepher hattorah (libro de la Ley), a causa del naturaleza de su contenido (Jos 8, 34; 1, 8; I Esdr 10, 3; II Esdr 8, 2, 3, 14; 10, 35, 37; II Par 25, 4). También la llamaban torath Mosheh (Ley de Moisés), sepher Mosheh (libro de Moisés), sepher torath Mosheh (libro de la Ley de Moisés), por causa de su autor (Jos 8, 31-32; 23, 6; I Re 2, 3; II Re 14, 16; 23, 25; Dan, 9, 11; I Esdr 3, 2; 6, 18; II Esdr 8, 1; 13, 1; etc.). Por último, el origen divino de la ley mosaica queda implícito en los nombres: Ley de Yahve (I Esdr 7, 10), Ley de Dios (Jos 24, 26), Libro de la ley de Yahve (II Par 17, 9), Libro de la ley de Dios ( Jos 24, 26). La palabra ley, de las expresiones anteriores, fue
Traducido por los Setenta como nomos, con y sin artículo. El Nuevo Testamento se refiere a la ley mosaica de varios modos: la Ley (Mt 5, 17; Rom 2, 12; etc.); la ley de Moisés (Lc 2, 22; 24, 44; Hh 28, 23); el libro de Moisés (Mc 12, 26), o simplemente, Moisés (Lc 24, 2; Hh 15, 21). Incluso el Talmud y otros escritos rabínicos llaman "el Libro de la Ley" a la primera parte de la Biblia, mientras que en arameo se le conoce sencillamente como "Ley" (cf. Buxtorf, "Lexicon Chaldaicum Talmudicum Rabbinicum", 791, 983; Levy, "Chaldaisches Worterbuch", 268, 16; Aicher, "Das Alte Testament in der Mischna", Friburgo, 1906, p. 16).
El nombre griego pentateuchos, que implica una división de la Ley en cinco partes, apare por primera vez alrededor de los años 150-175 d.C. en las cartas del valentiniano Ptolomeo a Flora (cf. San Epifanio, "Haer.", XXXIII, IV; P.G., XLI, 560). Se suponía que existía una mención anterior del nombre en un pasaje de Hipólito, donde el Salterio es llamado kai auto allon pentateuchon (cf. Edición de De Lagarde, Leipzig y Londres, 1858 p. 193), pero se ha descubierto que el pasaje pertene a Epifanio (cf. "Hippolytus" in "Die grihischen Schriftsteller der ersten drei Jahrhunderte", Leipzig, 1897, t. I, 143). El nombre es utilizado de nuevo por Orígenes (Comment. in Ev. Jo., t. II; P.G., XIV, 192; cf. P.G., XIII, 444), san Atanasio (Ep. ad Marcellin., 5; P.G., XXVII, 12), y varias ves por san Epifanio (De mensur. et ponderib., 4, 6; P.G., XLIII, 244). En latín, Tertuliano usa la forma masculina Pentateuchus (Adv. Marcion., I, 10; P.L., II, 257), mientras que san Isidoro de Sevilla prefiere el neutro Pentateuchum (Etym. VI, ii, 1, 2; P.L., LXXXII, 230). Se han utilizado formas análogas: Octateuco, Heptateuco y Hexateuco, para referirse, resptivamente, a los primeros ocho, siete y seis libros de la Biblia.
Los escritores rabínicos adoptaron la expresión "los cinco quintos de la Ley" o, más sencillamente, "los cinco quintos", para señalar los cinco libros del Pentateuco.
Tanto los judíos palestinos como los alejandrinos tuvieron distintos nombres para cada uno de los cinco libros del Pentateuco. En Palestina, las palabras iniciales de cada uno de los varios libros servía como su título. De ahí tenemos los nombres bereshith, we’elleh shemoth o simplemente shemoth, wayyiqra, wayedhabber, y elleh haddebarim o simplemente debarim. Si bien esos eran los títulos hebreos ordinarios de los libros consutivos del Pentateuco, algunos escritores rabínicos denominan a los tres últimos de acuerdo a sus contenidos. Llamaban al tercero torath kohanim, o ley de los sacerdotes; al cuarto, homesh happiqqudhim, o libro del censo; al quinto, mishneh torah, o repetición de la Ley. Los judíos alejandrinos derivaron los nombres griegos de los cinco libros de los contenidos de la totalidad o del inicio de cada división. De ese modo, el primer libro se intitula Genesis kosmou o simplemente Genesis; el segundo, Exodus Egyptou o Exodus; el tercero, Leueitikon; el cuarto, Arithmoi; y el quinto, Deuteronomion. Esos nombres pasaron de los Setenta a la Vulgata Latina y de ahí a la mayor parte de las traducciones de ésta. Arithmoi, sin embargo, fue remplazado por su equivalente latino, Numeri, mientras que los demás retuvieron su forma original.
