Congreso Eucarístico
Según el Ritual Romano, un Congreso Eucarístico es una estación a la cual una Iglesia local invita a las otras de la misma región, de la misma nación o del mundo entero.
Tiene como fin aumentar la comprensión y la participación en el Misterio Eucarístico en todos sus aspectos: desde la celebración al culto fuera de la Misa hasta la irradiación en la vida personal y social.
Los Congresos pueden ser Internacionales o Nacionales. Los primeros los convoca el Papa en la sede propuesta por un obispo o por una Conferencia Episcopal. Los segundos pueden ser convocados por los obispos en el ámbito de su diócesis o con carácter nacional, en este último caso con intervención de la Conferencia Episcopal.
Existe un Comité Pontificio para los Congresos Eucarísticos Internacionales desde el que también se alienta la celebración de Congresos Eucarísticos nacionales, diocesanos, interdiocesanos y parroquiales.
El centro de todo Congreso Eucarístico es la celebración eucarística, fuente y vértice de toda vida cristiana y, en el transcurso de los días en que se desarrolla, tiene lugar una serie de conferencias y debates, en torno al tema de cada uno de ellos, que analizan los diversos aspectos del Misterio Eucarístico. Es frecuente que, al mismo tiempo, se organicen exposiciones de Arte Religioso. Pero, lo más importante es la celebración de la Eucaristía y la posibilidad de orar en común y de adorar al Santísimo Sacramento en algunas iglesias especialmente dedicadas a esta adoración, contribuyendo a interiorizar los temas que han sido objeto de análisis en las sesiones científicas.
La repercusión de los Congresos suele ser muy grande, tanto por los frutos deparados por los mismos en los fieles que participan en ellos, como por el eco social que tienen, dado que a ellos asisten personalidades destacadas de la vida eclesiástica y civil, entre las que se encuentra el legado pontificio que envía el Papa.
Esa dimensión pública se pone también de manifiesto en las procesiones eucarísticas que se organizan y especial importancia suelen tener las iniciativas sociales que, en muchas ocasiones, les acompañan, como expresión de solidaridad y compromiso de la Iglesia con los más necesitados.
El primer Congreso Eucarístico Internacional tuvo lugar en 1881, en Lille (Francia) y desde entonces, con una periodicidad variable se han celebrado los siguientes: Aviñón (Francia) 1882; Lieja (Bélgica) 1883; Friburgo (Suiza) 1885; Toulouse (Francia) 1886; París (Francia) 1888; Amberes (Bélgica) 1890; Jerusalén (todavía en poder del Imperio Turco) 1893; Reims (Francia) 1894; Paray-le-Monial (Francia) 1897; Bruselas (Bélgica) 1898; Lourdes (Francia) 1899; Angers (Francia) 1901; Namur (Bélgica) 1902; Angulema (Francia) 1904; Roma (Italia) 1905; Tournai (Bélgica) 1906; Metz (Imperio Alemán) 1907; Londres (Reino Unido) 1907; Colonia (Imperio Alemán) 1909; Montreal (Canadá) 1910; Madrid (España) 1911; Viena (Imperio Austro-Húngaro) 1912; Malta (entonces bajo control británico) 1913; Lourdes (Francia) 1914; Roma (Italia) 1922; Ámsterdam (Países Bajos) 1924; Chicago (Estados Unidos) 1926; Sídney (Australia) 1928; Cartago (Túnez, entonces bajo control francés) 1930; Dublín (Irlanda) 1932; Buenos Aires (Argentina) 1934; Manila (Filipinas, en ese momento con el estatus de Estado Libre Asociado a los Estados Unidos) 1937; Budapest (Hungría) 1938; Barcelona (España) 1952; Río de Janeiro (Brasil) 1955; Munich (Alemania Federal) 1960; Bombay (India) 1964; Bogotá (Colombia) 1968; Melbourne (Australia) 1973; Filadelfia (Estados Unidos) 1976; Lourdes (Francia) 1981; Nairobi (Kenia) 1985; Seúl (Corea del Sur) 1989; Sevilla (España) 1993; Breslavia (Polonia) 1997; Roma (Italia) 2000; Guadalajara (México) 2004; Quebec (Canadá) 2008; Dublín (Irlanda) 2012; Cebú (Filipinas) 2016; y Budapest (Hungría) 2020.
Como puede apreciarse en esta larga relación, en un primer momento los congresos se procuraba celebrarlos con carácter anual y predominaron los que tuvieron lugar en Francia. Tras el paréntesis impuesto por la I Guerra Mundial, pasaron a tener una periodicidad bianual que se procuró mantener tras la II Guerra Mundial, aunque ahora se convocan cada cuatro años.
Lourdes y Roma han sido escenario de los mismos en tres ocasiones y en España se han celebrado en tres ocasiones: Madrid (1911), Barcelona (1952) y Sevilla (1993), con un enorme eco, especialmente en el caso del de Barcelona.
Además se han organizado los siguientes Congresos Nacionales: Valencia (1893); Lugo (1896); Toledo (1926); Granada (1957); Zaragoza (1961); León (1964); Sevilla (1968); Valencia (1972); Santiago de Compostela (1999); y Toledo (2010).
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.