Pelagiano
Seguidor de una herejía impulsada por un monje irlandés, de cuya biografía no se conocen datos, que en el siglo V, negaba la existencia del pecado original y, por lo tanto, la necesidad de la Redención. La vida de Cristo era tan solo un ejemplo a seguir por quienes, confiando en sus propias fuerzas, sin intervención de la gracia divina, podían alcanzar la salvación.
Desde Roma se extendió por el norte de África, siendo combatida por San Agustín y posteriormente condenada por varios concilios, entre ellos el de Éfeso (431).
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.