II. Analisis
Los contenidos del Pentateuco son parte de carácter histórico, parte de carácter legal. Nos dejan conocer la historia del pueblo escogido desde la creación del mundo hasta la muerte de Moisés, y nos familiarizan también con la legislación religiosa y civil de los israelitas durante la vida de su gran legislador. El Génesis puede ser considerado como la introducción a los otros cuatro libros. Contiene la historia primitiva hasta el momento de la preparación de Israel para salir de Egipto. El Deuteronomio, que consiste primordialmente de discursos, es prácticamente una compilación sumarizada de la legislación mosaica y también concluye la historia del pueblo bajo el liderazgo de Moisés. Los tres libros siguientes describen la vida errante de Israel en el desierto y los sucesivos dretos legales. Cada una de esas tres grandes divisiones tiene su propia y puliar introducción (Gn 1, 1- 2, 3; Ex 1, 1-1, 7; Deut 1, 1-5), y dado que es su contenido lo que distingue a Levítico de Números, para no mencionar las terminaciones literarias del tercer y cuarto libros (Lev 27, 34; Num 26, 13), la forma actual del Pentateuco manifiesta tanto una unidad literaria como una división en cinco partes menores.
A. Génesis
El libro del Génesis prepara al lector para la legislación pentatéutica. Nos narra cómo Dios escogió a una familia particular para guardar su revelación, y cómo entrenó al pueblo escogido para cumplir esa misión. Siguiendo la naturaleza de su contenido, el libro consiste de dos partes algo disparejas. Los capítulos 1-11 detallan las características de una historia general, mientras que los capítulos 12 - 50 contienen la historia puliar del pueblo escogido. Gracias a un artificio literario, cada una de esas partes se subdivide en cinco secciones que varían en extensión. Las secciones son introducidas por la frase elleh tholedhoth (estas son las generaciones) o su variante zeh sepher toledhoth (este es el libro de las generaciones). "Generaciones" es sencillamante el significado etimológico del hebreo toledhoth; en ese contexto, esa fórmula difícilmente puede significar un árbol o listado genealógico, pues no está ni antedida ni seguida de tales listas. Las historias orientales generalmente inician con registros genealógicos, y en cierta medida consisten en esos registros, por lo que uno naturalmente interpreta la fórmula mencionada arriba, o su variante, como si significaran "esta es la historia" o "este es el libro de la historia". En dichas frases "historia" no debe ser entendida como una narración apoyada en el folklore, como cree el P. Von Hummelauer ("Exegetisches zur Inspirationsfrage, Biblische Studien", Friburgo, 1904, IX, 4, pp. 26-32), sino como un registro basado en genealogías. Aún más, fruentemente la fórmula introductoria hace referencia a alguna característica sobresaliente de la sción que le antede, formando así una transición y conexión entre partes sucesivas. Gn 5, 1, por ejemplo, se refiere a Gn 2, 7 ss. ; 6, 9 a 5, 29 ss. y 6, 8; 10, 1 a 9, 18-19, etc. Por último, el autor sagrado trata brevemente sobre las familias o tribus no escogidas y siempre las considera antes que a la rama escogida de la familia. Trata a Caín antes de hablar de Set; a Cam y Jafet antes que a Sem; el resto de la posteridad de Sem antede a Abraham; Ismael va antes de Isaac; Esau antes de Jacob.
Teniendo en mente esos datos generales de los contenidos y la estructura literaria del Génesis, fácilmente podremos entender el siguiente cuadro analítico.
Introducción (Gn 1,1- 2,3)- Consiste en el Hexameron (el relato de los seis días de la creación). Enseña el poder y la bondad de Dios según se manifiesta en la creación del mundo y en la dependencia de la creaturas del dominio del Creador.
Historia general (2,4- 11, 26)- El hombre no ronoció su dependencia de Dios. Como resultado, Dios deja a los desobedientes al amparo de sus propios rursos y se escoge a una familia o a un individuo como depositario de su revelación.
Historia del Cielo y de la Tierra (2, 4 - 4, 26)- Aquí tenemos la historia de la caída de nuestros primeros padres, 2, 5- 3, 24; del fratricidio de Caín, 4, 1-16; la posteridad de Caín y su eliminación, 4, 17-26.
Historia de Adán (5, 1- 6,8)- El autor enumera a los setitas, otra línea de descendientes de Adán, 5, 1-32, pero muestra que ellos también se corrompieron de tal modo que exclusivamente uno de ellos encontró gracia ante Dios, 6, 1-8.
