Execración
Es la pérdida del carácter sagrado de un templo por decreto del Ordinario del lugar o por destrucción parcial del mismo. En este caso la execración se considera consumada por el derribo de sus muros, pero no por la caída del tejado.
También se produce por remoción del altar, de manera que debe ser nuevamente bendecido o consagrado si se hubiera movido, por ejemplo, durante las obras de restauración de una iglesia.
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