Pelícano
El pelícano, ave de la familia Pelecanidae, se ha asociado desde antiguo con Cristo y el Sacramento de la Eucaristía. El fundamento de esta simbología radica en el hecho de que dicha ave está dotada de un pico con una bolsa bajo él, en la que deposita el pescado que captura para distribuírselo a sus crías en el nido.
El gesto de apoyar el pico contra su pecho, en el momento de dar el alimento a los polluelos, fue interpretado erróneamente en el sentido de provocar la salida de sangre con la que nutrirlas.
De ahí que vieran un paralelismo con Jesucristo cuya Sangre se convierte en alimento para los fieles, a través del Sacramento de la Eucaristía. No faltaron autores que unieran en un mismo símbolo al pelícano y a la mitológica ave fénix que renace de sus cenizas.
Lo cierto es que las representaciones del pelícano han sido muy frecuentes en la iconografía cristiana hasta el punto de convertirse en tema habitual en la decoración de los sagrarios y mucho más en las arcas eucarísticas.
Curiosamente en la América hispana se prohibió este tema, por la relación que los indígenas establecían con antiguas divinidades con forma de ave.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.