Historia de Noé (6,9 - 9, 29)- Ni el diluvio que destruyó a toda la raza humana, excepción hecha de la familia de Noe, 6, 11 - 8, 19, ni la alianza de Dios con Noé y sus hijos, 8, 20- 9, 17, logró el arrepentimiento de la familia humana, y sólo uno de los hijos de Noé fue elegido como portador de las bendiciones divinas, 9, 18-29.
Historia de los hijos de Noé (10,1 - 11,9)- El orgullo de la posteridad de los hijos no elegidos, 10, 32, trajo un nuevo castigo a la raza humana, 11, 9.
Historia de Sem (11, 10- 26)- La posteridad de Sem es enumerada hasta Téraj, el padre de Abraham, por cuya descendencia serán benditas todas las naciones de la tierra.
Historia espial (11,27-50,26)- El autor inspirado describe aquí la providencia espial que obraba sobre Abraham y sus descendientes, quienes en Egipto llegaron a ser un gran pueblo. Al mismo tiempo, elimina a los hijos de Abraham que no son hijos de la promesa de Dios. Esto demuestra a los israelitas que la simple descendencia carnal de Abraham no basta para hacer a un verdadero hijo de Abraham.
Historia de Téraj (11, 25- 25, 11)- Esta sción narra la llamada de Abraham, su transmigración a Canaan, su alianza con Dios y Sus promesas.
Historia de Ismael (25, 12- 28)- Esta sción elimina las tribus que nacen de Ismael.
Historia de Isaac (25, 19- 35, 29)- Tenemos aquí la historia de los hijos de Isaac, Esau y Jacob.
Historia de Esaú (36,1- 37,1)- El autor sagrado proporciona una lista de la posteridad de Esaú; no pertene al pueblo escogido.
Historia de Jacob (37,2-50,26)- La parte final del Génesis nos habla del destino de la familia de Jacob hasta la muerte del Patriarca y de José.
Lo que se ha dicho muestra un plan uniforme en la estructura del Génesis, al que algunos estudiosos prefieren llamar "esquematismo". (I) La totalidad del libro está dividida en 10 secciones. (II) Cada sción es iniciada por la misma fórmula. (III) Las secciones están organizadas según un plan definido, con la historia de las ramas laterales prediendo siempre a las partes correspondientes de la línea principal. (IV) Al interno de las secciones, la fórmula introductoria o el título son generalmente seguidos de una breve descripción de algún detalle significativo de la sción predente, dato que ya fue notado y explicado por autores tales como Rábano Mauro (Comment. In Gen., II, XII; P.G., CVII, 531-2), pero que ha sido desviado por críticos más rientes para formar un argumento a favor de la diversidad de fuentes. (V) La historia de cada patriarca nos habla del desarrollo de su familia durante su vida, mientras que la descripción de su vida propiamente dicha varía en extensión de una cuantas líneas a narraciones más largas. (VI) Cuando la vida del patriarca es descrita en mayor detalle, la narración termina en forma casi uniforme, indicando la duración de su vida y su sepultura entre sus ancestros (cf. 9, 29; 11, 32; 25, 7; 35, 28; 47, 28). Un plan así de definido muestra que el libro fue escrito con un objetivo a la vista y según una organización proncebida. Los críticos atribuyen ese orden al "redactor" final del Pentateuco, quien adoptó, según esa opinión, el marco genealógico y el "esquematismo" del código sacerdotal. Posteriormente se analizará el valor de tales opiniones. Por el momento, bástenos saber que hay una unidad notable a través de libro del Génesis (cf. Kurtrz, "Die Einheit der Genesis", Berlín, 1846; Delattre, "Plan de la Genèse" en "Revue des quest. hist.", Julio, 1876; XX, pp. 5-43; Delattre, "Le plan de la Genese et les generations du ciel et de la terre" en "La science cath.", 15 Oct., 1891, V, pp. 978-89; de Broglie, "Etude sur les genealogies bibliques" en "Le congres scientif. internat. des catholiques de 1888", París, 1889, I, pp. 94-101; Julian, "Etude critique sur la composition de la Genese", Paríis, 1888, pp. 232-50).
B. Exodo
Después de la muerte de José, Israel llegó a ser un pueblo y su historia ya no trata de meras genealogías, sino del desarrollo nacional y religioso del pueblo. Las diferentes leyes fueron promulgadas como lo iba exigiendo la ocasión, por lo que ellas están íntimamente relacionadas con la historia del pueblo, y los libros pentatéuticos en las que quedaron registradas están corrtamente categorizados dentro de los libros históricos de la Escritura. Solamente el libro tercero del Pentateuco muestra signos de ser un código de leyes. El libro del Exodo consiste en una breve introducción y tres partes principales:
Introducción (1,1-7)- Es un breve resumen de la historia de Jacob que conta el Génesis con el Exodo y sirve, al mismo tiempo, de transición del primero a este último.
