Cremación
La práctica de la cremación con el cuerpo de los difuntos que, tradicionalmente, había sido reprobada por la Iglesia, ahora no es prohibida, siempre y cuando no se haya tomado esa decisión por razones contrarias a la doctrina cristiana. A pesar de ello, aconseja vivamente que se conserve la piadosa costumbre de sepultar el cadáver en los cementerios.
En cualquier caso, las cenizas deben ser depositadas respetuosamente en un lugar sagrado, evitando siempre el esparcirlas, como se ha venido imponiendo, o conservarlas en lugar inadecuado. Para atender a este precepto, se están creando columbarios en los templos o en los cementerios civiles.
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