Ministerio
Palabra que significa «servicio» que, dentro de la Iglesia, se puede desempeñar de muy distintas formas.
En primer lugar, el ministerio eclesial que procede de Jesucristo que dio a la Iglesia la autoridad, misión, orientación y finalidad para continuar su propio ministerio ejercido durante su vida pública.
Ese ministerio eclesial está intrínsecamente vinculado a la naturaleza sacramental, ejercida de forma individual o colegiada, siempre con un carácter de servicio al pueblo de Dios que le ha sido encomendado. A ello va unida la facultad de gobierno pero, como reiteradamente se insiste, no con un carácter despótico, sino orientada a la santificación de los fieles.
Estos últimos también tienen responsabilidades en el seno de la Iglesia y, al igual que en los primeros tiempos, pueden colaborar de muy distinta forma, incluso en el ministerio de la Palabra, a través de la catequesis y de la enseñanza. También con otros ministerios instituidos, como el de lector o acólito, diferentes a los de las antiguas órdenes menores.
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