1. Primera parte (1, 8-13, 16)- Trata de los eventos que antedieron y prepararon la salida de Israel de Egipto.
a. Ex 1, 8-2, 25: Los israelitas son oprimidos por un nuevo faraón "que no conocía a José", pero Dios les prepara un libertador en la persona de Moisés.
b. Ex 3, 1- 4, 31: Moisés es llamado a liberar a su pueblo. Su hermano Aarón es designado para acompañarlo; la repción que les dan los israelitas.
c. 5, 1- 10, 29: Faraón se niega a escuchar a Moisés y Aarón; Dios renueva su promesa; genealogías de Moisés y Aarón; las primeras nueve plagas no alcanzan a mover el corazón de Faraón.
d. 11, 1- 13, 16: La décima plaga consiste en la muerte de los primogénitos; Faraón deja salir al pueblo; ley de la celebración de la Pascua en memoria de la liberación de Egipto.
2. Segunda parte (13, 17- 18, 27)- Viaje de Israel al Monte Sinaí y milagros que preparan al pueblo para la ley sinaítica.
a. 13, 1- 15, 21: Guiados y protegidos por una columna de nube y fuego, los israelitas cruzan el Mar Rojo, pero los perseguidores egipcios peren en las aguas.
b. 15, 22- 17, 16: La ruta de Israel pasa por Sur, Mara, Elim, Sin, Refidim. En Mara las aguas amargas se vuelven dulces. En el desierto de Sin, Dios les manda codornices y maná a los hijos de Israel; en Refidim, Dios les da agua de la roca y vence a Amal por la oración de Moisés.
c. 18, 1-27: Jetro visita a su familia, y a sugerencia suya, Moisés instituye jues para el pueblo.
3. Tercera parte (19,1- 40, 38)- Conclusión y renovación de la alianza del Sinaí. A partir de aquí el Exodo adopta carácter de código legal.
C. Levitico
El Levítico, llamado por los autores rabínicos "Ley de los sacerdotes" o "Ley de los sacrificios", contiene una colción casi completa de las leyes referentes el ministerio levítico. Si bien no están codificadas en un orden lógico, podemos distinguir, sin embargo, ciertos grupos de normas que tratan el mismo asunto. El libro de Exodo muestra lo que Dios ha hecho y continúa haciendo a favor de su pueblo; el Levítico prescribe lo que el pueblo debe hacer por Dios y cómo debe hacerse aquél meredor de Su presencia constante.
1. Parte primera (1, 1- 10, 20)- Deberes de Israel hacia Dios, que vive en medio de ellos.
a.1, 1- 6, 7: Se enumeran los diferentes tipos de sacrificios y se describen sus rituales.
b. 6, 8 - 7, 36: Se establen los derechos y deberes de los sacerdotes, los oferentes oficiales de los sacrificios.
c. 8, 1 -10, 20: Son consagrados los primeros sacerdotes e iniciados en su función.
2. Parte segunda (11, 1- 27, 34)- La pureza legal exigida por la presencia divina.
a. 11, 1- 20, 27: Todo el pueblo debe ser legalmente limpio; las diversas formas por las que se debe conservar la limpieza; a la limpieza externa debe añadirse la interna.
b. 21, 1- 22, 33: Los sacerdotes deben sobresalir en cuanto a pureza interior y exterior. Por ello deben observar normas espiales.
c. 23, 1- 27, 34: Las demás leyes, y también las promesas y amenazas hhas para motivar a la observancia y disuadir de la violación de las leyes, pertenen tanto a los sacerdotes como al pueblo.
D. Números
Este libro a ves llamado "En el desierto" por algunos escritores rabínicos porque cubre prácticamente la totalidad de la vida de Israel en el desierto. Su narración comenzó en el Exodo pero quedó interrumpida por la legislación sinaítica. Números asume la narrativa a partir del primer mes del año segundo y la continúa hasta el mes undécimo del cuadragésimo año. Pero este perído de 38 años es tocado brevemente; sólo se mencionan el inicio y el fin, pues este espacio de tiempo fue ocupado por la geneación de israelitas que habían sido condenados por Dios.
Primera Parte (1, 1- 14, 45)- Resumen de los acontimientos anteriores al rhazo de la generación rebelde, espialmente durante los dos primeros meses del segundo año. El escritor invierte el orden cronológico de esos dos meses para no interrumpir la descripción de la errática ruta del pueblo con la descripción de los censos, la organización de las tribus y los deberes de las varias familias de levitas, todas ellas cosas que acontieron durante el segundo mes. Así que el autor comienza dejando asentado lo que había permanido invariable a través de la vida en el desierto y después retorna a los viajes desde el primer mes del segundo año.
a. 1, 1 - 4, 27: Se elabora un censo, las tribus quedan organizadas según el orden debido, se definen las tareas de los levitas, se promulgan los reglamentos referentes a la limpieza en el campamento.
b. 7, 1 - 9, 14: Los acontimientos del primer mes: ofrimiento de los jefes durante la dedicación del tabernáculo; consagración de los levitas y duración de su ministerio; celebración de la segunda Pascua.
c. 9, 15- 14, 45: Señales para demontar el campamento; el pueblo abandona el Sinaí el vigésimo segundo día del segundo mes y viaja rumbo a Cades en el desierto de Parán; acosados por la fatiga, el hambre de carne, etc., murmuran contra Moisés; engañados por espías desleales, se niegan a entrar en la Tierra Prometida y como consuencia Dios rhaza a toda esa generación.
2. Segunda parte (15, 1- 19, 22)- Acontimientos relativos a la generación rhazada.
a. 15, 1- 41: Algunas leyes relativas a los sacrificios; la no observancia del Sábado es castigada con la muerte; la ley de los flos en los vestidos.
b. 16, 1- 17, 13: El cisma de Coré y sus seguidores; su castigo; el sacerdocio es confirmado a Aarón a través del báculo florido que se conserva como ruerdo en el tabernáculo.
c. 18, 1- 19, 22: Los derechos de los sacerdotes y levitas; su porción; la ley del sacrificio de la vaca roja y la expiación con agua.
3. Tercera parte (20, 1- 36, 13)- Historia del viaje desde el primero al undécimo mes del cuadragésimo año.
a. 20, 1- 21, 20: Muerte de Miriam, hermana de Moisés; de nuevo Dios da agua de la roca al pueblo que murmura, pero niega la entrada a la Tierra Prometida a Aarón y Moisés a causa de sus dudas; Aarón muere mientras el pueblo rodea las montañas de Idumea; los descontentos son castigados con serpientes venenosas.
b. 21, 21- 25, 18: Es capturada la tierra de los amorreos; los moabitas en vano intentan destruir a Israel a causa de la maldición de Balaam; los madianitas conducen al pueblo a la idolatría.
c. 26, 1- 27, 23: Se lleva a cabo un nuevo censo orientado a dividir la tierra; la ley de
herencia; Josué es designado sucesor de Moisés.
d. 28, 1- 30, 17: Se reiteran y completan algunas leyes relativas a los sacrificios, votos y fiestas.
e. 31, 1- 32, 40: Luego de la victoria sobre los madianitas, se entrega el territorio de la otra rivera del Jordán a las tribus de Rubén y Gad, y a la mitad de la tribu de Manasés.
f. 33, 1-40: Lista de campamentos del pueblo de Israel durante su travesía por el desierto.
g. 33, 50- 36, 13: Orden de acabar con los cananeos; límites de la Tierra Prometida y nombres de los varones que habrían de dividirla; ciudades levíticas y de refugio; ley relativa al asesinato; ordenamiento relativo al matrimonio de las herederas.
E. Deuteronomio
El Deuteronomio es una repetición y explicación parcial de la legislación anterior y una urgente exhortación a ser fieles a ella. El cuerpo principal del libro consiste de tres discursos pronunciados por Moisés al pueblo en el mes undécimo del cuadragésimo año. Dichos discursos están antedidos por una breve introducción y seguidos por varios apéndices.
Introducción (1, 1-5)- Breve indicación del contenido del tema, tiempo y lugar de los discursos consuentes.
1. Primer discurso (1, 6- 4,40)- Se enumeran los beneficios de Dios y se exhorta al pueblo a observar la ley.
a. 1, 6- 3, 29: Se ruerdan los principales acontimientos de la vida en el desierto como señales de la bondad y justicia de Dios.
b. 4, 1-40: De lo anterior se deduce que se debe guardar la alianza con Dios. Como un paréntesis, el autor sagrado añade aquí (1) el nombramiento de tres ciudades de refugio al otro lado del Jordán, 4, 41-43; (2) un preámbulo histórico que nos prepara para el segundo discurso, 4, 44-49.
2. Segundo discurso (5, 1- 26, 19)- Esto conforma prácticamente el grueso del Deuteronomio. Repasa la totalidad de la onomía de la alianza en dos partes: una general, otra particular.
a. La repetición general, 5, 1- 11, 32: Repetición del dálogo y razones de la promulgación de la Ley a través de Moisés; explicación del primer mandamiento y prohibición de cualquier interrelación con los gentiles; rordatorio de los favores y castigos divinos; promesa de victoria sobre los cananeos; bendición de Dios a los observantes de la Ley y maldición sobre los transgresores.
b. Leyes espiales, 12, 1- 26, 19: 81) Deberes para con Dios: debe ser adorado y nunca abandonado; distinción entre carnes puras e impuras; diezmos y primeros frutos; las tres principales solemnidades del año. (2) Deberes para con los representantes de Dios: los jues, los futuros reyes, los sacerdotes y los profetas. (3) Deberes para con el prójimo: en la vida, posesiones externas, matrimonio y varios otros particulares.
3. Tercer discurso (27, 1- 30, 20)- Renovada exhortación a observar la Ley, por varias razones.
a. 27, 1-26: Mandato de grabar la Ley en piedra una vez cruzado el Jordán y de promulgar las bendiciones y maldiciones contadas con la observancia e incumplimiento de la Ley.
b. 28, 1-68: Una descripción más detallada del bien y el mal que siguen la observancia o violación de la Ley.
c. 29, 1- 30, 20: Es exaltada la bondad de Dios; se exhorta a todos a ser fieles a Dios.
4. Apéndice histórico (31, 1- 34, 12).
a. 31, 1-27: Moisés designa a Josué como su sucesor; le ordena que lea la Ley ante el pueblo cada siete años y que coloque una copia de la misma en el arca.
b. 31, 28- 32, 47: Moisés convoca una asamblea de los Ancianos y rita su cántico.
c. 32, 48-52: Moisés ve desde lejos la Tierra Prometida.
d. 33, 1-29: Bendice a las tribus de Israel.
e. 34, 1- 12: Su muerte, sepultura y panegírico espial.
III. Autenticidad
Los contenidos del Pentateuco proveen las bases para la historia, la ley, el culto y la vida del pueblo escogido de Dios. Consuentemente, la autoría del libro, su tiempo y origen, y su historicidad son de la mayor importancia. No se trata de simples problemas literarios; son asuntos que caen dentro de los campos de la historia de la religión y de la teología. La autoría mosaica del Pentateuco está inseparablemente vinculada con el tema: ¿fue Moisés, y cómo, el autor o intermediario de la legislación veterotestamentaria y el portador de la tradición pre-mosáica?. Según la tendencia tanto del Antiguo como del Nuevo Testamentos, y según la teología judía y cristiana, la obra del gran legislador Moisés es el origen de la historia de Israel y la base de su desarrollo a través de los tiempos hasta llegar a Jesucristo. Empero, la crítica moderna solamente ve en ello el resultado, o la consuencia, de un acontimiento histórico puramente natural. El asunto de la autoría mosaica del Pentateuco nos lleva, por tanto, a sus alternativas: revelación o evolución histórica; toca los fundamentos históricos y teológicos de las tradiciones judía y cristiana. Consideraremos el problema, primero, a la luz de la Escritura; segundo, a la luz de las tradiciones judías y cristianas; tercero, a la luz de la evidencia interna provista por el mismo Pentateuco; finalmente, a la luz de las disiones eclesiásticas.
A.Testimonio de las Sagradas Escrituras
Es conveniente dividir la evidencia bíblica de la autoría mosaica del Pentateuco en tres partes: (1) testimonio del Pentateuco; (2) testimonio de los otros libros del Antiguo Testamento; (3)testimonio del Nuevo Testamento.
1. Testimonio del Pentateuco
En su forma actual, el Pentateuco no se presenta a si mismo como una producción literaria elaborada totalmente por Moisés. Contiene una descripción de la muerte de Moisés; narra la historia de su vida en tercera persona y en forma indirta; los últimos cuatro libros no delatan la forma literaria de las memorias de un gran legislador. Además, la expresión: "Dios dijo a Moisés" únicamente nos deja ver el origen divino de la Ley de Moisés, sin probar que Moisés haya personalmente codificado en el Pentateuco las diversas leyes que él promulgó. Por otra parte, el Pentateuco afirma que Moisés fue el autor literario de por lo menos cuatro secciones, en parte históricas, en parte legales, en parte poéticas.
a. Luego de la victoria isarelita sobre los amalitas cerca de Refidim, el Señor dijo a Moisés (Ex 17, 14): "Escribe esto en un libro para que sirva de ruerdo y hazle saber a Josué". Esta orden se refiere exclusivamente, sin duda, a la derrota de Amal, un favor divino que Dios quería que se conservara vivo en la memoria del pueblo (Deut 25, 17-19). La puntuación del texto hebreo hace que el texto se lea: "en el libro", pero los LXX omiten el artículo definido. Aunque admitiéramos que la puntuación masorética corresponde al texto original, difícilmente podríamos probar que el libro del que habla es el Pentatuco, aunque sí es posible que sea así (cf. . von Hummelauer "Exodus et Leviticus", París, 1897, p. 182; Idem, "Deuteronomium", París, 1901, p. 152; Kley, "Die Pentateuchfrage", Munster, 1903, p. 217).
b. También está Ex 24, 4: "Entonces Moisés escribió todas las palabras de Yahve". El contexto no nos permite entender tales palabras de un modo indefinido, sino como concretamente refiriéndose a las palabras del Señor inmediatamente predentes, o al así llamado "Libro de la Alianza", Ex 20-23.
c. Ex 34, 27: "Escribe estas palabras, pues a tenor de ellas hago yo alianza contigo y con Israel". El siguiente versículo añade: "Y escribio en las tablas las palabras de la alianza, las diez palabras". Ex 34, 1-4 muestra cómo Moisés había preparado las tablas y Ex 34, 10 -26 nos detalla el contenido de las diez palabras.
d. Num 33, 1- 2: "Estas son las etapas de los Israelitas que salieron de Egipto por cuerpos de ejército, a las órdenes de Moisés y Aarón. Moisés, por orden de Yahvé, escribió los puntos de donde partían, etapa por etapa". Aquí se nos informa que Moisés escribió la lista de los campamentos del pueblo en el desierto, pero ¿dónde se encuentra esa lista?. Muy probablemente es la que apare en Num 33, 3-49, o el contexto inmediato en el que se nos habla de la actividad literaria de Moisés. Existen, sin embargo, estudiosos que entienden este último pasaje como refiriéndose a la historia de la partida de Israel de tierras egipcias, escrito según el orden en que el pueblo había acampado, de modo que equivaldría a nuestro actual Exodo. Pero es difícil sostener esa postura porque, para empezar, no se puede defender la hipótesis de que Num 33, 3-49 es un resumen de Exodo, ya que ese capítulo de Números menciona algunas etapas no mencionadas en Exodo.
Además de esos cuatro pasajes, en el Deuteronomio hay ciertas indicaciones que apuntan hacia la actividad literaria de Moisés. Deut 1, 5: "Comenzó Moisés a promulgar esta ley, diciendo:..". Si bien la "ley" mencionada en ese texto puede referirse a la totalidad de la legislación del Pentateuco, lo cual no es muy probable, lo único que ello prueba es que Moisés promulgó toda la ley, pero no que él la haya nesariamente escrito. Prácticamente todo el libro del Deuteronomio afirma ser una legislación promulgada por Moisés en la tierra de Moab: 4, 1-40; 5, 1 ss.; 12, 1 ss. Pero también contiene indicaciones respto a su escritura: 17, 18- 19 ordena que los reyes futuros han de ribir una copia de esa ley de manos de los sacerdotes para leerla y cumplirla; 27, 1-8 manda que en la orilla oeste del Jordán "todas las palabras de esta ley" sean escritas en piedras levantadas en el monte Ebal; 28, 58 habla de "todas las palabras de esta ley escritas en este libro", luego de enumerar las bendiciones y maldiciones a las que se harán meredores los observantes y violadores de la misma, y de cuya mención se dice que se halla contenida en un libro en 29, 20-27 y 32, 46-47; la ley de la que reiteradamente se dice que está escrita en un libro debe ser por lo menos la legislación deuteronómica. Además 31, 9-13 dlara: "Moisés puso esta ley por escrito", y 31, 26 añade: "Tomad el libro de esta ley. Ponedlo al lado del Arca de la Alianza... Ahí quedará como testimonio contra ti". Tratar de menospriar esos textos diciendo que son simple ficción o anacronismo no guarda congruencia con la infalibilidad de la Sagrada Escritura. Finalmente, 31, 19 ordena a Moisés que escriba el cántico contenido en Deut 32, 1-43. Ningún escriturista podrá quejarse de parvedad de señalamientos expresos en el Pentateuco acerca de la actividad literaria de Moisés. Más bien, quedará asombrado ante su número. En lo que concierne a testimonios explícitos sobre su propia autoría, al menos parcial, el Pentateuco se compara favorablemente con muchos otros libros del Antiguo Testamento.
2. Testigos de otros libros del Antiguo Testamento.
a. Josué. La narración del libro de Josué no sólo presupone los hhos y las normas contenidas en el libro del Pentateuco, sino también la ley dada por Moisés y escrita en el libro de la ley de Moisés: Jos 1, 7-8; 8, 31; 22, 5; 23, 6. El mismo Josué "escribió estas palabras en el libro de la ley de Dios" (24, 26). El Prof. Hobverg mantiene que est
Pentostés
Una festividad universal de la iglesia, mediante la cual se conmemora el descendimiento del Espíritu Santo sobre los Apóstoles, a los cincuenta días después de la Resurrción de Cristo, en el festival judío llamado "festejo de las semanas" o Pentostés (Ex., xxxiv, 22; Deut., xvi, 10). En algunos lugares es llamado el "domingo de blanco" ("whitesunday") debido a los ropajes blancos que son portados por aquellos que son bautizados durante la vigilia. Pentostés ("Pfingsten" en alemán), es la denominación griega por "quincuagésimo", 50o., día después de la Pascua.
Se trata de una festividad cristiana que data del siglo primero, aunque no hay evidencia de que haya sido observada tan antiguamente como la Pascua, el pasaje en Corintios I (xvi, 8) probablemente se refiere a una festividad judía. Esto no es sorprendente ya que el festejo originalmente duraba un sólo día y se realizaba en domingo. Además estaba muy estrhamente relacionada con la Pascua de manera que se podría tratar de una actividad en la terminación pascual.
El hecho de que Pentostés era una festividad que ya pertenía a los tiempos apostólicos lo constata el séptimo de los fragmentos (interpolados) cuya autoría es atribuida a San Irineo. En Tertuliano (De bat., xix) el festival apare como ya firmemente establido. El Peregrino Gallic, da detallada cuenta de como esta festividad era observada de manera solemne en Jerusalén ("Peregin. Silvae", ed. Geyer, iv). Las Constituciones Apostólicas (V, xx, 17) señalan que Pentostés tenía la duración de una semana, pero en Occidente no fue observada su ejución de ocho días sino hasta fecha más tarde. De acuerdo a Berno de Reichenau (1048) fue un aspto controversial la duración del festejo de Pentostés. En la actualidad la fiesta tiene un rango similar al del Domingo de Resurrción o Pascua. Durante la vigilia, los catecúmenos eran bautizados, consuentemente, las ceremonias del sábado eran similares a las observadas en Sábado Santo.
El oficio de Pentostés tiene sólo un nocturno, durante toda la semana. En la tercera hora tiene el "Veni Creator", el cual es cantado en lugar del himno de costumbre, debido a que en el tercera hora se considera que descendió el Espíritu Santo. La Misa completa tiene una suencia de "Veni Sancte Spiritus", la autoría del cual se atribuye al Rey Roberto de Francia. El color del ropaje sacerdotal es rojo, como un símbolo de las lenguas de fuego que descendieron.
Con anterioridad, las cortes no funcionaban durante la semana entera y los trabajos clericales fueron prohibidos. El Concilio de Constanza (1094), limitó estas prohibiciones a los primeros tres días de la semana. El resto correspondiente al sábado (sabat) y el martes, fueron abolidos en 1771, y en muchos territorios de misión también el lunes. Este último día fue eliminado de observancia estricta por San Pío X en 1911. Aún hoy día, tal y como sucede en la Pascua, el rango litúrgico de lunes y martes de la semana de Pentostés el del tipo Doble de Primera Clase.
En Italia fue costumbre que se lanzaran pétalos de rosas desde el cielo de las iglesias, simbolizando así el milagro de las lenguas de fuego, con base en ello, el domingo de Pentostés es llamado en Sicilia y en otras regiones italianas, como Pascha Rosatum, nombre que proviene del uso de los ropajes rojos de la ocasión. En Francia la costumbre incluyó el toque de trompetas durante los servicios, con el objeto de rordar el sonido y estruendo que debió acompañar el descenso del Espíritu Santo. En Inglaterra, la nobleza se entretenía con carreras de caballos. En la actualidad el festival de Whitsun Ales es prácticamente obsoleto.
En las vísperas de Pentostés, en las iglesias orientales, servicios extraordinarios con genuflexión o arrodillamientos, fueron acompañados por largas lturas y ritaciones poéticas y de los salmos (de Maltzew, "Fasten-und Blumen Triodion", p. 898 en donde se identifica el servicio completo de carácter gro-ruso; también en Baumstark, "Jacobit, Fest Brevier", p. 255). Para los festejos de Pentostés, los rusos llevan flores y ramas verdes en sus manos.
KELNEER, Heortology (St. Louis, 1908); HAMPSON, Medii viæ kalendarium, I (London, 1841) 280 sqq.; BRAND-ELLIS, Popular Antiquities, I (London, 1813), 26 sqq.; NILLES, Kalendarium Manuale, II (Innsbruck, 1897), 370 sqq.
F. G. Holwk
Transcrito por Stuart French, hijo.
Dedicado a Brenda Eileen Metcalfe French
Traducido por Giovanni E. Reyes
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